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A casi seis décadas
de la publicación del libro El segundo sexo, texto que
estremeció las estructuras de la sociedad occidental a mediados del
siglo XX y que sirvió de manual de lucha para el movimiento de
liberación femenina en la Francia de la posguerra, la obra mantiene
una vigencia y una particularidad de análisis que no ha sido fácil de
superar por ninguna otra escritora feminista.
Para Simone de
Beauvoir, el mito del “eterno femenino” o concepto de un mundo
estructurado, única y exclusivamente, por el hombre para convencer a
la mujer de que es inferior por naturaleza, debía ser abolido. Con
original desenfado, la autora declaraba en su libro que la tradición,
inercia y egoísmo de los hombres, por un lado, y la autocomplacencia,
indiferencia y resignación de las mujeres, por el otro, han sido los
motores para que estas situaciones prevalecieran. Y para corroborar
todo esto, la autora de El segundo sexo analiza con profundidad
la historia de la humanidad desde los tiempos del matriarcado hasta la
década de los sesenta en los Estados Unidos, pasando por la antigua
Grecia, el feudalismo europeo, el medioevo, las religiones monoteístas
(cristiana, judía y musulmana), la revolución industrial, la
revolución bolchevique y nos asegura que la evolución de la condición
femenina ha sido mínima e inexistente en algunos casos.
Su vida y obra estuvo
relacionada estrechamente al grupo de escritores e intelectuales
franceses de mediados del siglo pasado, conocidos por sus conceptos de
la filosofía existencialista. Fue la compañera sentimental de Jean
Paul Sartre desde 1935, fundador de este sistema filosófico, y ambos
desarrollaron las teorías fundamentales del mismo. No es casualidad
que la obra de Beauvoir esté basada en gran medida en los postulados
del existencialismo.
Simone de Beauvoir
nació en París, el 9 de enero de 1908 y murió en la misma ciudad que
la vio nacer, el 14 de abril de 1986. Perteneció a una familia de la
alta sociedad francesa, fue educada bajo las premisas de una fuerte
moral cristiana, y estudió filosofía en la Universidad La
Sorbonne,
donde conoció a Jean Paul Sartre. Ejerció como profesora de filosofía
en Marsella,
Rouen y París. A causa de la ocupación alemana en
Francia durante
la Segunda Guerra Mundial se alejó de la enseñanza y comenzó a
colaborar con la Resistencia Francesa. En 1945, fundó con Sartre,
Merleau, Ponty y Raymond Aron, entre otros, la
revista
Les Temps Modernes.
Con la abogada Giséle Halini fundó la
asociación Elegir, a favor del derecho a una maternidad
deseada, y con la actriz Delphine Seyrig el Centro Audiovisual
Simone de Beauvoir.
Su legado literario es extenso. Publicó las
novelas: La invitada
(1943), que ofrece un
enfoque novedoso en cuanto al tratamiento psicológico de los
personajes; La sangre de los otros (1944) y Todos los
hombres son mortales (1947), que ilustran la temática
existencialista al defender la inutilidad de toda empresa humana. En
la categoría de
ensayo publicó:
El segundo sexo
(1949), su libro más
difundido, centrado en la condición y reivindicación femenina y Los
mandarines (1954), que obtuvo el prestigioso Premio Goncourt,
crónica basada en los intelectuales de izquierda de la inmediata
posguerra. Publicó
una trilogía autobiográfica:
Memorias de una joven formal
(1958), La plenitud de la vida
(1960) y La fuerza de las cosas (1963). En narrativa:
Una muerte muy dulce
(1964), escrita
después de la muerte de su madre, La mujer rota (1967), La
vejez (1970), Final de cuentas (1972), un balance de su
vida dedicada a la militancia existencial, política y feminista, y
La ceremonia del adiós (1981), en la que ofrece una controvertida
versión de sus relaciones con Sartre.
Su vida fue una constante lucha política por reivindicar los derechos
de la mujer, desde la ética del respeto y un planteamiento de igualdad
real. En su libro El segundo sexo nos dice:
“Al
hombre le corresponde hacer triunfar el reino de la libertad en las
entrañas del mundo dado. Para lograr esa suprema victoria es preciso,
entre otras cosas, que por encima de las diferenciaciones naturales,
hombres y mujeres afirmen sin equívocos su fraternidad”.
Simone de Beauvoir no
es solamente un ícono del movimiento feminista francés de la segunda
mitad del siglo XX sino que está considerada como una de las figuras
más importantes del feminismo contemporáneo
a nivel mundial.

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Maricel Mayor Marsán
nació
en Santiago de Cuba (1952).
Poeta, narradora, dramaturga, crítica literaria, editora y
profesora. Reside en los Estados Unidos desde 1972. Directora
de Redacción de la Revista Literaria Baquiana, digital e impresa. Ha
publicado los libros de poesía:
Lágrimas de Papel (1975), 17 Poemas y un Saludo
(1978),
Rostro Cercano (1986), Un Corazón Dividido/A Split Heart
(1998),
Errores y Horrores/Sinopsis histórica poética del siglo XX
(1ra Ed. 2000, 2da Ed. 2001),
En el tiempo de los adioses (2003) y
Poemas desde Church Street/Poems
from Church Street (2006). Ha publicado el libro de teatro breve:
Gravitaciones Teatrales (2002).
Ha co-editado el libro de testimonios y coincidencias artísticas:
Haz de incitaciones:
poetas y artistas cubanos hablan
(2003) y el libro de crítica literaria:
Perfiles y Sombras (2005). Ha editado y prologado los libros:
Español o Espanglish ¿Cuál
es el futuro de nuestra lengua en los EE.UU.?
(1ra Ed. 2005, 2da
Ed. 2006) y José Lezama Lima y
la Mitificación Barroca (2007).
La prestigiosa editorial Holt, Rinehart and Winston de los
Estados Unidos ha incluido su poesía en la
colección de libros de texto Exprésate (2006, 2007) que está siendo
utilizada para el estudio del español en las escuelas a nivel
secundario de la nación norteamericana.
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