Miami
Estados Unidos
Año VIII

 Nº 43/44

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

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Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias


 


 

¿BAILAMOS?

por

Harmonie Botella

 

     Sale a las 6:30 de la mañana para ir a trabajar. Que llueva, que nieve, es el primero en llegar a la empresa desde que lo contrataron hace ya muchos años.

     Empleado perfecto, vela por el buen funcionamiento de una entidad que no es suya, de unos asalariados que están igual o peor pagados que él.

     Se desvive para que el engranaje de la producción sea fructífero y su jefe pueda cambiar de coche cada dos años y de querida cada seis meses.

     Cada fisura en los muros de la fábrica se conjuga con una nueva arruga en su rostro honesto y servil. El tiempo se desliza con unos andares hipócritas, bailando y rozando sus sienes cansadas, sus manos firmes pero aburridas.

     Danza erótica y morbosa  del poder y del poseído. Bailoteo indecente del poderoso y del modesto. La pista de baile resbala cada día más y el subyacente, sin zapatos de charol, pierde el compás del fandango.

     Se desvive por ser la estrella de la escena, brillar en el cielo cerúleo del día, resplandecer en el firmamento quemado de la noche.

     Pasos de tango, pasos de vals. Pasos de una vida que no avanza, pasos de una agonía que triunfa al ritmo de las taladradoras y de los serruchos.

     Cuando calla la música infernal y todos se van, el hombre repasa con una mirada cansada los hangares de su vida. Cierra metódicamente la puerta de su primer hogar, la puerta de su muerte.

     Huye ahora hacia una nueva farsa, un nuevo baile indecoroso en el bar de la esquina donde beben y beben, y vuelven a beber otros danzadores, aturdidos por la música discrepante de los talleres de la ofuscación. Telones de humo, hedores de vino y cerveza confunden las ideas y los sentimientos de los trabajadores desalentados.

     Cuando la noche cansada quiere ya retirarse, el hombre por fin decide volver a casa.

     Otro baile ahí le espera. Pantomima de una danza nunca emprendida, pantomima del amor olvidado, del amor desfallecido.

     Postergó los gestos del cariño, arrinconó las palabras, relegó las sonrisas, desterró la pasión, el amor y la ternura, creyendo que su vida estaba en otra pista de baile.

Harmonie Botella nació en Alicante, España. Narradora y Profesora agregada de Francés en la Escuela Oficial de Idiomas de Alicante. Ha publicado la novela Ojos Que no ven. Editorial Jamais, Sevilla (2002). Ha participado en el Primer Festival de Literatura del Casino de El Campello con el relato: Él y Ella, en la organización del festival de presentación de Anuesca (Diciembre, 2001), del Primer concurso de cuentos de Navidad de El Campello (Diciembre, 2001), de la primera semana literaria de El Campello (Marzo, 2002) con la colaboración de la extensión Universitaria de la Universidad de Alicante y la Casa de cultura de El Campello y del Primer Certamen Bilingüe de Literatura de El Campello. Es colaboradora de la revista electrónica Webalia y cuentos suyos han sido publicados en las revistas impresas El Celador y El rincón del voluntariado, al igual que en el periódico La Illeta y en la Revista Literaria Baquiana (versión digital e impresa). Es presidenta de la Asociación de Nuevos Escritores de El Campello: Anuesca y de Xaloc, la primera Revista Literaria de Anuesca.