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PERSONAJES:
ROXANA, cubana, de 41 años de edad
EDUARDO, de herencia irlandesa, de 34 años de
edad, de madre adoptiva cubana
BARMAN, un personaje fluido, entra y sale cuando
le dé la gana
ESCENA PRIMERA
Martes, once de mayo, diez y media de la noche -
una barra en Manhattan, a media luz - mucho ruido - todos hablan
al mismo tiempo -velas sobre pequeñas mesas. Se oye música para
bailar salsa, dos violines DESAFINADOS, acompañados por dos
guitarras, un tambor, una trompeta, maracas. Risas. Durante
toda la escena Roxana conversa con Eduardo. Una vez ella
conversa con el Barman. Roxana y Eduardo, vestidos
apropiadamente para esta barra. Roxana, sentada sola en la
barra, tomando su martini sobre las rocas, con dos aceitunas -
Entra Eduardo, se fija en Roxana, va derecho hacia ella - se
sienta al lado de ella - las risas, el ruido, disminuyen...
desaparecen... los dos violines desafinados continúan. (Disco
compacto, Desafinado, parte número uno)
BARMAN:
Ha habido un entra y sale en este bar de
película. ¡Siempre lo mismo! Viene una aburrida y se encuentra
con un aburrido y la noche siguiente vienen juntos y... ¡desaburridísimos!
Porque se desaburrieron la noche anterior... me las sé todas...
allí está una aburrida... vamos a ver qué pasa esta noche
desafinada...
EDUARDO:
(Mira a Roxana de reojo) Óyeme, chica, ¡sí que
estás buena! Barman, una cerveza, por favor.
ROXANA:
Hace
tanto calor aquí... pero me fascinas, de todos modos...
EDUARDO:
(Pretende que Roxana no existe, hablándole al aire) Me encanta
tu boca... (Recordando a Pablo Neruda)... tengo hambre de tu
boca, de tu voz, de tu pelo...
ROXANA:
(Se ajusta el pelo para que le quede detrás de las orejas y no
se desplome en su martini. Saca su celular, marca un número,
nadie contesta. Pretende una conversación..., la corta y pone
el celular en su pequeña bolsa) No sé si me queda bien el pelo
hoy. Esa entrometida de Wanda del salón de belleza no me hizo
caso... Tú, me fascinas... estoy un poco nerviosa... es la
primera vez que me encuentro en una barra, después de... ¡Ni lo
necesito!... ¡sí, lo necesito!
EDUARDO:
(Pretendiendo que ella no existe... hablándole al
aire) Tengo que hablarte... (recordando a Pablo Neruda)... estoy
hambriento de tu risa resbalada... Estás requete chévere... ¿Te
hablo o pretendo que no existes?
ROXANA:
(pensativa, hablándole al aire) Me recuerdas a Juan, mi primer
esposo, pero hay tanta bulla aquí.
EDUARDO:
(Pensativo, hablándole al aire) Me recuerdas a Julia, mi
verdadero amor,... desapareció, no la puedo encontrar... la
odio...
ROXANA:
(Pensativa, tomando su martini, hablándole al
aire) ¿eres como él?
EDUARDO:
(Se decide dirigirse directamente a Roxana, con
su mejor postura y voz de actor) ¿Ud. siempre toma cerveza? Tu
embriaguez me ayuda...
ROXANA:
No siempre, ¿y, Ud.? Esos ojos verdes... penetrantes que
tienes, ¡hombre! ¿Podrás verme... como soy?
EDUARDO:
Me parece que te gusto... (El barman le trae una
cerveza a Eduardo)
ROXANA:
No me parecía que Ud... ¡que Ud... hablara español! ¿Dónde lo
aprendió?
EDUARDO:
Mi madre es cubana... ¡No tengo que decirte mi biografía, niña!
ROXANA:
Ah, ¡qué interesante!
EDUARDO:
Mi padre es arquitecto... vive en España... No lo conozco...me
han dicho que es arquitecto en Barcelona... tengo que salir de
esto... me estoy metiendo en un lío contigo.
ROXANA:
(Ya sintiendo los efectos de su martini) Soy Roxana... me
atraes... hace mucho tiempo que no me había sentido así...
