Miami
Estados Unidos
Año IX

 Nº 49/50

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

   Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

[FrontPage Save Results Component]

Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias

 


URUGUAY

 

ALFREDO HORACIO VAEZA GREGO


Nació en Montevideo, Uruguay (1970). Poeta, narrador y compositor. Su primer libro de poesía se titula El niño del viento azul. Productor audiovisual Egresado en la Escuela de Cine de Montevideo (generación 2000). Director de la Galería de arte plástica www.vaezaarte.com.


 

 

DESDE MONTEVIDEO HACIA EL ESTE

 

El viaje empezó en la ruta.

La carretera se encendió de amarillos.

El campo nos miraba sin saberlo.

Nosotros veíamos solo el frío,

el color del aire.

Al fin llegamos.

Bajamos en un lugar donde no había olvido.

Escalamos el águila de piedra en una playa.

Tú seguías en mi mente,

en mi mente color crema.

Las acacias sacaban de mi interior las palabras.

Nirvana sonaba en la sala, mientras yo perdía al ajedrez 

Dormimos vestidos del cansancio de estos tiempos,

Hipnotizados por las luces no prendidas,

por el cuadro de una negra,

por tu risa.

Seguís tú en mi mente, en mi mente color crema

…en mi vida.     

 

 

LA NUBE AMARILLA 

 

La nube se abre, estas escondida

Y nadie ya sabe que estas en la vida igual que una niña.

Y el cielo te escucha, lo ves en mis ojos

El miedo te envuelve, estas de rodillas... riendo sin prisa.

Sabes?..el momento de ver el misterio

no lo manda tu mente.

Seguís abrazada, estas de rodillas

Creías que el ángel azul de tus alas no volaba tan blanco.

Quisiste entenderme, reírme al oído

El arte es algo tan uno... no tiene sentido.

La luz es tu vida, el santo destino

Tenías el cuerpo más puro y liviano

Lo eclipsaste en la nube.

Ni la humilde mirada tan grande en los tiempos

Entiende el silencio que dejaste salir hacia el mundo de todos.

Recuerdas el día azul que corrías entre casas antiguas

Y ahí nos reímos.

Y el cielo te escucha

lo ves en mis ojos

Respira y mira hacia arriba

podrás encontrarte....

y estar a mi lado

Estar a mi lado.

Si pudieras sentir que el crepuscular sueño de la nube amarilla

era contigo...

La nube se abre, estas escondida

y nadie ya sabe que estas en la vida igual que una niña

Y el cielo te escucha, lo ves en mis ojos.

El miedo te envuelve, estas de rodillas... riendo sin prisa.

Respira y mira hacia arriba

y podrás encontrarte

y estar a mi lado

estar a mi lado

Igual que  tu alma....

 

 

EL LLANTO NO SALE

 

Escarbando la tierra te busco

con mis manos sangrantes.

En las arenas desiertas 

del Río de la Plata.

En las calles ventosas del miedo

te busco y el llanto no sale.

En el corazón herido y la sonrisa blanca.

En mí mismo te busco...

“Espérame en el cielo” dice la canción. 

En la poesía creo reconocerte

En la frase que escarba la tierra

¿Dónde estás?

Con mis uñas dementes te imploro.

Solo sé revisar bibliotecas y sueños.

Escarbo y escarbo y te busco.

Ojos “errar no es humano” te invento.

Divina juventud de Darío disfrazo. 

Kurt Cobain suena, ¿estás cerca?

Escarbando en las raíces de los árboles tirados

te busco

y el llanto no sale.

Sólo salen duendes y águilas sin sueños.

Sólo salen bocas rimando hojas en blanco.

Sólo salen risas producidas de TV.

Y no salís vos.

Sigo buscándote en las calles azules del cielo.

Mis pensamientos sumergidos en una lágrima

                                          [prestada te invaden

Y el llanto no sale.

“Espérame en el cielo” dice la canción  

mientras el sudor me ahoga.

 

 

HAY UNA VISIÓN Y DOS ESTRELLAS

 

                                                     A Schuman

 

Hay una visión y dos estrellas.

Un diccionario sin palabras.

Ojos que observan caer sus lágrimas.

Una mano sin un dedo. 

Una imagen igual a la locura.

Un acantilado sin sus olas.            

La sirena azul en la isla de Capri 

despierta paranoica por su cola.

Hay un nuevo color en el crepúsculo.

Un  desierto honesto sin su arena.   

Hay una  victoria sin dinero.

Una muerte con sonrisa.

Ella baila  al compás de los Ángeles del cielo

Llora a Schuman en su encierro.

Ya no hay nueve dedos en un piano…

Hay una visión y dos estrellas.   

  

 

DEDICADO A ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY DESPUÉS

DE LEER SU LIBRO «CIUDADELA» ANTES DE QUE DESPARECIERA EN EL CIELO.

 
He visto la bronca del niño cuando su madre llora
He visto preamaneceres insólitos en la rambla de Montevideo.
He nadado hacia el sol mientras bebía la luna
He descubierto la fuerza del amor y su potencia en la misa.
He escuchado los cantos del por qué alguien muere.
He revisado y subrayado los libros que alientan mi curso.
¿No me he perdonado todavía a mi mismo?
He visto mi cuerpo tan solo desde mi alma flotante
He encontrado que soy y no soy como un ser encantado.
He visto donde viven los duendes y les robé su comida
He visto el silencio aturdirme de póstumas razones.
He visto la depresión atacarme con su inmunda sonrisa
Y la dejé seguir de largo…
He descubierto todo en la caída de esa lágrima.
Nada resuelvo sin el sonido del mar y del viento..
¿Has todavía reconocido a Dios e ignorado al hombre?
Me he mil veces equivocado sin corregirme de vuelta.
He dormido en el día lo que despierto en la noche
No te he llamado —sólo espero que vengas—.
He escrito poemas que atemorizan al libro
He inscrito mi sangre en un colchón de aguas vivas.
He resuelto aceptar la fe como una premisa divina.
¿He pensado en el miedo acobardándolo?
He visto a los niños enseñarme mi alma
 


LAS PALABRAS

  

Las palabras solo miran a los ojos cuando ven que son leídas.

Las palabras guardan su secreto en la mente del insomne.

Las palabras ladran como un perro y rasguñan como un gato.

Las palabras salen de mi alma y llegan a mi mente envueltas en rocío.

Las palabras duermen la siesta en un renglón vació.

Las palabras caminan hacia atrás en las noches de veneno.

Las palabras aquellas que escribí y siempre leo.

-La palabra aquella que selle en tu mente-

Las palabras solo miran a los ojos cuando ven que  son leídas.