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MARÍA
TERESA CERVANTES
Nació en
Cartagena, España (1931). Es
Poeta
y profesora.
Diplomada en Literatura Francesa en La Sorbona. Fue lectora de
español en institutos y liceos en París. Desde 1971 a 1995
estuvo en Comisión de Servicios en la República Federal de
Alemania impartiendo clases de Lengua y Cultura en Bonn a hijos
de Emigrantes españoles.
Dedicada desde muy joven a la literatura. Ha
publicado, entre otros, los siguientes libros: El viento (Ed.
Levante, Cartagena, 1982), A orillas del Rhin (Bonn, 1985),
Edificio póstumo (Ed. Torremozas, Madrid, 1988), El bostezo
del león (Ed. Torremozas, Madrid, 1989), Sin testigos (Ed.
Torremozas, Madrid, 1990), El desierto (Fundación Emma Egea,
Cartagena, 1994), Salvador Reverte. Semblanza
biográfica (Cartagena, 1997). En 1961 fue traducida al árabe por
el poeta marroquí Mohammad Sabbag y sus poemas fueron publicados
en el "Al-Alam" de Rabat. Parte de su obra fue incluida en la
Antología de poesía femenina española, publicada en 1970 por
la Editorial Brugera de Barcelona. En 1966 fundó en Cartagena la
revista de poesía Títiro canta. Ha sido condecorada con:
Medalla de Bronce de Art, Sciences et Lettres (Palais de la
Mutualité, París, 1963); Dama de la Orden de Honor de P.A.H.C.,
París, 1976; Placa de Honor, Mesa Café (La Unión, Murcia, 1982);
Premio de Poesía "Consulado de España", El Butacón, Hamburgo,
1990; y el Premio "Emma Egea", Cartagena, 1992. Ha sido traducida al
alemán por el escritor Herbert Becher y su poesía ha sido
publicada en "Die Brücke" e. V. en Saarbrücken (Alemania,
2000-2004).
ELEGÍA AL NEGRO SUICIDA
... y el negro canta y se va
Nicolás
Guillén
Yo digo que no te
has ido,
Amón me dice que sí.
Yo digo que sí y
que no,
que no y que sí.
El entierro de un
suicida
-dicen-
mientras tus
amigos fuman.
¿Dónde has ido con
tu mambo,
con tu samba, con
tu rumba,
con tu poesía
cilíndrica
y con tu tristeza
única?
Carne de color
revolver,
salvaje mirada
negra,
labios en donde
rugía
la poesía de
Espronceda:
libro roto en un
instante
en el capítulo
treinta.
Dime, Yago: ¿Qué
color
tiene ahora tu
tristeza?
ANTE UN RETRATO DE
EDITH PIAF
Tus labios Edith
ya están
callados de
eternidad,
serenos de
eternidad.
Pero ¿Qué es la
eternidad?
¿Qué será la
eternidad?
¿Será solamente un
mar,
un mar al fondo
del mar?
¿Un mar donde
sople el viento
sin que las olas
se muevan?
¿Será un mar la
eternidad?
¿Será un batirse
de espadas
sin guerreros que
se batan?
¿Será una casa sin
puerta
o una gran puerta
sin casa?
¿Será un camino de
álamos
atravesado de un
río?
¿O solamente es el
mar
en lo más hondo
del mar?
¿Será una vuelta a
empezar
en el fondo de ese
mar?
SILENCIO
Llevas el dedo a
tus labios.
іSilencio!
Es la hora de
callar,
de desmentirse
de lo dicho, de
desmentirse de los sueños.
Es la hora de
pensar, de recogernos,
de ocultarnos de
tantos como miran,
como hieren,
como eliminan.
Pides silencio,
más de lo que yo esperaba.
Te entiendo. Sí,
te entiendo.
MI ETERNIDAD
Como en los sueños,
detrás del
rostro que nos mira no hay nadie.
Jorge Luis Borges
Hoy ha amanecido
nublado en Eifelstrasse.
Desde el otro lado
de la puerta
estoy a solas
conmigo.
Camino por la casa,
pongo orden en los
libros.
Voy pasando las
manos por los anaqueles de
nogal
como el que busca
algo en lo que tiene fe.
Me siento a
recorrer mis pensamientos,
a meditar, como
tengo costumbre,
a estar conmigo
con más intensidad
que en el pasado.
