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GABRIELA BALDERAS
Nació en México, D.F.
(1963). Poeta, promotora cultural y docente. Estudió la
licenciatura en lengua y literaturas hispánicas en la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de
México. Fue coordinadora de difusión y relaciones públicas de la
Casa del Poeta Museo Ramón López Velarde; cofundadora y
coordinadora de difusión de la revista Hojas de Utopía;
jefa de eventos especiales de la subdirección de acción cultural
del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado
y coordinadora de exposiciones, extensión académica y difusión
del Centro Cultural San Ángel. Colaboradora de revistas y
suplementos culturales como Arena, Blanco Móvil, Castálida,
Cultura Sur, El Centavo, La Jícara, Péndola, El Cielo de las
Serpientes (La Paz, Bolivia), El Cocodrilo, El Dominical,
El Gallo Ilustrado, Generación, Ruptures, La Revista de las 3
Américas (Québec, Canadá), Los Universitarios, Parva,
Periódico de Poesía, Punto de Partida, Revista de Literatura
Mexicana Contemporánea, Sábado y Tierra Adentro. Fue
Becaria del Centro Mexicano de Escritores (1990-1991), del
programa de Jóvenes Creadores del Fondo Estatal para la Cultura
y las Artes de-Chiapas (1996-1997) y del Fondo Nacional para la
Cultura y las Artes en el mismo programa (1997-1998). Parte de
su obra se incluye en las antologías: Animales distintos.
Muestra de poetas argentinos, españoles y mexicanos nacidos en
los sesentas, Ediciones Arlequín, Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes, Sigma Servicios Editoriales, México, 2008;
Eco de voces (Generación poética de los sesentas),
Arlequín/FONCA/Sigma Servicios Editoriales, México, 2004; Las
flores de la dicha, Antología de poesía alegre, Planeta,
México, 2003; Poésie mexicaine du XXe siécle, Patiño,
París, 2003; Poetry Inside Out: The Best of 2003, Center
for Art in Translation, San Francisco, 2003; En el rigor del
vaso que la aclara el agua toma forma, Homenaje de poetas
jóvenes a Gorostiza, Resistencia, México, 2001; Árbol de
muchos pájaros. Antología de poetas chiapanecos del siglo XX,
UAEM/La Tinta del Alcatraz, México, 2000; Mujeres poetas en
el país de las nubes, Ediciones La Cuadrilla de la Langosta.
México, 2000; Antología de Letras y Dramaturgia,
Jóvenes creadores 1997-1998, CNCA/FONCA, México, 1998;
Poetes de Chiapas, Editions Caracteres, París, 1997; Las
divinas mutantes. Carta de relación del itinerario de la
poesía femenina en México, UNAM/Praxis/Instituto Mexiquense de
Cultura/SOGEM y SEESIME, México, 1996; Mujeres que buscan,
UAEM/La hoja murmurante. Separata de Arte, México, 1996;
La sangre de su sombra. En el XLV aniversario de la muerte
de Xavier Villaurrutia, Museo de Arte Moderno, México, 1995;
Poetas de Tierra Adentro II, CNCA/Fondo Editorial Tierra
Adentro, México, 1994, entre otras. Sus poemas han sido
traducidos al inglés, portugués y francés. Ha publicado los
libros de poesía: Estaciones del viento, CONACULTA,
Tierra Adentro (1993) y Ojo del corazón, UNICACH, Boca
del Cielo (2007).
