Miami
Estados Unidos
Año IV

 Nº 21/22

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesores Técnicos


Daniel Berdeguer

Luis H. Beltran

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

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Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias


 



 

POETAS CHILENOS

 

PATRICIA MONROE RAMMSY


Nació en Santiago de Chile (1946). Poeta. Ha vivido la mayor parte de su vida entre Valparaíso y Viña del Mar.  Ha sido una activa participante en distintas agrupaciones femeninas y participa en recitales poéticos en las ciudades de Quilpue, Cabildo, Papudo, Valparaíso y Viña del Mar. Fue una de las organizadoras del Primer Encuentro del siglo XXI de poetas Americanos realizado en Valparaíso, bajo el nombre de “Poesía entre oleajes y Montañas” en el año 2001. Fue invitada al Duodécimo Encuentro de Escritores Latinoamericanos que se realizó en Abril de 2002 en Córdova, Santa María de Punilla. Ha sido premiada con el Primer Lugar en el certamen de poesía Juegos Poéticos de Otoño en el año 2001, organizado por la Sociedad de Escritores de Valparaíso y recibió una mención honrosa en los Juegos Poéticos de Otoño en el año 2002. Fue directora de la Agrupación Literaria Regional de Valparaíso ALIRE” durante el período comprendido entre el año 2001 a 2002, de la cual sigue siendo miembro en la actualidad.


 

 

 De Lucila a Gabriela

 

Allá en Montegrande

 

Donde se entrelazan el cielo con el agua

en medio de vides enraizadas

hogar de todos los vinos cercados

viene a nacer la niña en poesía

jugando en la tierra entumecida de versos atados

están aquellos piececitos enlutados en la fría arcilla.

De su verso frío y lastimero me acoge

su sencillez, su dulzura y su desvelo.

De su boca brotan palabras

envueltas en semillas germinadas

la tierra húmeda engalanada

abre sus brazos y las acoge.

Al caer en esta tierra firme y generosa

se engendran versos alborotados

aquella tarde de Otoño en el Valle del Elqui.

 

De Lucila a Gabriela

 

Mujer de campo, callada, traviesa

te vas desenredando entre versos y letras

dando paso a una mujer alada

de libertad infinita

envuelta en finas cepas.

 

De Lucila a Gabriela

 

Se desdoblan tus versos de cuna

de reina todas las niñas quisieran

vestirse con rondas halagüeñas

en ese valle de cánticos cristalinos

y versos de agua fresca.

 

Allá en Montegrande

De Lucila a Gabriela

 

Voy bajando al huerto

mis dedos tocan jugando a ondular la tierra

y ya no siento frío

en mis carnes quietas

porque soy parte de todos los versos

de ese valle, de esa tierra.

  

 

 

La vida continúa

 

Domicilio conocido, casa deshabitada

murallas raídas, zapatos gastados

la vida continúa, rasguñando el aire

envuelta en pañales, destilando grietas

anudando solsticios

mirando entre nubes caminos abiertos

tierras desconocidas

traspasan los aires

agrandan los ríos

de estrellas la noche alumbra el camino

el sol de atrás apura los bríos.

 

 

 

Libertad

 

Descubre mujer tu libertad

Búscala dentro de tu ser

En los vuelos de tu enagua

En los pliegues de tu olán

Está escondida, callada, ausente.

 

Descubre mujer tu libertad

Hurga en tus sentidos, en tu piel

En tu soledad, no dejes de buscar

Si la encuentras, no la dejes escapar.

 

 

 

Mañana no sé

 

Me amas hoy, mañana no sé

Esparciré en el prado

Aquellos pasos que juntos plasmamos

¿Volarán golondrinas en esas primaveras

acompañadas de nuestro andar?

Beberemos el vino cálido

Nuestras manos en señales se entrelazan

Aunaremos rocíos germinados de dulzonas palabras

Acunaremos caricias

Pieles suavizantes de cómplices silencios

Perdidos nuestros ojos tras el velo de los astros

Que esquivos se esconden

Seremos parte de un todo

Y a la vez uno en la nada

 

Hoy me amas, mañana no sé.

 

 

 

Vergüenza

 

Aquejados gritos se pierden en el aire

Caminos truncados de esas almas

Que se diluyen en la oscuridad

¿Cómo humanizar lo que está alrededor?

