FIN
DE AÑO
En víspera de fin de año
se
propone ejercicio contable
que
irremisible propague la justicia
y
con esmero adicione los haberes.
Llega
la plenitud del ciclo
y
ahuyenta los vértigos presentes,
contagiando
de bellas armonías
los
lustros que culminan diligentes.
Se
repasa el yacer y el quehacer,
y
se endilgan al escaño de asesor
reticentes
obras y maniobras
de
réditos acreditables por mayor.
La
hacienda comunica parquitud,
las
cuentas robustecen por caudal,
de
los haberes adquiridos a plenitud
el
sustraendo aprisiona potestad.
IDEARIUM
POÉTICO
Haces
explosión en neuronal ambiente
cual
atómica idea
que
promueve la ocasión.
Abocada
a la praxis
recorres
laberintos cerebrales
y
al arribo, generarás generadora.
Acuciosa,
ante el organismo
acudes
con presta urgencia
que
al comunicar percibes.
Reacciono
al raudo clamor
y
emprendo búsqueda de herramientas
para
labrarte prisión y aprisionarte.
Haces
con sigilo huir el sueño
y
con cansancio y con presteza el trazo
mueve
falanges-falanginas en combate.
El
arcano archivo de uso inmemorial
se
sugestiona al vértigo y emprende raudo recorrido;
con
osadía insiste en interpretar y exponer su manifiesto.
El
nuevo día te alcanza en pesadumbre
con
íntimos borrones y ríspidos acentos
que
dejan entrever tu grávida estadía.
Luz
hiciste entre las sombras vengadoras
y
el albor constata irradiador tu condición
comunicante
y tu perenne acento.
Has
parido engendradora y tu fruto
vivirá
al cuidado de fraternal convivio
que
el acuciante oficio también provee.
Buscarás
asilo en círculos concéntricos
y
será en elogios donde el declamante acento
irradiará
tus dotes de elocuencia.
Tu
errabundo deambular también ha de postrarte
en
recintos donde párvulos atentos
harán
brillar tu estela en intelecto vivo.
¿Cumplirás
tu destino antológico
y
compartirás lauros con parientes coetáneos?
¡luengo
ha de ser entonces tu jornal!
LABRIEGO
Surco
tus valles fértiles
preparando
tu tierra húmeda
para
la fecundación de la simiente;
doy
presteza al arado
que
habrá de hendir tus firmes laderas
preparando
el terreno para esparcir la semilla.
Al
sentir el apresto para el inicio de faena
te
viertes agradecida ofreciendo tus mejores prendas;
y,
yo hundo en tierra agradecida
el apero de labranza que redimirá vuestra estadía germinante.
Se
escucha el canto del labriego por el ensueño de la oración.
Se
venera el tiempo que perdura la gravidez
y
cuando te presentes germinada
serás
el milagro más grande de Dios.
Rebozante
de contento cuidaré tus brotes despejando la maleza;
el
fruto a su tiempo habrá de reiniciarnos al ciclo
y
nuevamente volveremos a sembrar
para
levantar nuevas cosechas.
Rito
y ritual reiterante
…desde
el inicio,
hasta
el fin de los siglos.
ATARDECERES
Percibo
el tumbo de las olas
en
dunas nomádicas y peregrinas
que
huyen de la furia adamantina
tierra
adentro cual audaces caracolas.
El
indeciso mar huye y se regresa
como
olvidando cumplir un compromiso
y
de pronto ante la ausencia de la amnesia
permuta
ofuscación resolutivo.
El
horizonte baja a beber como sediento;
será
por eso que huye el errabundo,
evitando
proveerlo de sustento,
pensando
que es el cielo un moribundo,
que
abocado en el desierto de la vida,
dispone
saciar su sed con su salida.
OTREDAD
Un
espejo que cargaba una centuria
cruzó
en atávico reflejo…
con
ganas de pasar apercibido.
La
faz cuya angustia reflejaba
medio
siglo en pesadumbre…
en
economía llevadera,
miraba
sin mirar…
horizonte
en lontananza.
Insistente
el reflejo al reclamar
riadas
perturbantes en la frente…
con
vertederos que sin querer desaparecen
en
la carga heterogénea a plenitud…
que
insiste en revelar lo inenarrable.
El
otro apercibió su dimensión extraña…
y
caviló tantos órdenes del día
que
formaban su otredad desvanecida.
¡Ser
y no ser, sino un objeto
en
escaparate añoso!
¡Buscar
y de pronto no encontrar…
el
original, sino la copia!
Se
revolvió con ansia interna…
de
atrapar el tiempo en urna de cristal.
Descubrió
que el vidrio roto,
un
irredento viento…
y
el sol a perennidad,
desgranaban
los ríos de la arena…
y
el vacío reclamaba su alquiler.
Al
escapar el último metéoro…
urgido
por su arriendo,
sonó
el estruendo…
y
huyó su otredad.
FRONTERAS
Tierra donde se borran los perfiles humanos…
…y se bordan los políticos
que
inciden en tendencias
que,
a veces, dividen…
y
separan.
Río
que ataca …
itinerante…
quien
osa cruzar su vado sin permiso,
evitando
cuotas…
y
cuestionamientos…
…sin
límite…
Límite…
limítrofe… limitación… ilimitada…
y
…limitante
celoso y ceremonioso.
O eres río tracicionero,
o
eres diminuta brisa ardiente…en mar de perlas solariegas,
y
atrapas, y convences, y con crueldad…
…sacrificas.
Enmarcas
las fronteras de la vida…
y
de la
muerte,
las fronteras
artificiales de los
hombres…
que
siegan sin piedad las ilusiones.
¿Cuándo
humanizarás tu semblante,
para
que los hombres
reubiquemos
tu sitial…
desprovistos
de temores agobiantes?
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