Miami
Estados Unidos
Año IV

 Nº 23/24

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesores Técnicos


Daniel Berdeguer

Luis H. Beltran

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

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Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias


 



 

POETAS ESPAÑOLES

 

ANA MARÍA ALCARAZ ROCA


Nació en Los Nietos, Murcia, España (1960). Poeta, narradora y maestra de enseñanza primaria. Ha recibido varios premios regionales tanto en la modalidad de poesía como en la de prosa. Ha publicado poemas, artículos y narraciones en la revista “Mal Menor” (Los Belones, Cartagena), Ayuntamiento de Benferri (II ciclo de Poesía Temática Alicante-Murcia, 2002) y en la colección “Relatos para la Historia de Cartagena” Vol. V. Ed. Corbalán (2002). Ha publicado el poemario: Entre el cielo y el agua (Cartagena, 2001). Es miembro de la Asociación de Amigos de las Bellas Artes y las Letras (ABAL). Ha participado como poeta, en el  “I Encuentro Literario sobre El Mar” Cabo de Palos, 2001; en el “Homenaje al Cartagenero Ausente” Cartagena, 2002; en la “Fiesta de la Exaltación de la Primavera” Cartagena, 2003; y en el programa de TV Mar Menor “Gente de Gentes” en noviembre de 2002 y febrero de 2003.


 

PASEANTE ANÓNIMO

 

Olvidad   el lugar

donde habita la dicha.

Depositad en  el viento

todas las esperanzas.

Fijaos en aquel hombre que pasea

lento como una nube solitaria

por la escollera del puerto.

Está solo, vive solo,

muere solo, aunque lo ignora.

Deja impasible  que el mar lo fascine,

que lo atrape con su hechizo antiguo

de fábulas milenarias

narradas despacio en una tarde de lluvia,

deja  impasible que el mar  lo ciña,

que lo haga su esclavo , con ajorcas de agua.

 

Pero está sólo. No es nadie. Es humo.

y su vida no importa. Es niebla. Es hoja.

Sabe que existe, que respira y pasea

y  siente   el mar salpicarlo

como a un ave marina

agonizante en la playa..

Cree que existe, como si estas acciones cotidianas

fueran garantías de la existencia.

No sabe que es un  punto en la Historia,

un grano de polen  que el viento vapulea.

y que su devenir está sujeto

a las leyes absurdas del azar.

 

 

 

AUSENCIAS

 

“No temas a la muerte

pues es el mismo sueño que la vida

y en ninguno somos nunca.”

José Mª Álvarez

 

He dejado mis mejores días ya consumidos,

abandonados como harapos inservibles

por todos los rincones

de la casa que ya no existe.

Quisiera levantarme como entonces

con el trajín afanoso

de las limpias mañanas del estío.

Abrir al mar las ventanas

para inundar de azul y agua

las blancas almohadas

Quisiera al levantarme

contemplar los mismos rostros,

escuchar idénticas voces,

arenas cernidas por un viento presuroso

que el suceder ha definitivamente dispersado.

Mas  sólo encuentro presencias,

vidas que fueron

y que tercamente se  me ocultan.

 

 

 

TRIBUTO

 

Nos desterraron los símbolos.

arriaron nuestras banderas

aquellas que gozosos enarbolábamos

henchidos de ilusión,

de juventud primera.

Proscribieron las palabras,

las canciones, los poemas

-pueden ser más peligrosos

 que las armas-

mientras con su estulticia

impúdicamente nos cercaban

pretendiendo  hacer de nuestra derrota

grandiosa victoria

 

Devolvednos todo aquello

que rapazmente sustrajisteis;

Devolvednos la claridad del cielo

en el plenilunio de enero,

la música, las palabras  robadas.

Devolvednos  nuestro tesoro más preciado,

ajeno a la prisa, vuestra servil mercenaria.

Devolvednos la calma,

la mansedumbre, la sonrisa

perdida tras el rictus amargo.

 

Restituirnos el esplendor del estío

y la luz caduca del otoño.

Nos habéis convertido en máquinas

que con esmero programáis

para usarnos en vuestro provecho.

Mas vuestra impostura

no durará más

que la onda de una piedra en el agua.

 

 

 

NOCHE ESTIVAL

 

“Deja que tenga ensueños,

que piense aproximadamente

una situación idílica futura.”

Soren Peñalver

 

Fue una noche de julio

de esas que estremecen

por su calidez y su belleza.

