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ALFREDO HORACIO VAEZA GREGO
Nació
en Montevideo, Uruguay (1970). Poeta, narrador y
compositor. Su primer libro de poesía se titula
El
niño del viento azul.
Productor audiovisual Egresado en la Escuela de Cine de
Montevideo (generación 2000). Director de la Galería de arte
plástica
www.vaezaarte.com.
DESDE MONTEVIDEO HACIA EL ESTE
El viaje empezó
en la ruta.
La carretera se
encendió de amarillos.
El campo nos
miraba sin saberlo.
Nosotros
veíamos solo el frío,
el color del
aire.
Al fin
llegamos.
Bajamos en un
lugar donde no había olvido.
Escalamos el
águila de piedra en una playa.
Tú seguías en
mi mente,
en mi mente
color crema.
Las acacias
sacaban de mi interior las palabras.
Nirvana sonaba
en la sala, mientras yo perdía al ajedrez
Dormimos
vestidos del cansancio de estos tiempos,
Hipnotizados
por las luces no prendidas,
por el cuadro
de una negra,
por tu risa.
Seguís tú en mi
mente, en mi mente color crema
…en mi
vida.
LA NUBE AMARILLA
La nube se abre,
estas escondida
Y nadie ya sabe
que estas en la vida igual que una niña.
Y el cielo te
escucha, lo ves en mis ojos
El miedo te
envuelve, estas de rodillas... riendo sin prisa.
Sabes?..el momento
de ver el misterio
no lo manda tu
mente.
Seguís abrazada,
estas de rodillas
Creías que el
ángel azul de tus alas no volaba tan blanco.
Quisiste
entenderme, reírme al oído
El arte es algo
tan uno... no tiene sentido.
La luz es tu vida,
el santo destino
Tenías el cuerpo
más puro y liviano
Lo eclipsaste en
la nube.
Ni la humilde
mirada tan grande en los tiempos
Entiende el
silencio que dejaste salir hacia el mundo de todos.
Recuerdas el día
azul que corrías entre casas antiguas
Y ahí nos reímos.
Y el cielo te
escucha
lo ves en mis ojos
Respira y mira
hacia arriba
podrás
encontrarte....
y estar a mi lado
Estar a mi lado.
Si pudieras sentir
que el crepuscular sueño de la nube amarilla
era contigo...
La nube se abre,
estas escondida
y nadie ya sabe
que estas en la vida igual que una niña
Y el cielo te
escucha, lo ves en mis ojos.
El miedo te
envuelve, estas de rodillas... riendo sin prisa.
Respira y mira
hacia arriba
y podrás
encontrarte
y estar a mi lado
estar a mi lado
Igual que tu
alma....
EL LLANTO NO SALE
Escarbando la
tierra te busco
con mis manos
sangrantes.
En las arenas
desiertas
del Río de la
Plata.
En las calles
ventosas del miedo
te busco y el
llanto no sale.
En el corazón
herido y la sonrisa blanca.
En mí mismo te
busco...
“Espérame en el
cielo” dice la canción.
En la poesía creo
reconocerte
En la frase que
escarba la tierra
¿Dónde estás?
Con mis uñas
dementes te imploro.
Solo sé revisar
bibliotecas y sueños.
Escarbo y escarbo
y te busco.
Ojos “errar no es
humano” te invento.
Divina juventud de
Darío disfrazo.
Kurt Cobain suena,
¿estás cerca?
Escarbando en las
raíces de los árboles tirados
te busco
y el llanto no
sale.
Sólo salen duendes
y águilas sin sueños.
Sólo salen bocas
rimando hojas en blanco.
Sólo salen risas
producidas de TV.
Y no salís vos.
Sigo buscándote en
las calles azules del cielo.
Mis pensamientos
sumergidos en una lágrima
[prestada
te invaden
Y el llanto no
sale.
“Espérame en el
cielo” dice la canción
mientras el sudor
me ahoga.
HAY UNA VISIÓN Y DOS ESTRELLAS
A Schuman
Hay una visión
y dos estrellas.
Un diccionario
sin palabras.
Ojos que
observan caer sus lágrimas.
Una mano sin un
dedo.
Una imagen
igual a la locura.
Un acantilado
sin sus olas.
La sirena azul
en la isla de Capri
despierta
paranoica por su cola.
Hay un nuevo
color en el crepúsculo.
Un desierto
honesto sin su arena.
Hay una
victoria sin dinero.
Una muerte con
sonrisa.
Ella baila al
compás de los Ángeles del cielo
Llora a Schuman
en su encierro.
Ya no hay nueve
dedos en un piano…
Hay una visión
y dos estrellas.
DEDICADO A ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY DESPUÉS
DE LEER SU LIBRO «CIUDADELA» ANTES DE QUE
DESPARECIERA EN EL CIELO.
He visto la bronca del niño cuando su madre llora
He visto preamaneceres insólitos en la rambla de Montevideo.
He nadado hacia el sol mientras bebía la luna
He descubierto la fuerza del amor y su potencia en la misa.
He escuchado los cantos del por qué alguien muere.
He revisado y subrayado los libros que alientan mi curso.
¿No me he perdonado todavía a mi mismo?
He visto mi cuerpo tan solo desde mi alma flotante
He encontrado que soy y no soy como un ser encantado.
He visto donde viven los duendes y les robé su comida
He visto el silencio aturdirme de póstumas razones.
He visto la depresión atacarme con su inmunda sonrisa
Y la dejé seguir de largo…
He descubierto todo en la caída de esa lágrima.
Nada resuelvo sin el sonido del mar y del viento..
¿Has todavía reconocido a Dios e ignorado al hombre?
Me he mil veces equivocado sin corregirme de vuelta.
He dormido en el día lo que despierto en la noche
No te he llamado —sólo espero que vengas—.
He escrito poemas que atemorizan al libro
He inscrito mi sangre en un colchón de aguas vivas.
He resuelto aceptar la fe como una premisa divina.
¿He pensado en el miedo acobardándolo?
He visto a los niños enseñarme mi alma
LAS PALABRAS
Las palabras
solo miran a los ojos cuando ven que son leídas.
Las palabras
guardan su secreto en la mente del insomne.
Las palabras
ladran como un perro y rasguñan como un gato.
Las palabras
salen de mi alma y llegan a mi mente envueltas en rocío.
Las palabras
duermen la siesta en un renglón vació.
Las palabras
caminan hacia atrás en las noches de veneno.
Las palabras
aquellas que escribí y siempre leo.
-La palabra
aquella que selle en tu mente-
Las palabras
solo miran a los ojos cuando ven que son leídas.
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