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Nació en La Habana,
Cuba (1967). Escritora, editora y traductora.
Graduada de Periodismo por la Universidad de la Habana, con
una Maestría en Lingüística y un Doctorado en Literatura Latinoamericana. Ha
publicado más de sesenta libros -novela, cuento, poesía, teatro-
(principalmente para niños y jóvenes), más de dos mil artículos para la
prensa en Cuba, España, Italia, Estados Unidos, México, Puerto Rico,
Venezuela y otros países, y numerosas reseñas y críticas literarias para
revistas especializadas del mundo.
Con dominio del idioma
español, inglés e italiano, ha traducido más de cien libros para
niños, entre los que se cuentan algunos clásicos de la literatura
infantil anglosajona, como los libros de Dr. Seuss,
Berenstein Bears, Amelia Bedelia y Curious George,
entre otros.
Premio Nacional de
Literatura "La Rosa Blanca", concedido a
los mejores libros publicados en Cuba (1994); Premio Nacional de
Literatura en Poesía, concedido durante tres años consecutivos por
el Ministerio de Educación de Cuba, 1984, 1985, 1986; Mención
Honorífica en Periodismo, concedido por The National Association of
Hispanic Publications (Estados Unidos, 1997), Premio Influential
Hispanic 2004 (Hispanic Image Magazine 2004), entre otros premios y
distinciones.
Se ha desempeñado también
como fotógrafa profesional, con más de 15 exposiciones
internacionales y sus obras fotográficas son parte de la colección
permanente de varias galerías del mundo (Dinamarca, Italia, México y
España).
En la actualidad
reside en Boston, Massachusetts, donde trabaja como directora
editorial, asesora literaria y traductora, y continúa colaborando
con publicaciones periódicas de varios países. Sus obras más
recientes son: Novelita Rosa (Versal, 1997), Al otro lado
(Seix Barral, 1998; Planeta de Agostini, 2000), Completamente
diferente (Everest, 2000), Doña Flautina Resuelvelotodo (Edebé,
2002), Un poquito más y Ay, luna, luna, lunita (Everest,
2005). |
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“Yanitzia
Canetti escribe con una mezcla de voluptuosidad y sexualismo
extraordinarios. Sin embargo, su prosa (lo mismo la de
adultos, que aquella maravillosa dedicada a los niños)
parece simple precisamente porque
fluye
con una espontaneidad absoluta al tiempo que demuestra
el tremendo conocimiento que
tiene de la lengua española...”
Marcos Nelson Suárez
EL HISPANO NEWS
Arte y Cultura
21 de julio de 2006
Dallas, Texas, EE.UU.
“La escritora cubana
Yanitzia Canetti, que está convencida de que en EE.UU.
el castellano es cada
vez más importante, ha sido la encargada de que los
principales "héroes" de la literatura infantil hayan
comenzado a hablar español. A sus 39 años, Canetti es la
responsable de que el Grinch, los osos Bernstain o Curious
George se hayan vuelto bilingües y ahora estén
al alcance de
todos los niños hispanohablantes del país.”
AGENCIA EFE
17 de Marzo de 2006
Madrid, España
“La
autora Yanitzia Canetti, nacida en Cuba en 1967 y residente
en los
Estados
Unidos, publica en 1997 su novela "Al
otro lado" que sorprende al público por su calidad
literaria. Se habla de una obra madura
y muy
profundamente elaborada en la que se distingue una voz
propia
que no se esperaba de una
autora tan joven.”
Profesora Annegret Thiem
Fakultät für Kulturwissenschaften
Universidad de Paderborn, Alemania
REVISTA
ESPÉCULO
- UCM
Nº 26. Marzo -
Junio 2004 Año IX
Madrid,
España
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La conocí
con su primer bebé recién nacido en brazos. Aunque estábamos en
medio del torbellino de gente que inundaba la Feria Internacional
del Libro de Miami, allá por el año 1999, la conversación giró en
torno al bebé y no a los libros. Hoy sigue siendo igual, prefiere
hablar más de sus hijos que de la literatura que ocupa gran parte de
su vida. Recientemente me confesó que sus hijos constantemente le
piden nuevas historias cada noche. Quizás, esta es la razón por la
cual ya lleva casi cien libros infantiles publicados hasta el
momento, entre los que ha escrito y los que ha traducido. Por eso la
considero una verdadera Scherezada de nuestros días que, con soltura
y paciencia, sabe dar solución a las situaciones que se le presentan
y, de paso, complacer a sus dos príncipes, quienes se han
convertido en los mejores consejeros de libros infantiles que tiene.
MMM ¿Cuándo
descubriste que te gustaba escribir?
YC Me gustaba
leer, por ahí empezó todo. Después de leer, seguía inventándome
otros finales, otras posibles historias, otros posibles personajes,
otras situaciones y escenarios para el cuento. De todo este
torbellino imaginativo, salían las ganas de ponerlo en un papel. Al
principio, con dibujos. Luego, con dibujos y letras. Luego con las
mejores palabras de las que disponía en aquellos momentos,
disparatadas y sin orden, como correspondía a una niña de cuatro
años.
