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La Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la
Lengua Española (ASALE), en un esfuerzo conjunto con la Academia
Chilena de la Lengua, publicó en el año 2010 dos ediciones
conmemorativas de la obra de los dos poetas más destacados del siglo
XX en Chile: una dedicada a Gabriela Mistral y la otra a Pablo Neruda.
Las mencionadas ediciones conforman sendos volúmenes de la obra de
ambos escritores, con el aporte de estudios monográficos, análisis
críticos, bibliografía y comentarios de grandes intelectuales
españoles y latinoamericanos.
El objetivo de las ediciones conmemorativas: Gabriela Mistral en
Verso y Prosa (Antología) y Pablo Neruda (Antología
General) fue el rendir un homenaje a estas dos grandes voces
de la lírica chilena en el marco del V Congreso Internacional de la
Lengua Española, coincidiendo con las celebraciones del
Bicentenario de la República de Chile. Como todos sabemos, el
terremoto y el subsiguiente tsunami que tuvo lugar a principios
del año 2010 en Chile impidieron que se llevara a cabo el esperado
encuentro. No obstante, el resultado del trabajo realizado es
sumamente importante para el
estudio de estas dos figuras claves de la literatura chilena y los
libros están a la disposición del público a través de la red de
distribución de la Editorial Alfaguara en España y en todos los países
de América.
GABRIELA MISTRAL EN
VERSO Y PROSA (ANTOLOGÍA)
Hablar de Gabriela Mistral, es justo y necesario. Pese a su grandeza
poética y sus merecidos reconocimientos y premios, la poetisa del
Valle de Elqui padeció toda una vida del desprecio y ninguneo de
muchos de sus contemporáneos en las letras, especialmente en su propio
país. Analizando el tema de manera retrospectiva, ella sufrió la misma
discriminación que la mayoría de las mujeres de su época y fue víctima
de un machismo flagrante que no toleraba a las mujeres independientes
y, mucho menos, a aquellas que osaban destacarse por su inteligencia y
por sus logros. Como nos comenta sobre Gabriela, en el prólogo de este
libro, el recién fallecido Gonzalo Rojas:
“Le dijeron de todo: mediocre, impostora, retardataria, decimonónica.
Desde las infancias debió soportar la suficiencia y la mala fe. Borges
le dijo no, Huidobro le dijo no, de Rokha casi no, ¿quién no le dijo
no entre los letrados de la pedagogería del Mapocho y los
vanguardistas vanguarderos del 38 que la negaron y la renegaron? Pero
yo le digo sí, siempre le dije sí.”
En otro párrafo de sus comentarios, Gonzalo Rojas nos reitera su
vocación por la Mistral de la siguiente manera:
“…me gustaba la Mistral en sus claves mayores de Tala y de
Lagar que, habiendo vivido en el plazo de las vanguardias, no se
encandiló con las vanguardias sino más bien se quedó oyendo sin prisa
la lengua oral de sus paisanos de América con arcaísmos y murmullos,
como Teresa de Ávila, y así nos dijo el mundo entre adivina y
desdeñosa.”
Y no se equivocó el gran poeta Gonzalo Rojas al pronunciar estas
palabras porque, más allá de la ligereza de epítetos de algunos
intelectuales contemporáneos de Gabriela Mistral en contra suya, está
presente el legado que ella nos dejó. Muchos fueron los
reconocimientos que la poetisa recibió en vida, incluyendo el Premio
Nóbel de Literatura en 1945,
el primero que se otorgó a un
escritor en América Latina, pero el más importante de todos es la perdurabilidad de su obra en
la memoria colectiva de varias generaciones en toda Hispanoamérica.
¿Quién no recuerda haber entonado las rondas mistralianas durante sus
años escolares? Incluso, ¿quién puede dudar de la vigencia de sus
mensajes didácticos tan llenos de calidez humana en nuestros días?
¿Quién no se siente en sintonía con el universo al dejarse invadir por
su lírica de corte místico y modernista? La maestra devenida en poeta
o la poeta devenida en maestra nos regaló la esencia misma de la
ternura en sus versos, pese a tanta falacia, discriminación
y menosprecio.
Gabriela Mistral (seudónimo de Lucila Godoy Alcayaga) murió alejada de
su patria en Nueva York, por decisión propia, en la compañía de su
inseparable amiga norteamericana Doris Dana, pero su amor por Chile
quedó evidente a través de su obra.
Entre los intelectuales que participaron en la preparación y escritura
de este libro se encuentran los académicos y escritores: Carlos Germán
Belli, Adolfo Castañón, Bruno Rosario Candelier, Pedro Luis Barcia,
Darío Villanueva, Cedomil Goic, Santiago Daydí-Tolson, Grínor Rojo,
Ana María Cuneo, Mauricio Ostria González, Adriana Valdés, Mario
Rodríguez Fernández y Carlos Domínguez. Por otra parte, hay que
destacar la ayuda vital de Pedro Pablo Zegers (Responsable del Archivo
de Gabriela Mistral en la Biblioteca Nacional de Chile, de Eugenio
Llona (del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile) y de
Alfredo Matus (Director de la Academia Chilena de la Lengua).
