Miami
Estados Unidos
Año V

 Nº 25/26

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

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HOMENAJE A RAFAEL ALBERTI

 por

Isabel Díez Serrano 

 

 

 

Rafael Alberti


     Rafael Alberti, nace el 16 de Diciembre de 1902  en el Puerto de Santamaría (Cádiz), en el seno de una familia burguesa y católica. Ingresa a los 10 años de edad en el colegio de los Jesuitas, donde  cursa tan solo tres años porque al parecer fue expulsado. En 1917, la familia se traslada a Madrid y él empieza a interesarse por la pintura, exponiendo por vez primera en el Ateneo.  Como ya todos sabemos, muere el 28 de Octubre de 1999 a los 96 años de edad en el Puerto de Santamaría, su ciudad natal.

 

      Con Rafael Alberti desaparece la última voz del 27, una de las cumbres de la Poesía española de todos los tiempos, que seguramente quedará al lado de la poesía española del siglo de Oro, como así lo reconocen algunas personalidades del mundo de la cultura, la política y la sociedad. Sabemos que Generación del 27, debe su nombre a la conmemoración en 1927 del tercer centenario de la muerte del gran poeta barroco Luis de Góngora, y a su reivindicación frente a una tradición constante de desprecio y acusaciones de extravagancia y oscuridad. En dicho homenaje la tarea teórica y filológica estuvo a cargo de Dámaso Alonso.

 

     A LA BÚSQUEDA DEL PARAÍSO PERDIDO. Alberti arranca aquí con Marinero en tierra, un bello libro, un texto que causa sensación en el mundo literario cuando se publica en 1925, y que a mi entender es uno de los que más popularidad alcanzaron. La amante  en 1926 y El alba del alhelí en 1927, formaron claramente un conjunto, un todo dentro de otro todo, poemas andaluces impregnados de luz, bañados de mar y que como manifiesta el propio Alberti en 1929 “cierran el periodo inicial de su poesía”. La búsqueda del paraíso perdido, evoca el paraíso de la niñez, se vale de una poesía popular que tiene resonancias intemporales. Se canta machadianamente lo que se pierde y lo que se pierde siempre es un paraíso. Marinero en tierra, para mí fue uno de sus más populares  y mejores libros.

     Es tanto memoria de la propia infancia como un ejercicio literario de primera calidad. Alberti, que no tuvo estudios universitarios, fue expulsado a los 14 años, buscó su justificación en un aplicado estudio de los clásicos.

Aquí se plantea el dilema  del ser “desterrado del mar”. Muchas veces los límites de mar y tierra se borran y son la misma cosa. Así, se pregunta a sí mismo:

 

                      -¿Adónde vas, marinero,

                      por las calles de la tierra?

 

                      -!Voy por las calles del mar!,   contesta

 

O en Pregón submarino”

 

                      !Tan bien como yo estaría

                      en una huerta del mar,

                      contigo, hortelana mía.

 

                      En un carrito, tirado

                      por un salmón, qué alegría

                      vender bajo el mar salado,

                      amor, tu mercadería!

 

                      -Algas frescas de la mar,

                      algas, algas!

 

O también:  Si yo nací campesino/ si yo nací marinero/ ¿Porqué me tenéis aquí/ si este aquí yo no lo quiero?/ El mejor día, ciudad/ a quien jamás he querido/ el mejor día, !silencio!/ habré desaparecido.

 

          Y quizás uno de los más populares:

 

                      Si mi voz muriera en tierra

                      llevadla al nivel del mar

                      y dejadla en la ribera.

                      Llevadla al nivel del mar

                      y nombradla capitana

                      de un blanco bajel de guerra.

                      Oh mi voz condecorada

                      con la insignia marinera:

                      sobre el corazón, un ancla

                      y sobre el ancla una estrella

                      y sobre la estrella el viento

                      y sobre el viento, la  vela.

 

Aunque quizá vea con más fuerza, la canción número 20, titulada Funerales.

 

     Daremos un gran salto para pasar, a lo que podríamos llamar la segunda etapa en la poesía de Alberti: “Sobre los ángeles”. Este libro ya lleva la influencia de lo que algunos llaman el superrealismo, que ya había - invadido a Lorca, a Cernuda, a Aleixandre. La influencia de esta corriente fue muy fuerte.: Alguien barre/ y canta/ y barre/ zuecos en la madrugada. La poesía de Alberti es muy variada en temas y también en formas métricas:

 

                      Si alguien llamara a la puerta!

                      !Si se apareciera padre

                      con su túnica telar

                      chorreando...!

                      !Qué horror,

                      madre!

                         

     En este contexto, el mar, siempre el mar, cobra un valor distinto, es mas real o por lo menos responde a un entendimiento más compartido.

     Veamos ahora:

 

                              EL ÁNGEL TONTO

 

                      Ese ángel,

                      ese que niega el limbo de su fotografía

                      y hace pájaro muerto

                      su mano.

                      Ese ángel que teme que le pidan las alas,

                      que le besen el pico,

                      seriamente,

                      sin contrario.

