Miami
Estados Unidos
Año VIII

 Nº 43/44

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias


 

 

 

 

ENTREVISTA A

YANITZIA CANETTI

 (UNA SCHERAZADE ACTUAL)

 

 

por

 

Maricel Mayor Marsán

 

     Nació en La Habana, Cuba (1967). Escritora, editora y traductora. Graduada de Periodismo por la Universidad de la Habana, con una Maestría en Lingüística y un Doctorado en Literatura Latinoamericana. Ha publicado más de sesenta libros -novela, cuento, poesía, teatro- (principalmente para niños y jóvenes), más de dos mil artículos para la prensa en Cuba, España, Italia, Estados Unidos, México, Puerto Rico, Venezuela y otros países, y numerosas reseñas y críticas literarias para revistas especializadas del mundo.

     Con dominio del idioma español, inglés e italiano, ha traducido más de cien libros para niños, entre los que se cuentan algunos clásicos de la literatura infantil anglosajona, como los libros de Dr. Seuss, Berenstein Bears, Amelia Bedelia y Curious George, entre otros.

     Premio Nacional de Literatura "La Rosa Blanca", concedido a los mejores libros publicados en Cuba (1994); Premio Nacional de Literatura en Poesía, concedido durante tres años consecutivos por el Ministerio de Educación de Cuba, 1984, 1985, 1986; Mención Honorífica en Periodismo, concedido por The National Association of Hispanic Publications (Estados Unidos, 1997), Premio Influential Hispanic 2004 (Hispanic Image Magazine 2004), entre otros premios y distinciones.

     Se ha desempeñado también como fotógrafa profesional, con más de 15 exposiciones internacionales y sus obras fotográficas son parte de la colección permanente de varias galerías del mundo (Dinamarca, Italia, México y España).

     En la actualidad reside en Boston, Massachusetts, donde trabaja como directora editorial, asesora literaria y traductora, y continúa colaborando con publicaciones periódicas de varios países. Sus obras más recientes son: Novelita Rosa (Versal, 1997), Al otro lado (Seix Barral, 1998; Planeta de Agostini, 2000), Completamente diferente (Everest, 2000), Doña Flautina Resuelvelotodo (Edebé, 2002), Un poquito más y Ay, luna, luna, lunita (Everest, 2005).


 Yanitzia Canetti escribe con una mezcla de voluptuosidad y sexualismo extraordinarios. Sin embargo, su prosa (lo mismo la de adultos, que aquella maravillosa dedicada a los niños) parece simple precisamente porque

fluye con una espontaneidad absoluta al tiempo que demuestra

el tremendo conocimiento que tiene de la lengua española...

 

Marcos Nelson Suárez

EL HISPANO NEWS

Arte y Cultura

21 de julio de 2006

Dallas, Texas, EE.UU.

 

“La escritora cubana Yanitzia Canetti, que está convencida de que en EE.UU.

el castellano es cada vez más importante, ha sido la encargada de que los principales "héroes" de la literatura infantil hayan comenzado a hablar español. A sus 39 años, Canetti es la responsable de que el Grinch, los osos Bernstain o Curious George se hayan vuelto bilingües y ahora estén

al alcance de todos los niños hispanohablantes del país.

 

AGENCIA EFE

17 de Marzo de 2006

Madrid, España

 

  “La autora Yanitzia Canetti, nacida en Cuba en 1967 y residente en los

Estados Unidos, publica en 1997 su novela "Al otro lado" que sorprende al público por su calidad literaria. Se habla de una obra madura

y muy profundamente elaborada en la que se distingue una voz propia

que no se esperaba de una autora tan joven.

 

Profesora Annegret Thiem

Fakultät für Kulturwissenschaften
Universidad de Paderborn, Alemania

 REVISTA ESPÉCULO - UCM

Nº 26. Marzo - Junio 2004 Año IX

 Madrid, España

 


La conocí con su primer bebé recién nacido en brazos. Aunque estábamos en medio del torbellino de gente que inundaba la Feria Internacional del Libro de Miami, allá por el año 1999, la conversación giró en torno al bebé y no a los libros. Hoy sigue siendo igual, prefiere hablar más de sus hijos que de la literatura que ocupa gran parte de su vida. Recientemente me confesó que sus hijos constantemente le piden nuevas historias cada noche. Quizás, esta es la razón por la cual ya lleva casi cien libros infantiles publicados hasta el momento, entre los que ha escrito y los que ha traducido. Por eso la considero una verdadera Scherezada de nuestros días que, con soltura y paciencia, sabe dar solución a las situaciones que se le presentan y, de paso,  complacer a sus dos príncipes, quienes se han convertido en los mejores consejeros de libros infantiles que tiene.

   

MMM ¿Cuándo descubriste que te gustaba escribir?

