Miami
Estados Unidos
Año III

 Nº 17/18

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesor Técnico

Daniel Berdeguer

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

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Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias


 



 

POETAS CUBANOS

 

IVONNE MARTÍN


Nació en Cienfuegos, Cuba. Poeta, escritora y traductora profesional. Licenciada en Traducción e Interpretación en Lengua Inglesa. Es miembro de varias asociaciones culturales locales del sur de la Florida. Ha recibido numerosos premios: el Primer Premio en Poesía (IV Concurso Literario del Instituto de Cultura Peruana de Miami, Florida, 1995), la Primera Mención de Honor (VIII Concurso de Poesía de la Academia Poética de Miami, Florida, 1997), el Primer Premio (I Certamen Literario de la Revista Carta Lírica, Miami, Florida, 1997), el Primer Premio en Poesía (Sociedad Cultural Santa Cecilia, Miami, Florida, 1997), una Mención de Honor en Poesía (Concurso Internacional “Río de Luna” del Diario de la Mujer, Miami, Florida, 1998), el Primer Premio (IX Concurso Internacional de Poesía, Cuadratura del Círculo Poético Iberoamericano, Santa Monica, California, 1999), Segundo Accésit (Premio Internacional de Cuentos “Enrique Labrador Ruiz”, Círculo de Cultura Panamericano, Verona, New Jersey, 1999) y el Tercer Premio en el VIII Certamen de Poesía Azahar de la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Conil de la Frontera en Cádiz, España (2001), entre otros. Ha publicado el libro de poesía Fuente de cristal, Miami (2001).


 

 

 

NOCHE HABANERA

Puerta del día; techo de la tarde;

negra deidad de titilantes ojos

que adornas tu cabello con los rojos

destellos del crepúsculo que arde.

 

Rezumo de belleza sin alarde

que satisfaces todos los antojos;

sirena que acaricias los despojos

de náufragos nocturnos...¡Dios te guarde!

 

Espérame en tu trono, reina mía,

porque a tus plantas volveré ese día

en que no llore más tu corazón;

 

y gozaré de nuevo tu sonrisa

entre las suaves alas de la brisa

que besa el muro gris del Malecón.

  

ESTADO DEL TIEMPO

Se anuncian cielos parcialmente nublados

por rezagos de alguno que otro trauma,

con amenazas de pena intermitente

y posibles granizos de nostalgia.

Soplarán fuertes vientos mitológicos,

provocando alarmantes marejadas

de enigmáticos poemas ya escuchados

en las voces antiguas de las playas.

Si algún vecino ha dejado a la deriva,

ingenuamente, su embarcación sin ancla,

que la ponga de inmediato a buen resguardo

en la costa más recóndita del alma

 

DESPUÉS DEL CATACLISMO

Mi corazón

fue declarado inhabitable desde el último ciclón.

La viga maestra

que sostenía el andamiaje de mi fe,

se desplomó con estrépito y fragor.

Di por muerto al amor,

y lo lloré.

La soledad

se adueñó de lo que fuera mi heredad.

Creció la hierba

sobre el muro inexpugnable que allí alcé,

y las arañas disfrazaron mi dolor.

Di por muerto al amor,

y lo olvidé.

 

SAMADHI

Partiste con la niebla, sin avisar siquiera,

y me dejaste inerme, sumida en el quebranto.

Mi alma no sabía que yo te amaba tanto.

Quizás nunca lo dije: ésta es la vez primera.

 

En medio del camino donde la muerte espera

(esa intrusa imprevista que se viste de espanto)

te proyectaste al cosmos y me envolví en el llanto.

¡El humano es tan frágil; tan voluble su esfera...!

 

Ante lo Inevitable, sólo queda postrarse

y pedir a lo Ignoto que ilumine la senda

donde rigen eternas las inviolables Leyes.

 

Yo seguiré aguardando tu brazo siempre amigo,

y algún día cercano me reuniré contigo

en un jardín de cuarzos sembrado de magueyes.

 

CARPE DIEM

Vive por hoy, que puede ser que vivas

no más hasta la página que leas,

o que al final del día sólo veas

el último capítulo que escribas.

 

Los nobles pensamientos que recibas,

transmítelos sin ansia de preseas:

darán frutos de oro mientras creas

en todo lo Divino que percibas.

 

¡Aprovecha tu tiempo! Nadie sabe

cuándo tendrá que abandonar la nave,

ni en qué recodo le espera la Guadaña.

 

Breve es la vida terrenal, y el alma

quiere ser libre para hallar la calma

fuera del cuerpo que su vuelo empaña.

