Este
enciclopédico trabajo, realizado tras un
estudio paciente por el Profesor Frank de Varona, describe con lujo de detalles
la presencia hispánica en la Florida y los Estados Unidos de América.
Son varios los autores que han incidido en dicho singular e importante tema,
estudiado con acierto por escritores e investigadores de la talla de
nuestro antiguo Maestro en la Universidad de Miami, el mejor profesor de
literatura de dicho centro docente, don José
Agustín Balseiro erudito puertorriqueño, académico de la lengua y preclaro
educador, conocedor profundo de la literatura española e hispanoamericana,
bajo cuya tutela se formaron varias generaciones de profesionales, entre los
que se cuentan Ariel Remos, Carlos A. Montaner, Gastón Fernández de la
Torriente, Enrique Fernández-Barros y el que esto escribe.
Otro creador, poeta y novelista, el amigo colombiano don Luis Zalamea,
ha abordado también el mismo asunto en su libro España omnipresente en la
Florida (ensayo histórico-literario), versión bilingüe de Ediciones
Universal, de atrayente lema: “La historia la debían escribir los poetas”.
Zalamea, ante todo poeta y narrador, describe con galanura el fenómeno ibérico
en tierra floridana: “La presencia física española en Miami, es, desde
luego, abrumadora; a lo largo de centenares de calles, los nombres de tiendas,
restaurantes y establecimientos están todos escritos en español. En Miami se
escuchan por todas partes las voces musicales de España y América Hispana: el
acento de las eses cortadas de los cubanos que parlotean a voz en cuello, la
pronunciación exacta y tonalidad meliflua de los sudamericanos de las montañas
andinas, y de repente, los gritos penetrantes y sonoros de los andaluces que
han levantado así su voz al resto del mundo desde hace más de dos mil años.
Miami es la segunda ciudad de los Estados Unidos que eligió un alcalde de
habla española y origen hispánico (el puertorriqueño Mauricio A. Ferré)”.
(La primera fue Tampa, que en el siglo XIX eligió al cubano Fernando
Figueredo).
Y el periodista y abogado “J. Isern” (Pedro José Isern Cordero),
nos recuerda certeramente en su obra Pioneros cubanos en USA, que hacia
finales del siglo pasado: “Los estrechos lazos con Cuba eran asegurados por
la presencia en la Florida de unos ocho mil cubanos que residían casi todos en
Tampa y Cayo Hueso y formaban el grueso de la labor de la industria tabacalera,
que pagaba anualmente jornales en la vecindad de tres millones de dólares…
Cuando en la Florida se conoció de la revolución, en febrero de 1895, más de
un millar de cubanos bailó en las calles de Ibor City y Tampa, para
celebrarlo. Se hizo imposible ignorar la lucha insurreccional, especialmente
con la Junta Cubana operando plenamente; reorganizada por José Martí y
Estrada Palma en 1891. La Junta había establecido más de 200 clubs políticos,
setenta y seis de los cuales estaban en la Florida. El “Tampa Tribune”, era
un periódico apropiado en parte por un grupo de fabricantes de tabacos
cubanos”.
Como bien afirma Frank de Varona en la
introducción de su excelente libro, que completa y extiende sus vastos
estudios (tres libros anteriores y ahora éste sobre la temática que nos
ocupa, además de muy numerosas conferencias, escritos periodísticos, cursos
universitarios redactados y enseñados por él, documentales y programas
grabados de radio y televisión en los canales educacionales de Norteamérica):
“Ninguna historia de los grupos étnicos residentes en los Estados Unidos,
está más unida con el desarrollo de la experiencia norteamericana que la de
los “latinos”, especialmente si incluimos en ella sus antecedentes indígenas
y españoles. Con la excepción de los indios americanos, ningún otro grupo,
ni siquiera el de los peregrinos del “Mayflower”, ha vivido aquí más
tiempo. Los españoles fueron los primeros europeos en desembarcar en la mayor parte del Nuevo Mundo en los albores
del siglo XVI. La expedición de Juan Ponce de León a la Florida en 1513 fue
la primera hecha a los futuros Estados Unidos. Pedro Menéndez de Avilés fundó
San Agustín en la Florida, en 1565, más de medio siglo antes de que los
peregrinos llegaran a Plymouth Rock… En los siglos sucesivos España exploró
y gobernó alrededor del ochenta por ciento de lo que son hoy los Estados
Unidos. Y como estos territorios se convirtieron luego, gloriosamente o de otro
modo, en la Unión Norteamericana, los latinos se convirtieron en
hispanoamericanos. De inmediato, la presencia hispana, aumentada continuamente
por olas sucesivas de inmigración, de lugares como Puerto Rico, Cuba, México,
Centroamérica, y más recientemente la República Dominicana, se hizo sentir
en la vida norteamericana”.
Luego introduce el autor breves biografías de hispanos de suma
importancia, desde los exploradores Hernando de Soto, descubridor del
Mississippi, donde fue sepultado al morir, pasando por Vázquez de Coronado y
las míticas “Siete ciudades de Cíbola”, y los misioneros evangelizadores
en todos los poblados de California y Tejas, hasta Bernardo de Gálvez, que en
la revolución americana tomó Pensacola, Baton Rouge y Mobile, expulsando a
los ingleses del valle del Mississippi y el Golfo de México; David Glasgow
Farragut, el almirante más famoso de la Guerra Civil Norteamericana, y
literatos, artistas y músicos de nuestros días. La historia, la cultura y el
pueblo hispano, los latinos de hoy y del mañana, son descritos con diestra
mano por el Profesor Frank de Varona en este libro excepcional, que con un
prefacio de la congresista Ileana Ros-Lethinen, debe ser lectura obligada de
propios y extraños. Al mirar al pasado, los lectores podrán aprender las
lecciones que conducen a edificar un venturoso porvenir, con paz, libertad y
justicia social para todos. Asimismo, serán capaces de ponderar el crecimiento
de las minorías raciales y culturales, que poco a poco llegan a igualarse con
las mayorías, y se hacen acreedoras a que se respeten sus derechos, creciendo
pletóricas, para mejorar el destino de los siglos venideros.
LEONARDO
FERNÁNDEZ-MARCANÉ
nació
en La Habana, Cuba (1937). Escritor, traductor, periodista,
conferencista, abogado y profesor de Lenguas y Literaturas Hispánicas
en el Miami Dade Community College (North Campus). Es profesor emeritus
de la Universidad Estatal de Nueva York (SUNY) en Albany. Ha
publicado numerosos artículos y ensayos en antologías, periódicos
y revistas literarias. Entre sus libros publicados se encuentran: El
Teatro de Tirso de Molina (Madrid: Ediciones Plaza Mayor, 1972); 20
Cuentistas Cubanos (Miami: Ediciones Universal, 1977); Cuentos del
Caribe (Madrid: Editorial Playor, 1979), que es utilizado como texto
de estudios en muchas universidades norteamericanas; Gautier y el
Romanticismo (Miami: Editorial S.I.B.I., 1985); Cueto y Marcané: La
Jurisprudencia como fuente de Derecho (Salamanca: Editorial Colegio
de España, 2001); El Pleito del Convento de Belén (Salamanca:
Editorial Colegio de España, 2001); y Marcané: Defensa de la
Propiedad Privada (La Zona Marítimo-Terrestre), (Salamanca:
Editorial Colegio de España, 2001).