Miami
Estados Unidos
Año XII

 Nº 67/68

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

 Dra. Aida M. Beaupied

Chestnut Hills College

Pennsylvania

 

Dr. Miguel Ángel De Feo

Grambling State University

 Grambling - Louisiana

 

  Dra. Niza Fabre

Ramapo College

Mahwah - New Jersey

 

Dra. Martha García

University of Central Florida - Orlando

 

Dra. Yvonne Gavela Ramos

University of Miami

 Miami - Florida

 

 Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College

Kendall Campus - Florida

 

Dr. Humberto López Cruz

University of Central Florida - Orlando

 

Dra. Myra Medina

Miami Dade College

North Campus - Florida

 

Dr. Eduardo Negueruela Azarola

University of Miami

 Miami - Florida

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

City University of New York

Columbia University

New York City

 

Dra. Alicia E. Vadillo

State University of

New York - Oswego

   

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

   Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 


ESPAÑA

 

Alexis Brito Delgado


Nació en Tenerife, España. (1980). Poeta y narrador. Sus poemas y cuentos han sido publicados en: Ala de Cuervo, Alkubia, Anarcoreta, Artnovela, Bibliolimpo, El Cubo Algámico, El Portal de la Rosa de los Vientos, El Rincón del Poeta, Gotas de Tinta, Isla Negra, La Sombra del Membrillo, Lenguas de Fuego, Literativa, Literatura Virtual, Novaltea Ediciones, Papirando, Poesía + Letras, Relatos Cortos, Todo a Babor, y DeGozel. Ha sido ganador de los siguientes premios, en la categoría de cuento y relato: “De Cenizas en Cenizas” finalista del Concurso Porticano, “El Navío Fantasma” ganador del I Concurso de Relato Fantástico A.C. Forjadores  y "El Listillo" finalista del I Premio Group Lobher de Relato Temático. En la categoría de poesía, fue finalista del Concurso Porticano con su poema "Sueño" (Euforia II).  Sus textos aparecen en los siguientes libros: poema "Historia" publicado en la I Antología Crepúsculo Soñado; novela "Wolfgang Stark" publicada por Editorial Novel Mundo; y el cuento “Ruinas De Neón” publicado en la I Antología Monstruos de la Razón.


 

 

RESACA

 

Recuerdo los poemas del pasado

con una mueca de amargura

impresa en el rostro arrugado

que me observa desde el espejo.

 

Inquiriéndome preguntas sin solución

que nunca he alcanzado a comprender

por muchos esfuerzos que formule

con tal de solucionar mis dilemas.

 

Si han pasado años desde mi caída

en un abismo de fuego eterno

donde las horas pasaban consumidas

entre mis esperanzas de muerte.

 

Si lo único que deseo es olvidar

de las palabras que me ataban

a una cruz de sentimientos dolorosos

que nunca me proporcionaron consuelo.

 

Mientras anhelo un instante de sueño

antes de acostarme en mi lecho desierto

porque sé perfectamente que las pesadillas

no me permitirán descansar fácilmente.

 

Saboreando la resaca que envuelve

el ovillo de colores quebradizos

donde oscilan las falsas promesas

que me atrapaban entre tus sábanas.

 

 

CORCELES

 

Drenado por la soledad de mi dormitorio

saboreo los recuerdos inconclusos

añorando un instante de respiro

que me devuelva a tu costado.

 

Sintiendo un millar de corceles blancos

galopando por mis venas abiertas

mientras mis párpados enervados

se cierran sin que pueda impedirlo.

 

Anhelando las caricias de tus manos:

el calor de tus besos ardientes,

el aroma de tu cuerpo pálido,

la ternura de tus confesiones...

 

Ahora que te he perdido definitivamente

si nunca deseé este ridículo final

desde el momento que he aprendido

a aceptar mis sentimientos desatados.

 

Sé que no me sirve de nada ser positivo

o anhelar un instante de esperanza

porque nada volverá a ser como antes

menos después de resucitar de mis cenizas.

