Miami
Estados Unidos
Año II

 Nº 11/12

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesor Técnico

Daniel Berdeguer

Asesores de Arte

Carlos Quevedo
Mauricio Saldarriaga

 

 


Conversando con la artista plástica puertorriqueña


VICTORIA AMY

 

por

Patricio E. Palacios



Victoria en su estudio de pintura, trabajando en la serie titulada
Paisajes Tropicales


Hace algunas semanas tuve la oportunidad de entrevistar a la artista plástica puertorriqueña Victoria Amy en la intimidad de su hogar; lugar en donde ella tiene su estudio de trabajo. Fue una experiencia enriquecedora, ya que detrás de esta mujer tan diestra en el pincel se esconde una vida plagada de infortunios, pero que gracias a una voluntad férrea y la determinación de salir adelante se ha convertido en un ejemplo digno de la mujer latinoamericana. Su historia puede ser la historia de muchas otras mujeres, la diferencia es que ella supo saltar por encima de todas las barreras que la vida le impuso en el camino.

P.E.P. ¿Naciste en Puerto Rico?
 

V.A.   Sí, nací en Mayagüez en 1942.

P.E.P. ¿A qué edad comenzaste a pintar?
 

V.A.  No podría precisar a que edad, pero creo que fue como a los nueve años. Lo que pasa es que me crié en el arte. Tengo un hermano que es escultor, otros dos que son pintores, entonces mi mamá diseñaba ropa, hacía vestidos de novia. Yo me crié en ese ambiente en el cual siempre se estaba haciendo algo. A mí me gustaba jugar con madera, me la pasaba siempre tallando madera, tenía las herramientas, siempre estaba cortada, aún tengo marca de las heridas en mis manos. Con respecto a la pintura, te puedo decir que me la pasaba pintando muñequitos. Dibujaba a lápiz diferentes  personajes de  caricaturas, el  que  más me  gustaba  era  el  pollito amarillo. Era mi preferido y me encantaba pintarlo.

 

P.E.P. ¿Hasta qué edad viviste en Mayagüez?
 

V.A.    Bueno, yo nací en Mayagüez y viví allí creo que hasta los tres o cuatro años. Mi papá como era mecánico industrial, nos llevaba por toda la isla. Entonces, vivimos en Ponce, en San Juan, en diferentes sitios. De lo último que yo me recuerdo fue cuando vivimos en Ponce, mi madre se divorció de mi papá porque él se había casado con otra mujer, así es que había cometido bigamia. Éramos ocho hijos y eso fue un lío tremendo. Creo, fue uno de los casos más grandes que hubo en Puerto Rico en ese tiempo. Finalmente mi madre se divorció y nos dejó con mi abuela en Mayagüez. Cuando yo tenía nueve años, nos mandó a buscar uno a uno a los Estados Unidos. Yo voy a Nueva York y comienzo a estudiar. Como no entendía el idioma me la pasaba dibujando. Por eso digo que sacaba buenas notas en dibujo nada más y parece que le caía bien a los profesores porque siempre me daban buenas notas aunque no sabía nada de nada, ya que apenas entendía el idioma. Hasta que poco a poco empecé a despertar y fui entendiendo el idioma. Pero en Nueva York fue que verdaderamente comencé hacer cosas.

 

P.E.P. ¿Participaste en concursos infantiles en ese período?
 

V.A.    En realidad no. No participe en nada porque era una niña muy tímida, estaba atrasada en la escuela, no sabía el idioma, era la más chiquitita, me sentía muchas veces tan mal que quería ser transparente. Me encantaba el baile, me gustaba mucho la música porque podía cantar y bailar bien, tenía mucha gracia pero la timidez y la inseguridad no me dejaban desarrollarme. Pero si me gustaba mucho la pintura, me ponía hacer mis dibujitos y me daban buenas notas y a la gente le gustaba y me celebraban mucho todo eso. Pero no llegué a desarrollarme y a sentir que yo podía hasta que me casé. Me casé con el pintor puertorriqueño Félix Rafael Cordero en 1960 y la pintura era lo que teníamos en realidad en común. Como él era pintor y a mí me gustaba pintar y nunca había tenido un maestro de pintura que me dijera tú puedes hacer esto o esto otro, fue con él que empecé a sacar todo lo que llevaba por dentro, cuando pintaba él me decía ¡Oh!, pero oye tu pintas muy bonito. Para una persona como él que estudió era una gran cosa. Yo había estudiado arte comercial, cuando me ponía a pintar lo hacía en ángulos muy difíciles de hacer, manteniendo una perspectiva, cualquiera que fuese el objeto a pintar, como las piernas, una taza, siempre estaba dibujando y por ahí tengo dibujos viejísimos. Me encantaban los detalles a la hora de dibujar.

