Miami
Estados Unidos
Año II Nº 9/10

Escríbanos   

 

 

Publicado por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesor Técnico

Daniel Berdeguer

Asesores de Arte

Carlos Quevedo
Maurico Saldarriaga

 

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Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias


 


MARTA DE ARÉVALO 

Nacida en Montevideo. Edita  las revistas: "B.L.A.N.C.O.", y "LUNITA DE PAPEL". Dirige, desde 1988, un Taller Poético. Su obra, laureada dentro y fuera de su país, abarca  los géneros de poesía, cuento y ensayo; poesía, cuentos, canciones y teatro para niños. Sus poemas aparecen dominicalmente desde 1983 en  el diario "El País" de Montevideo. Aparece entre otras publicaciones  en   "Almanaque Mundial", 1981, Panamá; "Diccionario Bibliográfico de la Mujer en Uruguay", 1983; "Poesía de España y las Américas", (Mairena,1992), Universidad de Puerto Rico; "Historia del Uruguay", Tomo II, 1995; "Poetas Hispanoamericanos para el Tercer Milenio" 1994, Chile-México; "Muestra de  Literatura Uruguaya", 1997; Cofundadora de diversas instituciones socioculturales, integra el Capítulo Montevideo de la Academia Iberoamericana de Poesía.  En 1994 recibió, junto a otros seis poetas el Premio "José Vasconcelos", del Frente de Afirmación Hispanista, de México. Y en enero del 2000 recibió, por la totalidad de su obra, el Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe "Gabriela Mistral" 2000, que otorga  la Association Côté-femmes, de París, "a escritoras  en lengua española con una obra valiosa en cualquiera de los géneros de la literatura". Ha publicado 29 títulos, entre otros: Romances de la villa  (1975, Primer Premio "Violeta  de oro", Juegos Florales Hispanoamericanos de Montevideo); Romances Orientales (1976, Primer Premio Nacional "Medalla de Oro"), Ojo de Leopardo (1981, Premio Ministerio de Educación y Cultura,  y Segundo Premio Intendencia de Montevideo- 2da edición, (1998); Santa Corazón de Pan (1992, cuentos, Premio Ministerio de Educación  y Cultura), Avisos Varios (1982, 4ta edición, España, 1995), Abran todas las puertas (1998), Espejos (1992), Tierra América (1992), Carlitos y el Tiempo (1999 Premio único en teatro infantil, Ministerio de Educación y Cultura); 120 años de Villa Colón (1992, crónicas históricas);. El arte de guisar amores (1993). Con Ojo de Fantasma (1999); La Luz en que vivo, Ediciones Índigo, Paris (2000).



COMER

Yo como
Tú cocinas
Él negocia.

Muchos tienen hambre.

Hay niños que acusan.
Con frío
desnutridos
esqueléticos.
Con ojos hundidos
en cuencas de odio,
con vientres hinchados
en la rabia anónima,
caminan los desiertos del planeta
por pueblos despavoridos.

Nunca usaron la cuchara
y se les cayó la sonrisa
antes que el primer diente.

Tienen hambre

  AVISO 17

Cambio ASPIRANTE  A MARIDO
-soltero, simpático, buen mozo-
por psiquiatra competente.

Es escritor notable:
compone sonetos sublimes
indescifrables

y místicos hermetismos
sólo para ocultistas
o lectores del Talmud.

Como marido será MA-RA-VI-LLO-SO.
Sorprende  peregrinamente
con horarios inusuales
y argumentaciones absurdas.
Tiene modales de gentleman
para exigir esperas inadmisibles
y sabe gentilísimas maneras
de insultar en seis idiomas.

Urgente.
Por depresión nerviosa.

OJO DE LEOPARDO

(Poema III)

Vuelvo en alas rompiendo las mareas
a calcinar mi espuma  ante tu orilla.
Siendo mi pan el rayo y la tormenta
voy descalza en  la rosa primitiva.

