Miami
Estados Unidos
Año III

 Nº 17/18

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesor Técnico

Daniel Berdeguer

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 



 

POETAS PERUANOS

 

RICARDO CALDERÓN GUTIÉRREZ


Nació en Apurímac, Perú. Fundó y dirigió en Lima la Revista Llacctánchic (Nuestro Pueblo) de 1968 a 1971. Fundó la Biblioteca Pública de Ocobamba en 1970. Se graduó de profesor de Castellano y Literatura en 1971. Reside desde 1972 en los Estados Unidos, donde publicó sus poemarios: Allpamama (Madretierra) en 1989 y Toma mi corazón en 1991. En narrativa ha publicado: Genio y Figura de don Artemio (1994) y  En torno a una biblioteca (2001). Fundó y dirige en Miami el Instituto de Cultura Peruana  (ICP) desde 1991. Convocó exitosamente a 10 concursos de poesía y narración. Dirige las ediciones del  ICP que ha publicado 25 libros literarios. Desde 1989 escribe artículos para varios periódicos y revistas de los Estados Unidos. Ha recibido las siguientes distinciones: Hijo Predilecto de Ocobamba en 1970, Medalla de Honor del Consulado General del Perú de Miami  en 1997 y  Premio TUMI en el año 2000, entre otras.


 

 

MI CANTO
Mi canto  nace del surco
recién abierto,        
y pretende ser rumor de río
y trino de ave.
Es memoria imborrable de infancia
que palpita como el primer amor.
Es cauce por donde fluyen
mis ansias de juventud.
Es grito de pecho
que se hincha de entusiasmo
cuando nombro mi tierra.

 


CARTEL
Yo vengo de un pueblo
lleno de grandes ilusiones,
bellas historias y amargas decepciones.
Mi vida es el surco
donde siembro árboles de esperanza,
sueños trasnochados
y febriles entusiasmos.
Yo tengo un corazón inmenso
donde cultivo flores y afectos
para todos los habitantes de la tierra.
Yo traigo en los ojos
la memoria de mis queridos paisajes,
y en los labios,
mi palabra de hermandad
para todos los pueblos del universo.

 


LEJOS DEL TERRUÑO
¡Ocobamba! Yo no me alejé
para olvidarte,
yo vine para recordarte
desde lejos a cada instante.
Yo soy un átomo de tu suelo
que rueda por caminos desconocidos,
y a mi paso voy hablando de ti
como el río entre sus dos riberas.
Yo no me alejé para olvidarte,
yo vine a ver
si desde lejos mi voz te alcanza.
Yo no me alejé para olvidarte,
yo vine para soñar contigo
por las calles del mundo,     
y hacer de tus anhelos
mis propinas aspiraciones.

 


TROTAMUNDOS
Si me ven triste,
no es en vano mi tristeza.
Soy un trotamundos
que añora su tierra.
Si me ven llorar, 
no es en vano mi llanto.
Soy un caminante
que anda lejos de su querencia.
Si me ven taciturno,
no es en vano mi silencio.
Soy un paria
que calladamente evoca su comarca.
Si en mi loca ilusión
de recorrer el mundo 
se apagan mis ojos,       
¡llevadme a mi tierra por piedad!

 

 

¡TIERRA, TIERRA, TIERRA!
Como un navegante perdido en alta mar
a lo lejos un puerto descubre,
así divisé yo mi pueblo
desde las altas montañas.
Al pisar mi tierra, mi tierra propia,
después de un tiempo...
¡Oh Dios!
¡Qué deseos de gritar al viento
como una campana  mi alegría del retorno! 
¡Qué deseos de correr por las calles
y abrazar a todo el mundo
como a un hermano añorado!
¡Qué deseos de crecer nuevamente
entre las calles
que me vieron jugar, llorar y reír!
¡Qué deseos de correr
detrás del ganado y del caballo amigo!
¡Oh tierra, tierra mía!
¡Cuántos recuerdos palpitan
en cada esquina,
en cada puerta,
y en cada pulgada          
de tu suelo inolvidable!