     

Muestra parcial de la serie

 Homenaje a Monet
 

P.E.P. ¿Cómo fue que pudiste darte a conocer como pintora, ya que estabas casada con un pintor, y ser tu misma sin sentirte opacada por la pintura de tu esposo? y  ¿Cómo presentaste por primera vez tu trabajo al público?

 

V.A.   Nosotros pertenecíamos al Oak Park Art League de pintores en Chicago, Illinois. Después de casarnos nos fuimos primero a California y más tarde llegamos a Chicago. Estando ya en Chicago es que comenzamos a crecer, me sentía bien al estar con un pintor, aunque siempre fui tímida. Ya que yo salí de los brazos de mi mamá donde no me dejaban mirar al lado y cuando me casé tampoco me dejaron mirar para el lado, poco a poquito me fui desarrollando. Tuvimos un negocio de Arte Comercial, se llamaba Transocolor Studios, en donde hacíamos negativos transparentes o transparencias. Yo trabajaba con él. Me enseñó diferentes técnicas como el stripping que es cuando superpones una transparencia sobre otra y cortas para intercalarlas, como por ejemplo el colocar a una joven modelo en una playa. Aprendí también a hacer el bleeching que es quitar el tono, retocar las cosas feas que salen en las fotos; yo repasaba el color de la piel. Eso me ayudo mucho a mezclar los colores. Todo esto fue cuando teníamos el negocio. Después de doce años de un matrimonio muy difícil, las cosas no funcionaron definitivamente y nos separamos. Me quedé con mi niña sola. Y todas estas cosas que me pasaron me ayudaron a despertar. Durante el último año que estuve casada con él, tuve una exposición en lo que se llamó Expo 70, en donde se presentó una muestra del arte latinoamericano. Ese fue mi comienzo en las artes plásticas. Ya para ese entonces no pensaba en mi miedo, y me dije: ¿quién me va a criticar?. No, yo soy mi maestra y la que voy a hacer mis cosas. A partir de ahí me empecé a dedicar más a la pintura. Todavía en algunos momentos pensaba que mi trabajo no valía nada y no fue hasta que me mudé para el estado de la Florida hace quince años que empecé a tener un poco más de confianza en mí. Claro, no había dejado de pintar en todo ese tiempo. Había pintado en óleo, en pastel, en acrílico, tratando de encontrarme con una técnica adecuada a mi gusto.

  

Atardecer tropical

óleo sobre lienzo (20x24)

 

P.E.P. ¿Cuál es la técnica que más desarrollas o que más te gusta trabajar?
 

V.A.    A mí me gustan todas, pero la técnica a la que le tenía más miedo era al óleo; era en realidad pánico lo que sentía. A la vez es la que más me gusta. Yo soy muy detallista pero no quiero que parezca una foto lo que pinto. Recuerdo una exposición en la que presenté mi obra, asistieron muchas personas, había una persona que resultó ser un galerista de Venezuela al cual le pregunté que estilo veía que tenía, él me respondió que no tenía ningún estilo y yo me quedé preocupada. A partir de ese momento comencé a buscar el estilo. Me fui para Europa a recorrer diferentes galerías con el fin de entender diferentes técnicas y poder encontrarme con mi estilo. Estuve en Francia, en Ámsterdam, etc. Me di cuenta que no era bueno mezclar colores sino que era mejor aplicarlos directamente desde mi paleta de pintura. Ahora lo que hago es aplicar y luego me alejo de la pintura para apreciar mi obra. Esto no lo hacía antes. Yo puedo pintar y pintar, pero no me apreciaba a mi  misma hasta que llegué a Paris. Allí tuve un profesor que nos llevó a diferentes galerías y nos decía todo lo que pasaba con el pintor al momento de pintar la obra y eso fue muy interesante. Todo eso que el maestro dijo lo hizo en palabras que me llegaron. Él me dijo, por ejemplo, que a una artista no se le enseña, eso que tienen cada uno de ustedes allá adentro tienen que sacarlo, yo les puedo enseñar y todo lo demás pero si no tienen talento, nunca se puede sacar nada. Entonces yo me dije; pues mira yo si tengo, yo si puedo y voy a seguir y a seguir.

