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Cámara, Madeline.
La letra rebelde.
Miami, Florida
Ediciones
Universal, 2002.
ISBN: 0-89729-984-1
160 págs.
Los ensayos contenidos en La letra rebelde, la más reciente
publicación de la ensayista, periodista, crítica y académica cubana
Madeline Cámara (Ediciones Universal, 2002) permiten el extraño lujo de
entrar a un mundo de exploración e interpretación literarias, asequible
tanto para eruditos como para el público en general. Una ardua labor,
fijada como meta en este caso por la autora-- y de volver a disfrutar, al
descubrir los espacios escabrosos, muchas veces no decodificados por el
lector en sus incursiones a los textos originales que analiza este
volumen, lo cual, indudablemente, maximiza el goce de establecer la
siempre necesaria comunicación autor-lector.
Si no hay
comunicación creación/recepción, ¿de qué sirven el arte y la literatura? A
esa comunicación interactiva coadyuvan estos ocho ensayos de la también
autora de Diálogos al pie de la letra, (La Habana 1988),
Vocación de Casandra (New York, 2001) y La memoria hechizada
(Barcelona, España, de próxima aparición), entre otras de sus
publicaciones.
La letra
rebelde
pelea y se gana, en buena lid, un lugar legítimo en lo que ya viene siendo
una constante en la investigación literaria de la autora: profundas
reflexiones entregadas al "consumidor final" de manera potable.
Madeline
nos toma de la mano y nos sumerge en una incursión a la médula de la
anécdota y los personajes que los autores han hecho desfilar ante nuestros
ojos. En este caso... autoras cubanas, pues La letra rebelde es, ni
más ni menos, "una visión radical de la tradición femenina y feminista, de
su rebeldía y de sus encuentros y desencuentros con el Poder", como
justamente indica en el prólogo del libro, José Quiroga.
Independiente (como se autodefine la propia autora, sin las perniciosas
ataduras de extremismos en cuanto a colores políticos o filosóficos), este
libro "que se origina en el placer" (dice Quiroga) y que también lo
produce (añado yo), nos devela un mundo de análisis sobre algunos escritos
de autoras de ayer y de hoy, de "aquí" y de "allá", que se unen en tiempo
y espacio en esa gran verdad de que la literatura cubana no reconoce
fronteras temporales ni espaciales. Es una sola.
Los ocho
ensayos se reciben como un soplo, una caricia, un bálsamo para la sed de
conocimientos sobre un notable grupo de mujeres de letras --¡y qué
letras!-- y sus avatares en lo que autora califica de "discurso femenino
subversivo", entre las que sobresalen, por sólo citar algunas, Gertrudis
Gómez de Avellaneda, Mercedes Santa Cruz (la Condesa de Merlín), Juana
Borrero, Lydia Cabrera, Dulce María Loynaz, Zoé Valdés y Ena Lucía Portela.
Pienso
que La letra rebelde es un fresco sobre los dimes y diretes de
varias notables narradoras y poetisas cubanas en sus enfrentamientos con
el Poder. El libro viene a ser algo así como una contundente
respuesta/denuncia al hecho de que, como apunta Madeline, la revolución no
produjo una voz autoral de mujer o un personaje femenino que pudiera
plantear una política cultural en la cual el enfrentamiento se diera de
forma alterna, distinta.
Como es
su costumbre, la autora se acerca a estos textos "con una mirada abierta"
y con ese elemento en ristre nos invita a merodear en el terreno de la
verdad. Es mucho mejor andar transitando el admitido relativismo de la
verdad, antes que rendir el rey a la aplastante autoderrota de ni siquiera
tocar a su puerta. Ya se sabe que nadie puede decir la verdad, sino "su"
verdad, pero Madeline, al menos, nos invita a defender el derecho de no
aceptar la mentira. Por eso, a mi juicio, uno de los puntos clave de este
libro es su incuestionable labor de rescate a favor del verdadero papel de
la mujer cubana en el mundo de la literatura.
Después
de leer "Contra el canon: el discurso subversivo en la narrativa de
escritoras cubanas", "Reescrituras de lo social en la poesía femenina
cubana", "Del barroco a la posmodernidad: parodia de la picaresca en La
nada cotidiana, de Zoé Valdés", "Antropofagia de los sexos como
metáfora de incorporación. Estudio de La urna y el nombre (cuento
jovial), de Ena Lucía Portela", "Novelistas cubanas en exilio: entre
la memoria y la invención", "Tríptico de la lejanía o tres poemarios de la
diáspora" y "Feminismo vs. Totalitarismo: textos y contextos de cuentistas
cubanas contemporáneas", va a ser bastante difícil seguir concibiendo el
papel de la mujer cubana en el maravilloso mundo de las letras del mismo
modo en que uno acostumbraba a hacerlo.
La obra
de esta autora, nacida en el pintoresco pueblito habanero de Regla y que
se ha ganado un espacio de primer orden en el mundo de la crítica y la
ensayística sobre la literatura cubana, principalmente, aunque no
únicamente--, propina una estocada a esa vergonzosa realidad de que "para
el estado victorioso, el espacio femenino era la contrapartida al espacio
masculino y no un espacio con sus propios códigos, recursos, problemas y
respuestas", como bien indica Quiroga.
La
lectura de La letra rebelde es el clásico merengue en la puerta de
un colegio: uno se queda con el deseo de seguir indagando en la temática
de la literatura femenina subversiva, lo cual es ya un gran logro.
Madeline
avizora como futuro de la narrativa en Cuba "un estallido de sueños
reprimidos o de historias, cuya memoria no debe quedar en el olvido". Y
este libro vendría a ser un primer paso en esa explosión de sueños, cuya
concreción debe de estar (¡ojalá!) al doblar de la esquina.
Siempre
se ha dicho que los lujos no son necesarios. Y es verdad. Pero este lujo
que nos facilita Madeline Cámara con La letra rebelde, es un lujo
necesario.
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Ezequiel
Pérez
Martín
nació en La Habana, Cuba (1944). Periodista, profesor y crítico
teatral, cinematográfico y literario. Licenciado en Periodismo por
la Universidad de La Habana (1978). Ha trabajado por más de 30 años
en diversos órganos de prensa escrita y radial de Cuba y en
Alemania, Angola, Argentina, Chile, China, Ecuador, la ex Unión
Soviética, Nicaragua, Panamá y Venezuela. Ha sido docente en cursos
regulares y de postgrado en entidades nacionales y extranjeras.
Entre sus publicaciones se encuentran: prólogos de libros,
narrativa, trabajos de investigación literaria y de política
exterior en periódicos y revistas de Cuba y América Latina. Ha
recibido diversos premios y menciones en concursos periodísticos y
literarios. En Cuba trabajó como escritor, productor y director para
Radio Internacional, Radio Liberación, Radio Reloj, Radio Habana
Cuba y para la Agencia de noticias Prensa Latina. Residió en la
Argentina desde febrero de 1995 hasta el año de 2002 donde trabajó
como comentarista del programa cultural “Encuentros” de Radio
Nacional (Mendoza, 1995), columnista de temas extranjeros en el
programa “De 7 a 9” de Radio Red 101 FM (Mendoza, 1995), conductor
del programa cultural “La puerta abierta” de Radio FM 2 (Mendoza,
1996) y como corrector en la agencia EME EFE (Mendoza, desde 1995
hasta la fecha). En la actualidad vive en los Estados Unidos y
realiza trabajos periodísticos para el diario electrónico Encuentro
en la Red, que se edita en Madrid, España, la Revista Ideal, editada
en Miami, y la Unión Liberal Cubana.
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