¿Cómo entender la naturaleza humana?

¿Cómo detener el tiempo y congelar

las raíces de esas vidas que hoy

están diseminadas en el cielo azul?

 

No hay perdón.

 

 

 

Mi casa

 

Mi casa no es mi casa

es mi morada

de muros fuertes, desprovista de alambradas

refugio de esperanzas en campos libres

tierra fértil de sueños embrujados

cristales dormidos esperando despertar

una soleada mañana de otoño en abril.

Mi casa es esperanza

es arrullo de mañana, es leche fresca

es pasto verde mojado de rocío.

Mi casa es mil ventanas

que se abren cada día

esperando que se cuele el aire

y la luz entrando en las soleadas terrazas

canto dentro y fuera de mi casa

y los trinos se mueven por las escaleras

y suben por las ventanas, se posan en los dinteles

y bajan desparramados por las maderas enjuncadas.

Mi casa hoy es verde, mañana azul, pasado morada

me reflejo en sus sillas

me dibujo en su mesa

y soy reina cada mañana.

Mi casa no es mi casa

es mi morada.

  

 

 

 

CARLOS MONTENEGRO GONZÁLEZ


Nació en la ciudad de Los Andes, Chile (1953). Poeta y Profesor de Educación General Básica. En la actualidad trabaja en la Escuela La Higuera, Comuna de Santa María, Valparaíso, Chile. En noviembre del 2001 ingresó a la Sociedad de Escritores de Aconcagua. Ha publicado los poemarios: Poemas del Corazón (Mayo, 2002) y 40 Cartas de Amor (Diciembre, 2002). Ha participado en la XX Feria del Libro de Viña del Mar, en la V Feria del Libro de Los Andes y en la I Muestra de Libros de Escritores Sanfelipeños. Ha participado en diversos programas culturales radiales, Radio Encuentro de San Felipe, Radio Cristal de San Felipe, Radio Superandina de Los Andes, Radio Trasandina de Los Andes, Radio América de Quilpué y Radio Nacional de Costa Rica. Ha realizado presentaciones de sus libros y lecturas de sus poemas en Costa Rica y España.


 

 

No hay nada más triste

 

No hay nada más triste

ni más amargo

que olvidar a alguien

que una vez se amó tanto.

  

No hay nada más triste

que te engañen,

y tú no lo sepas,

y si lo sabes

cierres los ojos a la verdad.

   

No hay nada más triste

que te ignoren

y quedes solo en un rincón

apartado del mundo,

que ames y no te correspondan,

que te olviden.

   

No hay nada más triste

que el silencio y el dolor,

no hay nada más amargo

que el desprecio de un amor. 

  

 

 

Mi querida ladrona

 

Aún no despierto del sueño,

fueron tantas cosas hermosas,

tantas en tan pocos momentos

que quisiera guardarlas en mi corazón

y nadie pueda robarlas

porque robaría parte de mi vida,

porque robaría parte de mi ser.

 

Me tienes mareado,

no me encuentro entre los vivos,

mis sentimientos vuelan

a otras galaxias,

a otros planetas,

a otras dimensiones.

 

Me has quitado parte de vida,

esa vida que amaba y soñaba,

esa vida que sólo era mía

y tú,

me la has robado.

 

Eres tu mi querida ladrona

quien me ha robado todo,

me has robado la vida,

has robado mi ser,

has robado mi corazón,

has robado mi amor,

has robado mis sueños,

me has robado el querer.

   

  

   

Sabes

  

¿Sabes cuando tu cuerpo

siente las espinas del olvido?

¿Sabes tú, cuando tu cuerpo

está muriendo de amor?

  

Sabes que es difícil,

borrarte de mi mente.

Sabes que es difícil,

vivir sin ti.

Sabes que es difícil,

naufragar sin destino.

Sabes que es difícil,

amar en soledad.

   

¿Sabes lo que es querer ser

un ciclón en tu vida?

¿Sabes lo que es querer ser

huracán en tus brazos?

¿Sabes lo que es querer ser

un maremoto en tu cuerpo?

¿Sabes lo que es querer ser

un diluvio en tus pensamientos?

  

Sabes lo que es vivir de sueños,

sabes lo que es vivir de penurias,

sabes lo que es vivir en soledad.

