Miami
Estados Unidos
Año IX

 Nº 49/50

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

   Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

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Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias

 


MÉXICO

 

NORMA SALAZAR


Nació en México, D.F. (1977). Poeta, investigadora de literatura mexicana y maestra de Crítica Literaria. Estudió una Maestría en Literatura Comparada, una Licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas y una Licenciatura en Estudios Latinoamericanos en la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM / Universidad Nacional Autónoma de México. Ha participado en congresos de poesía en el interior de la República Mexicana. Ha publicado en diversas revistas literarias de España y Argentina en los géneros de ensayo y poesía. Ha publicado los poemarios: Cantos Lejanos de la hoja Murmurante (1999) y Cuadro al óleo (2005). Actualmente tiene en preparación dos libros: una antología poética y otro libro de prosa poética.


 

 

ALUSHES

 

         Dedicado a Jorge Asbun Bojalil

 

       Soledad: un instante de plenitud.

                                    Montaigne                                                               

 

1

 

Máscara

un brujo en la cueva       soledad  

con un trozo de madera talla un hacha

de cobre

un demonio en la caverna

del corazón triste    

Con amate dibuja sobre una pluma

de quetzal

un niño en el vientre         desesperanza

con un cubo juega a la pelota    Mar

 

Máscara

una hormiga en el ámbar

lunar con obsidiana cose sin hilo del telar  Un ídolo en una canasta de henequén, una planta conjura sin palabras al tiempo perdido; ave en el fango del cocodrilo, la tierra lava sin pico los colmillos desgastados

Máscara

 

Tus ojos huecos recorren

trasmundos y tu boca vacía

bebe los pozos del alma

humana

 

Tu rostro silencia coherencia    grita irrealidades

Tu antigüedad alerta al nocturno joven que se oculta en las arrugas del anciano

Tu presencia encubre

confundes angustias,

Máscara

 

  

2

 

¡Ah, tiempo que te defines en instantes

en eternidades!                    

¡Con un soplido envejece las flores

de los velos de invierno!   

¡ah tiempo tan irreal, tan indispensable

e inexistente!            

¡ah tiempo!

observa el material frío que expresa mil caras

a la noche confusa de mil hombres

Observa como te conservas  en madera y en pintura

en  ceño fruncido y sonrisas,

entre piel y tinta      estrías

 

Observa cómo tu fuerza de milenios

se acumula en cada grano de tierra

entre las ranuras del pino y sauce invisible

que despiertan pesadillas

gritos silenciosos

 

Observa, en fin, cómo radicas tres eternidades

en el sueño del hombre

tres veces el número seis

circuló por la mente del necesitado

 

Tres veces cabalgaron cuatro caballos

en su oído, resonando sus pasiones dormidas

 

Tres sonidos de tiempo

quien reclama los segundos perdidos en emociones

desbordadas

 

Oh, antigüedad, dormitas

en épocas trascendentes y despiertas en cosas vanas

simples

que sólo complican y confunden con susurros

el sentido natural del andante nocturno

 

 

3

 

Susurros

siguen la huella de tu pasado

olisqueando el miedo a la noche

y a la luz

 

Ocultan su sorpresa entre el

yeso de las paredes

y el tirol del techo de frágiles mundos

 

son, siempre, inseparables

sombras de temores y deseos oscuros de la mente

 

 

Sombra

te extiendes larga

eres a través de la grava

del pavimento citadino

asomándote por ventanas       rendijas

 

Conoces las grietas del espíritu solemne

que dormita en alcobas de mármol

 

Tus minutos rasgan el espacio que separa

entre el sueño y la realidad

haciendo sangrar lágrimas de sauce llorón

motivo de desesperanza ante ti

invisible, perceptible

 

 

4

 

Lágrimas, mares salados

que ahogan almas de quienes cultivaron

y se alimentaron de émulos

Lagrimas, cuerdas de los que son títeres

alimento de los rostros ocultos del bosque

negro

son sustento de las

lechuzas y de los cuervos

que esparcen la sombra de la discordia en ciudades

y campos

Son los diamantes del alma

cristalizada, tan frágil ante las caricias de los cuatro vientos

 

 

5

 

Máscara

un brujo en la cueva     soledad

con un trozo de madera talla un hacha de cobre

un demonio en la caverna del corazón triste

con un cubo juega a la pelota de mar

 

 

6

 

Máscara

una hormiga en el ámbar lunar

Con una obsidiana cose sin hilos el telar

Un ídolo en una vasija de henequén

con una planta

conjura sin palabras al tiempo perdido

Un ave en el fango del cocodrilo

Con la tierra

lava sin pico los colmillos desgastados

Máscara

tus ojos huecos recorren trasmundos

y tu boca vacía bebe los pozos del alma

humana

Tu rostro silencia coherencias y grita

irrealidades

Tu antigüedad alerta al nocturno joven que se oculta

en las arrugas del anciano

Tu presencia encubre

aterrorizas

Máscara

 

 

CUERPO ERRÁTICO

 

En las cosas invisibles mi tacto se pasea errático,

el iris vigila el olor que camina el transeúnte,

lleva llagas de placer por tanto andar.

Me excita al olfatear la sal de la herencia

que nunca alcanzaré, por más que los hados luminosos

me señalen los astros de mi frente.

Doy vuelo a mis sentidos encallados,

en mi cuerpo se destilan con hebras trementinas.

Vuelvo a palpar el hollín del tiempo,

marco las líneas de la vida, escucho las chispas del agua.

Mensajes opuestos de los sentidos que en mí navegan;

observar, escuchar, sentir, degustar, oler

las virtudes crueles de lo efímero

que se conducen como sombras en mí

Pienso con todos mis sentidos,

soy un préstamo de cuerpo ante las estatuas

que sacian los últimos alientos de este espacio.

 

                        Costera de Navachiste, Sinaloa 2005