Hoy ha amanecido
nublado en la Eifelstrasse.
Alzo los ojos para
buscar la luz.
Un destello me
llega desde dentro.
Busco el rostro que tuve,
la ternura que
transporté hasta aquí,
aquellos brazos
que fueron mi
balanza necesaria.
Llama breve, luz,
ocaso junto al agua
que nunca me saciaría.
Hoy ha amanecido
nublado en la Eifelstrasse,
Que nadie me saque
ahora de esta calle,
quiero asumir aquí
mis erróneos momentos.
Ya no aspiro a soñar,
sólo a existir, a estar,
a buscar otra clase de ternura.
Esta es mi niebla de hoy,
el eco de mi historia no contada.
La eternidad aquí, la estoy
tocando:
soy yo misma.
¿Por qué empeñarme en lo informe,
en el otro quimérico museo
que ha de abrirme las puertas a su
antojo
sin haber paladeado las palabras
precisas?
Esta es mi alba todavía,
la oscuridad temprana de mis males
secretos,
la eternidad sin fondo que me
rompe y me une.
Aquí la imagen que
deliberadamente me acomoda.
He llegado al acuerdo deseado
con el estar corpóreo que me
habita,
con todos sus recodos, sus
vértigos,
sus raíces nudosas.
Esta es mi eternidad y está
conmigo
sin rostro que me juzgue.
¿CUÁL DE LAS DOS
HE SIDO?
¿Quién? ¿Cuál?
¿Quién me llama a
esta hora casi póstuma?
¿Cuál de las dos
he sido:
la que busca o la que espera?
EL SOL HA
DECLINADO
La noche fue
cayendo.
La vida me ha
cansado las rodillas.
He subido en
silencio la escalera.
El sol ha
declinado,
los peldaños son otros.
¿Vendrás detrás de
mí?
EL AFÁN DE EXISTIR
Esa ansiedad de
ser, de no morirse.
Lo que nunca
entendemos.
El afán de
existir, la desmedida en todo.
Ese otro día por
el que vanamente vivimos.
TONI
GARCÍA ARIAS
Nació en
Puentedeume , La
Coruña, España
(1969).
Poeta. Ha publicado los libros:
Diccionario de derrotas, Concejalía de Educación y
Cultura de la Región de Murcia y Editorial Nausícaä (2003) y
Todos los puertos, Ayuntamiento de San Javier y Editorial
Nausícaä (2001). Es colaborador habitual como articulista
del Diario “La Opinión” de Murcia, de la Revista de Expresión
Poética Dorna de la Universidad de Santiago de Compostela, de
Opinión del Portal “Murcia Región” y Colaborador de la Revista
de Expresión Poética Andar 21. Algunos de sus poemas han sido
publicados en:
la revista Poesía
toda, Nº 9 (Bilbao: Enero 2000);
revista Escribir y
Publicar, Nº 18 (Barcelona: Abril–Mayo 2000);
revista de
poesía La
Galera, Nº 5 (Murcia:
Junio 2000);
Centro de Estudios
Poéticos (Abril – Mayo 2001);
y la revista Azahar, nº 51
(Conil). Ha publicado en la Red Cibernética en:
www.portaldepoesia.com (sección La Biblioteca
de Portal de Poesía);
www.redesescarlata.org (Revista
Espasmo - Sección de poesía);
www.coloquiodelosperros.com (Revista
literaria); y en www.bvg.udc.es (Facultad de Lingüística de La Universidad de La
Coruña, sección de Novos Autores). Algunas
reseñas de su poesía han aparecido en los diarios: “La Verdad” / Suplemento Cultural “ABABOL”; “La Opinión”
/ Sección Cultura; Revista “ANPE”; y en EDUCARM, el portal educativo de la Consejería de
Educación de la Región de Murcia, sección “Literatura”.
AUSENCIA
Qué poco dura
la huella de
una página
o el sabor de
un verso,
o el saber de
tan débil arquitectura;
poesía;
mezcla de
tejidos y piel y memoria,
alquimia de
fluidos y sangre y fotos y nada
sobre la
palma inerte de esta hoja
que mide su
tiempo
en ausencias
al cuadrado.
BESOS
Te pierdo.