EDUARDO:
(Le da la mano)... Soy Eduardo, Ay, mujer, ¡qué cuerpo tienes!
Si te invitara a un masaje, ¿irías?
ROXANA:
(Sintiéndose agresiva) Eduardo, Ud. debe venir por aquí más a
menudo... Me gustaría estar contigo... en la playa, cuando se
pone el sol.
EDUARDO:
Cuando calienta el sol, Roxana. Estaba buscándote... Dios nos
crió y el diablo nos junta... ¡ya estás lista para mí, mujer!
ROXANA:
Eduardo, ¡me pareces tan guapo! ¿Eres modelo? ... ¿Eres tan
aburrido como los modelos que conozco?
EDUARDO:
Te he estado admirando. Me gustaría hacerte el amor ahora...
ahora... en la playa, cuando calienta el sol...
ROXANA:
No me gustan las montañas... Te doy mi tarjeta. Me encantaría
una llamada tuya.
EDUARDO:
Y aquí la mía... ¿Me llamas?
ROXANA:
(Mirando la tarjeta de Eduardo) ¡Eres actor! ¡Mi primer
esposo... era... actor!
EDUARDO:
Ese no vale… cuéntame de los otros y... los otros... y los
otros... ¿Cuántos has tenido, Roxana?
ROXANA:
(Ignorando la pregunta)... desde que me divorcié de los otros...
decidí... que nunca más... nunca más en mi vida... (ya el
martini va teniendo su efecto completo) esos actores son
presumidos... bochincheros... infieles... tienen dos y media
relaciones a la vez... drogadictos... vagos... piensan que, si
el trabajo es salud, ...que trabajen los enfermos... son
comemierdas enciclopédicos... saben un montón de mierdas...
EDUARDO:
De acuerdo... ¡¿De qué basurero sacaste esos adjetivos de
bobería, mujer?! YO SOY ACTOR...no soy nada de eso... vago,
sí... (Mirando la tarjeta de Roxana)... aquí tu tarjeta dice que
eres... nu-trió-lo-ga... Roxana Urrutia... ¿qué es?... ¿eres
gitana... lectora de barajas?...
ROXANA:
(Altiva) No, Eduardo Soto...no soy gitana...soy especialista en
TUS enfermedades... en nutrición.
EDUARDO:
(Insolente, dramático) ¿En mi dolor de
espaldas... en mi jaqueca? ¡Coño! ¡A mí nadie me dice qué
carajo de mierda debo comer, beber... si puedo fumar... si
QUIERO solearme el día entero en la playa... si quiero tomar
mil cervezas...OL-VÍ-DA-TE, Roxana! (Eduardo paga por su cerveza
- sale apresuradamente de la barra, poniendo la tarjeta de
Roxana cuidadosamente en su bolsillo... Roxana se queda sentada
en la barra, atónita... se recupera).
ROXANA:
(Al barman, atento a toda la conversación, tomando notas en su
cartelón enorme, en blanco) Recuerdo,...ya demasiado tarde...un
dicho árabe que me había enseñado mi padre...“si lo que vas a
decir no es más bello que el silencio, NO LO DIGAS”... Otro
martini, sobre las rocas, con tres aceitunas,.. (Suena el
celular de Roxana).
TELÓN
ESCENA SEGUNDA
La sala del apartamento de Roxana - son las diez
y media de la noche - es martes, 25 de mayo. Roxana ha invitado
a Eduardo a vivir con ella. Al subir el telón, se ven a Roxana y
Eduardo abrazados - un martini y una cerveza en la mesita a su
lado.
EDUARDO:
No me imaginaba que estuviéramos aquí... así... tan pronto...
que me invitaras a estar contigo así...
ROXANA:
Me llamaste la misma noche que nos conocimos ¿te recuerdas?
Hace dos semanas... entonces supe que me había enamorado de
ti...que eras mi media naranja... que teníamos que estar
juntos...
EDUARDO:
No puedo dejar de mirarte... ¡eres la mujer más bella que he
conocido!
ROXANA:
Ah, ¡mientes! Eres un mentiroso majadero.
EDUARDO:
No, Roxana, no miento... ¡mírate en el espejo!
ROXANA:
Y tú, ¿no serás el hombre más guapo del mundo?