¿Qué fuerza, hombre, y qué misterio tiene
la sangre  que te asoma en luz ungida?
¿Qué ardor  potente pulsando en tus sienes
me desviste de angustia en la caricia?

Se yergue un semidiós en tu pupila
cuando empuñas la brújula del sueño;
y en tu ola ya extasiada y florecida
me desatas los buitres de los huesos.

Te asisten la violeta y la serpiente
plegadas en tu sexo y tu guarismo.
Por ti, la piedra en nardo se me vuelve;
por ti muero en la luz y resucito.

Por ti quemo mis brujas sentenciales
y en rosa y ponzoña me unjo  los pies.
Santiguo mis senos con miel y caimanes
y en sesgo de sombras aborto la ley.

TIERRA  AMÉRICA

(I)

Tierra América que hablas el oscuro lenguaje de la selva,
desempolva tu estremecer en la memoria nuestra.

Yo desciendo desde mi corazón de sueños
hasta tu corazón caliente de volcán y de silencio.

Desando las rutas de tus taciturnos hombres piel de cobre
y con mis pies desnudos encuentro sus huellas ya sin nombre.

Desentierro en ritual de magia, pluma y sol,
la candente y espesa hondura de tu voz.

Te nombro con nombres ya dormidos desde siglos
despertados en el coro de los últimos sigilos.

Tus pumas, garzas, curacas, leyendas y serpientes,
traigo vírgenes de cemento hasta los ritmos febriles del presente.

Las calladas civilizaciones que fueron en tu entraña
pronuncian ecos, rotos los sellos impuestos por las lianas,

para decir, con su prístina ingenuidad  de milenios,
que guardas los secretos de un pasado magnífico y eterno.



(II)                                

Convoco las afinadas lenguas  de los haravec y los amautas
para escuchar las primeras canciones de tus flautas.

Cuando el cielo y la   tierra eran ingenuos y sonoros,
y el dueño de los vientos dormía en su palacio de piedras verdes y de  oro.

Cuando el Sumo Sacerdote de la tierra del maíz  dorado
imponía la  sabiduría del trabajar la pluma de los pájaros.

Cuando se embriagaba el corazón de los toltecas
con los zumos del maguey en los aprontes de la guerra.

Cuando la incógnita del charrúa cruzaba el uru-gua-ay
esparciendo las tribus en la comarca del  ñandú y del butiá,

y erraban, en las remotas pampas de rígidos australes,
los marginados bárbaros de razas ancestrales.



(III)

Invoco los espectros  que vagan a la orilla de los ríos
para aprisionar los ecos de  tus nombres indios.

En la evocación, los tristes yaravíes se levantan en las quenas
y simulan suspiros de núbiles ñustas esbeltas y trigueñas.

La luna palidece siluetas fantasmales  en la arista borrosa de las cumbres
y un vértigo de cataratas, despeña raudo su inexacto ñandutí de nubes.

La raíz de los cañaverales canta en filigrana vegetal
la cadencia lamentosa de la flor del lirolay.

Sueñan inertes en las calladas tumbas , hechiceras sin pupila,
ya descarnadas para siempre del amor y de la vida,

y es apenas audible un concierto de ancestrales ritos,
que conjugando las sombras, vaga entre  el rumor de los espacios  infinitos.



(IV)

Tierra América que cantas tu grandiosa magiastral sinfonía,
en polivegetal cosmogonía
de talismanes engarzados  en la palpitación de las orquídeas.

Madre Esencial de dinastías olvidadas sepultas en cavernas,
que en el aroma de milagrosas hierbas
atestiguas añejas glorias entre piedra y osamenta,

en la secreta oración del primer día conjurado en verde
latente en tu ser omnipresente,
remóntame en polvo de tiempo a primigenias  fuentes.

Yo quiero beber de tu agua milagrosa y sensitiva
-gracia sideral entre la espiga-
para palpar con tacto antiguo  tus estrellas  entrevistas.

