Miami
Estados Unidos
Año VIII

 Nº 47/48

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 


 

 

 

HABLEMOS DE CARMEN CONDE

(HOMENAJE A SU VIDA Y OBRA

EN EL AÑO DE SU CENTENARIO)

 

 por

 

Isabel Díez Serrano

 

 

 


     Carmen Conde, conocida también con el pseudónimo de Florentina del Mar, nació en  Cartagena 1907, pasó su infancia en Melilla y muere en Madrid 1996. De entrada diremos que fue la primera mujer que ingresó en la Real Academia de la Lengua Española, reconociendo así una de las labores literarias más importantes del siglo XX, su dedicación total a las letras durante más de 60 años, publicando más de cuarenta libros de poesía, ocho de novela, diversas Antologías, ensayos, teatro, libros para niños, demostrando una enorme fecundidad y una sensibilidad exquisita en toda su obra. Estudió Magisterio y se licenció en Filosofía y Letras, siendo considerada una de las mejores poetas del siglo.

     Ya desde sus quince años publica artículos en prensa y su primer libro: Brocal, data de 1929, siguiéndole una abundante obra literaria. En 1939  tras un tiempo de noviazgo, contrae nupcias con el Poeta Antonio Oliver, fundando ambos la primera Universidad Popular de Cartagena. A ello le siguieron la fundación de la revista “Presencia”, y ambos así mismo colaboraban en revistas nacionales e hispanoamericanas. Carmen Conde se dedica a la enseñanza y a su producción literaria. A Brocal, le siguieron: Júbilos, 1933, Mientras los hombres mueren y El Arcángel 1939. La Pasión del verbo, 1944, Ansia de la Gracia, y Signo de Amor que publica en 1945. Y en 1947: Mujer sin Edén, siendo ésta para muchos críticos,  su obra cumbre. Como Antóloga publica en Bruguer “Poesía femenina española viviente” 1954 y el segundo tomo que abarca de los años 1954-60, donde encontramos nombres tan cercanos a nosotros como: Cristina Lacasa, Concha Lagos, Sagrario Torres, Elena de Andrés, Acacia Uceta o Felisa Sanz, algunas ya tristemente desaparecidas. En 1979 pronuncia su discurso de entrada en la Real Academia y en 1980, La noche oscura del cuerpo. Entremedias, artículos, ensayos, novela, literatura infantil. Entre sus novelas más destacadas: Vidas contra su espejo 1944, En manos del silencio, 1950, Las oscuras raíces 1954, Empezando la vida 1955, donde nos pone de relieve aspectos de su infancia, sí como nos descubre su vena más psicológica.

     En 1967 se publica la primera Antología de su obra poética. En 1980 obtiene el premio Ateneo de Sevilla con: Por ser la madre y en 1987 el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil.  Anteriormente había obtenido: Elisenda Moncada en 1953, Internacional de Poesía Simón  Bolivar 1957, Donceles 1960, y Nacional de Literatura 1967.

     Mujer  vital, apasionada, sensual a veces, dijo que la Poesía debería de enseñarse en la Escuela.  “En la Poesía no pueden existir tratados” “La poesía, es el sentimiento que le sobra al corazón y le sale por la mano”. Y por ese motivo, la Poesía a su entender tiene tanta importancia como la Historia, siempre partiendo de lo remoto, es decir, del pasado, así pues, dice:  “el niño debería de empezar a leer como poesía primera, la infantil, la que, como él, contiene los balbuceos retóricos, los temblores líricos de una estrella recién nacida”.

