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El cobrador y la logia
En la capital de un pequeño país de Centroamérica cuando comenzó a
funcionar la compañía de energía eléctrica. Por no haber en ese
tiempo tarjetas de crédito, computadoras ni transferencias bancarias,
los usuarios los usuarios pagaban su recibo mensual en efectivo en
su propia casa, la que era visitada por un cobrador; en su defecto
el cliente tenía que ir personalmente a pagar a las oficinas de la
compañía... o se quedaban a oscuras.
En la misma ciudad había una agrupación a la que la gente
influenciada por los sacerdotes católicos que dominaban en un 99% la
fe religiosa de la población tenían casi pánico el solo hablar de
esta sociedad (conocida popularmente como la Logia o Templo Masónico.)
Los Masones eran conocidos como una asociación secreta y casi
diabólica y sólo podían ser miembros de ella los varones de las
familias influyentes del país. Pero su temor provenía de la
ignorancia de la gente en relación al origen del nombre de MASONES o
LOGIA. Por su misma falta de conocimientos ignoraban que el nombre
es correlativo a la CONSTRUCCIÓN DE CATEDRALES CATÓLICAS. Era del
dominio público que ellos al escribir, hablar de los títulos, de los
cargos o jerarquía dentro de la agrupación, anteponían el artículo
EL y el apócope GRAN: Ejemplo: El Gran Maestro, a su jefe.
En una ocasión llegó a la casa conocida como “El Templo Masónico” el
cobrador de la compañía eléctrica a cobrar la mensualidad del
servicio que recibían. Al llegar, con un poco de curiosidad y miedo,
saludó a la persona que lo recibió y dijo: “Vengo por el pago de la
LUZ” (manera de llamar popularmente al servicio de energía eléctrica.)
Por lo que la persona contestó: “Tiene que regresar mañana porque EL
GRAN FISCAL no está, para que verifique el recibo.” El cobrador
regresó al día siguiente y el mismo hombre le dijo: “Tiene que
regresar mañana porque EL GRAN FISCAL está pero EL GRAN SECRETARIO
no para que ordene el pago.” El cobrador regresó nuevamente pero el
hombre le dijo: “Perdone pero hoy está EL GRAN SECRETARIO pero no EL
GRAN TESORERO para que dé el dinero. El cobrador un poco incómodo
preguntó: ¿Qué pasa? ¿Cuándo me pagarán? Marchándose.
De nuevo regresó al siguiente día. El hombre en cuanto lo vio le
dijo: «Lo siento pero tiene que regresar otro día porque EL GRAN
TESORERO sí está pero no está EL GRAN MAESTRO para que dé el visto
bueno. El cobrador se le quedó viendo y calmadamente preguntó: “¿De
manera que hoy tampoco me pagarán?” “No, —dijo el hombre— tiene que
volver mañana.” El cobrador, ya muy enojado contestó: «En ese caso,
yo traje LA GRAN CAMIONETA, LA GRAN ESCALERA, LA GRAN TENAZA, para
cortar EL GRAN ALAMBRE y dejarlos en LA GRAN OBSCURIDAD. A
continuación dando FE a su palabra cortó la corriente dejándolos en
LA GRAN OBSCURIDAD, se marchó diciendo: «Hasta que paguen LA GRAN
CUENTA no les vuelvo a conectar EL GRAN ALAMBRE para que tengan LA
GRAN LUZ.»
El Cobrador les dio un GRAN ADIÓS y se marchó.
El fallo
En la ciudad donde yo vivía había un insigne profesor
conocido popularmente como: “Luis Pelón”. La razón era que él desde
muy temprana edad padecía de alopecia. (Calvicie) y la cabeza
parecía bola de billar. En el tiempo que transcurrió esta historia
este señor rondaba en los 80 años de edad. A esta edad aparte de
estar calvo ya había perdido toda la dentadura.
Estos dos problemas fueron en parte lo que determinaron un fallo
inusual en relación a la paternidad de un niño. Sucedió que este
PROFESOR se vio envuelto en un lío amoroso con una joven de menos de
20 años de edad, la cual apareció en estado de GRAVIDEZ (embarazada),
algo que no es raro en esa edad. Lo raro era que la muchacha
atribuía la paternidad del NONATO al octogenario profesor, quien
también lo aseguraba orgullosamente a pesar que en ese tiempo no
había VIAGRA ni BOMBITA. Mientras él más confirmaba la paternidad
del niño más los vecinos hacían mofa del embarazo diciendo que el
PROFESOR había salido premiado en una RIFA al ganar la paternidad
del niño.