EDUARDO:
(Cantando con voz desafinada)... Quizás, quizás, quizás...
ROXANA:
Ay, Eduardo, ¡me encantas! Sigue cantando... sigue...
EDUARDO:
(Continúa cantando con voz desafinada) siempre que te pregunto…
que cuándo, cómo y dónde, tú siempre me respondes... quizás…
quizás, quizás...y así pasan los días... y yo desesperado... y
tú... tú contestando... quizás, quizás, quizás... Mi madre
siempre me lo cantaba...
ROXANA:
Música y letra de Osvaldo Farrés...y yo... la he tocado mil
veces en el violín... oye, pero... en violín afinado... sí que
tienes talento, además de todo...
EDUARDO:
¡Pero mi gran talento….no lo has saboreado todavía, Roxana!
ROXANA:
Me gustas cada vez más...
EDUARDO:
Y…yo te adoro cada vez más, ¡bella mujer! (se acarician...se
besan).
ROXANA:
¿Qué harás con tu apartamento, mi amor?
EDUARDO:
Me quedo con él. ¿Qué te parece si tú lo usas para tu clientela?
y yo, para mis ejercicios de actuación... y de voz. Aquí, esto
no será lo mío o lo tuyo… es lo nuestro... (le besa el cuello).
ROXANA:
¿Salimos a cenar mañana? Me encontré un nuevo restorán cubano a
dos cuadras de aquí...
EDUARDO:
Mi abuelita siempre cocinaba picadillo con arroz y frijoles
negros... con ensalada de aguacate... plátanos fritos maduros...
después, batidos de mamey... un flan... ¡Ay, qué rico!
ROXANA:
Mi mamá, la pobrecita, siempre con su dolor... siempre con sus
sandwiches... pan con queso y guayaba...
EDUARDO:
¿Puedes cocinarme un picadillo, corazón?
ROXANA:
Necesito la receta... hace tiempo que... no lo cocino... la
última vez... (tratando de sonreír, sin ganas) cuando mamá
murió... de repente...
EDUARDO:
(La abraza con ternura....le acaricia el pelo) Sí, lo sé...
ROXANA:
(Se recupera) cocinar como tu abuelita... ¡me encantaría!
EDUARDO:
No tienes la receta para el picadillo, mi amor, pero sí tienes
tus recetas para el paraíso...
ROXANA:
(Riéndose) ¡Qué casualidad! Las tuyas me llevan a la luna...
oye, no fuimos a la playa ayer... me lo prometiste.
EDUARDO:
¿Te lo prometí? ...Entonces, mañana... (ella termina su martini,
él su cerveza... se besan... se acarician... se hacen un amor
apasionado, más que la primera vez) (Durante cada episodio
sexual la escena está a media luz - no se verán los detalles)
(Después)
ROXANA:
Tengo ganas de mi café con leche... ¿me lo traes,
amor?
EDUARDO:
Sí, ya te lo estoy preparando...
ROXANA:
Óyeme, no quiero azúcar con mi café con leche.
EDUARDO:
Ya lo puse, con azúcar, en la mesa. Si no quieres azúcar, me lo
tienes que decir antes, chica... me gusta preparártelo todo
antes... no después... tu nutriología me vuelve loco.
ROXANA:
¡Qué bien bailaste anoche conmigo! Tú, ¡el salsero!
EDUARDO:
Me preocupa lo del azúcar... ahora no te agrado... te molesto...
ROXANA:
Te quiero, te quiero, te quiero... me agradas, me agradas...
EDUARDO:
Lo dices sin querer, Roxana... cuando nos hacíamos el amor... tú
pensabas en Otro... lo sentía...
ROXANA:
¿Qué te pasa, corazón?... Y... tú... ¿en quién pensabas? ¿En la
que te dejó plantado el año pasado?
EDUARDO:
Ni la menciones... Julia no tiene nada que ver con nosotros...
te quiero a ti, solo a ti... no hay nadie más...
ROXANA:
No es verdad... mientes... ¡mentiroso!
EDUARDO:
¡Cálmate!... es la segunda vez que me llamas mentiroso... no me
digas eso... tú eres la mentirosa... todos esos hombres en tu
vida... ¡esa gran putería!