LAGO DE NITYANANDA
El pensamiento se
sumerge
en el lago de
Nityananda
ondula una estela
la hierba rezuma
brillos
El viento columpia
el rodeno
tira los frutos
en la boca de la
transparencia
En la orilla una
piedra
sueña ser ala
El ojo de la
tierra espejea
diamante que copia
la intensidad del paisaje
Reverbera una
mirada
joya adentro
pule su fuego
Es agua la piedra
los peces son
estrellas
y el relámpago se
abre
en el fondo del
pensamiento
Hace flotar bajo
la frente
el sol bañado en
el corazón de un santo
CAMINO DEL SILENCIO
Bajo fiebre de
soles
te adentras en el
camino
Es cortinaje la
sombra
Con el soplo del
pensamiento
se desintegran
pequeñas flores
así las palabras
Enmudeces
Más sigilosa que
la serpiente
se desliza una
línea
arrastra reflejos:
ola lanzada en la
tierra
vuelo sin ave
La mirada pulida
de las hojas
En la entraña del
bosque
late un ópalo azul
Se traslucen tus
pies
escalan el
silencio
La luz ata su hilo
entre los pinos
Sales al sonido
Las piedras se
oyen como alhajas
que barre el
viento
No termina el
camino
se abre en un
círculo
y conduce de nuevo
al inicio
RUEDA DEL CIELO
La rueda del cielo
sus areolas
torbellinos de
lumbre
Corazón girando
en el centro de
una esfera
Igual que el
espejo
nos retorna en
imagen
Un jinete es el
ojo
avanza
sin rienda en el
tiempo
Un molino de alas
desvanece las
huellas
de los corceles
del pensamiento
Cubo de chispas
renace allí el
espacio:
gajo de luna
rodaja de sol
Una ola sale de su
túnel
y en él se
envuelve
agita el mar como
sistro
atabal que no cesa
La noria extrae de
la palabra el pozo
es una olla el
mundo en la mano que lo rota
Nada frena
ni ata
el destello del
carro
No lo sacia su
fábula
Nacemos bajo su
eje
Memoria humeante
en la errancia del fuego
LA ALMENDRA
Flota en la luz la
almendra fruto alto
castillo
Sobre el aire
pende
hacia adentro y
afuera
mira
El viento mueve
días
comba nombres
troncha llamas
y las siembra en
parcelas azules
Llueven sonidos en
el claror del mundo
Se desintegran
raíces y huesos en la tierra
se ramifican
nuevos túneles
laberintos de
savia en el jardín
Los espejismos
cantan
son hijos de un
río
de los que fueron
devorados por la música
Frente a ellos una
muralla leñosa
resguarda el
pericardio:
de rizar el fuego
de prender el agua
de dar vuelcos la
granada en los confusos avisperos
y de la injuria de
los picos de las ibis
La semilla
contempla
fecunda de
silencios
La almendra madura
migraciones
el rayo no la
quema
la desprende de la
cepa
y la corteza
estalla
Flota sin cáscaras
la simiente
en un vuelo sin
fondo
vence corazas de
su esencia
En lo imperfecto
mora
y alaba la soledad
en la drupa
o en demasía
manjares
EL VERDE REVERBERA
El verde reverbera
como la idea
devienen sus
raíces
en el ramaje de
los verbos
y es presencia
tibieza que linda
con el aire
El contorno de las
hojas
aguardan yemas de
luz
Un reino que es
murmullo
Un orden
desbordado
no lo calcina el
rojo
no aja el azul
La fronda es
pensamiento
Los élitros del
signo revolotean en la página
junto a corimbos
que encienden su voz
y anturios como
llamas fijas
Se inventa la
calma
es limo
Reconciliación con
el todo
desde la sinople
del alma:
mezcla de fuego y
agua
forjan el cristal
El verde es
idéntico a la espuma:
Intermitente cubre
los cielos del lenguaje
SÓLO ESTA LUZ
En homenaje a José Gorostiza
Sólo esta luz
que avanza como un
río
no se detiene
nunca
ni retrocede como
el mar
febril y llena de
sí misma
diáfana
no envejece como
los recuerdos
ni se ahoga como
el amor en el fondo del vaso
Ni en la cima del
beso
desborda sus
livores
Luz contenida en
el verso
asombra
riega semillas
estrellas en los
bordes del cuerpo
Sólo esta luz teje
montañas
o una marea verde
al sur
y tiende puentes
que unen transparencias
Sólo esta luz
es zarpa y arpa
rasga una vez y
otra
las cuerdas de la
tierra
y al tornarse agua
colma su lago en
la palabra
En cada gota de
esta luz crece una flor inmarcesible
Caen racimos
líquidos sobre el blanco:
egregio nido de
sonidos
¡Qué síncopa de
sombras
siguen el curso de
la luz!
Rumbo a las zonas
ínfimas del ojo
se abren hacia
adentro
en el ritual de su
soledad
al ritmo de la
flama
Golpea el tambor
la luz
y sus raíces
No es del alba
sino del ojo
que clama y llama
enardecido a su
vacío
a su muerte
musical y prometida
recreada a
semejanza del oro
puntual como una
cosecha de pájaros
La drupa emana de
la boca
el ojo de la voz
sigue su ruta
luminosa
emboscada por su
savia dispersa
que vuelta a
reunir
luye
el ramaje del orto
¡Qué viento mece
luz
y la deshoja en el
huerto de esta hoja!
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