 

 

JORGE ANTONIO PÉREZ


Nació en Pinar del Río, Cuba (1956). Poeta, ensayista, prologuista, comentarista y crítico de arte. Graduado del Centro de Educación Superior, Universidad de La Habana, en la Facultad de Filología en Lingüística y Literatura Hispanoamericana. Desde 1991 reside en Miami, Florida E.U.A.  Antes de abandonar la Isla deja publicado dos poemarios:  Febrero imprescindible (1980) y  Sustancia Ad-libitum (1983). Entre sus libros publicados fuera de Cuba aparecen los títulos: Cuarta Dimensión de la Tarde (2000) e Inusitado Abril traen sus manos (2001) - Premio de Poesía otogado por la agrupación The Cove/Rincón Internacional, Miami, Florida y Pegaso Ediciones de Rosario, Argentina. Ha sido ganador de numerosos premios literarios en certámenes locales y ha sido finalista de los Premios Literarios “Letras de Oro” en 1995 y 1996. Sus poemas, cuentos, crónicas y artículos han aparecido en publicaciones y antologías en varios países, tales como, Costa Rica, España, Estados Unidos, Francia y Venezuela. Es asesor literario del Club Cultural de Miami “Atenea”.


 

 

BUENAS MANERAS

Al medir nuestras fuerzas

la cortesía del bozal

silencia la mecánica del otro.

 

Pensar que hemos sido buenos nadadores

a pesar de la estupidez

y

la nostalgia del agua.

 

Todo está en continuo movimiento…

 

Regañar la luna

en su momento de esplendor

es sólo un hábito de perros.

 

CODA

He terminado de limpiar el sendero

que lleva a mi casa.

Ni una sola huella ha quedado

de estos treinta y cinco años

ganados a la muerte.

 

Y en su muerte yo me siento,

cuando la luna se pega en la espalda,

 

a esperar la luz de tu pie

sobre mi sombra

 

CUERDA

Quizá fue antes o después:

el tiempo es un saltimbanqui

 

sin trapecio

al que asirse,

ni red

que le permita repetir la cabriola,

propia o ajena.

 

¿Qué importa que la carga se deshaga?

 

¿Qué importa el destino de las fieras?

 

Es el tiempo,

todo el tiempo,

quien ahora se columpia y arriesga. 

 

Detenlo ahí.

Retrátalo

cuando aún es la flexibilidad

y la gracia del reto

 

ENDERECHURA

             I

En el fatal vaho de Julio se dan cita

la guajirita y el proxeneta:

dos cuerpos se presentan

 

y otro surge.

El río crece en el vientre del pez.

 

Se hace garra de león.

 

Error

 

la más bochornosa tarde de agosto

de este siglo naciendo bajo la charanga

y la Enmienda.

 

No soy yo.

 

No he nacido:

Sin amor nada se engendra.

Y si no soy,

 

¿quién se prende

al pecho fláccido y seco de amargura?

 

¿Quién espía al Pájaro Azul?

 

¿A quién le detienen el tiempo en un cartón?

 

Todo el asombro en la Mirada.

Toto el deslumbramiento del Sol.

Y todos los mundo girando sobre su cabeza.

 

            II

 

La respuesta definitiva se halla

tras los ojos de vidrio de la última muñeca.

No es por nobleza que no hurgo en el misterio.

No es por piedad.

No es por amor.

 

Sino por miedo.

 

Todos tenemos miedo:

 

en la casa

 

semejamos figuras de un ballet grotesco,

en puntillas

y con el dedo temeroso

estrangulando los besos.

 

En la casa todos tenemos miedo.

Aunque sólo yo arrostre el crimen

de burlarme de su cerco:

Cimarrona de los parques,

apalencada en el colegio

con mi guámpara de risa

y mi garabato nuevo:

sin tierra en mi propia tierra:

huyendo cada día del bocabajo y el cepo.

Y para colmo sin el consuelo de los ángeles.

Sin la piedad de los ángeles.

Porque en el aire del trópico

los ANGELES no contestan.

 

RÚBRICA

Yo no soy el heredero del desconcierto.

 

Desterraron mi nombre y me desterraron.

 

Me condenaron a llevarlo

de puerta

en

puerta

 

Siendo el que se fue o a el que han ido.

 

Insomne de mi cama, ayuna de mi mesa.

 

La casa ya no existe:

nadie la vela;

en el vórtice del ciclón

 

Sólo se admite al que tenga

vocación de ventolera:

 

Libre estoy en el espacio

de la canción primera

para encontrarme el origen

en el hijo que se engendra.