 

P.E.P. ¿Cómo nace tu idea de pintar tu homenaje a Monet?
 

V.A.   Justo como te decía anteriormente, durante mi estancia en Europa debido a que fui a diferentes galerías y lugares en donde se exhibía su obra y a los jardines en los cuales Monet se inspiró, yo me sentí atraída a la historia de su vida. El profesor que tanto me explicó acerca del sentimiento de este artista, hizo que me llegara muy profundamente ese amor por este gran pintor. En realidad pinté varias piezas en esta colección Homenaje a Monet. También realicé una exposición en la cual se presentó esta colección aquí en Miami. Estuve también en la casa de Monet y la verdad es que es maravillosa, la casa esta ahí y tú puedes ver a este hombre en su sala, en su comedor, en fotografías, lo puedes sentir, él caminando por sus jardines, pero lo que más me gustó de sus pinturas es la primera etapa que están llenas de color y tú no llegas a distinguir donde está la tierra o donde está el cielo; es una mezcla increíble de colores.     

 

P.E.P. Tengo entendido que te dedicas al maquillaje profesional. ¿Nos puedes hablar acerca de este trabajo que realizas combinando ese talento artístico?
 

V.A. Claro, yo vengo realizando lo del maquillaje hace muchos años, desde que llegué a Miami. Puedo realizar todo tipo de cosas que conlleve a un trabajo manual artístico. Puedo hacer por ejemplo un traje y ese diseño es un arte que puedo desarrollar. Pero realmente mi vida es pintar y pintar, me encanta estar aquí en mi casa-estudio. Es mi lugar preferido, sólo salgo cuando me llaman solicitando mis servicios de maquillaje para la cadena de televisión UNIVISION NETWORK. Y yo voy a hacer ese trabajo porque es lo que me da el pan de cada día, para poder comprar la materia prima para pintar: las telas, pinturas, marcos, etc. Yo siento que el maquillaje es otra forma de arte donde tengo la oportunidad de desarrollar mi talento. Cada vez que lo aplico siento que es como estar trabajando sobre un lienzo. La cara, digo siempre, es luz y sombra, en donde no hay líneas sino está bien difuminada. He descubierto que tengo algo en mis manos que la gente se me duerme cuando estoy aplicando el maquillaje. Y cuando termino el trabajo se quedan sorprendidos del cambio que he realizado. Muchos artistas han quedado muy contentos con mi trabajo. Y pienso que es por eso, ya que soy pintora y hago como si estuviera trabajando una tela con tiza.




Puente de flores

óleo sobre lienzo (20X24)
 

P.E.P. ¿Tienes alguna exposición en la actualidad de forma permanente?
 

V.A. Sí, tengo una casi permanente en el Country Club de la Ciudad de Coral Gables, Florida. Pertenezco al Club de Arte de Coral Gables que funciona allí. Es una asociación sin fines de lucro (Non-profit) fundada hace ya cincuenta años y que está formada mayormente por gente que es amante de las artes y me han invitado a participar con ellos. Los miembros se reúnen una vez al mes y coordinan presentaciones. También hacen invitaciones a otros artistas para que les enseñen diferentes técnicas y formas de trabajar. Y así fue como comencé en el Art Club hace cuatro años, fui invitada a enseñar la técnica del Pastel.  

 

P.E.P. ¿En qué otros lugares has expuesto en los últimos tiempos?
 

V.A. Recientemente he participado en varias exposiciones colectivas en Robinson Gallery, Planet Ocean, Coconut Grove Glass House, Coral Gables Merrick House y en el Banco Savings of America: Wirtz Gallery.

 

P.E.P. Tengo entendido que tú tienes un cargo administrativo dentro de estas organizaciones. ¿Es así?
 

V.A. Sí, soy vice-presidenta del Departamento de Arte del Country Club de La Ciudad de Coral Gables y a su vez, también soy vicepresidenta del Coral Gables Art Club (Youth Center), así que es que estoy en ambos lugares. Estoy muy contenta con estos nombramientos.

 

P.E.P. ¿Qué es lo que más te gusta pintar?
 

V.A. Muchas veces lo que hago es tomar fotos de paisajes y de ahí es que empiezo a pintar, de una sola foto saco muchas cosas, eso es lo bonito de ser pintor, puedes cambiar algo que no te gusta y pones esto por aquí o esto otro por allá, tú puedes cambiar, intercalar. Pero hay veces en que improviso y pinto. Lo primero que hago es dibujar, hago mis puntitos donde van y luego es que empiezo a aplicar color. Claro que si no funciona, cambio todo, pero hasta ahora me ha funcionado todo.

