Miami
Estados Unidos
Año IX

 Nº 53/54

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Dra. Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

   Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 


MÉXICO

 

GABRIELA BALDERAS


Nació en México, D.F. (1963). Poeta, promotora cultural y docente. Estudió la licenciatura en lengua y literaturas hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue coordinadora de difusión y relaciones públicas de la Casa del Poeta Museo Ramón López Velarde; cofundadora y coordinadora de difusión de la revista Hojas de Utopía; jefa de eventos especiales de la subdirección de acción cultural del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado y coordinadora de exposiciones, extensión académica y difusión del Centro Cultural San Ángel. Colaboradora de revistas y suplementos culturales como Arena, Blanco Móvil, Castálida, Cultura Sur, El Centavo, La Jícara, Péndola, El Cielo de las Serpientes (La Paz, Bolivia), El Cocodrilo, El Dominical, El Gallo Ilustrado, Generación, Ruptures, La Revista de las 3 Américas (Québec, Canadá), Los Universitarios, Parva, Periódico de Poesía, Punto de Partida, Revista de Literatura Mexicana Contemporánea, Sábado y Tierra Adentro. Fue Becaria del Centro Mexicano de Escritores (1990-1991), del programa de Jóvenes Creadores del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de-Chiapas (1996-1997) y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en el mismo programa (1997-1998). Parte de su obra se incluye en las antologías: Animales distintos. Muestra de poetas argentinos, españoles y mexicanos nacidos en los sesentas, Ediciones Arlequín, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Sigma Servicios Editoriales, México, 2008; Eco de voces (Generación poética de los sesentas), Arlequín/FONCA/Sigma Servicios Editoriales, México, 2004; Las flores de la dicha, Antología de poesía alegre, Planeta, México, 2003; Poésie mexicaine du XXe siécle, Patiño, París, 2003; Poetry Inside Out: The Best of 2003, Center for Art in Translation, San Francisco, 2003; En el rigor del vaso que la aclara el agua toma forma, Homenaje de poetas jóvenes a Gorostiza, Resistencia, México, 2001; Árbol de muchos pájaros. Antología de poetas chiapanecos del siglo XX, UAEM/La Tinta del Alcatraz, México, 2000; Mujeres poetas en el país de las nubes, Ediciones La Cuadrilla de la Langosta. México, 2000; Antología de Letras y Dramaturgia, Jóvenes creadores 1997-1998, CNCA/FONCA, México, 1998; Poetes de Chiapas, Editions Caracteres, París, 1997; Las divinas mutantes. Carta de relación del itinerario de la poesía femenina en México, UNAM/Praxis/Instituto Mexiquense de Cultura/SOGEM y SEESIME, México, 1996; Mujeres que buscan, UAEM/La hoja murmurante. Separata de Arte, México, 1996; La sangre de su sombra. En el XLV aniversario de la muerte de Xavier Villaurrutia, Museo de Arte Moderno, México, 1995; Poetas de Tierra Adentro II, CNCA/Fondo Editorial Tierra Adentro, México, 1994, entre otras. Sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués y francés. Ha publicado los libros de poesía: Estaciones del viento, CONACULTA, Tierra Adentro (1993) y Ojo del corazón, UNICACH, Boca del Cielo (2007).


 

LAGO DE NITYANANDA

El pensamiento se sumerge

en el lago de Nityananda

ondula una estela

la hierba rezuma brillos

El viento columpia el rodeno

tira los frutos

en la boca de la transparencia

En la orilla una piedra

sueña ser ala

El ojo de la tierra espejea

diamante que copia la intensidad del paisaje

Reverbera una mirada

joya adentro

pule su fuego

Es agua la piedra

los peces son estrellas

y el relámpago se abre

en el fondo del pensamiento

Hace flotar bajo la frente

el sol bañado en el corazón de un santo

 

 

CAMINO DEL SILENCIO

 

Bajo fiebre de soles

te adentras en el camino

Es cortinaje la sombra

 

Con el soplo del pensamiento

se desintegran pequeñas flores

así las palabras

 

Enmudeces

 

Más sigilosa que la serpiente

se desliza una línea

arrastra reflejos:

ola lanzada en la tierra

vuelo sin ave

 

La mirada pulida de las hojas

En la entraña del bosque

late un ópalo azul

 

 