 

 

SI TE VAS
Si te vas, hermano,
de tu madretierra
no la olvides por Dios.
Llévala en tu pecho
junto a la mujer amada
que te trajo a este mundo.
Primero la tierra, hermano,
después el universo.
Recuerda que eres parte de esa tierra
que se convirtió en fruto
para alimentarte,  
y se hizo agua para calmar tu sed.
La tierra, como la  madre, vale tanto,
no la desprecies, hermano.
Ella es callada y nada te pide.
Ella es paciente y siempre te espera.
Ella es noble y nunca te olvida.
Haz de tu vida, hermano,
una antorcha de amor y gratitud
por esa tierra que te dio todo,
y nada, nada te pide.

 


CAMINOS DE NUBE
Los caminos de mi pueblo
son blancas cintas de nube
que conducen a un huerto florido,
a una montaña sagrada       
o a las ciudades del orbe.
Por esos caminos
que tanto recorrí,
vuelvo todos los días en silencio
sin que nadie me vea.
Por esos caminos blancos,   
torcidos y angostos,
desfilarán mañana mil estandartes
entonando himnos de triunfo.

 


RETORNO
He aquí,  tierra mía,
vuelvo a pisar tu suelo añorado.
Vuelvo a beber
el agua fresca de tus manantiales
en el cuenco de mis manos.    
Vuelvo a gozar de tu cielo azul,
de tu sol áureo y tus verdes praderas.
Vuelvo de fatigas lleno,
colmado de angustias
e infinitas ansias de vivir.
Vuelvo a ti con el costado herido
y los labios amargos.
¡Dame, tierra mía, la resurección! 

 

 

 
ELIZABETH ZEVALLOS TENORIO


Nació en Lima, Peru (1964). Poeta, escritora y periodista. Reside en el sur de la Florida actualmente. Vivió previamente en Vancouver, Canadá. Ha publicado en diversas revistas literarias de su país: Haraui, Qlisgen, La Tortuga Ecuestre, La Revista del Museo de Arte de Lima, Imaginario, Estación Reunida, entre otras. En 1989, su poema “Palabra de Virgen” ganó una mención en el concurso literario organizado por el programa radial “Corto circuito”,  a cargo del grupo de mujeres Flora Tristán. En 1993, ganó el primer lugar tanto en poesia como en cuento, con el poema “No”, y el cuento “La Soledad se equivoco de camino”, en un concurso literario organizado por el Periódico La Prensa  de Vancouver, Canada. Formó parte del círculo literario “La bodeguita del norte” con otros escritores de origen latinoamericano. Sus poemas han sido publicados en la antología poética The World Poetry Anthology 2001 (A Selection of the Best Works of Vancouver’s Multicultural Poets), en español e inglés. Ha presentado su poesia en el festival “Latino Soy” y en varios programas radiales de la Radio Cooperativa de Vancouver.
Como periodista, ha colaborado para la revista semanal "VSD", editada por el diario La República, la revista La Tortuga, y en 1997, funda su propia publicación cultural y de espectáculos:  “Un, Dos, Tres”.  En la actualidad prepara su primera novela y la edición de su primer libro de poemas individual.


 


AQUELLA MIRADA DE MIS SUEÑOS
¿A dónde va esa mirada de mis sueños?
Creo en su destino final,
en esos bordes milenarios,
en el grosor de su silueta.

Creo que donde termina ella,
empieza  el infierno de mi memoria.

Tú no sabes pero siente este atardecer
una especie de calor desvestido
por culpa de esos precipicios de tu mirada.

Y mi boca se enciende de su laxitud,
avanza por donde el sueño lo permita:

mi boca se agiganta ante tu mirada,
la masca y la derrite con su brasa.

Cuando mi boca te siente,
tiene hambre contenida
de comtemplarte, de comtemplar
tu mirada en soledad.

Es como si dentro de ella
vivieran dos volcanes cuyo fuego
fuera sabiduría nocturna.

Pero cuesta acercarme a tu templo,
al lecho de tu mirada,
y cuesta más, acceder a tus pupilas,
deshacerlas de su frialdad,
enterrar aquellas dudas
que nacieron de nosotros.