Empaparme en la raíz mineral de tus florestas
en equinoccio potencial de antiguas eras,
y resucitar de oro y chocolate en la carne manifiesta.

Buscar, entre las joyas reales y las piedras de luna de la sepulturas.
las manos finas de los príncipes de tez oscura,
orígenes del alma de Tú mi tierra, calcinada y pura.


(V)

América  de remoto cataclismo y atlántida promesa,
en el crisol de tu raza amalgamada en savia nueva,

abro los ceibos y las esmeraldas, buscando el alma de tus duendes viejos,
sacudo la muerte de tus sagrados mitos en escondidos esqueletos,

ilumino la gigantesca  noche con luciérnagas enormes,
y desciendo por tus venas de bronce
abismada en tu poesía  dilatada e insomne.

América fragante, alucinada entre océanos inmensos,
desafío en visión ardiente los olvidos, y te ofrezco

en un huaco rojo, la miel original de tu conciencia clara levantando a tus pueblos en un canto vertical en tu alabanza.

Dejo, en el lenguaje imperfecto de  me geometría humana,
la geometría  perfecta de tu bienaventuranza!

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ROSANA MOLLA

Nació en Montevideo. Profesora de Literatura, egresada del  Instituto de Profesores Artigas. Desplegó, como docente, una intensa actividad en liceos públicos y privados, y ejerció la dirección del ex Colegio Sacré Coeur, así como la dirección del Liceo Nº 20, J. Torres García. Colabora  en revistas culturales con críticas y poemas. Dirige un Taller de Literatura desde 1977 y se dedica a estudios de semiótica, teatro, dinámica de grupo y análisis transaccional. Ha editado los poemarios : “Este tiempo largo”, 1972; “Crear lazos” (en colaboración) 1979; “Río de Agua Viva”, 1989; “Canciones para Hernán Matías”, 1982, “Poesía” (Antología) 1997. En prosa poética: “Ventana hacia México”, 1968;y “Río Uruguay”, 1972, Premio de UNESCO, Instituto del Libro Español y Ministerio de Cultura de España. Además ha publicado numerosos ensayos sobre personalidad y obras de varios autores, como, por ejemplo: José P. Varela, Sarah Bollo, Jorge Guillén,  las poetisas del novecientos; y es autora de obras de especialización  docente.

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VACIARME EN EL SILENCIO


Porque morir  quisiera
porque no ser quisiera,
vaciarme en el silencio.
Porque me pesa mucho
amor que llevo dentro.
Porque quisiera odiar,
aflojar este peso.
Ser como la piedra
que no tiene lamento.
Ser como esta silla,
los  muebles, los espejos.
¿Y si tuvieran alma también ellos?
Un alma  muy pequeña,
de destrozos, de silencios,
de esperas, de momentos...
Mejor fuera la nada.
Mejor fuera este intento
de vaciarme, de vaciarme
en la ola o en el viento.



PENSABA

Pensaba
si pudiera tocar
cada mañana
tu presencia
en las cosas
cotidianas.
Entonces,
el vaso, el cantar,
o esta almohada,
mutables,
casi nada serían trascendidos;
los dedos
jugando torpemente
recorriendo
de las uñas
las aristas .
Tan sólo
la ternura
del gesto imprevisible.
Tan sólo
natural, querido,
tu ser allí presente.



SI  LA MUERTE VINIERA

Si  la muerte viniera
este  instante  a detenerme,
total, enardecida,
qué precoz silencio
de ambiguas soledades!

No pudiera.
No pudiera arrasar
esta  fuerza  viva.
Tanto clamor hondo
de mis huesos
a los huesos de Dios.
Este sangrar aún
de la pupila, la garganta,
estas manos mías.

Qué abismos de  savia
levanta tu  palabra.
Soy barro tan humedecido
mirando la latitud del sol!
Este sol que me cala la entraña
y devuelve a mis huesos
simiente de presencia enamorada.



desde el roble


Desde qué Robledo amanecido
de Corpes, Chabela o Mazo
a mi mesa Ahora.
Desde qué espacios umbrosos
erguido entre iguales y frondoso.