                      Si es del cielo, y tan tonto,

                      ¿por qué en la tierra, dime.

                      Decidme.

                      No en las calles, en todo,

                      indiferente, necio,

                       me lo encuentro.

                      ¡El ángel tonto!

                      ¡Si será de la tierra!

                      -si, de la tierra sólo.

 

     Y hasta aquí diríamos que es la primera fase de la evolución del poeta hasta el momento de la preguerra. Conoce a María Teresa León, una - mujer que además de bella, se dice con ideas muy claras y muy avanzadas. Ella conduce al poeta hacia una ideología concreta y hacia un partido. Aquí es donde se empieza a disminuir la calidad de su obra. Escribe: “Bajo nuevas banderas”, y descubre la revolución, el partido Comunista. Empieza a hacer una obra cargada de ideologías con libros como: “Primavera de los pueblos”, aunque más tarde vuelve a la poesía de corte tradicional con libros como: “A la pintura” o, “Retornos de lo vivo lejano”, que aún siendo buenos libros, no añaden nada a su poética. Hay poetas, por ejemplo, Neruda, que rectificaron en su actitud, al final de su vida repetía continuamente: “Yo soy, sobre todo, un poeta amoroso”. Pero Alberti jamás pudo hacer esa diferenciación, ni gozó de ese arrepentimiento como hizo Neruda, él siguió siendo fiel al partido Comunista y a sus autoridades legales. Yo no digo que una persona no sea fiel a una ideología, para mí puede ser Comunista, Demócrata, de Izquierdas o de Derechas, como se dice, que hable de la guerra en los momentos más vivos de la historia, - eso es normal porque el poeta, como persona está viviendo una experiencia fuerte y le sale de dentro, lo que si veo mal es mezclar la política con el arte y además valerse de ella durante tanto tiempo .    En 1939 parte al exilio en compañía de su esposa. Tras una larga estancia en París, fija su residencia en Buenos Aires, donde nace su hija Aitana. Libros significativos de aquella época son: “Poeta en la calle”, “Entre el clavel y la espada” (1941) “A la pintura”(1948) “Balada y canciones del Paraná” (1954), donde se encuentra la nostalgia de su patria y la inmensidad del paisaje americano. En 1959 publicó la primera parte de sus memorias  “La arboleda perdida”, para mí una gran obra. En 1962, se traslada a Roma, donde permanece hasta 1977; de esta nueva etapa son:” Roma, peligro de caminante” (1968), de donde vemos un ejemplo en el número 3, de la Pájara Pinta que edita la -- Asociación Prometeo de Poesía así como “Canciones del alto valle del  - Aniene” (1972), sarcástico el primero y en la mejor línea intimista el segundo.   En los años 70 escribe:

“Elogio de Stalin” de una tozudez ideológica tremenda. El exilio y su relación con España desde fuera tiene un peso específico.

     No obstante Alberti poetizó el cine, el billete de tranvía, el fútbol y los toros, el cuerpo femenino y la sensualidad, veamos:

      Rubios, pulidos senos de Amaranta/ por una lengua de lebrel limados/. Pórtico de limones desviados/ por el canal que asciende a la garganta./ Rojo, un puente de rizos se adelanta/ o incendia tus marfiles ondulados/. Muerde, heridor , tus dientes desangrados/ y corvo, en vilo, al viento te levanta./ La soledad, dormida en la espesura/ calza su pie de céfiro y enciende,/ y gladiadora como un ascua impura/ entre Amaranta y su Amador se tiende. Esto sería de “Cal y canto”.

 

     Y la siguiente sixtina, de “Amor incierto”

 

                      Tú, mi  vida, esta noche me has borrado

                      del corazón y hasta del pensamiento,

                      y tal vez, sin saberlo, me has negado

                      dándome por perdido ya en el viento.                                

                      Mas luego, vida, vi como llorabas,

                      entre mis brazos, y que me besabas.   

 

     Alberti, regresó del exilio en 1977, y fue Diputado por Cádiz. Su obra en este largo periodo, se dedica unas veces a mantener la llama del compromiso y la ideología de los vencidos, y otras a temas y sentimientos de mayor alcance, donde está lo más valioso de su última época, en la que no debemos olvidar el teatro, como: “El adefesio”, “Noche de guerra en el - Museo del Prado” ni “La arboleda perdida”., La gallarda” o “La pájara pinta”, etc.

 

     Subjetivamente yo, de su obra destacaría: “Marinero en tierra” “Sobre los ángeles” y “La arboleda perdida”. Diría también que fue un poeta del pueblo y de la calle (como a él gustaba nombrarse). Uno de los Embajadores de la España Peregrina, gaditano Universal; no olvidemos que pese a todo es uno de los poetas más conocidos mundialmente. Nostálgico, como en “Retornos de lo vivo lejano”. El dibujante. El demiurgo. El de verso a veces demasiado fácil. El editor de “Octubre”. El que proclama como  - pocos, su intenso fervor por Góngora.