Con el advenimiento del niño se generó una controversia entre la
familia de la madre del niño y la del presunto padre, al no querer
ellos aceptar que el niño era de él. Esto enojaba muchísimo al
profesor porque pensaba que al negar ellos su paternidad ponían en
duda su HOMBRÍA.
La familia del profesor era muy respetada por la comunidad pues
hasta habían profesionales, entre ellos médicos. Pero esto no
solucionaba el problema, ya que en ese tiempo no existían los
exámenes de ADN, por lo que no había manera CIENTÍFICA de determinar
exactamente quien era el padre del niño. Por todo esto y para salir
de la duda, la familia del PROFESOR decidió visitar al recién nacido
y tratar de salir de la incertidumbre por medio de una comparación a
través del parecido físico entre el niño y el potencial PADRE.
Para que el fallo del caso fuera imparcial y no influyeran los
sentimientos familiares decidieron buscar un ÁRBITRO con opinión
neutra, por lo que decidieron solicitar la colaboración de un amigo
a quien consideraban una persona ecuánime y honesta, aparte de ser
conocido como hombre de mundo (con experiencia general mundana).
Por fin, determinaron la fecha del «Juicio Paternal»,
preparándose para pasar un buen rato celebrando de antemano la
solución del enigma. Una vez en casa del niño comenzaron una alegre
fiesta donde todas las mujeres de la familia del PROFESOR insistían
en conocer inmediatamente el «FALLO DEL EMPÍRICO JUEZ», a lo que él
contestó que lo tomaran con calma, que primero se tomaran unas
copitas para calmar los ánimos y darle tiempo para poder
concentrarse y dar una decisión casi «SALOMÓNICA». Después de pasar
un buen rato, ya todos alegres por las copitas que se habían tomado,
«EL SALOMÓNICO JUEZ» dijo estar listo para dar el FALLO.
Al oír esto todos los presentes hicieron silencio y una rueda
alrededor de la cuna donde estaba el niño. El presunto «JUEZ» tomó
al niño en sus brazos; desvistiéndolo lo revisó detenidamente.
Después de mover la cabeza afirmativamente, muy ceremonioso dijo:
“No hay duda: EL PROFESOR ES EL PADRE DEL NIÑO.” Los familiares del
PROFESOR armaron un alboroto aduciendo que el «JUEZ» estaba
totalmente equivocado, borracho o loco y pedían que explicara su
criterio para dar tan DUDOSO FALLO, a lo que él solemnemente
contestó: “Esto es totalmente simple: Si se fijan bien, el PROFESOR
Y EL NIÑO tienen rasgos físicos e ineludibles en común.” Los otros
preguntaron en coro: “¿Cuáles son esos rasgos?” El «JUEZ» les
explicó: “Primero: si se fijan, el niño como nuestro querido
profesor tiene bien definido los atributos MASCULINOS; segundo: está
PELÓN, y tercero, no tiene DIENTES (normal biológicamente en todo
niño recién nacido). ¿Cuál es la duda?” Todos soltaron la risa,
continuaron la parranda (fiesta) y dieron por terminado el asunto,
dejando al destino el engorroso problema de la dudosa paternidad de
la inocente criatura.
El insoluble FALLO enorgulleció totalmente al PROFESOR, sin tomar en
cuenta el burlesco e inapelable dictamen del improvisado «JUEZ».
Como todo mundo sabe, el dueño de la vaca es el dueño del ternero.
Aunque en este caso al PROFESOR como a los TERNEROS no se le miraban
«LOS CUERNOS.» Porque los terneros no tienen cuernos ni pareja. De
todas maneras los «CUERNOS» por infidelidad sea hombre o mujer son
SIMBÓLICOS solamente. Nadie los puede ver.
Gusto especial
En un lugar había un prepotente y rico hacendado,
conocido popularmente por su habitual mala costumbre de tratar de
imponer su criterio CREYENDO QUE POR TENER DINERO podía hacerlo.
Alardeaba de tener un ineludible buen gusto. Pero en el mismo lugar
había un joven conocido casi como retardado mental por lo que
indudablemente nadie tomaba en serio su criterio ni opinión.
Un día la persona que tenía el problema de incapacidad pasaba por un
lugar donde vio una aglomeración que se entretenían junto con el
rico hacendado mirando a otra persona que montaba un CABALLO de los
llamados “PURA SANGRE” que estaba entrenado en una escuela especial
para CABALLOS, por lo que hacia toda clase de pasos especiales y
gracias. (Quiere decir que tuvo mejor suerte que millones de niños
en los países del tercer mundo, que nacen y mueren sin poder asistir
a una ESCUELA. ¡Qué paradoja!)