Profesionalmente,
decidí que me dedicaría a las letras cuando tuve que elegir entre
otras muchas formas de expresión: la pintura, la actuación, el baile,
la fotografía. Entonces, para adiestrarme en el oficio, estudié la
carrera de periodismo. Y ya luego continué con mis estudios de
filología y literatura. Y sigo estudiando, porque uno nunca termina
de aprender.
MMM
¿Cuál fue tu desarrollo
como intelectual y escritora dentro de Cuba?
YC Desde niña
estuve siempre en talleres literarios. Leía mucho, porque no tenía
juguetes y la tele no ofrecía nada interesante para mí, salvo Tía
Tata Cuenta Cuentos o las series de aventuras basadas en cuentos
de Salgari. Además, en casa todos leían mucho, así que actué casi
por mimetismo.
Antes de estudiar
Periodismo, ya tenía cientos de libretas llenas de poemas y cuentos.
Siempre escribía, todo el tiempo, en cualquier parte, sin ningún
afán de publicar por aquel entonces, aunque ya los textos cobraran
la forma de un poemario, un libro de narrativa, una obra de teatro o
un esbozo de novela.
Por un amigo que envió
traviesamente un manuscrito mío a un concurso, fue que publiqué en
Cuba mi primer libro de cuentos para jóvenes, Secretos de
palacio, que luego ganó el Premio Nacional La Rosa Blanca,
otorgado a las mejores publicaciones del año.
Sin embargo, yo no era
conocida en Cuba como escritora. Fui miembro de la UNEAC, pero como
fotógrafa, no como escritora. También me apasiona expresarme a
través de las imágenes. Ese mundo sin palabras es muy elocuente.
MMM ¿A
qué género literario le has dedicado más tiempo hasta este momento?
YC A la
narrativa, creo yo. Pero debo admitir que mi narrativa es bastante
lírica; pienso que he logrado un híbrido expresivo para comunicar
historias, sin sacrificar el vuelo extraño de las emociones.
MMM ¿A
qué género literario te gustaría dedicarle más tiempo en lo sucesivo?
YC Tengo mis
prejuicios en relación a las etiquetas, a las casillas, a las
clasificaciones. Quiero dedicarle tiempo a la creación, a la
comunicación. Si salen poemas, que sean poemas. Si salen cuentos,
que sean cuentos. Si sale novela, que sea novela. Si sale una
mezcla de una cosa y de la otra, que eso sea. Si salen signos,
vacíos, onomatopeyas, imágenes, será porque la idea sólo requiere de
eso para alcanzar su mejor forma expresiva.
Yo solo deseo y trato
de decir algo. La forma con la que vestiré ese algo, es un acto
bastante espontáneo o involuntario. Si no le sirve tal o mascual
vestido, tengo que desnudarlo nuevamente y buscarle un traje que le
acomode mejor. No hay esfuerzo ni mérito en esto. La corriente es
más fuerte que yo.
MMM ¿Por
qué te fascina tanto la literatura infantil, género en el cual has
escrito una buena cantidad de libros?
YC Es que creo
que no he crecido mucho desde entonces. Una parte de mí se quedó
jugando allá en no sé dónde. Me gusta, me encanta jugar. Soy
bastante traviesa, aunque mis hijos me superan, no sé de dónde sacan
tanta energía ni cuál es la fuente de tantas ocurrencias.
Lo cierto es que
cuando escribo, sin darme cuenta, salen textos que establecen una
rápida empatía con los niños. Yo no escribo como una adulta que
alecciona a los chicos. Escribo los cuentos que me gustaría seguir
leyendo incluso ahora. Escribo para mí y para mis niños. Luego, me
animo a compartirlo con los demás, con el secreto deseo de que
también les resulte muy divertido.
He publicado muchos
libros para niños porque ahora tengo dos pequeños dictadores en
casa, que me exigen un cuento por día, no tengo opción.
MMM Me
puedes elaborar un poco sobre la historia detrás de tu libro
Novelita Rosa y el premio “ARES” que recibiste por el mismo.
YC Novelita
Rosa fue publicada en el 97, si mal no recuerdo, fue la segunda
novela que escribí. La escribí en California, rodeada de personajes
muy parecidos a los que aparecen en la novela. Trata de una
inmigrante que, de tanto ver telenovelas y programas tontos, termina
por vivir una vida de ficción, aunque su realidad trascurra en
sentido opuesto. Habla de la discriminación, la segregación, la
manipulación de los medios, la hipocresía de la sociedad moderna.
Pero lo hice a través del humor, un humor colorado (por no decir
negro). Es una novela que escribí riéndome todo el tiempo. Tenía que
parar de escribir para tirarme en el piso a reírme, sacarme toda la
risa que mi malvado sarcasmo me provocaba, y continuar escribiendo “seriamente”.
