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ENRIQUE
VILORIA VERA
PÉREZ
ALENCART: LA POÉTICA DEL ASOMBRO
Editorial Verbum, 2006
Madrid, España
ISBN 84-7962-375-5. 136pp.

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Hay ensayos críticos
que merecen ser leídos; la literatura ofrece diversas
posibilidades discursivas y es menester intentar
acceder a más de una fuente de interpretación. No me
refiero tan sólo por constituir una vía de estudio
hacia una expresión literaria, sino porque es posible
que proporcione al lector otra avenida de pensamientos
por la que quizás no se hubiera aproximado al texto en
cuestión. Esto es lo que entrega el crítico
venezolano Enrique Viloria Vera sobre la obra del
poeta peruano Alfredo Pérez Alencart, publicado por la
Editorial Verbum de Madrid.
Bajo el título de
Pérez Alencart: la poética del asombro
vemos que el ensayo crítico viene acompañado de una
antología poética compilada por Viloria Vera. Aunque
dicha antología lleva el epígrafe de “breve”, el
lector puede muy bien forjarse una idea de la poética
de Pérez Alencart ya que la variedad de los poemas
incluidos desmiente la brevedad aludida. Las cuarenta
y siete composiciones poéticas respaldan la opinión
crítica ejercida y cualquier amante de la poesía puede
descubrir el sentido intrínseco del discurso poético
que oculta Pérez Alencart en sus versos.
Un factor singular
en la crítica llevada a cabo es la ausencia, en
realidad no se extraña mucho, de la jerga académica.
Lamentablemente, hay veces en que el abuso de la
crítica disminuye el análisis poético. No en este
caso. Las aproximaciones de Viloria Vera parten a
raíz de una lectura incondicional que se enfrenta a
los textos que después, en su momento, antologa. El
crítico señala que su labor ha sido el producto de una
“genuina expresión de sorpresa” ante la poesía que
ahora comparte con los lectores.
La pluralidad
mencionada en la obra de Pérez Alencart se justifica a
partir de la variedad de los espacios que enfrenta.
No es de sorprender que este punto sea el primero que
indique Viloria Vera en su ensayo. El poeta expone su
origen latinoamericano para fusionarlo con su
experiencia en el viejo continente: la aleación
amazónica salmantina no ha pasado por alto en el
estudio; de hecho, es uno de los primeros puntos
expuestos. La naturaleza americana queda plasmada en
varios de los poemas con el orgullo y la nostalgia de
alguien que quiere reescribir su propia historia a
través de sus versos. El crítico señala diversos
aspectos que atan algunos poemas de Pérez Alencart a
la geografía y, anótese también, a las leyendas
sudamericanas. El folclore de la región encuentra su
lugar en una poesía interesada en incluir, no en
excluir.
Viloria Vera acierta
en subrayar la importancia de Salamanca en la poesía
estudiada. No es tan sólo la ciudad española donde
habita el poeta sino también la mina de donde extraer
la esencia de su obra una vez llegada al viejo
continente. El estudio crítico no es parco en señalar
las múltiples caras que adopta la ciudad en los versos
de Pérez Alencart (28-31). Y, claro está, figuras
históricas que el destino quiso asociar con la ciudad
salmantina son también expuestas en un estudio que
parece no querer olvidar una ciudad, que se hace
inolvidable, en la poesía en cuestión (31-34).
El amor no podía
pasar inadvertido; Eros reclama su espacio y es
atendido. Asimismo, la amistad, como sentimiento
inquebrantable, se instala en versos que apuntan a
diversos individuos que protagonizaron etapas
significativas en la vida del poeta. Viloria Vera lo
reconoce y lo expone: “allí se desvelan sus más
íntimos apegos a muchos de aquellos que se hacen
uno con él para que la vida vaya más allá de lo
meramente biológico, y pueda llamarse verdadera
existencia humana” (44). No falta tampoco la
explicación del crítico sobre la presencia de un Ser
Superior que aparece sin intentar ocultarse en las
composiciones poéticas; es más, el texto le dedica
todo un capítulo (59-62).
La conclusión del
estudio ha sido reservada para el yo del poeta
y cómo lo ha encontrado a través de las etapas que han
compuesto su vida. Viloria Vera tilda a Pérez
Alencart de “peregrino”, el epíteto que responde a
cualquier individuo desplazado, el que quizás no halle
su espacio ni en su propio país natal. El crítico se
basa en poemas incluidos para llegar a sus propias
conclusiones aunque de la lectura se desprenda que ha
sido necesaria toda una suerte de experiencias por
parte del poeta para culminar en la obra que hoy
tenemos en nuestras manos.
El estudio está
organizado sistemáticamente; las poesías que conforman
esta antología responden a la decisión de Viloria
Vera. Este texto es el encuentro con la poesía de
Pérez Alencart: unos versos que el estudioso
venezolano ha sabido incorporar a un ensayo basado en
su experiencia directa tras una lectura de
descubrimiento. El análisis es sincero; un esfuerzo
acertado. Sin lugar a dudas, en la espontaneidad de
la crítica es donde reside el éxito del texto.
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Humberto López Cruz
nació en La Habana, Cuba
(1959). Profesor, investigador y crítico literario. Obtuvo su
doctorado en la Universidad de Florida State, en Tallahassee.
En estos momentos imparte clases de literatura y civilización
latinoamericanas en la Universidad de la Florida Central, en
Orlando, ciudad donde vive. Es coeditor de un
libro de crítica sobre la narrativa de Reinaldo Arenas publicado en
1999 por la Universidad de Salamanca. También es el editor de la
segunda edición de El garrote en Cuba (2000), y de
Encuentro con la literatura panameña (2003), conteniendo esta
última una serie de artículos críticos sobre la literatura de Panamá.
Además es autor de Asedio a Panamá: su literatura
(2002, crítica literaria) y del poemario Escorzo de un instante,
presentado en Cádiz en 2001. Su último libro versa sobre la
poeta Dulce María Loynaz, ganadora del premio Cervantes en 1992;
Dulce María Loynaz: cien años después (Madrid, 2004).
Ha publicado artículos en diversas revistas
nacionales e internacionales sobre aspectos de la literatura del
Caribe, Centroamérica y la producida por hispanos en los Estados
Unidos. |
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