ROXANA:
¡Que YO me calme!... Espérate... estamos perdiéndonos como dos
imbéciles... lo que más vale entre nosotros ahora es el amor
nuestro... no te olvides de eso, Eduardo...
EDUARDO:
Por poco te doy una bofetada, después... pensando que tú
pensabas...
ROXANA:
¿Pensando que yo pensaba? Eduardo... estás tocado del queso...
Y YO, (sarcástica) contentísima con tu actuación en el Teatro
Nacional... ¡besando a esa requete bella actriz venezolana!
EDUARDO:
¡Para eso soy actor! ¡Qué sabes tú!... ¡No te metas en lo que
no sabes!
ROXANA:
(Respira profundamente... pone un disco compacto de bolero...
(disco compacto Desafinado, números 2, 3 y 4)... bailan... se
besan... se abrazan... se acuestan en el sofá... con
arrebatamiento, se hacen ese amor... tan apasionado que los ha
juntado...) (la escena a media luz).
(Después)
EDUARDO:
Lo hiciste otra vez... ¡pensaste en otro de tus grandes amores!
ROXANA:
¿Qué sabes tú de lo que yo pienso cada vez que
nos amamos? ¿Estás loco? Eres un comemierda insistente...
piensas la misma mierda varias veces...
EDUARDO:
(Toda esta acción es como a cámara lenta) ¡No me llames
loco! ¡No me llames comemierda! (Como a cámara lenta, en
movimiento lento, como si fuera un ballet, él le da una bofetada
en la mejilla derecha- ella le da en la mejilla izquierda-
ella le golpea con puños cerrados - él le agarra las manos -
ella cae al suelo, sollozando... lentamente... Él la recoge con
ternura, la besa, le acaricia el pelo, la abraza - quedan
abrazados, hasta que...)
(Entra el barman, vestido de barman, con
delantal, como en la primera escena, con sus notas escritas en
cartelón enorme, en blanco).
BARMAN:
(Hablando con movimientos lentos y palabras lentas) La crueldad
es la fuerza de los cobardes... Tengo diez años tomando notas
sobre mis parejas en la barra... para escribir una obra de
teatro... Roxana y Eduardo... Uds. sí que están en peligro - la
situación es grave - les recomiendo al Dr. Geraldo Muñoz,
especialista en problemas de violencia entre parejas.
(SALE BARMAN)
TELÓN
ESCENA TERCERA
El dormitorio del apartamento de Roxana - son las
diez y media de la noche - es martes, 8 de junio. Después de
encontrarse con el Dr. Geraldo Muñoz, esa mañana, Roxana y
Eduardo deciden resolver juntos sus propios problemas,
encerrándose en su dormitorio, hasta encontrar la solución.
EDUARDO:
¡Estoy tan cansado, Roxana!! Después de hablar con ese gran
psicólogo... Dr. Muñoz, esta mañana... sí, él tiene razón... es
esa inseguridad que sentimos...
ROXANA:
Por nuestros pasados...
EDUARDO:
No tiene nada que ver contigo... conmigo...
ROXANA:
Piensa que debemos aceptar...abrazar el pasado... y...
después... botarlo... ¡ponerlo en la basura!
EDUARDO:
...Y estar en el ahora... ¡No en el entonces!
ROXANA:
Realmente... no nos conocemos, mi amor... comenzamos con esa
atracción increíble... física....
EDUARDO:
Quiero conocerte... como si yo fuera tú...
ROXANA:
Quiero comenzar contigo... quiero que sepas todo lo de este
momento... lo demás no vale...
EDUARDO:
Nos encerramos aquí, mi amor, hasta que encontremos nuestra
solución... ¿sabes?... la mujer que me dio vida me dejó a mí a
los seis meses... Julia me dejó hace un año... tengo miedo de
que tú, mi amor, te vayas de mí, de mi vida... te quiero
tanto... te necesito...
ROXANA:
No te dejaré nunca, Eduardo. Eres todo lo que yo he querido en
mi vida... te dije que yo era una de cinco hijos para mis padres
en Cuba... aunque me reía de lo cómico y absurdo que me parecía
mi padre, el editor intelectual, y mi hermana Emy... con sus
luchas políticas... con que no se hablaban por meses y meses...
yo me sentía inferior a ellos... completamente inferior...