Apañando mis  horas
de todos los tiempos.
Sostén de blanco mantel,
entre hijos y nietos. Hoy prodigo panes
hostias  consagradas de ingenuo ropaje,
como ayer mi madre.

Tal vez... la muerte no exista
y todo se transforme
como el roble en mesa.

Perenne  flluir de savia peregrina
energía y esencia de vidas en vidas.

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ANA MARÍA FRESCO

Nació en Montevideo. Fue funcionaria del Parlamento de su país durante extenso período. Actuó como Secretaria de Comisión en la Cámara de Representantes,  atendiendo Comisiones Permanentes y  Especiales, como la del Estudio de la  Condición de la Mujer.  Es miembro de  la Asociación Mundial de Mujeres periodistas y Escritoras (AMMPE) y socia fundadora de su filial en Uruguay, de la que es Vicepresidenta desde 1999. En 1985 editó el poemario “Perdido Cielo”, con  una segunda edición en  1986. y el poemario “Con el íntimo idioma de los pájaros” (Edición Especial de B.L.A.N.C.O.) en enero  2000. Sus poemas integran antologías y diversas publicaciones en su país y en el exterior.  Ha  sido galardonada en varias ocasiones: Gran Premio  1987, Intendencia de San José (Uruguay)  y Diario Los Principios; Primero y Segundo Premios, AEDI – Asociación de Escritores del Interior- en  1982 y 1984 respectivamente; Premio “Alfonsina Storni” de la Fundación Givré, de Buenos Aires, 1988; y Segundo Premio de la Junta Departamental de Salto (Uruguay) .  También ha recibido varias distinciones en certámenes  de: Club de Leones “Montevideo-Juana de Ibarbourou” 1987; Certamen Latinoamericano de Poesía, Radio Montecarlo, 1991; Gobierno de Mendoza, Argentina, 1993.  

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GRIS


Gris la ciudad y sus calles
cintas húmedas de raso
de un gran carretel de lluvia
que desenrolla su llanto.

Gris la mañana y el aire
y la gente gris, al paso
que va perdiendo sus mieles
en un colmenar amargo.

Vaga neblina se expande
como un ramo leve y blanco
con perfume de violetas
recién traídas del campo.

Y como el gris cae al alma
para dejarla sin canto
filtrándole sin aviso
un zumo oscuro y extraño,

usaré  contra el embrujo
todo el vigor de mis manos
tejiéndole este poema
a su garganta de pájaro.


EL SUEÑO

He recorrido espacios contigo
y ahuecado la mano
               paloma y nido a la vez
para otra mano.

Y sobre tu hombro
             como lo hace la luna sobre la ladera
lentamente he rodado mi cabeza.

Hemos ido caminos de cristal
hacia dentro del cielo
                              del mar
                                   del alma.

A veces tu voz me roza
con la ternura de un ave sobre mi mejilla.
Otras , me aprieta el vuelo.
Cuando esto sucede
le cierro los ojos a la tarde
y prefiero abrir mi mediodía
                                dentro del sueño.




DE ESTE LADO DEL MAR


Aquí, sobre este lado del mar
en esta orilla del latinísimo cono sur americano
junto a esta  ventana sobre mi ciudad  
aquí
en este minuto celeste y gris de cielo
                                                   para la mirada
y gaviotas universalizando vuelos:
                                                   estamos.
                    Y no somos estatuas.
Tenemos un alma sin fronteras que se expande
como los cielos cambiantes que viajan en la nubes.

Y nos quedamos  prendidos a esta raíz telúrica
de afectos y ansiedades
sujetos a estos pies que transitan
por una urbana orografía de escaleras
trolebuses, ascensores
y de esquinas que
                                     a veces
                                             también duelen.

Y quedamos aquí
de este lado del mar
como una sombra
con la luz del pensar aún abierta.

