Miami
Estados Unidos
Año VII

 Nº 41/42

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad  de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad del Turabo

Puerto Rico

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

Asesor de Arte

Carlos Quevedo


 

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Boletín Informativo

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PATOLOGÍAS.

NATALIA CARBAJOSA PALMERO

 por

Pascual García

PATOLOGÍAS

 Editorial Áglaya, 2005, 132 Páginas. (Narrativa)

Cartagena-Murcia, España.

ISBN 84-956-6957-9

 

     La escritora, nacida en Zamora, y residente durante años en El Puerto de Santa María, Natalia Carbajosa, nos entrega su primer libro de cuentos tras una breve andadura literaria fundamentada en la poesía. Natalia ha escrito “Los puentes sumergidos” y “Pronóstico” y ha demostrado en ambos sus aptitudes indudables para la literatura: el temple de la palabra aunado con la gracia de la imagen, un gusto por lo pequeño exaltado hasta la categoría, una voz íntima propia, que ya es reconocible para aquellos que la seguimos. La poesía de Natalia tiene, en fin, un sabor dominante, tal vez inefable, pero persistente en sus libros: la mezcla de la melancolía y la sensualidad, del amor y la pérdida queda reflejada en estos primeros títulos en los que ya adivinábamos a una escritora con garra.

 

     Su caso resulta paradigmático, pues no son pocos los autores que cultivan alternativamente el género poético y el cuento breve como si entre ambos géneros hubiera vasos comunicantes o algún rasgo común los uniera; y en efecto, así parece que sucede con la escritora que en estos últimos años reside en Cartagena donde desempeña su labor de profesora de Universidad.

 

     En el cuento y en la poesía hallamos la brevedad y la intensidad como notas predominantes, un río lírico que surca subterráneo con frecuencia en las historias que cuenta el narrador y para el que no le es ajena su experiencia lírica.

   

     Es evidente para los que aman la palabra literaria y gustan de leer las fábulas que incluyen al hombre como personaje y como víctima, que la literatura no existiría si no existieran las carencias, las pesadillas, los males del espíritu, las enfermedades, al fin, del alma y del cuerpo. Natalia Carbajosa lo ha entendido de este modo en el presente volumen de cuentos, titulados todos con una sola palabra que alude casi siempre a un daño del alma: indecisión, insomnio, perturbaciones, violencia, individualidad, compulsión, paranoia y algunos otros. No son sólo males del individuo moderno que encarnamos buena parte de nosotros mismos, son el diagnóstico sombrío de una edad de desvarío y de un tiempo desquiciado. La línea narrativa que acoge y engloba la obra está perfectamente definida, diseñada casi milimétricamente, y las fábulas se resuelven con un estilo terso y nítido, bien llevado por la mano firme de una poeta en ciernes pero muy interesante, cuya incursión en el relato breve no deja de sorprendernos, porque no se limita a textos de esencia poética, al mero juego con la palabra o con la atmósfera lírica sino que nos ofrece tramas bordeadas por el absurdo, que nos recuerdan irremediablemente a Poe y a Cortázar, aunque Natalia sabe conducir por territorios particulares a sus criaturas cargadas con sus propias obsesiones, cuya última esperanza es la curación: Tengo que curarme, si no perderé mi empleo y entonces sí, doctor, entonces no veo más salida que la muerte.

 

     En realidad el fondo moral resulta incuestionable y el simbolismo que muestran los personajes y sus patologías no es otra cosa que un mero reflejo de los males que padece la sociedad actual. La locura, el absurdo y el peligro de la muerte salpican unas historias bien contadas, originales en sus planteamientos, nada pretenciosas y con una sólida vocación de denuncia, aunque la literatura, esa vacuna inefable lo reduce todo a sombras: La imaginación posee este peligro: disfraza, borra, amplifica  o justifica a conveniencia lo que de otro modo no seríamos capaces de confesarnos a nosotros mismos.

   

     La realidad invadida por el absurdo, casi doblegada por las reglas de la irracionalidad es el asunto último de esta obra escrita con inteligencia, sentido lúcido y don literario. Los maestros de Natalia Carbajosa han podido ser abundantes y diversos pero la escritora ha sabido asimilar sus enseñanzas y utilizarlos para bien en un título que no sólo nos obliga a pensar sino que por un tiempo nos entretiene, nos espanta los males e, incluso, nos cura también a nosotros mismos.

 

     La autora de estos cuentos centra su atención y su mirada crítica en los meandros más sombríos de la existencia. Con estos ingredientes y las mejores herramientas de la  palabra bien temperada aborda los males que nos acongojan con valentía y sacude de algún modo nuestras conciencias. La inquietud recorre las páginas de este libro, ahíto de pequeños horrores cotidianos, de esas patologías que, antes que enfermedades en el sentido estricto de la palabra, son parte insoslayable de su significado etimológico, del sufrimiento, las desviaciones y las epidemias que nos asaltan diariamente.

 

     El sentido del humor y la rebeldía campan  a sus anchas en estas páginas en las que  lo insólito se alía con la precisión del estilo: El día de mi cumpleaños bailé con Dios. Contra la hipocresía, la estulticia, las mentiras y la violencia se erigen estos cuentos de lectura amable y de fondo agridulce, que revelan el buen hacer de una escritora con futuro, bien dotada para las letras y de una excepcional sensibilidad.

 

Pascual García nació en Moratalla, España (1962). Poeta, narrador, ensayista y crítico literario. Es doctor en Filosofía y Letras y profesor de Lengua y Literatura Española. Ha participado en las siguientes antologías: Cuentos de verano (Murcia, 1997), De literatura murciana actual (Murcia, 1998) y 20 voces nuestras (Murcia, 1998). Ha obtenido premios en diversos certámenes literarios. Ha publicado los libros de cuentos: El intruso, que escribió con una Beca del Ministerio de Cultura (Barcelona, 1995) y Todos los días amor, que fue seleccionado como "Mejor Libro Murciano del Año" de narrativa (Madrid, 1999). En poesía Fábula del tiempo (Murcia, 1999), El invierno en sus brazos (Murcia, 2001) que mereció el Premio al "Mejor Libro Murciano del Año" y Luz para comer el pan (Madrid, 2002). En novela: Nunca olvidaré tu nombre (Barcelona, 2003). En ensayo: El lugar de la escritura (Universidad de Murcia, 2004) y El paraíso en viaje a la penumbra. La obra literaria de Pedro García Montalvo (Murcia, 2005). Ha ejercido la crítica de libros en el diario La Verdad, en diversas revistas especializadas y en otros medios audiovisuales. En la actualidad trabaja como asesor en la Editora Regional de Murcia.