 

Fue premio nacional, por Marinero en tierra en 1925. Premio Cervantes en 1986. Ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1988. En el mismo año 1988, muere Maria Teresa León. Casado con su segunda esposa Asunción Mateo en 199O. Consigue la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo en 1996 Y muere  el 28 de Octubre de 1999, a los 96 años de edad en el Puerto de Santa María.

 

     Particularmente, me gusta mucho también un texto suyo que se ha publicado en un Diario,  prosa que escribió a sus 94 años, y que titula:

 

"Amor, Amor, Amor, eternamente”, quizá también emulando como decíamos en  principio a Neruda, de cuyo texto expondré algunos párrafos:

 

Todo es belleza a mi alrededor, lianas perfumadas me rodean y arrebatan de los aterradores y oscuros abismos de la vejez, de la muerte. Me voy con los ojos llenos de los acontecimientos de un siglo. Un siglo de horrores, de enfrentamientos, de dolorosísimas separaciones, de hechos que habitan en mis bosques interiores, y en los que, casi a mis 94 años, aún puedo caminar sin perderme en su frondosidad. Pero no me quiero ir. No quiero morirme. Sigo sin querer morirme. ¿Por qué tengo que morirme? Todavía me retienen muchas cosas, muchos atrayentes sabores que no quiero dejar de percibir.

 

...Ahora que se han ido alejando de mi lado las pequeñas incomprensibles vanidades de equívocos jóvenes impacientes por desmantelar los recuerdos de mi memoria, los libros de mis anaqueles y mis distraídos cuadernos de trabajo. Jóvenes ávidos de llegar a la cima por el camino más rápido, sin la mínima posibilidad de trascender en el tiempo poético...  Cantan, y cuando cantan parece que están solos/. Miran, y cuando miran parece que están solos./ Sienten, y cuando sienten, parece que están solos...

 

 

Venid, acudid todos, enlazaos todos conmigo hacia la eternidad infinita de la poesía, bebamos el néctar de la misma copa perfumada, de los versos más escondidos y profundos... Embriaguémonos de amor, de virtud, de poesía, de  vino...Cuidemos, como soñaba Baudelaire, de estar siempre ebrio

 

     Y a la mujer le dedica un gran párrafo final:

 

Mujeres que habéis pasado presurosas por mi vida, cercanas o lejanas ya, hermosas siempre por encima de los días... Ven, ven. Así. Te beso. Te arranco. Te arrebato. Te compruebo en lo oscuro, ardiente oscuridad, abierta, negra, oculta derramada golondrina, o tan azul, de negra, palpitante. Oh, así, así, ansiados, blandos labios undosos piel de rosa o corales delicados, tan finos. Así, así, absorbidos. Más y más succionados. Así por todo el tiempo. Muy de allá, de lo hondo, dulces ungüentos desprendidos, amados, bebidos con frenesí, amor hasta desesperados. Mi único, mi solo, solitario alimento, mi húmedo, lloviznado en mi - boca, resbalado en mi ser. Amor. Mi Amor. Ay, ay. Me dueles. Me lastimas Ráspame, límame, jadéame, tú en mí, comienza y recomienza, con dientes y garganta, muriendo, agonizando, nuevamente volviendo, falleciendo otra - vez, así por siempre, para siempre, en lo oscuro, quemante oscuridad, uncida noche, amor, sin morir y muriendo, amor, amor, amor eternamente.

 

 


Isabel Díez Serrano nació en Sevilla (1940). Reside en Madrid. Estudió idiomas, psicología y reflexoterapia, en la cual ejerce actualmente. Ha publicado los siguientes libros de poesía y uno de pensamientos: El último espejo (Altazor, 1987); En el principio de la carne (Altazor, 1988); Alimentando lluvias (Nueva Image, 1990); De mis noches con Juan (Ariadna, 1991); Y el sueño se hizo voz (Rio Aulencia, 1994); Marcada por tres fuegos (Ediciones Cardeñoso, 1995); Ecos de Prensa I y II (1996); La palabra es la sombra de las cosas (pensamientos), (Ediciones Cardeñoso, 1997); Vía Crucis (Poesía Nueva, 1998); Las horas detenidas (I Accésit Fernando Rielo de Poesía Mística), (Ediciones Cardeñoso, 1998); Réquiem por una madre (Ediciones Calíope, 2001); Testigos del amor y la locura (Ediciones Cardeñoso, 2002) y Te esperamos (AIP Valparaíso-Chile, 2003), entre otros. Ha recibido otros premios y distinciones, tales como Alhoja de plata, Sánchez Brun, Peliart, Placa Antonio Machado, Flor natural de poesía breve, Mención de honor "Premio Prometeo de Poesía", Llave de plata, Pluma de plata y el Trofeo Reina Amalia. Aparece en una veintena de antologías. Colabora y publica en diversas revistas de España y América. Algunos de sus poemas han sido musicalizados. Es la actual Directora de la Tertulia Literaria Príncipe de Asturias en Madrid y de la Revista de creación literaria ORIFLAMA, miembro de la Asociación General de Escritores y Artistas de España (SGEA), el Círculo de Bellas Artes de Madrid, la Asociación Colegial de Escritores,  y la Academia Iberoamericana de Poesía.