 

 

MÚSICA

 

La música ha sido el impulso

que me ha ayudado a madurar

sobre el mundo de escorias

donde duermen mis pensamientos.

 

Pasando horas interminables

al otro lado del cromo espejado

donde destella una vida absurda

con la que nunca me he reconciliado.

 

Porque si pudiese contar mis errores

caerían innumerables estrellas del cielo

por cada palabra que he formulado

entre las corrientes del mañana.

 

Inquiriéndome a mí mismo

el porqué de toda esta miseria

si me encuentro incapaz de sonreír

como lo hacía hace muchos años.

 

Sin encontrar el poema definitivo

que sane mis heridas abiertas

por una religiosidad malsana

nacida de la autodestrucción.

 

Mis esperanzas se han desvanecido

en una espiral de cromo líquido

que me arrastra lejos del futuro

hacia el pasado innombrable.

 

 

ETAPAS

 

Acabo de comenzar una nueva etapa

que desconozco donde me conducirá

porque cada vez que he sido positivo

me he desvanecido en el olvido.

 

Temo cometer los mismos errores

que arruinaron mi vida hace años

sin que pudiese saborear el pasado

desdibujado como un lienzo.

 

Por cada píldora que he consumido

entre mis malditas horas de insomnio

luchando por contener las lágrimas

que manchan mis sábanas arrugadas.

 

Cruzando las estrellas brillantes

como una cometa multicolor

buscando el destino incierto

detrás del linde del crepúsculo.

 

Ahora es el momento de calmar

los nervios que maltratan mis noches

concentrándome en los objetivos

que me he propuesto cumplir.

 

Cuando he nacido para ser poeta

maldito como tantos que han muerto

sin encontrar el reconocimiento

que merecían desde el principio.

 

 

PLÁSTICO

 

Una sensación de vidrios rotos

acompañaba la imagen de celuloide

que danzaba alrededor de sus retinas

desde la luminosa pantalla de cine.

 

Esclavizado entre filigranas de acero

producidos por su extraña confusión

luchaba por abandonar la sala vacía

antes de ser devorado por los fotogramas.

 

Los moldes de plástico lo atrapaban

con una intensidad estremecedora

atándolo a una película macabra

sobre el asiento de acero corrugado.

 

Antes de que pusieran en marcha

la segunda bobina de la historia

que se extendió por sus brazos

mortificados como una enfermedad.

 

Prendiéndose en un charco de gasolina

ardió con llamas interminables

antes de despertar de su ensoñación

entre los bordes de la silla eléctrica...

 

 

DEUDAS

 

Quisiera atravesar las estrellas

con el poder de mis palabras

desencadenando una lluvia ácida

que limpie el mundo material.

 

Combustible, líquido refrigerante,

freno de mano, airbag, acelerador,

ceniceros llenos, palanca de cambios,

cristales ahumados, parabrisas...

 

Destruir las cadenas del pasado

que tanto me cuestan borrar

barriendo eras imposibles

como una bomba atómica.

 

Panel de mandos, salpicadero,

asientos satinados, líquido de frenos,

embrague, encendedor automático,

tapizado de cuero negro, ventanillas...

 

Produciendo una colisión mortal

que limpie mis dudas anhelantes

en cualquier autopista abandonada

antes de perder el conocimiento.

 

Capot aplastado, guardabarros abollado,

motor reventado, aceite derramándose,

radiador abierto, vidrios rotos en pedazos,

cabina aniquilada, volante hundido en mi pecho...

 

Es el precio que debo pagar por las deudas

que he contraído con mis pecados

que nunca cesaran de asediarme

desde el otro lado de la autopista.

 

  

PARANOIA

 

Nubes tormentosas tejen una madeja

alrededor de mis huesos calcinados

debido al peso de las esperanzas

que me he atrevido a formular.

 

Después de tantos meses de espera

donde he alimentado mis ilusiones

de una manera completamente estúpida

sin que pudiese evitar mis sentimientos.