 

YC Me gustaba leer, por ahí empezó todo. Después de leer, seguía inventándome otros finales, otras posibles historias, otros posibles personajes, otras situaciones y escenarios para el cuento. De todo este torbellino imaginativo, salían las ganas de ponerlo en un papel. Al principio, con dibujos. Luego, con dibujos y letras. Luego con las mejores palabras de las que disponía en aquellos momentos, disparatadas y sin orden, como correspondía a una niña de cuatro años.

 

     Profesionalmente, decidí que me dedicaría a las letras cuando tuve que elegir entre otras muchas formas de expresión: la pintura, la actuación, el baile, la fotografía. Entonces, para adiestrarme en el oficio, estudié la carrera de periodismo. Y ya luego continué con mis estudios de filología y literatura. Y sigo estudiando, porque uno nunca termina de aprender.

 

MMM ¿Cuál fue tu desarrollo como intelectual y escritora dentro de Cuba?

 

YC Desde niña estuve siempre en talleres literarios. Leía mucho, porque no tenía juguetes y la tele no ofrecía nada interesante para mí, salvo Tía Tata Cuenta Cuentos o las series de aventuras basadas en cuentos de Salgari. Además, en casa todos leían mucho, así que actué casi por mimetismo.

 

     Antes de estudiar Periodismo, ya tenía cientos de libretas llenas de poemas y cuentos. Siempre escribía, todo el tiempo, en cualquier parte, sin ningún afán de publicar por aquel entonces, aunque ya los textos cobraran la forma de un poemario, un libro de narrativa, una obra de teatro o un esbozo de novela.

 

     Por un amigo que envió traviesamente un manuscrito mío a un concurso, fue que publiqué en Cuba mi primer libro de cuentos para jóvenes,  Secretos de palacio, que luego ganó el Premio Nacional La Rosa Blanca, otorgado a las mejores publicaciones del año.

 

     Sin embargo, yo no era conocida en Cuba como escritora. Fui miembro de la UNEAC, pero como fotógrafa, no como escritora. También me apasiona expresarme a través de las imágenes. Ese mundo sin palabras es muy elocuente.

 

MMM ¿A qué género literario le has dedicado más tiempo hasta este momento?

 

YC A la narrativa, creo yo. Pero debo admitir que mi narrativa es bastante lírica; pienso que he logrado un híbrido expresivo para comunicar historias, sin sacrificar el vuelo extraño de las emociones.

 

MMM ¿A qué género literario te gustaría dedicarle más tiempo en lo sucesivo?

 

YC Tengo mis prejuicios en relación a las etiquetas, a las casillas, a las clasificaciones. Quiero dedicarle tiempo a la creación, a la comunicación. Si salen poemas, que sean poemas. Si salen cuentos, que sean cuentos. Si sale  novela, que sea  novela. Si sale una mezcla de una cosa y de la otra, que eso sea. Si salen signos, vacíos, onomatopeyas, imágenes, será porque la idea sólo requiere de eso para alcanzar su mejor forma expresiva.

 

     Yo solo deseo y trato de decir algo. La forma con la que vestiré ese algo, es un acto bastante espontáneo o involuntario. Si no le sirve tal o mascual vestido, tengo que desnudarlo nuevamente y buscarle un traje que le acomode mejor. No hay esfuerzo ni mérito en esto. La corriente es más fuerte que yo.

 

MMM ¿Por qué te fascina tanto la literatura infantil, género en el cual has escrito una buena cantidad de libros?

 

YC Es que creo que no he crecido mucho desde entonces. Una parte de mí se quedó jugando allá en no sé dónde. Me gusta, me encanta jugar. Soy bastante traviesa, aunque mis hijos me superan, no sé de dónde sacan tanta energía ni cuál es la fuente de tantas ocurrencias.

 

     Lo cierto es que cuando escribo, sin darme cuenta, salen textos que establecen una rápida empatía con los niños. Yo no escribo como una adulta que alecciona a los chicos. Escribo los cuentos que me gustaría seguir leyendo incluso ahora. Escribo para mí y para mis niños. Luego, me animo a compartirlo con los demás, con el secreto deseo de que también les resulte muy divertido.

 

     He publicado muchos libros para niños porque ahora tengo dos pequeños dictadores en casa, que me exigen un cuento por día, no tengo opción.


 


MMM Me puedes elaborar un poco sobre la historia detrás de tu libro Novelita Rosa y el premio “ARES” que recibiste por el mismo.

 

YC Novelita Rosa fue publicada en el 97, si mal no recuerdo, fue la segunda novela que escribí. La escribí en California, rodeada de personajes muy parecidos a los que aparecen en la novela. Trata de una inmigrante que, de tanto ver telenovelas y programas tontos, termina por vivir una vida de ficción, aunque su realidad trascurra en sentido opuesto. Habla de la discriminación, la segregación, la manipulación de los medios, la hipocresía de la sociedad moderna. Pero lo hice a través del humor, un humor colorado (por no decir negro). Es una novela que escribí riéndome todo el tiempo. Tenía que parar de escribir para tirarme en el piso a reírme, sacarme toda la risa que mi malvado sarcasmo me provocaba, y continuar escribiendo “seriamente”.