Fue una noche de julio

ya remotísima,

una  luna de agua

asomada tras las nubes,

por oriente

su pálida claridad

como una fuente derramaba.

Fue una noche de  julio

cuando sonaba una melodía

interpretada por una

orquestina humilde,

la cantante imitaba –torpemente-

utilizando un francés detestable

a Françoise Hardy:

Los ojos en los ojos,

la mano en la mano,

dos enamorados.

Chocaban los hielos

en los vasos

con un tintineo tristísimo

como chocar de huesos

Me estremecí un instante

como si un viento helado

se hubiese levantado

como si hubiese llegado

de improviso

un prematuro invierno

Sólo tu mirada me salvó

de entregarme a la nostalgia

Fue una noche de julio,

remotísima, que aún acude

a trastornarme en el  recuerdo.

 

 

 

ESPERA

 

No hay músicas

ni notas esparcidas

sobre los pentagramas.

No llegan sinfonías

desde remotas ausencias.

El  piano enmudeció

-también los pájaros-

Nadie arranca melodías

de sus teclas quietas.

 

Sólo esta quietud de cementerio,

este aguardar impávidos

los ciclos esperados,

repetidos siempre

en los umbrales vacíos

que los vientos cubren

con triste podredumbre.

 

 

 

VIVIR

 

“Tú no tienes que entender la vida

entonces será como una fiesta.”

Reiner M. Rilke

 

No apreciamos cuanto de deterioro

es consustancial a nuestro humano crecimiento.

Como árboles  sujetos al rito anual

de batallas perdidas: glorias y tragedias,

acumulamos tránsitos que son colores:

El verde tierno, infantil,

deja  paso a otro más profundo y sazonado

que  se transmuta en amarillo intenso

 para acabar convertido en ocre , en siena oscuro...

 

Debemos  pagar el diezmo, el tributo

mientras nuestra carnal envoltura se resquebraja

como ánfora, cratera o antigua urna cineraria

que aceite, vino o las cenizas

de tiernos cuerpos pubescentes

en otros tiempos contuviera

y a las que los siglos craquearon

su brillante  textura primigenia.

 

Asumir  la nueva pátina  y amarnos

comprendiendo que lo que más se ama

es aquello que, con nosotros, envejece.

 

Aceptar que los cuerpos que amamos

son  sombras etéreas

y es su fugacidad   gozoso recuerdo,

melodía gloriosa

que un  instante la  memoria asedió

dejando un rescoldo  de íntima alegría,

de plenitud tranquila y satisfecha.

 

La vida exige trazar anchos caminos

desbrozando  angosturas;

cruzar puente tras puente,

luminosas veredas,  anchas sendas,

estrechos caminos entre bosques

que la alta claridad del cielo celan.

Transitar por ellos sin culpa,

inocentes, crédulos como niños,

ajenos a todo porque nada nos daña.

 

 Finalmente, abandonar la fiesta

a la que no sabes por quien has sido invitado,

marcharte al alba, cuando ya las copas

sólo guardan los restos de los vinos degustados,

y las luces se apagan sin remedio.

Entonces te das cuenta que todo, absolutamente todo,

ha terminado,  pero, aún así,  fue placentero;

y eres feliz mientras compruebas

que amigos, placeres, risas, penas...

todo ese equipaje que con tanto amor

pacientemente -toda una vida- atesoraste

tras de ti, apaciblemente, queda

y es en tu adiós definitivo

cuando una sonrisa en tu cara se insinúa.

 

 

 