     La actividad literaria de Carmen Conde es tan portentosa y su nota bibliográfica  completa tan extensa que llevaría varias páginas, por lo que elegimos solamente algunos  aspectos. En Ansia de Gracia,  la mayor parte de los poemas aparecieron en Pasión del Verbo un año antes 1944, no destinado a la venta, lo que definiría Dámaso Alonso como Pasión de Carmen Conde, pasión de mujer, pasión personal…Entre los primeros poemas de este título y los finales apreciamos una gran diferencia, como si entrásemos en un abismo. Mientras las aguas de nuestra lírica se encrespaban, la autora pasaba de la adolescencia a la plenitud femenina. Pocas obras más ligadas en su desarrollo interno, más personales que ésta. El ritmo contenido primero, crece luego amplio, fluido. Del tierno sentimiento pasamos a la intensidad candente y la profundidad de los últimos, siendo éste libro como una imagen del destino poético español en las fechas en que fue escrito. Amor es el arranque y la continuación; amor siempre el principio de toda mujer. Los poemas eróticos tienen una nota de valentía, de enorme sensibilidad y gran belleza:

 

     Desnuda y adherida a tu desnudo./ Mis pechos como hielos recién cortados/  en el agua plana de tu pecho…/ Mis hombros abiertos bajo tus hombros./ Y tú flotante en mi desnudez…

 

     Pero pronto el panorama poético se amplía. La segunda parte  de Ansia de la Gracia es una indagación en el destino humano, un intento de compenetración, de fusión con las distintas formas del mundo:

 

     Se suceden las formas./ Un prodigio de luz y de color me habita./ En mi alma se mueven/ grandes nudos que buscan su palabra,/ para llamarse algo, y no sólo materia…

 

     Una intensa vitalidad humana, está lanzando ardientes llamadas a los seres y trata al mismo tiempo de indagar la razón de su existir, las posibilidades universales de su raíz. Es un terrible amor, antes al hombre  ahora a la Naturaleza,  fatalmente traspasada.

     

     Rosa mía, nardo mío, alelí que me invades/  igual que una naranja o que un fresón crujiente…

 

     Esta poesía de Carmen Conde es, aun en el dolor, iluminada. La voz que canta llega a Dios y, al llegar a Dios, se sobrecoge:

                Si no es que soy raíz y sólo eso./ ¡Ay! ¿Cuándo se verán mi tallo y flores/ y para cuándo emergerán mis frutos?...

 

La última parte de esta obra vuelve a dar polaridad hacia los grandes misterios: Amor, destino, Dios. Pero el amor ya no es un dulce hervor de la sangre, es ahora la raíz de su existencia y su meta última:

                  

     ¡Ah, lejos de lejos, Criatura que no veo!/ ¡De cuántas sacudidas me puebla desearte!  Quisiera conocerte, oír tu voz violenta/ oler tu áspero cuerpo de fuerza en arrebato,/ poder saber que voy a un día y hacia tu tiempo,/ dormirme en Ti doblada, sentirte aquí en mi oído…/ que ya la sangre ahogo de tanto presentirte,/ de tanto imaginarte, de ir en busca tuya./ Y si eres Tú mi fin, te pido que me llames…/ y ¡Carmen! si me llamas será toda una brasa/ que funda tu palabra hasta quedarse muerta.

 

     Poderosa intuición directa de las imágenes, como algunos ejemplos más:

 

             1º Algunos días por mi corazón la Tierra/ pasó igual que el mar…

            

             2º Inmenso, en mi silencio/ eres el cielo que sostiene un arroyo…

 

             3º ¿Ceniza tú algún día? ¿Ceniza esta locura/ que estrenas con la vida recién brotada al mundo?  ¡Tú no te acabas nunca, tú no te apagas nunca!

 

     El manantial es tan puro, de tanta calidad, tan abundante, que no podemos poner objeciones.  Anteriormente a este libro, Carmen había publicado dos libros de poemas en prosa, si bien en ellos había tanta fuerza rítmica, que ya se presagiaba la nueva forma que su poesía había de adoptar.  Y todo ello con una gran sencillez, cantos al mundo, al eterno tema de la vida y la muerte, el dolor provocado por la propia existencia, sobre todo en la época de la guerra civil y después, la inevitable soledad que le sobrevino a la pérdida de su esposo Antonio. El mar, otra constante en Carmen Conde quizás porque nació tan cerca de él, siendo uno de sus libros íntegramente dedicado a ese gran monstruo que a veces nos deleita y otras nos inquieta: Los poemas del Mar Menor.