Gabriela Mistral en Verso y Prosa (Antología)
es un verdadero regalo de la RAE y de la ASALE para todos los lectores
y estudiosos de la más importante poetisa que ha dado Chile hasta
nuestros días.
PABLO NERUDA
(ANTOLOGÍA GENERAL)
Aunque ya existen muchas antologías y publicaciones de la obra de
Pablo Neruda, la publicación de este libro tiene la particularidad que
reúne, por vez primera, a un grupo extraordinario de académicos,
escritores e investigadores de España y América Latina, para opinar
sobre la obra nerudiana en conjunto, aparte de la inclusión de los
textos del poeta, una bibliografía, un glosario, un índice onomástico,
un índice alfabético de títulos por obra y un índice de primeros
versos y textos en prosa, para facilitar la localización de los mismos
y su lectura.
El grupo de expertos que aportó con sus ensayos y estudios críticos,
así como la selección de los textos y otros aspectos del libro, es de
primera categoría. Entre ellos se encuentran: Jorge Edwards, Alain
Sicard, Selena Millares, Hernán Loyola, Marco Martos Carrera, José
Luis Vega, Pere Gimferrer, Andrés Gallardo, Francisco Brines, Eduardo
Lizalde, Manuel Jofré y Carlos Domínguez. También, es imprescindible
destacar la ayuda de la Fundación Pablo Neruda en Chile, la cual ha
venido desarrollando una gran labor de investigación y promoción de la
obra del poeta en las últimas dos décadas.
Curiosamente, dos amigos personales de Neruda lo acompañan en este
volumen. Uno, por vía de la única foto que sale publicada del poeta en
el libro y es, precisamente, de su fotógrafo personal, Luis Poirot,
quien lo acompañó y retrató muchas veces. El otro es el escritor Jorge
Edwards, amigo personal de Pablo Neruda, que titula su escrito como
“El último Neruda”. En esta oportunidad, Edwards habla con lujo de
detalles sobre el espinoso tema de la carta de los escritores cubanos
en contra de Neruda y nos dice:
“El poeta interpretó la carta de los cubanos como una agresión
directa, desaforada, injusta, contra sus credenciales de viejo
militante.”
Y añade, desde su perspectiva de amigo, conocedor de la opinión de
Neruda, y testigo de los hechos:
“Aquellos héroes falsos (los vociferantes) eran muchos y daba la
impresión de que tenían cómplices por todos lados. En alguna lectura
de su poesía en Francia, el poeta, atacado a gritos por la extrema
izquierda, recogió sus papeles y abandonó la sala, en su trote
cansino, por una puerta lateral. En más de una reunión privada, tuvo
enfrentamientos verbales apasionados, incluso con personajes que años
más tarde se vestirían con algo que podríamos llamar nerudismo
póstumo.”
Todo esto nos brinda una idea clara de las razones que lo acercaron a
nuevas amistades como Enrique Labrador Ruiz, uno de los pocos
escritores cubanos que no firmó la susodicha carta, y el por qué de su
distanciamiento con Alejo Carpentier y Nicolás Guillén, antiguos
amigos y compañeros de filas partidistas. Y también, de sus
decepciones y de su casi aislamiento, al que decidió acogerse, en los
últimos años de su vida en Isla Negra, al lado del Océano Pacífico.
Pablo Neruda (seudónimo de Ricardo Eliecer Neptalí Reyes Basualto)
murió en Santiago de Chile, tras enfermarse de gravedad en su casa de
Isla Negra, unos días después del golpe militar del 11 de septiembre
de 1973, y ser trasladado a un hospital de la capital, pero su muerte
pasó inadvertida para la mayoría de los chilenos.
Pablo Neruda (Antología General) es un
libro fundamental para lograr una panorámica exhaustiva de la obra de
esta figura cimera de la literatura chilena.
Tanto Gabriela Mistral (1889
– 1957)
como Pablo Neruda (1904 – 1973) ejercieron como diplomáticos de
carrera y tuvieron la oportunidad de recorrer el mundo y ampliar sus
fronteras personales, vivieron una época de grandes transformaciones
durante el siglo XX, tuvieron la fortuna de compartir con grandes
escritores de otros países, publicaron sus libros dentro y fuera de
Chile, sus obras fueron traducidas a muchos idiomas y ambos ganaron el
máximo galardón de las letras universales, el Premio Nóbel de
Literatura, pero ninguna de esas cosas tan admirables los eximieron de
las tragedias que tuvieron que sufrir durante sus propias vidas, como
la perdida de sus únicos hijos respectivamente, el encuentro, cara a
cara, con las miserias humanas y el descubrimiento de la soledad como
método de supervivencia.
Bibliografía:
RAE/ASALE
et al. (2010), Gabriela Mistral en Verso y Prosa (Antología).
Edición
conmemorativa.
Lima, Perú: Alfaguara.
_________________. (2010), Pablo Neruda (Antología
General). Edición conmemorativa. Lima,
Perú: Alfaguara.
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