 

 

JUANA ROSA PITA


Nació en La Habana, Cuba (1939). Poeta y escritora. Desde 1961 vive fuera de Cuba y en 1975 recibió el primer premio de poesía para Hispanoamérica del Instituto de Cultura Hispánica de Málaga, España. En Washington, D.C. fue co-fundadora de las Ediciones de Poesía Solar (1976) y se doctoró en Literaturas Hispánicas (1984). Fue Profesora Visitante de Tulane University, New Orleans (1989-1992). Corresponsal de la revista Alhucema de Granada, España, y miembro del Consejo Intelectual Interamericano de la revista El Pez y La Serpiente de Managua, Nicaragua. Actualmente reside en Miami donde escribe artículos de cultura para El Nuevo Herald. Galardonada en Italia con dos premios internacionales, el Último Novecento de Pisa (1985) y el Alghero – “La cultura por la paz” (1987), su obra poética ha sido ampliamente comentada, traducida a cuatro lenguas e incluida en antologías como New Directions in Prose and Poetry 49 (New York, 1985), Doscientos años de poesía cubana (La Habana, 1999) y Voces viajeras (Madrid, 2002).  Entre los más conocidos de la veintena de poemarios que ha publicado a partir de Pan de sol (1976) se encuentran: Las cartas y las horas, El arca de los sueños, Manual de magia, Viajes de Penélope, Crónicas del Caribe, Plaza sitiada, Aires etruscos/Arie etrusche, Sorbos de luz/Sips of Light, Una estación en tren (Premio “Letras de Oro” 1993), Infancia del Pan nuestro, Tela de concierto  y Cadenze, (2000).


 

 

EL ENIGMA

No hay palabras para decirlo

y si hubiera, cosa es de tal privanza

que sería justo desaparecerlas.

Al reflejar su sabio portamento

hay que hacer alusión a conjunciones

de inefable dicción, y así volvemos

a tocar imposible (reposo del poeta)

ganándonos refugio en el silencio.

 

Partitura de imágenes binarias:

el ala diestra de su orgullo

roza el perfil de Dios en lo infinito

cosechando luz que ofrecer con mano firme

a quien tiene cabello astral

de oro fundente el corazón, dispuesta

en la mesa del tiempo su fragancia.

 

La elocuencia ha plantado una palmera

en el punto precioso de la aurora.

 

PRECISIÓN

Pídeme como sabes lo imposible:

precisión en la imagen y en la vida

Ningún gesto o palabra se desligue

del abrazo en la aurora del sentido.

 

Y apenas realizado lo que fuera

imposible antes de tú anhelarlo,

mira en torno de nos:

calibra las distancias

las tormentas, la ruta de los vientos

el caprichoso albur de los relámpagos

la azulada alegría entre las nubes.

 

Y pídeme de nuevo: no nos faltan

imposibles lo largo de los siglos.

 

ESLABÓN SENTIDO

Yo vengo de una isla

de paisajes adolescentes

montañas inconclusas

(panes) bajo el ávido cielo

imprudentes alardes

de soñantes sin rumbo:

trozo varado de una nave verde

con bandera de abismo

penacho erguido al sol

de un antiguo hundimiento.

 

Me lleva a ti la isla ardiente,

ensueño firme de la tierra

            con raigal fundamento

en los siglos de ausencia:

isla que convida a la hazaña

            de elevar catedrales

a quien sabe a la muerte

asomada a su hombro, y vive

a plenitud su imagen.

 

 

DE LO FRONDOSO

Nuestro reino profundo y misterioso

no ofrece mapas, ni filosofía

alguna nos invita a la osadía

de ver el mundo desde su frondoso

y frágil paraíso. Sólo el gozo

de sabernos a salvo de porfía:

en su jardín de mar ser melodía

y manzana maestra en lo boscoso.

 

De tu cálida altura en la penumbra

mi pensamiento, traspasando vallas

le ordena fuga a lo que enturbia el sino.

 

Lo que allí es hasta en silencio alumbra:

qué vida en la palabra que te callas,

qué vigor el del sueño, y qué vino.

 

PRONUNCIAMIENTO EN CIERNES

Hay un dios absoluto en nuestra isla.

Imposible decirnos las palabras más simples:

harían innecesarias tantas otras

tejedoras de luces y de anhelos,

constructoras de puentes y de naves.

Se robarían todas las demás

y luego entre nosotros se alzarían

como la letra entre la mano y el papel.

 

Sube la marea del dolor: imposible aún decirlas.

De pronto nos hablamos, la presencia se hace

audible al modo que sucede en ciertos sueños

las imágenes súbito se encienden.

Y aún así, imposible decirnos las palabras:

sin pronunciarlas viven en nosotros

o acaso por callarlas se refuerzan

alimentándose de nuestra hambre.

 

En vilo, irrepetibles,venero de alegrías

y siempre a flor de labios y de alma

por no haber sido dichas,

desde que lentamente nos juntaron

guardianas de las dichas se volvieron:

pentalétricas, rojas, silenciosas

destinadas a hacernos comprender:

 

Son ellas quienes van a pronunciarnos.

 

(de Y seremos oriundos de Armoníainédito)