JUAN RAMÓN BARAT DOLZ


Nació en Borbotó, Valencia, España (1959). Poeta, dramaturgo y profesor de Lengua castellana y literatura en el IES “Ibáñez Martín” de Lorca (Murcia). Licenciado en Filología Clásica por la Universidad de Valencia, y en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna (Tenerife). Ha publicado los siguientes libros para adultos: El héroe absurdo. Revista “Abalorio” de Sagunto, Valencia (1987); Brevísimo temblor. Ayuntamiento de Icod de los Vinos, Tenerife (1989); La coartada del lobo. Espartaria, Murcia (2000); Como todos ustedes, Editorial Aguaclara, Colección “Anaquel”, Alicante (2002). Ha publicado los siguientes libros para niños: Poesía para gorriones. Ayuntamiento de Lorca, Murcia (1999 y 2000); Sólo para niños. Diputación de Málaga, Colección “Caracol”, Málaga (2000); Fábulas del Paraíso –cinco estampas escénicas- (Teatro para niños), Murcia (2001). Sus poemas y artículos han aparecido en diversas revistas y antologías de ámbito nacional. Revistas: “Sol negro”, “Agua”, “Gritos de la Sierra”, “Pasos”, “Poeta de cabra”, “Papeles de Urs” y Buxía”, entre otras. Antologías: Antología poética Espartaria (Lorca, Murcia), Antología Poética Jitanjáfora (Totana, Murcia), Encuentros con la poesía Ciudad de Águilas (Águilas, Murcia), Antología poética del Mar (Cartagena, Murcia), Antología de la poesía Alicante-Murcia (Alicante), II Antología de la Universidad de Murcia (Murcia), Un siglo de sonetos en español (Ed. Hiperión, Madrid), Del Haiku y sus orillas (Murcia), Trazado con hierro –homenaje a José Hierro-, (Ed. Vitruvio, Madrid), entre otras. Ha recibido varios premios literarios, entre los que se destacan: el Premio Nacional “José Agustín Goytisolo”, Barcelona (2002) y el Premio Internacional “Ciudad de Torrevieja”, Alicante (2002). Ha sido durante tres años presidente del Grupo Poético “Espartaria” de Murcia. Es delegado regional en Murcia de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles.


 

CUANDO TODO TERMINE

 

cuando todo termine

tú y yo sin nada amor

para siempre perdidos

en la oscura materia

de la muerte

cuando todo termine

y quede la substancia

de los dos en la tierra

desleída

dime entonces amor

cuando todo termine

qué será de estas flores

donde ahora yacemos

y esta cálida brisa

y esta luz que nos ciega

cuando todo termine

 

 

 

COMO TODOS USTEDES

 

Seguramente soy

un hombre triste y gris

como todos ustedes.

Un hombre encadenado a los horarios,

con mujer y con hijos y halitosis,

y problemas de próstata y de insomnio,

y una cuenta bancaria

bordeando el precipicio de los números rojos,

y enemigos mortales y aficiones pacíficas

y algún sueño prohibido inconfesable.

Como todos ustedes,

uno más del rebaño.

Bufón en la Gran Corte de la Tecnología.

Desde el punto de vista de los jefes

una mierda a la izquierda.

Completamente solo.

Condenado a morir. Injustamente.

Un hombre triste y gris.

Como todos ustedes.

 

…del libro Como todos ustedes

(Premio Internacional de Poesía

“Ciudad de Torrevieja”, Alicante, España)

 

 

 

NOCHE DE VERANO

 

Una vez, siendo niño, le pregunté a mi padre

a dónde van los hombres cuando mueren.

Era una hermosa noche de verano.

Estábamos sentados a la puerta

de la casa en dos sillas

de anea y contemplábamos el cielo.

El aire nos traía dulcemente

el olor del jazmín.

Mi padre me miró con ojos bondadosos

y tras breve silencio me explicó

que la muerte no existe y que los hombres

acaban transformándose en estrellas

que brillan en el cielo.

Cuando me hice mayor y consulté los libros

descubrí con sorpresa

que la luz de los astros no es eterna,

que también su existencia se consume

con el paso del tiempo.

Ya hace muchos años que mi padre murió.

Hoy quisiera tenerlo junto a mí,

igual que aquella noche, y poder formularle

la pregunta obsesiva que me hago

al mirar hacia el cielo

en mi silla de anea solitaria:

¿a dónde van los astros cuando mueren?

 

 

 

LA ÚLTIMA CENA

 

Vinieron a por él

unos hombres oscuros

y en silencio partieron

bajo la espesa lluvia de la noche.

Eran años difíciles. El odio

asolaba la tierra

como una interminable epidemia de sombra.

Dijeron que murió junto a un olivo,

igual que un perro abandonado. Nadie

trajo nunca su cuerpo. Desde entonces,

su madre y yo seguimos mirando el horizonte

por si esta guerra inútil finaliza

y él acaso volviera.

Avivamos un fuego de retamas amargas

y aguardamos aquí,

junto a la mesa, como aquella última noche,

con el vino y el pan.

Y la esperanza.

 

…del libro Poemas desatinados

(Premio Nacional de Poesía

“José Agustín Goytisolo”)

 

 

 

EL POETA CONTEMPLA EL JARDÍN DE SENDEROS

 

En cada encrucijada de mi vida

alguien que pude ser se desvanece.