 

     El premio que ganó esa novela fue otorgado por las instituciones locales que patrocinaron la publicación, y lo de ARES eran siglas, creo. Un año después yo tuve a mi primer hijo y le puse ese nombre, pero fue por el dios romano: tengo debilidad por el politeísmo mediterráneo, tan irreverente y promiscuo, con dioses que nunca dejan de sorprenderme. Fue una casualidad muy graciosa. Pero entre los dos premios, prefiero a mi hijo Ares.

 

 Novelita Rosa

 (1997)

 

MMM ¿Qué acogida ha tenido tu novela Al otro lado (Seix Barral, 1998, Planeta-Agostini, 2000) por parte del público español y por el resto de los lectores hispanoamericanos hasta el momento?

 

YC Yo estoy más que feliz y agradecida, Mari. Seix Barral es una editorial que he respetado desde siempre, por la calidad de sus libros. Creo que soy la segunda mujer cubana que publica con ellos, antes fue Dulce María Loynaz. Fue una suerte tremenda que aceptaran mi manuscrito. Y me alegra que la prensa española viera con tan buenos ojos y le dedicara tantos elogios a esa novela. Guardo reseñas de casi todos los diarios nacionales y locales españoles, desde El País, El mundo, hasta los menos conocidos.

  

     Luego hicieron ediciones de bolsillo con Planeta-Agostini. Y el libro se distribuyó en Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, pero como vivo casi en el Polo Norte :)), no me llegan ni los ecos. La novela ha recibido reseñas del Newsweek, Boston Globe, Eagle Tribune y otras publicaciones, pero no me atrevería a decir que tuvo una gran acogida entre los lectores, porque la verdad, no lo sé. Se vendieron todos los ejemplares, pero eso tampoco me dice nada acerca de la acogida. Yo no sé qué habrán pensando los lectores de acá y de Latinoamérica, no lo sé. Sólo puedo decir que lo que salió publicado fue todo muy elogioso y amable.

Al otro lado

(1998)

 

MMM ¿En general, cómo ha transcurrido tu vida en los Estados Unidos?

 

YC Mi vida ha transcurrido feliz porque yo todo lo veo con ojitos buenos. Lo malo, lo convierto en ventajosa lección de vida. Lo bueno, lo dejo así para no echarlo a perder. 

 

     La verdad es que disfruto casi todo lo que hago. Esto me permite pasármela lo mejor posible en este breve tiempo llamado vida. Ningún divorcio fue un fracaso, claro que no. Fue un valioso aprendizaje, una decisión valiente, un enriquecimiento. Ninguna mala noticia me detuvo de seguir andando. Me entristezco, lloro, pero nunca me atasco en el dolor ni me victimizo. Siempre hay una salida aunque no me guste el lugar al que me conduce. Yo sólo sé que hay que aprender a vivir y a morir sin tanto lío, sin llamar tanto la atención, sin ese ególatra afán de trascender a como dé lugar. La vida es un suspiro, un pestañazo. Es así, no hay nada que temer.

 

     En Estados Unidos, como en el Congo, tengo “lo que me toque por la libreta”. Vivo guiada por mis deseos (que a veces se tornan en pasión). Me dedico intensamente a trabajar, a cuidar y a educar a mis niños, a querer a mis amigos y mi familia, a expresarme de la mejor forma que puedo (me he creído que es a través de la literatura) y a ser mejor persona (según mi sencillo librito de vida).

 

     Quienes me conocen saben que me alegran los premios, que no subestimo la estabilidad económica, que veo los bienes materiales como un festivo equipaje que se puede perder en cualquier puerto de la vida. Soy feliz cuando tengo todo esto, sería hipócrita si te dijera lo contrario. Pero francamente no necesito nada de esto para ser feliz y sentirme realizada. Lo único que necesito tener es vida (intelectual o no :).

 

MMM ¿Me podrías comentar algo sobre tu faceta como presidenta de la compañía editorial Cambridge BrickHouse, Inc. más conocida como CBH Books? ¿Qué tipo de labor realiza esta empresa y qué repercusión tiene dentro y fuera de los Estados Unidos?

 

YC Bueno, ser presidenta es un trabajo como cualquier otro. Tal vez más trabajo, pero nada especial. Me quita muchísimo tiempo de realizar sueños personales, pero lo tomo como algo que también ayuda a otras personas a realizar sus sueños. Llevo doce años dirigiendo empresas editoriales y en ese tiempo, he aprendido muchísimo de cómo se mueve el mundo editorial. Esto me ha permitido comprender y apreciar a los editores de mis propios libros. Puedo ponerme en los zapatos de un editor y en los zapatos de un escritor.