El animal demostraba toda clase de sorprendentes habilidades. La
razón del gratuito espectáculo era que otro hacendado que lo montaba
quería venderlo, por lo que trataba de demostrar todo lo que el
ENTRENADO animal sabía. El rico sujeto a quien le querían vender el
animal estaba totalmente admirado por cada cosa que observaba, por
lo que daba según él su “docta opinión” pretendiendo hacer creer a
los presentes que sabía mucho sobre equinos (CABALLOS) diciendo:
“Qué bello animal, qué elegancia, qué prestancia, qué casta, qué
figura. ESTOY ENAMORADO DE ESE CABALLO. Cada vez que decía algo al
respecto recorría la vista sobre los presentes como buscando su
aprobación, incluyendo al joven que era considerado con problemas.
Cuando el hacendado fijó la vista en ÉL, el joven dio un paso al
frente y le extendió la mano diciendo: ¡Lo felicito señor, lo
felicito! El hacendado sorprendido por la felicitación le preguntó:
“¿POR QUÉ ME FELICITAS?” A lo que el otro contesto: “¡POR TENER
SENTIMIENTO Y GUSTO DE YEGUA, SEÑOR!”
La ley y los colores
Como es sabido en el mundo hay un delito PENADO por
casi todos los gobiernos. Este delito es conocido como: TRATA DE
BLANCAS, o sea el comercio de compra y venta de mujeres para que
ejerzan el OFICIO más ANTIGUO de la humanidad: “LA PROSTITUCIÓN”.
Los gobiernos aducen que lo hacen por moral y protección de la salud
pública. Aunque este tipo de negocio en la mayoría de los países se
practica con la venia de las autoridades por las “MORDIDAS” (dinero
que reciben ilícitamente para hacerse de la vista gorda), aunque
para recibir el dinero por debajo de la mesa se les olvida la MORAL
y la ÉTICA.
Analizando, la definición de este delito se presta a variadas
interpretaciones por su construcción gramatical y la etimología de
las palabras. Al analizarla se puede ver lo controversial de la
misma porque prohíbe laborar en este OFICIO. También da la impresión
de ser que la LEY que castiga este delito es discriminatoria. Bajo
todo punto de vista, lo es.
Las personas que redactaron esta controversial LEY no se fijaron o a
propósito ignoraron la definición de la palabra “BLANCA”, que en un
buen mata-burros (diccionario) es antítesis de la palabra: “NEGRA.”
(En esta historia en ningún momento tratamos de faltarles al respeto
a las personas de la raza negra. Nuestros respetos para ellas).
Debido a esta controversial LEY se dio el caso que en
el vecindario de una ciudad de Centro América que tiene un alto
índice de personas de la raza NEGRA, un hombre era propietario de
varios prostíbulos y cantinas, por lo que las señoras del vecindario
se quejaron formalmente del problema ante las autoridades
competentes. Como es sabido este tipo de negocios siempre es
repudiado por las personas que dicen ser honorables ciudadanos.
El dueño de los negocios fue acusado por el delito de “TRATA DE
BLANCAS» o sea el negocio de compra-venta de mujeres para el negocio
de la prostitución. El señor lo negó rotundamente, pidiéndole al
Juez que fuera más explícito en relación a la acusación. Al
explicarle el Juez que trata de BLANCAS significaba la compra-venta
de mujeres. El hombre en su defensa alegó que él nunca había violado
el contenido intrínseco de la LEY y que lo podía probar con
evidencias fidedignas y testigos. Al decirle el Juez que mostrara
sus pruebas y testigos, el hombre pidió permiso para salir para
traer sus pruebas y sus testigos. Una vez que le fue concedida la
petición, el hombre regresó a la sala como con 20 mujeres de RAZA
NEGRA a las cuales presentó como sus “EMPLEADAS” y ellas mismas
juraron que el hombre nunca había tenido una “EMPLEADA BLANCA”. Por
lo tanto, el acusado alegó que la ley no decía que no podía vender o
comprar NEGRAS. POR LO MISMO LA LEY no era aplicable en su caso, por
lo que pidió que le fueran retirados los cargo porque la LEY sólo
decía TRATA DE BLANCAS y nada sobre las NEGRAS, por lo que no tenía
caso la acusación. Ante tan contundente defensa el Juez se vio
obligado a cumplir la LEY al pie de la LETRA, teniendo que retirar
los cargos y sentando un precedente no sólo en la jurisprudencia de
su país sino en la jurisprudencia mundial.
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