Pero el paisaje está dentro del alma
con la trasmutación, con el misterio
de no saber si somos
aquel cielo
o el de pájaros vivos pecho adentro.


CUANDO SE  APAGA EL DÍA


Cómo me gusta cuando se apaga el día
entrarme en el silencio
y venir a sentarme
                                  en el rincón de casa
para hurgar mis papeles
(la ciudad a mi espalda titilando a lo lejos)
La lámpara protege
                                   con su miel luminosa
lo que estoy escribiendo
(y en el pequeño espejo que a mi ventana copia)
se agolpan todos juntos presurosos luceros).

Cuando se  apaga  el día
pueden pasar dos cosas:
morirme de nostalgia
                                   sangrando en las veredas
o sumergirme en casa
en mi rincón de oro
inventado de soles
para ganar recuerdos
(amarillo, amarillo, almohadones, manteles
bajo plantas que cuelgan sobre libros y tiestos)

Cuando se apaga el día
pueden pasar dos cosas:
caminarla intemperie
quizás languideciendo
                              o entre el horno y la mesa
trajinar mis ausencias
                                 y sacarlas de a poco
quedamente en mi verso.

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CLAUDIA BÚRGUEZ

Nació en Montevideo (1971). Intérprete del verso, ha participado en numerosos recitales con el Grupo Poesía Compartida que dirige la profesora Mabel Suárez. Se dedica a la enseñanza de la expresión por el lenguaje, en su taller infantil. En 1995 editó una plaqueta de poesía  con carátula de la artista plástica Gladys Afamado. Y en 1997 apareció una separata  con varios de sus poemas en la serie “Voces Nuevas, Florilegio de Poetas Novísimos” Ediciones B.L.A.N.C.O. Muchos de sus textos  han aparecido en diversas  publicaciones literarias desde 1990. Laureada en el II Certamen literario Internacional “Premio Juana de Ibarbourou”, tiene en prensa el poemario “ Crónica Cromática” .

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COMIENZO


Una noche
apenas
una noche
a sí misma
se sobra
para acunar
la magia
que contiene
todo el espacio
                       azul
estelas
de  tiempos
                       circulares
que confluyen
en un
cálido punto
                    -matriz
                           de eternidades -
para ser
         una vez más
                                    comienzo de vida.



CONTRAMANO

      Ah, qué raro es encontrarse
sola
sentada            ante un escritorio
de madera oscura
encontrarse sola
sentada

fumando el cigarrillo de la indiferencia
-el último-
con el pecho apretado
-con un nudo indescifrable
en el pecho apretado-
fumando el mismo cigarrillo
-quizás, el último-
una mañana
cálida
de  brisa ligera
que se traduce  radiante
a través de los vidrios
que se mete en los resquicios
y que inunda.

    Ah, qué extraño es encontrarse 
sola
con el pecho apretado
sentada
ante un mueble de madera oscura
que absorbe el humo de la indiferencia
y
con la mañana
        a contramano.


FALSO AMOR

Tengo un cigarro en la mano
Espero
Miro el  techo
Espero
La luna me alumbra por la ventana
La oscuridad me encierra
Tomo un trago                      fumo
Espero el sonido
No  llega                               sólo música
Fastidio                                 no llama
No llama y espero en la espera eterna            
El vacío huele mal

Mis zapatos no quieren moverse
Ellos  también esperan
El cigarro se consume pero no tiene miedo
Pronto va a ser sustituido por otro.
Las estrellas me dicen que ya no espere
Sigo esperando
Mis ojos me miran descreídos
Creo y espero.



LLUVIA  I

Continúa
cayendo
esta lluvia
implacable
tan llena
de memoria
que es
casi
un olvido.
Continúa
cayendo
y me atraviesa
el cuerpo
de recuerdos
que
ya casi
no eran.
Me confunde
las piernas
y
los ojos
con tenaces
tinieblas.

Quién sabe
cuándo
           por fin
se me irá
esta lluvia.