     Destaquemos también en poema AUSENCIA DEL AMANTE: He vuelto por el camino sin yerba./ Voy al río en busca de mi sombra./ Qué soledad sellada de luna fría./ Qué soledad de agua sin sirenas rojas./ Qué soledad de pinos ácidos, errantes…/Voy a recoger mis ojos/ abandonados en la orilla.  Poema que encontramos con gran fuerza expresiva. El punto en cada uno de los versos le da a cada imagen un valor sintáctico y visual de gran belleza. Sólo el encabalgamiento de los dos versos finales redondean el poema, dejándonos inmersos en la soledad que le produce la ausencia del amante.

     Igualmente su amor, como dijimos a la naturaleza, aparte de su Mar Menor, nos lleva a este poema de LLUVIA DE MAYO, donde nos dice: “Acude siempre a mí,/ séme propicia…/ No tengo ni una flor/ vivo inundada… refiriéndose a la lluvia, algo que la mantiene alerta, que le es necesario para la vida, hasta inundarse en ella…

 

     Y ya en su parte más filosófica, veamos el precioso poema PARTO DE LA MUERTE OTRA: “Para nacerte otra vez,/ quiero que vayas delante/ de mis pasos por la tierra/ que, aunque pequeña, es muy grande. /Aquí estás acompañada/ con mi presencia diaria,/ pero huérfana de ti yo sería, si quedaras./ Por esto quiero que andes,/ pasito a pasito paso/ delante y siempre delante,/ sin prisas y sin descanso./ Así, cuando yo me asome/ al otro lado de aquí,/ estarás tú preparada/ para volverme a parir.” Filosófica y metafísica, le habla a la muerte y aún siendo creyente quizás Carmen crea en la reencarnación cuando asevera los cuatro últimos versos. Es decir, volver a parir o nacer a este mundanal ruido después de su partida con la muerte. No podemos olvidar tampoco en cuanto a poesía se refiere, su testimonio en “CANTO FUNERAL POR MI ÉPOCA”, poema dedicado a Vicente Aleixandre. Y sería tanto lo que habría que decir tanto de su poesía como de su narrativa, que se podrían llenar varios folios, como decimos.

Carmen Conde nos da a manos llenas los tesoros de su talento y el palpitar apresurado de su corazón. En los libros que siguieron a Ansia de la Gracia, una creciente idea y un furor creciente la dominan, como podemos ver en posteriores obras. ¿Adónde llegará?, se pregunta en uno de sus estudios Dámaso Alonso. Pero ella nos dijo que en su mundo se movían “grandes mundos que buscan la palabra”.

     Existe en la actualidad muy poca crítica o ensayo alrededor de su obra más reciente.  Rosario Hiriart publicó una Antología Poética editada por Espasa en 1985 y Leopoldo de Luis, quizá fuera uno de los que hiciesen un ensayo  más cercano en el tiempo.  Ahora con el Centenario de su nacimiento, Francisco Javier de Revenga, Catedrático de Literatura y amigo de Carmen Conde, ha seleccionado una nueva Antología, donde nos ofrece una muestra amplia y variada de lo mejor que dio la escritora en la poesía, editado por Biblioteca Nueva en su colección: “Clásicos”. Sin duda es algo que se le debía. Esperamos y estamos en la confianza de  que durante todo el año se celebren conferencias, charlas, coloquios en torno a su obra y su persona.

     Quizás por ello y por merecimiento propio, ahora, el Ayuntamiento de su ciudad natal: Cartagena, organizará una Maratón con la poesía de Carmen Conde, quien representará a España en el Maratón Literario Europeo. Éste será celebrado el día 9 de Mayo, llamado Día de Europa, teniendo lugar en el Casino de Cartagena. El programa constará de diez horas de su poesía, ininterrumpidamente,  Los lectores, ciudadanos voluntarios. Los libros seleccionados: Mujer sin Edén, La Rambla, Vivientes de lo siglos, Poemas de Mar Menor y Cita con la Vida. Durante el tiempo que dure la Maratón, se habilitará en dicho Casino un aula multimedia con proyecciones sobre la escritora, con acceso a Internet y a la web del proyecto, así como un stand de información europea a cargo de Europ Direct. El mismo día se presentará en el Casino,  el libro: “La proyección de Carmen Conde en Europa”  editado en español e inglés y que será distribuido en Europa. Creemos que ésta será una gran oportunidad para conocer a Carmen mejor, tanto en su País como en el resto de los países europeos, que ya llevan varios años participando en este tipo de Maratones Literarios.  Como decimos más arriba, algo que se le debe.