A cada
segundo
el olvido me
borra un poco más de ti,
como un
ejercito de cenizas que invadiese
el mapa de tu
rostro,
nublándome
con su estéril manto
cada una de
las palabras
que un día me
dijiste,
hasta que, al
fin,
no queda más
que un frágil susurro
de lo que fue
tu voz
en mi memoria.
Te pierdo,
y cada
segundo sin ti
me duele una
hora,
y cada hora,
la vida
entera.
Tu rostro se
desvanece,
y ya no queda
ni un trozo de piel
sobre el que
aferrarme en sueños,
y al irte así,
tan
lentamente,
tan gota a
gota,
me dejas, al
fin,
unos besos
sin boca,
un cielo sin
alas.
CUERPO
Y aunque
parezco un hombre como tantos otros
y el aire que
respiro
parece ser
suficiente para llenar mis pulmones
y cobrar vida,
en realidad,
vida,
no soy más
que un paisaje de ropas
al que le
falta tu cuerpo.
DISTANCIA
Podría ser
esta ciudad,
todos los
edificios muestran
el mismo
rostro de abandono
bajo la
lluvia.
Podría ser
Buenos Aires o París o Roma.
Podría ser
Madrid
o Valencia
bajo un aguacero.
O podrían ser
tus ojos
mientras me
observas,
la luz de la
mañana
al reírte,
el contacto
casual de tus manos
bajo las
sábanas.
Pero también
podría ser esta ciudad,
esta lluvia
indecisa que quisiera ser río
y arrastrarme
como una hoja sin voluntad
al mar de tu
presencia,
o esta
absurda calle
que se abre
ante mí
vacía de
memoria.
Podría ser
el peso de la
distancia
cuando lleva
tu nombre.
ESPEJO
Frágil como
un pequeño espejo,
el tiempo
resbala por nuestras manos
con la
inocencia de lo que no perdura
y estalla
contra el suelo
y se hace
memoria.
Una pareja
sale del hospital
y se abraza.
No hay amor
en sus
rostros.
Lloran.
Lloran a
pesar de la gente que pasa,
a pesar de
este sol de agosto
que abrasa
y que en sus
ojos
se congela.
FANTASMAS
Hoy he dejado
abierta la nostalgia
a los
fantasmas,
mis seres más
queridos,
por si en
mitad de la noche
deciden
regresar
a enturbiar
mis recuerdos,
o a
desvelarme el sueño
con preguntas
que ya no sé responder,
que ya no
importan.
Han entrado
con sigilo
y han
desempolvado
el rostro de
mi infancia,
el camino
aquel
que nunca
recorrimos juntos,
una noche de
agosto
en que no te
besé
y agosto se
perdió por siempre.
Mis fantasmas
,en fin,
han ordenado
mis errores
según las
fechas,
porque a
ellos les gusta
remover los
recuerdos,
hurgar en las
derrotas,
agitar mi
mundo.
A mí, de
algún modo,
también me
tranquiliza su presencia,
observar como
recogen mi ceniza
con fervor de
centinela,
esparciéndola
aquí o allá,
haciéndola,
de nuevo, sensible.
Agradezco que
durante tanta eternidad
hayan
convertido en novedad
lo resignado.
GEOGRAFÍA
No necesito
bellas sirenas
deslumbrantes
y desnudas
que conduzcan
con sus cantos de espuma
mi débil
embarcación
hacia las
rocas:
yo solo me
basto
para fracasar
en el intento.
Navego con un
trozo de mar
bajo los
brazos, con una llave de salitre
que abre mi
infancia
y me roba el
sueño,
recojo con
celo los pedazos
de geografía
muda
que a modo de
piel
he ido
perdiendo con los años,
y giro hasta
esa coordenada como un remolino enrabietado,
como un niño
atolondrado
que no sabe
de derrotas,
o como un
globo terráqueo
en una clase
de ciencias
que rueda sin
control mesa abajo
y llena el
suelo de países y de espuma,
de espanto y
carcajadas.
HISTORIA
Él le cuenta
falsas historias,
viajes que
nunca sucedieron,
y le susurra
al oído
cuánto la
quiere,
mientras ella
juega con sus anillos
tímida y
nerviosa.
Ella mira
apasionadamente
su boca
carnosa,
y se deja
seducir
por el cálido
movimiento
que producen
sus labios al moverse.