 

P.E.P. ¿Qué tiempo te toma en completar una obra?
 

V.A. Todo depende, hay cuadros que son bien complicados, por ejemplo el otro día en que me entrevistaron para el programa Miami Ahora del canal 23 (Univision), fui haciendo un cuadro en el cual hacer el fondo del paisaje me tomó más tiempo que hacer la parte final, ya que incluía una mezcla de colores, todo eso me tomo mucho más tiempo. El tiempo total para completar esa obra fueron aproximadamente cinco horas, que es mucho, porque hay otros en que tomas menos tiempo. Esa pintura que realicé ese día fue un paisaje de mar con palmeras de Puerto Rico. Esto es lo que más me gusta, me gusta todo lo que tenga que ver con el misterio del agua. En realidad me gustan muchas cosas, las flores, los bodegones, me encantan los paisajes florales, bueno, en fin, me da mucho coraje porque quisiera hacer muchas más cosas, yo todavía no puedo decir que esto es lo único que me gusta. Te limitas cuando lo haces, el arte es tan inmenso que hay mucho que hacer.

 

P.E.P. ¿Hay más artistas en tu familia?
 

V.A.   Sí, tengo un hermano que es escultor y vive actualmente en Nueva York. Antes de que yo me trasladara a la Florida desde Puerto Rico, él hizo el busto de Luis Muñoz Marín que es el que está actualmente en el aeropuerto de San Juan. Mi hermano conoció a Luis Muñoz y antes de que él muriera lo esculpió. Mi hermano se llama Ricardo Amy, Jr.  pero su nombre artístico es Rex Dorado.  También tengo otro hermano, Jonathan Amy, que es pintor y decorador de interiores.

 

P.E.P. ¿Me pudieras hablar de algunas de tus series?
 

V.A. Una de las series se llamó Homenaje a Monet, en esta serie desarrollé cuarenta cuadros. Otra serie mucho menor fue la que realicé acerca de los Huracanes, esa vino después de lo del huracán Andrews que azotó el Sur de La Florida. Esta serie constó solamente de cuatro pinturas. También estoy trabajando actualmente en una serie de Paisajes Tropicales en las que estoy incluyendo muchas palmas, agua y mucho sol brillante; bien de verano. También tengo otros trabajos en los cuales reflejo estampas de la vida misma, la hice pensando en los judíos de Miami Beach. Esta es una serie muy colorida también. Se titula Estampas de la vida cotidiana y esta tiene alrededor de sesenta cuadros.

 

Cocina antigua

óleo sobre lienzo (24X36)

 

P.E.P. ¿Pintas también en acuarela?

 
V.A.
Sí, claro, yo pinto en acuarela, me gusta mucho ya que ahí puedo desarrollar mi habilidad de dibujar. Pinto de todo porque es una técnica muy versátil. Lo importante es que el lápiz que uses sea suave para que no deje una marca profunda, cosa de que se elimine a medida de que estés pintando.  

 

P.E.P ¿Tienes planes de otras exposiciones para un futuro cercano?
 

V.A. Bueno sí, actualmente estoy en conversaciones con el profesor puertorriqueño  Luis López quien es pintor y da clases de vitrales por toda la Isla de Puerto Rico, y a su vez, pertenece al Instituto de Cultura Puertorriqueña. Le he mandado toda mi información. Él me ha dicho que está muy interesado en llevarme y poder hacer algo por allá. Por supuesto que yo estoy consciente que cualquier cosa que vaya a hacer en Puerto Rico, tiene que venir desde allá, yo no saco nada con ir desde aquí si no hay una gestión directa. Me encantaría que este proyecto saliera para poder ir a mi Isla y estar con los míos.

  

P.E.P. ¿Algún comentario final?

 

V.A. Sí, a pesar de las dificultades de la vida, no me gusta reflejar en el lienzo la parte negativa de la vida sino lo hermoso. La pintura para mí es contemplación y reposo no ansiedad y zozobra.

 

Patricio E. Palacios nació en Santiago de Chile, Chile. Director Ejecutivo  de  la  Revista  Literaria  Baquiana y de Ediciones Baquiana. Trabaja  para  la cadena de televisión hispana de los Estados Unidos:  Univisión. Ha trabajado en otras cadenas de televisión y  otros medios  de  prensa  previamente.  Ha estudiado  comunicación  social, periodismo y televisión.  Reside en los Estados Unidos de América.