     En 1995, un año antes de su muerte, Carmen Conde donó el mobiliario, biblioteca y objetos del que fuera su último domicilio en Madrid, calle Ferraz, 67 y junto con el Ayuntamiento de Cartagena se ubicó en el Centro Cultural “Ramón Alonso Luzzy”, quedando así constituido el Museo Carmen Conde-Antonio Oliver, ascendiendo su librería personal a 7.000 volúmenes. Desde 1993, fue atrapada por la enfermedad de Alzheimer, la que le retiró de la vida social y de trabajo hasta su muerte, recluida en un Hospital Geriátrico de Majadahonda. Y al igual que Gloria Fuertes, murió sola, a lo que nos preguntamos ¿Adónde estaban sus amigos? ¿Dónde los escritores que no la acompañaron en su último adiós? Tan olvidadizos podemos llegar a ser los que nos llamamos “humanos” que después de una vida de más de 60 años dedicada a la literatura, a la enseñanza, por tres años de ausencia, abandonemos a una mujer de tanta calidad literaria y humana?

 

                                         En  homenaje:

 

                             Señera de la luz en nuestra España

                             mujer docta y poeta,

                             Cartagena y Madrid fueron tus fuertes

                             donde volcaste tu saber en Letras.

 

                             De luna tus cabellos, azulados

                             amaste y tan morena,

                             tus ojos irisados al decirnos,

                             cual pepitas de oro en las arenas.

 

                             Tú nos legaste tanta savia nueva…

                             “Soy la madre” dijiste

                             Y hoy en tu día no podemos más

                             que aprehender tu saber, ya que te fuiste…

 

                                                      Isabel Díez Serrano

    


Isabel Díez Serrano nació en Sevilla, Andalucía, España (1940). Poeta y promotora cultural. Reside en El Escorial. Ha publicado los siguientes libros de poesía y uno de pensamientos: El último espejo (Altazor, 1987); En el principio de la carne (Altazor, 1988); Alimentando lluvias (Nueva Imagen, 1990); De mis noches con Juan (Ariadna, 1991); Y el sueño se hizo voz (Rio Aulencia, 1994); Marcada por tres fuegos (Ediciones Cardeñoso, 1995); Ecos de Prensa I y II (1996); La palabra es la sombra de las cosas (pensamientos), (Ediciones Cardeñoso, 1997); Vía Crucis (Poesía Nueva, 1998); Las horas detenidas (I Accésit Fernando Rielo de Poesía Mística), (Ediciones Cardeñoso, 1998); Réquiem por una madre (Ediciones Calíope, 2001); Testigos del amor y la locura (Ediciones Cardeñoso, 2002) y Te esperamos (AIP Valparaíso-Chile, 2003), entre otros. Ha recibido varios premios y distinciones, tales como Alhoja de plata, Sánchez Brun, Peliart, Placa Antonio Machado, Flor natural de poesía breve, Mención de honor "Premio Prometeo de Poesía", Llave de plata, Pluma de plata y el Trofeo Reina Amalia. Aparece en una veintena de antologías. Colabora y publica en diversas revistas de España y América. Algunos de sus poemas han sido musicalizados. Es la actual Directora de la Tertulia Literaria Príncipe de Asturias en Madrid y de la Revista de creación literaria ORIFLAMA, miembro de la Asociación General de Escritores y Artistas de España (SGEA), el Círculo de Bellas Artes de Madrid, la Asociación Colegial de Escritores,  y la Academia Iberoamericana de Poesía.