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El premio que ganó esa
novela fue otorgado por las instituciones locales que patrocinaron
la publicación, y lo de ARES eran siglas, creo. Un año después yo
tuve a mi primer hijo y le puse ese nombre, pero fue por el dios
romano: tengo debilidad por el politeísmo mediterráneo, tan
irreverente y promiscuo, con dioses que nunca dejan de sorprenderme.
Fue una casualidad muy graciosa. Pero entre los dos premios,
prefiero a mi hijo Ares. |
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Novelita
Rosa
(1997) |
MMM
¿Qué acogida ha tenido
tu novela Al otro lado (Seix Barral, 1998, Planeta-Agostini,
2000) por parte del público español y por el resto de los lectores
hispanoamericanos hasta el momento?
YC Yo estoy más que feliz y
agradecida, Mari. Seix Barral es una editorial que he respetado
desde siempre, por la calidad de sus libros. Creo que soy la segunda
mujer cubana que publica con ellos, antes fue Dulce María Loynaz.
Fue una suerte tremenda que aceptaran mi manuscrito. Y me alegra que
la prensa española viera con tan buenos ojos y le dedicara tantos
elogios a esa novela. Guardo reseñas de casi todos los diarios
nacionales y locales españoles, desde El País, El mundo,
hasta los menos conocidos.
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Luego hicieron ediciones de bolsillo
con Planeta-Agostini. Y el libro se distribuyó en Estados Unidos,
Europa y Latinoamérica, pero como vivo casi en el Polo Norte :)), no
me llegan ni los ecos. La novela ha recibido reseñas del
Newsweek, Boston Globe, Eagle Tribune y otras publicaciones,
pero no me atrevería a decir que tuvo una gran acogida entre los
lectores, porque la verdad, no lo sé. Se vendieron todos los
ejemplares, pero eso tampoco me dice nada acerca de la acogida. Yo
no sé qué habrán pensando los lectores de acá y de Latinoamérica, no
lo sé. Sólo puedo decir que lo que salió publicado fue todo muy
elogioso y amable. |
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Al otro lado
(1998) |
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MMM ¿En
general, cómo ha transcurrido tu vida en los Estados Unidos?
YC Mi vida ha transcurrido
feliz porque yo todo lo veo con ojitos buenos. Lo malo, lo convierto
en ventajosa lección de vida. Lo bueno, lo dejo así para no echarlo
a perder.
La verdad es que disfruto casi todo lo
que hago. Esto me permite pasármela lo mejor posible en este breve
tiempo llamado vida. Ningún divorcio fue un fracaso, claro que no.
Fue un valioso aprendizaje, una decisión valiente, un
enriquecimiento. Ninguna mala noticia me detuvo de seguir andando.
Me entristezco, lloro, pero nunca me atasco en el dolor ni me
victimizo. Siempre hay una salida aunque no me guste el lugar al que
me conduce. Yo sólo sé que hay que aprender a vivir y a morir sin
tanto lío, sin llamar tanto la atención, sin ese ególatra afán de
trascender a como dé lugar. La vida es un suspiro, un pestañazo. Es
así, no hay nada que temer.
En Estados Unidos, como en el Congo,
tengo “lo que me toque por la libreta”. Vivo guiada por mis deseos (que
a veces se tornan en pasión). Me dedico intensamente a trabajar, a
cuidar y a educar a mis niños, a querer a mis amigos y mi familia, a
expresarme de la mejor forma que puedo (me he creído que es a través
de la literatura) y a ser mejor persona (según mi sencillo librito
de vida).
Quienes me conocen saben que me
alegran los premios, que no subestimo la estabilidad económica, que
veo los bienes materiales como un festivo equipaje que se puede
perder en cualquier puerto de la vida. Soy feliz cuando tengo todo
esto, sería hipócrita si te dijera lo contrario. Pero francamente no
necesito nada de esto para ser feliz y sentirme realizada. Lo único
que necesito tener es vida (intelectual o no :).
MMM
¿Me podrías comentar algo sobre tu
faceta como presidenta de la compañía editorial Cambridge BrickHouse,
Inc. más conocida como CBH Books? ¿Qué tipo de labor realiza esta
empresa y qué repercusión tiene dentro y fuera de los Estados Unidos?
YC Bueno, ser presidenta es un
trabajo como cualquier otro. Tal vez más trabajo, pero nada
especial. Me quita muchísimo tiempo de realizar sueños personales,
pero lo tomo como algo que también ayuda a otras personas a realizar
sus sueños. Llevo doce años dirigiendo empresas editoriales y en ese
tiempo, he aprendido muchísimo de cómo se mueve el mundo editorial.
Esto me ha permitido comprender y apreciar a los editores de mis
propios libros. Puedo ponerme en los zapatos de un editor y en los
zapatos de un escritor.
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