Miami
Estados Unidos
Año VIII

 Nº 45/46

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

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Boletín Informativo

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RINA LASTRES.

De Ausencias y Soledades

 por

Rodolfo Martínez Sotomayor

 SOLEDAD PARA TRES Y UNA VACA

 

 Ediciones Baquiana, 2006

Miami, EE.UU.

ISBN 0-9752716-9-5. 90pp. 

 

     La soledad es una condición humana inherente a la vida, cuando en el pensamiento habita la certeza de que no hay en el mundo quien nos acompañe durante esa sensación de vacío. La soledad va calando lentamente, pesa cual  carga que intentamos evadir y nos sepulta como una roca cayendo sobre nuestro cansancio.

     La escritora cubana Rina Lastres (Cuba, 1946) en su libro de relatos Soledad para tres y una vaca (Ediciones Baquiana, 2006), ha intentado retener con sugestivas imágenes literarias, ese estado de reposo donde nos acosan los fantasmas, tomando cuerpo en los recuerdos de quienes han partido con la muerte, o aquellos que en la distancia son sólo una huella del pasado que nos marcó para siempre.

     El libro abre con La cuentera, una buena ubicación en este preludio de las historias. Una niña, tal vez la autora descubriendo ese mágico vuelo de la imaginación, cuestionará a los adultos como El  Príncipito de Saint-Exupéry, nos dirá entonces que “a las personas mayores les resulta muy difícil aceptar lo inexplicable. Se asustan y se apartan como si se tratara de una enfermedad”. Se crea un mundo interior como acicate para sostener el peso de la existencia, donde la fantasía nos salva de esa crudeza exterior que conduce a la soledad del espíritu.

     El libro continúa con Antequera, ese silencio que anuncia la muerte en toda relación. Un despliegue extenso del anhelo de vivir, esa búsqueda incesante que nos regresa a nuestro propio interior. Descubrir que el momento donde se hace imposible la convivencia, es el adecuado para encontrarnos.

En Soledad para tres y una vaca, nos dirán que No hay como ver amarse a los demás, para entender mejor los amores que no tuvimos o los que rechazamos”. La otredad que nos transporta a esa dimensión ajena. El lugar que habitamos comprendiendo el tedio de quien desea esa compañía inexistente. Una fábula donde cobra vida hasta el alma de un animal, también sumergido en la nostalgia, en esa sensación amarga de la ausencia llamada soledad.

     Con La abuela y su cometa nos encontramos con la incógnita de la muerte, recurrente tema que es la mayor de las nostalgias. Un arcano cercano a la angustia,  nos lleva a la más terrible de las soledades posibles. Con una prosa de fácil lectura y no exenta de poesía, la autora nos dirá que “La muerte sigue siendo eso, un gran signo de interrogación, una habitación oscura de la que sólo vemos el umbral, un lejano y extraño país del cual ningún viajero regresa. Es también la ambición del hombre por transformar el destino y la realidad, es el sueño que prevalece más allá de la vida.

     En el cuento titulado Vacío, una sensación metamorfosea en un cuerpo que es la compañía más segura, tomando formas precisas cuando se torna en hábito esa sensación. The turning point, es la vida como un aprendizaje de la constante pérdida, un camino que nos hace regresar siempre al punto de partida donde una nueva soledad nos aguarda. En Antonia y la vida, un personaje descubre ese valor que crece, de las cosas, ante la despedida, nos dirá que “me faltaba la muerte para vivir la vida”. Es la certeza del límite del tiempo que suele cambiar la percepción de la realidad.

     Puro Teatro es una catarsis de esa máscara a los sentimientos, que nos hacen involucionar hacia donde fingir nos deshumaniza, llevando a la cotidianidad esa pérdida de valores. Con Demasiado Lejos, se asiste a ese inesperado curso que toman las cosas por razones inesperadas, de inapreciable valor, para llevarnos en ocasiones, a un lugar de mayor trascendencia. 

     Una tristeza colindante con la locura, un enigmático proceder del personaje en Lejanías, para resumir como al inicio en esa idea, en que cada minuto es importante, sin que dependa de unas circunstancias más o menos espectaculares o estrafalarias.

     En Esperanza, la muerte asoma nuevamente como un legendario símbolo de la soledad. Un monologo interior que nos revela el misterioso andamiaje de pasiones que conforman la naturaleza femenina.

     El libro concluye con Reencuentro, tal vez por azar o acertada intención. Es la antitesis de la soledad que corre por las páginas del libro. Es  reconocerse en el otro, ese complemento que encontramos en el curso de la vida, para alejar con un sentido extraordinario, la siempre lacerante sensación de soledad.

     Con estos doce cuentos, Rina transita por la peligrosa senda, que es llevar a la palabra escrita, los conflictos psicológicos del individuo en las cotidianas situaciones extremas de la vida. Con un primer libro de cuentos que la hacen llegar airosa al final de este viaje.

    

Rodolfo Martínez Sotomayor nació en la Ciudad de la Habana en 1966.  Llegó a los Estados Unidos en 1989. Cursó estudios de Economía en Cuba y de periodismo en el Koubek Center de la Universidad de Miami.  Atendió la sección de literatura de la revista Carteles.  Ha publicado un libro de relatos “Contrastes” (La torre de papel, 1996), sus artículos, cuentos y críticas literarias han aparecido en revistas y periódicos de los Estados Unidos y España. Un cuento suyo fue seleccionado e incluido en la antología Nuevos Narradores Cubanos (Editorial Siruela, España, 2001) Traducido al francés y al alemán.  Otro cuento suyo fue incluido en la antología “Cuentos desde Miami” (Poliedro, Barcelona, 2004)