Le confiesa
que al llegar
la noche
le mostrará
su secreto.
Y él le
susurra al oído
que nunca
dejará de amarla,
que siempre
la llevará entre sus venas;
y se
estrechan las manos con más fuerza,
y bajan las
miradas con vergüenza,
y se besan, y
sonríen,
y de eso hace
ya
miles de años.
JUAN TUDELA
GÓMEZ
Nació
en la ciudad de Mula, Murcia, España
(1965). Poeta y
narrador. Es licenciado en Geografía e Historia. Ha
colaborado con sus escritos en diversas revistas de ámbito
municipal publicadas en Caravaca, en Bullas y en Mula (Región de
Murcia). Ha publicado los poemarios:
Cuaderno de ofrendas (2000) y Cuaderno de la Casa
Interior (2005).
ESTUVE
(A la poesía
de San Juan de la Cruz)
Si en todos
los caminos
yace la
huella marcada si pisamos
la tierra; si
en destinos
construimos y
nos vamos
extramuros de
todo lo que amamos.
Si puede la
belleza
superar la
malicia de los seres
y extiende la
pureza
por todos los
enseres
que guarda el
corazón en sus haberes.
Si en un beso
que damos
está la llama
aleve de la vida
y el fuego en
que quemamos
y la luz
amanecida
encima de los
campos encendida.
Si existen
por ventura
el vuelo y el
pájaro, el viento y la nube;
si está toda
la altura
en todo
cuanto sube
os diré que
yo también estuve.
A CUATRO SIGLOS LEYENDO EN EL QUIJOTE
Admirados a
lo largo
de tu Mancha
desierta,
andamos tras
el hidalgo
y el buen
escudero Sancho.
Los molinos
de los granos
y los patios
de la ventas
se confunden
encantados
con gigantes
y palacios.
Y algunos
locos soñamos
con buscar
las aventuras
para no ser
más esclavos
ni siervos de
la cordura.
Montados
sobre el caballo,
a lomos de la
Fortuna,
deshacemos
los rebaños
y elogiamos
la locura.
Y el hidalgo
machucado
nos enseña su
camino
cuando está
nublado el sino
por la tunda
de los palos.
Mas triunfa
entre sus dones
la pura
esencia de amores
de su amor
por Dulcinea,
ya que así
quiso el autor
que penara el
caballero
por las mil
calaveradas
de su yelmo
de cencerro.
Mas del pecho
enamorado
por un
corazón heroico
las
tribulaciones brotan
y nos dejan
asombrados
con la gracia
de lo humano.
Y a pesar de
cuatro siglos
de cronopios
y de famas,
los lectores
del Quijote
afirman que
el castellano
ya encontró
lo que buscaba.
ORACIÓN POR LOS NIÑOS DE BAGDAD
(Poema contra
la guerra, contra todas las guerras)
Los nombres
de un millar de noches
sumados al
infinito de una
suman los
pálidos crecientes de la luna
para
redondear en el semblante de una esfera
el semblante
de todas las víctimas sin culpa.
Diáfanas, en
todos los racimos de la púrpura,
las metáforas,
desde el cielo devastado de Bagdad,
sólo
representan una brutalidad sin nombre.
Y la
combustión del miedo con su lengua roja
–a menudo
estampada en un oasis de flores—
negra se teje
con una tela de mortaja rota
que arropa el
dolor de los brotes angelicales
y los
trasplanta en el jardín del Paraíso,
allí donde
los niños florecerán de nuevo.
FUGA DE NOVIOS
El joven
salió a la tierra desnudo.
Cadenciosas,
las brújulas del viento
precisaban
cada poro de su piel.
A su
alrededor, ajenas a su alma,
flotaban las
algas al socaire de la brisa.
Quedaba el
mar cerca de sus pasos,
y el cielo
estaba desierto y profundo.
Para llegar a
la ciudad de los centauros,
sus ojos
ensancharon las sendas en caminos.
Herida por el
sol, su robusta cerviz
removía tanto
el cuello ancho y poderoso
como el porte
colosal de su cabeza;
y su lengua,
dentro y fuera de su boca,
deshacía las
arcadas y la espuma de la sal.
Y ella, con
las manos bien sujetas en la cruz,
como una
yegua salvaje, al |