  

Sabes cuanto te amo,

sabes cuanto te quiero,

sabes que sin ti

mi mundo muere en silencio.

   

   

   

Si o No

 

Sereno mis pensamientos

para ver más allá de mis sentidos,

todo alrededor parece suspirar

la misma soledad

en que me encuentro.

  

Vago a través del tiempo

buscando respuesta a mis heridas

que dejaron huellas

el resto de mi vida.

 

De ti me acuerdo,

mi paloma ausente,

me has dejado solo,

perdido en el firmamento.

   

Camino sin rumbo, ni destino

soy una estrella solitaria

buscando el cometa

que iluminó mi camino,

irradió mi corazón

y con el tiempo desapareció.

 

No quiero más sufrimiento,

no quiero más dolor,

no quiero más tristezas,

no quiero vivir sin tu amor.

      

Mi mundo te está esperando,

proyectemos nuestras vidas

el tiempo corre de prisa

y tú sólo tú decides.

   

Si quieres seguir viviendo en soledad,

vive tu soledad;

si quieres seguir viviendo en el olvido,

vive en tu olvido;

si quieres seguir viviendo de los recuerdos,

vive con tus recuerdos;

si quieres vivir la libertad de los

pensamientos,

si quieres seguir vivir la libertad del amor,

si quieres vivir la libertad de tu yo,

vive tus libertades junto a mí.

   

 

 

Todo comienza, todo termina

 

Todo lo que un día comienza

tiene que terminar,

de la misma manera que comenzó,

de la misma manera terminó.

Nada es eternidad,

nada es felicidad.

  

Una sonrisa,

una lágrima,

un te quiero

un beso

y un adiós.

 

Luz,

oscuridad,

amor,

odio,

resplandor,

sombra,

vida y muerte.

  

Lágrimas y llantos,

tristeza y soledad,

nada queda, nada queda

de mi eterna felicidad.

  

Te busco en el silencio,

te busco en la soledad,

te busco en el recuerdo,

mi pequeña felicidad.

  

Miro el cielo,

miro las estrellas,

miro mi mundo,

no queda nada,

nada para recordar,

nada para amar,

nada para soñar. 

 

   

    

  

FRANCISCO VÉJAR


Nació en Santiago de Chile (1967). Poeta y escritor chileno. Entre sus libros figuran: Fluvial (1988), Música para un álbum personal (1992), Continuidad del viaje (Fondart, 1994), A vuelo de poeta (1996), Canciones Imposibles (Fondart, 1997-1998) y País Insomnio (2000). Fue becario de la Fundación Pablo Neruda en 1990 y por el Instituto Chileno Francés de Cultura  en 1991. Sus poemas han aparecido en las antologías Poesía menor/Homenaje a Rimbaud (1992), A Quemarropa/Homenaje a Enrique Lihn (1993), 26 New Voices Poetry Chile, San Francisco, E.U.A. (1993). Seleccionador de textos del libro póstumo de Jorge Teillier, titulado “Hotel Nube”, publicado por Ediciones LAR. Preparó el libro póstumo de Jorge Teillier “En el Mudo Corazón del Bosque” publicado por el Fondo de Cultura Económica de México y este obtiene el reconocimiento al mejor libro de poesía editado en 1988, por lo cual se le otorga el Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura. Es coautor del libro Georg Trakl/Homenaje desde Chile, Editorial Universitaria (2002). Su obra ha sido traducida al inglés, italiano y croata. Ha colaborado en diversos medios de prensa, entre ellos, los diarios “La Época” y “El siglo”, así como en las revistas “Pluma y Pincel” y “Rocinante”. Actualmente se desempeña como crítico literario del suplemento “Revista de Libros” de “El Mercurio”.   


 
 
La ciudad será otra vez
un jardín de tulipanes amarillos
  
a Germán Arestizábal

 

La ciudad ya no es un gin con gin

Es un jardín lleno de tulipanes amarillos

Un sombrero sale volando

Un zapato reina se transforma en paloma

"Hoy Jorge Torres en su casa

Ensaya un vals que luego será bolero"

  

Sigo soñando con un jardín lleno

De tulipanes amarillos

Una locomotora sale volando de entre las nubes

  

Polidour ha entrado a pedalear

En la pista del amor

La ciudad para él se inunda de paraguas

Camino por la costanera

Qué ganas de guarecerme en algún lugar

A escuchar los cuatro pianos de Errol Garner

  

Un zapato reina insiste en transformarse

En paloma para nosotros

Me voy a la estación de buses

Me despido de una embarcación en el Calle-Calle

  

La ciudad será otra vez un jardín lleno de

Tulipanes amarillos

 

 

 

Allí duerme mi padre

  

Visito el cementerio:

allí duerme mi padre

sobre polvo y más polvo

donde no hay más que el silencio sordo de otras voces,

lápidas casi borradas por las tempestades:

débiles huellas sobre el mármol.

