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ÁNGELA SERNA
Nació en Salamanca, España (1957). Poeta,
rapsoda y traductora. Vive en Vitoria-Gasteiz, donde es
Profesora de la Universidad del País Vasco/EHU. Directora y
editora de la revista TEXTURAS (Nuevas dimensiones del texto
y de la imagen), en versión digital e impresa. Ha publicado
los siguientes poemarios: Vocaníbales/Voyelles cannibales
(in Antilogía poética), Poétrica visualizable, Alfahar,
Del otro lado del espejo, Fases de Tumiluna, Luego será mañana
(en otra habitación), Vecindades del aire, De eternidad en
eternidad, entre otros. Sus poemas aparecen en numerosas antologías.
En 2005 fue invitada al prestigioso festival de poesía “Voix de
la Méditerranée” (Francia) y en 2006 a “Rencontres poétiques”
(Francia). Organizadora del VIII Encuentro internacional de
mujeres poetas en 2005 (Vitoria). Como rapsoda ha participado en
dos CD de poesía gallega: “Bicos para Rosalía” y
“Pensando nelas”. Ha traducido poemas de autores franceses,
entre los que cabe destacar:
Jean-Michal Maulpoix, Marie-Claire Bancquart y Amina Saïd, así
como
la obra de Michel Butor Description de San Marco.
EL SUEÑO DE LA PIEDRA
(Fragmentos)
Sexto peldaño de la noche.
Sexto peldaño hacia la nada.
El sexto peldaño hacia nada.
Nosotros.
nous sommes la trace sur le sable
nous sommes
chaque lettre de l´alphabet
Amina Saïd
Regresar de la sombra.
Restituir al mundo
lo
que es del mundo.
Deshacerse
del
peso superfluo.
Descargar las piedras
acumuladas del camino.
Vaciarse.
Vaciar.
Liberar el tiempo.
Inundar
papeles nuevos.
Verter en el papel
palabras nuevas.
Buscar lo desconocido.
Descubrir.
Despojarse.
Marcar con fuego la hoja.
Reconocer lo escrito.
Reconocerse.
No
desear nada más.
Reconocer al otro.
Ser
otro.
Ser
el otro.
Más
allá
del
tiempo.
Ser
otro.
Más
allá
del
espacio reconocible.
Ser
el otro.
Después del círculo
tejido por la sombra.
Permanecer.
Ser.
Palimpsesto.
Olvido.
Memoria.
Chaque lettre de l´alphabet.
Ser
el sueño de la piedra.
El
sueño de la piedra.
En
la piedra.
Séptimo peldaño de la noche.
Séptimo escalón al fondo
de la tierra. Al núcleo
mismo de la tierra.
Al sueño de la tierra. Nada.
Quise pactar contigo la búsqueda del grito
y qué jaculatoria tu sonrisa.
Blanca Sarasua
Decir sin decir
para
ser.
Buscar las cuatro patas
de
una estrella
para
ser.
Sestear en el cuarto
creciente de la luna
encendida
para
ser.
Balancearse
en
el arco del cielo
para
ser.
Comprender
más
allá
del
paso de las nubes
para
ser.
No
resistirse.
Resistir.
Escuchar el silencio.
Ser
el silencio.
Olvidarse.
Ser
olvido.
Ser
peldaño
hacia la nada azul
desde el azul
aún
no amanecido
para
ser.
Ser
después del grito
y la
Medusa.
Ser
después del canto.
Ser
después de la sirena.
Ser
después.
Ser
sin rumbo fijo.
Ser
ahora
y
siempre la tierra.
El
sueño de la tierra.
Ser
el sueño de la tierra.
Octavo peldaño de la noche.
En la noche hacia nada.
Hacia la nada.
Sí, también yo quisiera ser palabra desnuda…
Ángela Figuera
Sentir la brisa
al
borde del camino.
Sentir el camino
adentrándose en los huesos.
Absorber la médula
impasible.
Ser
constatación
de
lo imperturbable.
Palabra desnuda.
Sentir el aire concentrado
alrededor de una sílaba.
Silbar.
Reconocer el soplo
de
la palabra silenciada.
No
poder hablar.
Abstenerse.
Esperar.
Sólo
esperar.
Esperar que la turba
arda
de nuevo.
Ser
turba esperanzada.
Noveno peldaño de la noche
hacia la nada. La noche nada.
Noche. Nada.
Como si entre mis pasos se paseara la muerte
desde el cielo me miran consternados los astros.
Julia de Burgos
Recuperar el habla
tras
noche de silencio.
Desenredar madejas
acumuladas en un rincón
de
la noche.
Regresar a la mañana.
Ser
mañana.
Ser
hoy
y
ayer mañana.
No
ser nada.
Desdibujar el tiempo.
Entregarse al tiempo
en
cada objeto recuperado.
Ser
espacio inerte.
Inerme.
Ser
recuerdo del espacio.
No
descender más.
No
pretender
los
anillos del planeta.
Ser
recuerdo del planeta viudo.
Arrojarse al espacio sin desintegrarse.
Fundirse con el éter despiadado.
Y
ser más allá
de
Orion y Casiopea.
Ser
pájaro.
Contar todas las estrellas
para
ser. Para seguir siendo.
Y
olvidar.
Décimo peldaño de la noche.
Décimo peldaño de la nada
en la noche hacia ti. Hacia
la nada de ti. Desde mi.
Hacia mi. Nada.
Siamo lo scermo, il corpo, questa luce
che taglia la scrittura. / Siamo l´alfabeto che scolora.
Antonella Anedda
Recordar el paso
por
el laberinto estrellado.
Sentir el frío
de
los astros a lo lejos.
Abandonar el hilo.
Perderse.
Desvanecerse
ante
el último espejo
sin
azogue posible para el día.
Vampirizarse.
Desaparecer.
Ignorarse.
Reconocerse en el otro.
En
la mirada del otro.
Ser
en el otro.
Imagen invertida
de
una roca solitaria.
Insula volcánica.
Lava
redentora.
Devastación necesaria
para
renacer
después de la gran explosión.
Volver al sueño de la piedra.
Al
sueño de la tierra.
Al
sueño del agua.
Ser
definitivamente
agua.
Ser
agua.
Undécimo peldaño de la noche.
Undécimo peldaño hacia la última
noche. Primera noche de nada
hacia la nada.
¿Dónde
están ahora las cien
maneras de decir mariposa?
Bernardo Atxaga
Regresar al líquido primigenio.
Al
aterciopelado capullo
del
gusano que seremos.
Ser
gusano por fin.
Reptar.
Iniciar el viaje
hacia la transformación.
Metamorfosearse.
Pasar de la tierra
al
fondo de la tierra.
Retornar del fondo de la tierra
a la
tierra.
Volar.
Ser
el insecto amorfo que seremos
antes de ser mariposa.
Encontrar los cien nombres
para
decir mariposa.
Y
volar.
Por
fin volar.
Desasirse.
Ser
mariposa.
Morir.
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