Eduardo... (se abrazan por largo tiempo)
EDUARDO:
Lo que tenemos nosotros es para siempre, mi vida...Tú eres el
todo para mí...
ROXANA:
Dime, mi amor, ¿qué te preocupará más de mí cuando no estemos
juntos?
EDUARDO:
Que estés con otra persona, que te ame, como yo te amo...y tú,..
¿qué es lo que te preocupará más de mí?
ROXANA:
Que encuentres a otra persona... que ames a otra persona... que
le hagas el amor a otra persona.
(Entra el Barman, vestido como Barman)
BARMAN:
(El habla lentamente) Roxana y Eduardo, Uds. van
a meditar por... nueve horas...
(Roxana y Eduardo meditan, se duermen, despiertan
nueve horas después - son las ocho y media de la mañana del
próximo día, es el nueve de junio. (Se miran...se besan...se
abrazan).
EDUARDO:
¡Son las ocho y media de la mañana!...
ROXANA:
Es el nueve de junio... ¡dormimos por nueve horas!... todavía
estamos encerrados aquí, sin ninguna solución..., mi amor...
EDUARDO:
Tuve un sueño... era una relación abierta... cada uno de
nosotros teníamos libertad de tener relaciones amorosas... o
sexuales con otras personas, sin que ninguno de los dos lo
supiera... ¿qué te parece, queridísima Roxana?
ROXANA:
Tengo miedo... no sé... tengo que pensarlo... tendré que
recordarme que es nuestra decisión... nuestra decisión...
EDUARDO:
Esa idea no es nueva... Roxana... conozco a una pareja
increíble...Mario y Clara....ellos han vivido
así...felices....por muchos años...
ROXANA:
...y las complicaciones, mi amor... ¿qué será de nosotros?
EDUARDO:
...vamos a hacerlo ahora... si vienen las complicaciones... ¡que
vengan!... sé que te amo... y tú también me amas,... ¿verdad?
ROXANA:
Sí, Eduardo... te amo... ¡lo haremos...! (Se besan
apasionadamente - se hacen el amor)
(Durante este largo episodio haciéndose el amor,
se oye un violín, afinándose...despúes, el primer movimiento del
concierto para violín y orquesta, de Jean Sibelius, parte 5 y 6
del disco compacto Desafinados).
(Después)
EDUARDO:
Era yo... sólo yo esta vez... como cuando comenzamos (recordando
a Pablo Neruda) es hoy - todo el ayer se fue cayendo entre dedos
de luz y ojos de sueño...
ROXANA:
Éramos los dos... sólo los dos... tú y yo... (Continúa el
concierto de Sibelius... el sonido disminuye... continúa hasta
el fin de la escena).
(Entra el Barman, vestido de Barman, en el
dormitorio, con un martini sobre las rocas, con dos aceitunas,
dos botellas de cerveza... y su cartelón enorme, en blanco...los
tres beben y ríen a carcajadas a la vez... el Barman empieza a
escribir en su cartelón, diciendo, en voz baja, al mismo tiempo,
lo que escribe).
BARMAN:
Los dos personajes, Roxana y Eduardo, han llegado a un acuerdo
muy personal - ella bebe su martini sobre las rocas, con
aceitunas - él bebe su cerveza... yo bebo una cerveza... los
tres reímos a carcajadas, a la vez...
FIN
(Durante el aplauso se oirá la parte 7 del disco
compacto Desafinados)
Sonia Suárez Schwartz
nació
en La Habana, Cuba (1930). Dramaturga, pianista
clásica y de jazz. Es
parte del grupo Music Gives Life. Estudió piano y ballet en el
Conservatorio Nacional de Música de La Habana. Ha sido
maestra de música en una escuela secundaria de Nueva York y ha
trabajado como artista de comerciales,
voiceover
y print.
Estamos
Desafinados
es su segunda obra teatral, producida originalmente por
DANISARTE, en Julia de Burgos Latino Cultural Center, en
español. Posteriormente, fue traducida por ella al inglés y
producida por The Producers Club Theaters y 12 Miles West
Theatre.
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