Un rostro conocido, siempre el mismo,

me dice adiós desde la lejanía.

El niño que jamás abandonó la infancia,

el músico que amaba las mil modulaciones del silencio,

el místico, cargado de locura,

el joven futbolista malogrado,

el campesino pobre que sentía

germinar en su pecho las simientes,

el hombre que soñaba con el mar,

el que miraba embelesado las estrellas.

En cada encrucijada de mi vida

otros seres remotos que nunca existirán

me miran con nostalgia,

como miran los muertos lo insondable,

con los ojos quemados por la fría sequía de la nada.

Y yo que siento el peso de su angustia

flotando en mi conciencia como sombra

los miro con amor y a veces lloro

y comparto con ellos la tristeza.

 

 

ARS POÉTICA

 

Escribo versos. Lo confieso. Versos

de todos los colores y tamaños.

Indescifrables como jeroglíficos

egipcios. Transparentes.

Versos con mala uva. Versos lapa.

Versos muertos de amor.

Amasados con lágrimas.

Rebozados en sombra. Escribo versos

sometidos a estricto control métrico.

O indisciplinados como pájaros.

Versos hermafroditas.

Para todos los públicos.

Patológicamente depresivos.

Económicamente dolorosos.

Escribo versos. Lo confieso. Aunque

no sirvan para nada,

y acaben devorados como yo

por la tenaz polilla del olvido.

 

 

 

DIONISIA GARCÍA


Nació en Fuente-Álamo de Albacete, España (1929). Poeta, narradora y licenciada en Filología Románica. Ha publicado los siguientes libros de poemas: El vaho en los espejos (1976); Antífonas (1978); Mnemosine (1981); Voz perpetua (1982); Interludio – De las palabras y los días – (1987); Diario abierto (1989); Las palabras lo saben (1983); Lugares de paso (1999); Aún a oscuras (2001). Los siete primeros libros han sido recogidos en Tiempos del cantar (Editora Regional de Murcia, El Bardo, Colección de poesía, 1995). Entre sus relatos breves y aforismos se encuentran las siguientes publicaciones: los libros de relatos Antiguo y mate (Editora Regional de Murcia, 1985) e Imaginaciones y olvidos (1997); el libro de aforismos Ideario de otoño (Ediciones Diputación de Albacete, 1994); y la obra en prosa titulada Larga despedida – Vida y obra de Emma Egea – (Fundación Emma Egea, 1995). Parte de su poesía ha sido traducida a varios idiomas. Figura en antologías nacionales e internacionales. Ha colaborado en diferentes publicaciones con trabajos de crítica literaria. También ha participado en tareas editoriales en la Revista de Poesía Tránsito y Begar Ediciones. En el año 1991 fue nombrada miembro correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo (Málaga). La Universidad de Murcia instituyó en el año 2000 un premio de poesía que lleva su nombre. 


 

HABRÁ LILAS

 

Tiemblo

al pensar que, algún día,

ya no veré las lilas de los huertos,

ya no oleré la tierra

en caricia que esponja

ni cruzaré palabras

en mañanas de sol o niebla,

hermosas e incitantes.

 

He visto a mis amigos;

he sentido deseos de besarlos,

de tenerlos así,

porque más tarde no habrá besos de ahora.

 

No me gusta creer

que las lilas perderán su existencia

tras los telos de la noche,

de esa noche;

han de existir,

porque también ignoro

si, en alguna parte, cerca de mí,

hay presencias

que no palpo

y fueron siempre.

 

 

 

DE LA GUERRA

 

En un brizo de tierra han ocultado seres

que fueron, en silencio, el temor a la lucha

y presencias dormidas después de la batalla.

No sabrán quien perforó su piel inútilmente,

quién quiso que cedieran el cuerpo, cedro joven,

al olvido del tiempo.

 

Se contaba por lunas la frágil existencia

cuando les dieron armas.

Mientras la noche cubre,

una canción sin nombre quedará entre los labios

de muchachos que fueron iniciales de vida

y serán energía de fértiles besanas.

 

 

 

HUIDA AL AMANECER

 

No te vio nadie aquella madrugada;

yo recogí las margaritas secas

que cayeron del búcaro al romperse.

 

Se instalaba la ausencia en cada instante

desprovista  del halo de retorno.

Ahora me conmueven tus palabras;

alienta su grafía, emborronada

sobre las hojas del viejo calendario:

fueron cándidos signos, advertencias,

señales en adiós definitivo.