Se traslucen tus pies

escalan el silencio

 

La luz ata su hilo entre los pinos

 

Sales al sonido

 

Las piedras se oyen como alhajas

que barre el viento

 

No termina el camino

se abre en un círculo

y conduce de nuevo al inicio

 

 

RUEDA DEL CIELO

 

La rueda del cielo

sus areolas

torbellinos de lumbre

Corazón girando

en el centro de una esfera

Igual que el espejo

nos retorna en imagen

 

Un jinete es el ojo

avanza

sin rienda en el tiempo

 

Un molino de alas

desvanece las huellas

de los corceles del pensamiento

 

Cubo de chispas

renace allí el espacio:

gajo de luna

rodaja de sol

Una ola sale de su túnel

y en él se envuelve

agita el mar como sistro

atabal que no cesa

La noria extrae de la palabra el pozo

es una olla el mundo en la mano que lo rota

 

Nada frena

ni ata

el destello del carro

No lo sacia su fábula

Nacemos bajo su eje

Memoria humeante en la errancia del fuego

 

 

LA ALMENDRA

 

Flota en la luz la almendra fruto alto

castillo

 

Sobre el aire

pende

hacia adentro y afuera

mira

 

El viento mueve días

comba nombres

troncha llamas

y las siembra en parcelas azules

 

Llueven sonidos en el claror del mundo

Se desintegran raíces y huesos en la tierra

se ramifican nuevos túneles

laberintos de savia en el jardín

 

Los espejismos cantan

son hijos de un río

de los que fueron devorados por la música

 

Frente a ellos una muralla leñosa

resguarda el pericardio:

de rizar el fuego

de prender el agua

de dar vuelcos la granada en los confusos avisperos

y de la injuria de los picos de las ibis

 

La semilla contempla

fecunda de silencios

 

La almendra madura migraciones

el rayo no la quema

la desprende de la cepa

y la corteza estalla

 

Flota sin cáscaras la simiente

en un vuelo sin fondo

vence corazas de su esencia

En lo imperfecto mora

y alaba la soledad en la drupa

o en demasía manjares

 

 

EL VERDE REVERBERA

 

El verde reverbera como la idea

devienen sus raíces

en el ramaje de los verbos

y es presencia

tibieza que linda con el aire

 

El contorno de las hojas

aguardan yemas de luz

 

Un reino que es murmullo

Un orden desbordado

no lo calcina el rojo

no aja el azul

La fronda es pensamiento

 

Los élitros del signo revolotean en la página

junto a corimbos que encienden su voz

y anturios como llamas fijas

 

Se inventa la calma

es limo

Reconciliación con el todo

desde la sinople del alma:

mezcla de fuego y agua

forjan el cristal

 

El verde es idéntico a la espuma:

Intermitente cubre los cielos del lenguaje

 

 

SÓLO ESTA LUZ

                           En homenaje a José Gorostiza

 

Sólo esta luz

que avanza como un río

no se detiene nunca

ni retrocede como el mar

febril y llena de sí misma

diáfana

no envejece como los recuerdos

ni se ahoga como el amor en el fondo del vaso

Ni en la cima del beso

desborda sus livores

 

Luz contenida en el verso

asombra

riega semillas

estrellas en los bordes del cuerpo

 

Sólo esta luz teje montañas

o una marea verde al sur

y tiende puentes que unen transparencias

 

Sólo esta luz

es zarpa y arpa

rasga una vez y otra

las cuerdas de la tierra

y al tornarse agua

colma su lago en la palabra

 

En cada gota de esta luz crece una flor inmarcesible

Caen racimos líquidos sobre el blanco:

egregio nido de sonidos

 

¡Qué síncopa de sombras

siguen el curso de la luz!

Rumbo a las zonas ínfimas del ojo

se abren hacia adentro

en el ritual de su soledad

al ritmo de la flama

 

Golpea el tambor la luz

y sus raíces

No es del alba

sino del ojo

que clama y llama

enardecido a su vacío

a su muerte musical y prometida

recreada a semejanza del oro

puntual como una cosecha de pájaros

 

La drupa emana de la boca

el ojo de la voz

sigue su ruta luminosa

emboscada por su savia dispersa

que vuelta a reunir

luye

el ramaje del orto

¡Qué viento mece luz

y la deshoja en el huerto de esta hoja!