 

¿Por qué me has dado la espalda?

¿Por qué has huido de mi lado?

¿Por qué me has dado la espalda?

¿Por qué me has abandonado?

 

Si todos lo momentos compartidos

nos han ayudado a limpiar las heridas

que nos habíamos inflingido durante años

como necios que siempre hemos sido.

 

Pensando en tu maldito recuerdo

durante madrugadas interminables

sin que logre olvidar tu cuerpo ardiente

entre las paredes de mi dormitorio.

 

Miedo, abandono, distanciamiento,

soledad, desesperanza, dudas,

contrición, estupidez, locura,

insensibilidad, paranoia, inmadurez...

 

Sintiendo un desprecio infinito

por todo aquello que he sido

si no eres capaz de ceder

(¿Por qué no puedes hacerlo?)

mientras tus lágrimas descienden.

 

Deslizándome sobre tu carcasa arruinada

en dirección al abismo tenebroso

que consume tus oraciones vacías

en una crisálida de temores imposibles.

 

 

PLANOS RALENTIZADOS

 

Imágenes a cámara rápida

llenan mis párpados cansados

en una serie de planos ralentizados

desde el otro lado del objetivo.

 

Segmentos escarchados, cúpulas empresariales,

anuncios publicitarios, ruinas de neón,

locales de consumo, discotecas abiertas,

barras americanas, torres eléctricas...

 

Esperando por un sueño de esperanza

que oculte la luna entre las nubes

mientras grito mi desesperación

entre las esquinas que me atrapan.

 

Me encuentro a miles de kilómetros

de distancia de mis objetivos personales

desgarrándome interiormente

contra las aceras bañadas de sangre.

 

Desde el momento que reniego del pasado

que tanto me ha avergonzado siempre

furioso, deprimido, asqueado, dolido

por mi estúpida e innecesaria bondad.

 

Porque las calles de mi imaginación

sólo me traen terribles recuerdos

que no vale la pena ni mencionar

por todo lo que he sido siempre.

 

 

DESCENDIENDO

 

Sonrío bajo los efectos de una píldora

que recorre mis entrañas palpitantes

produciéndome una ciega euforia

de la que no tardaré en despertar.

 

Consumido por los tranquilizantes

insípidos que he consumido antes

de sentarme delante del ordenador

dispuesto a plasmar mis pensamientos.

 

Aferrándome a los bordes del teclado

intento escapar de las serpientes

enroscadas alrededor de mi esternón

que me hacen la vida imposible.

 

Apreto las mandíbulas con fuerza

con una mueca macabra de sufrimiento

que marca mis pómulos hirientes

sobre el reflejo de la pantalla líquida.

 

Sin que deje de odiarme durante un instante

por todos los errores que he cometido

desde que amanecí en la orilla de un mundo

que únicamente me produce desprecio.

 

Descendiendo en una espiral de llamas

a través de avenidas borrosas e inconstantes

que me arrastran lejos del preciado olvido

por el que lucho cada mañana.

 

 

ARDIENDO LENTAMENTE

 

Nunca he soñado con imposibles

desde el límite de la ciudad en llamas

donde se ejecutan las pasiones

que me he atrevido a albergar.

 

Luchando contra los sentimientos

difusos que atrapan mis pesadillas

en una calma de bordes irreales

donde anochezco cada día.

 

Ardiendo, ardiendo, lentamente,

consumiéndome sin remisión

ardiendo, ardiendo, lentamente,

prendido por mi maldito pasado.

 

Quiero encontrarme a mí mismo:

olvidar las pasiones que desgarran

los contornos de mi silueta dormida

en un lecho de espinas afiladas.

 

Borrar los demonios pulsantes

donde siempre me recreo a solas

entre las páginas sucias de una vida

que se me antoja repugnante.

 

Ardiendo, ardiendo, lentamente,

rompiéndome en pedazos

ardiendo, ardiendo, lentamente,

en una espiral de pesar.

 

Si no me queda otra opción

que arder lentamente...