 

Lamento que, al marchar, no me dijeras

por qué arrojaste al agua del estanque

la pleita que tejí mientras dormías.

 

Tengo miedo de entrar en tu recinto,

ese lugar que ocupaban las horas

de aquel tiempo lejano compartido.

Allí sabré si volverás un día,

o surgirás ausencia permanente

cuando mis ojos busquen tu mirada,

y recoja el silencio de las noches

la soledad total que has provocado.

 

 

 

OCASO

 

A mi padre.

 

Acaricio tus sienes, acaricio

los hilos conductores que transportan la savia,

en discurrir cansado y sin destino,

bajo la tenue gasa de su tejido endeble.

 

No quiero ver tu única caída,

la que quiebra la voz y agolpa pulso espeso.

 

Huiré, más allá de la estancia del tiempo,

hacia el acre de tierra que sostuvo mi infancia,

cerca de aquel estanque de los sauces,

donde poder soñar regresos nuevos.

 

Encuéntrame en tus ojos cuando busques;

habré huido, incapaz de descubrir el hielo

que tu mirada yerta me ofreciera.

 

 

 

RETORNOS

 

Para Isabel y Pedro Luis, mis hermanos.

 

Llegamos

un agosto de tierras calcinadas;

lejanía la luz mediterránea,

el mundo de los mares.

 

Retornos a la casa

donde afanes crecieron

entre los viejos muros.

Junto al fuego, brillaban nuestros ojos

al contemplar la llama.

 

Casa y afueras

refugio en frías estaciones,

y el aire, como agujas,

temblor en nuestros cuerpos

proclives al insomnio

en húmedas alcobas,

que niños nos ampararon.

Despertaba los días

el canto del pardillo

asomado a las tejas;

de un hombre el caminar,

tras su cabellería.

Nuevamente el silencio

en la enriscada calle,

en las afueras.

 

 

 

EL TIEMPO, ESA LEVEDAD

 

Despiertan las mañanas de mi ciudad

los sones más guardados

de un pobre corazón, ya casi viejo,

casi joven también, porque se encuentra

el alma dolorida, y alza su voz

hasta la luz de un tiempo necesario.

Sueña y vive este otoño de nuevo regalado,

como otros que ya fueron, y avivan

al contemplar las hojas de los árboles,

en estación proclive a la melancolía.

Mientras el tiempo, esa levedad,

destruye cuanto a su paso encuentra,

y no reconocemos la imagen del amigo,

ni aquella casa blanca entre los árboles.

 

Se entrega el pensamiento a quienes ya vivieron

conmigo van y vienen en tanto desvarío,

en tanto sueño inútil intentado

para no perecer en la desdicha.

 

 

 

NURIA RUIZ DE VIÑASPRE RIPA


Nació en La Rioja, España (1969). Escritora, redactora y correctora profesional. Ha trabajado para importantes editoriales españolas, tales como Editorial Anaya, Editorial Anaya Multimedia, Editorial Lid y Editorial Stanley. Ha publicado los libros: El mar de los suicidas y otros poemas, Huerga y Fierro (Madrid, 2000); Desvaríos subterráneos, Ediciones Devenir, (Madrid, 2001); y Desvaríos subterráneos,  Ediciones Globo, (Gran Canaria, 2001). Sus poemas han aparecido en diversas revistas literarias, entre las que se destacan: Revista de Cultura Argaya (Diputación de Valladolid, 1999); Revista Literaria Alambique (Universidad de Valladolid. Teoría de la Literatura, 1999); Revista de Literatura Cármenes (Barcelona, 1998); Revista de Cultura Cuadernos del Lazarillo (Salamanca, 2001); Revista de Estudios Literarios Espéculo (Universidad Complutense de Madrid, 2001-2002); Revista de Cultura Müsu (Córdoba 2002); y la Revista de Literatura El otro Mensual- EOM (Barcelona, 2003). Ha sido guionista y productora ejecutiva del vídeo documental EL ORGULLO DE SER LIBRE emitido por Telemadrid (LaOtra) en los meses de Octubre y Noviembre de 2002. Anteriormente, colaboró durante un año y medio en televisión privada QUIERO TV ubicada en Madrid. Es colaboradora del programa de radio Océano Pacífico de CADENA DIAL (CADENA SER MADRID). Ha sido Finalista en el IX PR