Si no te digo te amo, ¡qué más dá!
no necesito decirlo cuando tu mirada
es el tallo del mundo,
y si el mundo es de otros,
tu mirada  es duelo de mi amor.

 


INCOGNITA
I

Si destruyen mi sombra
construiré un bosque
de fuegos asesinos
II
Enumero tu boca,
diente por diente,
residuos intensos
del hambre del corazón.
III
Encontraré la hora de vengarme,
el hechizo más allá
de aquellas vísceras
donde tu mirada de patrón
fuera un ejército en retirada.
IV
Nada tengo, todo tuviste:
aquella calle, esos bares,
una lanza en el fondo
de este cerebro;
la luna de los héroes ...

 

 
LO PASADO NO ES PASADO
Lo pasado no es pasado
si persistes en este universo
con halos de luz :

vive tu alma en fuego
en busca de su verdad,
bajo su propia marea.

Verás que existe un cielo
donde una vez hubo vacio;
veras que ese sol no sólo brilla,
también se mueve su luz.

Verás que lo que se ha marchado,
algun dia no volverá;
tan sólo entre sombras vive
áquello que no fue tuyo.

Porque de un tiempo a esta parte
el oro es cobre y el cobre, hierro,
y nuestras ventanas buscan
su nuevo ciclo en el viento.

No te creas que el sueño
es siempre inercia:
soñar es tocar alguna vez
tu alma en movimiento.


LLAMADO A LA LIBERTAD
En este rincón de espectros
de fébril me he convertido
en perseguidor de tus crepúsculos.

Donde la lámpara no persiste
es vacio de versos sin ti.
¡¡¡ Oh eternidad de murmullos !!!
soplan sobre oídos absortos
mis palabras agrietadas.

Soldados fuimos cuando a latigazos
nos armaron de dolor,
pero habia que luchar
contra los cánones establecidos.

Y murió toda la estirpe bondadosa,
quedaron en pie  tantos muertos airados,
que a nosotros los perseguidos
se nos encerró en una ánfora
de quimeras prohibidas.


NOCHE INAUGURAL
No me pregunten en qué sueño
me tomaste la noche inaugural:
sería quizá cuando construí
una isla hacia el polo imaginario
que fue tu boca frente a mi cuerpo.

Hubo un momento en que aquel espacio
sufragaba sudor eléctrico,
y pujabas con fuerza hacia el lugar
donde tu mirada se quedó suspendida.

Para amarte, esa tarde, me dí cuenta
resultaba poco inútil meterse
en la vagina de la tarde
que se ensanchaba de gozo
ante mis cosquilleos.

Quizá fuimos un sueño espermático
contra el seno contrito,
o  bola de fuego en busca de su sueño.

¿Quién podría decirlo?
Estábamos solos, tan solos
que las nalgas
¡ lloraron apretadas su propia muerte !


LAS REGLAS DE TU ABANDONO
Las reglas de tu abandono
no fueron muchas.
Fueron impuestas sobre el olvido,
bajo arena del poniente
donde lloraba aquella brisa
tu nombre.
Las reglas de tu abandono
se hicieron por cascadas,
circundantes estelas
interrogándose a sí mismas…
Pero la respuesta no llegó:
pese a millones de reclamos
se hizo tarde para el crepúsculo
y mi cuerpo humeante
¡rasgó sus cenizas!


AMOR DE TIERRA
Mi símbolo es tu mirada,
primavera donde te tuve
y de sus reflejos hoy vivo
como la sombra marchita
Nombre que se impregna de aromas,
atraviesa su senda y empuña luz.
Anochecer que se enfurece de melancolía,
desahogo eterno de voces tenues.
Nostalgia del sol que no hallará su oceáno
de abrazos interminables.
Amor, ¡fruto de liberación!
¡libertad de tibias!
¡dolor de los costados que esclavizan
años ausentes!
Amor, ¿en qué pedazo de terruño
duerme aquella caricia
que nunca llegará a mis manos?