El viento desordena el entorno.

Camino sobre pétalos resecos

que se unen a la tierra,

sobre pedazos de labios

que se juntaban para amarse.

Pero no hay respuesta.

  

Un día espíritu y carne

fueron fuertes,

vagaban sin prisa,

releyendo en el aire las señales de la vida.

  

Estoy de pie en este mundo,

mirando como muere la tarde,

sintiendo la enarbolada sensación de contener

en un segundo otros ecos.

  

Hay pasos que oyen,

hay ojos disueltos que observan,

también el destello de la nada.

   

Allí duerme mi padre,

frió y delicado como la nieve.

 

 

 

Cita en el Pacífico Sur/1999

  

Es bello flotar, así flotan los extraños objetos

 que amanecen en las playas  y que nadie reconoce.

 ¿Vienen de algún naufragio? Y que importa, todos

 venimos de algún naufragio aunque no lo sepamos.

Rosamel del Valle

 

El mar es nuestro refugio

En días de navegación por el Pacífico Sur

Ese curioso resplandor

Ha sido la única piedra filosofal

Que hemos llegado a poseer

Anoche la vaguada costera viajó con nosotros

Y todo parecía detenerse en ese instante

Tan claro como la luz de la luna

Plateando arena, mar y muelles

Una extraña ave vino a morir a nuestros pies

Mas sobrevivimos burlándonos

De nosotros mismos

Y viendo pájaros acuáticos

Donde sólo había silencio

O poniendo libros sobre mesas

De restaurantes marítimos

En comunión con los demás

O con las discriminaciones silvestres

A que incita el cielo

La brisa del mar insiste en desordenar el texto

Y repentinamente estas palabras

Relatan - es su derecho -

lo que ellas son entre nosotros 

 

 

 

Ha muerto Joseph Brodsky

 

Ha muerto Joseph Brodsky

En nuestro barrio alguien tocaba

Un anacrónico piano de cola

Y se encendía la luz de melodías cansinas

Esos días no entran en el calendario

Y se mezclan como un ponche

Suave como el fluir de nuestra sangre

Pero no sólo ponche corre por las venas

En la calle las motocicletas pasan como avispas

Y un adolescente abandona

Su doble vida para volver a casa.

Ha muerto Joseph Brodsky y con él

Parte de las lecturas

Que hacíamos de sus poemas

En veranos marítimos.

Ya no bastan sol, mar, ni luna

Y no vale la pena preguntarnos

Por el valor de la vida

Sólo queda vagabundear por calles

Y lugares donde nos gustaría

Hacer como tú una antología universal del amor

Para los amantes de hoteles de paso.

Queremos recordar estas palabras tuyas:

El día te va buscando en el armario una camisa

Ojalá llegue pronto el invierno

Y con la nieve cubra

Las ciudades los hombres sobre todo lo verde

Si de noche veo una estrella en el techo

Ella - según las leyes de combustión -

Me resbala por la mejilla hasta la almohada

Sin darme tiempo a pensar un deseo.

   

 

       

Habitar un país como tus ojos

 

Quiero vivir en un país como tus ojos

más nítido que las horas que el tiempo deshecha,

más lúcido y real.

  

Quiero habitar un país como tus ojos;

tu piel navegando en mi piel,

las coincidencias, la respiración,

las horas que sin saberlo se unen,

un bolero y el abrir y cerrar de puertas,

sabiendo que nuestro tema sigue siendo el viento.

   

Más el lenguaje no basta,

ni el fragmento del sol

que guardabas en tu cuerpo para entregármelo

tras un ir y venir poblado de voces.

   

Desde las enrarecidas calles me haces señas

para que no ande a tientas,

ciego, borracho o como yo.

  

El aire de la mañana se suspende allá afuera.