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HÉCTOR JOSÉ
CORREDOR CUERVO
Nació en Acore, Colombia (1940). Poeta y periodista. Ha
sido columnista del diario de La República, Diario de Tunja,
periódicos de Acore, Acorpol y en forma ocasional de otros
medios de circulación nacional. Ha escrito los siguientes
libros: Apuntamientos Críticos del Sistema Colombiano y de la
Seguridad Nacional, Te Amo Colombia, Jirones de Mi
Patria, Orgullo Colombiano. Sus poemas han sido
seleccionados por Lord Byron Ediciones para ser publicados en la
Nueva Antología de Poesía Hispanoamericana, la cual está
siendo divulgada en todos los países de habla hispana, Estados
Unidos y Europa. Ha participado en varios eventos y encuentros
nacionales e internacionales y sus poemas han sido difundidos en
Internet, en diferentes periódicos, boletines y revistas. Es
participante activo en recitales para colegios, universidades y
entidades culturales. Es miembro de los siguientes centros
culturales: Centro Poético Colombiano, Tertulia Cultural de
Acore, Fundación poética Algo por Colombia, Tertulia Cultural
Acorpolista, Tertulia Cultural de Santander y colabora en los
siguientes foros internacionales de poesía: Mundo Cultural
Hispano, Auténtica Poesía, Poesía en Español, Poesía Castellana,
Foros de Ababolia, Poemas del Alma, Rincón de Poesía, Lo Paisa,
Pasos en la Azotea, Conexión Colombia, Predicado, Letras y
Musas. Dirige las organizaciones: Colombia Poesía Canta y
Tertulia Cultural de Acore.
A LA AMÉRICA LATINA
Paraíso de luz, de sol y de ilusiones
incrustado en feraz tierra americana
donde se puede hablar entre naciones
con la dulzura de la lengua hispana.
Edén de selvas, de pampas, de
montañas,
donde florece cual orquídea la
riqueza,
donde se siente alegría en las mañanas
y en las tardes las sombras de
tristeza.
Comarca de cumbias, de tangos, de
sones,
de joropos, de zambas, de salsa y de
rancheras
que nacieron en los campos con
blasones
con el ritmo angelical de las
palmeras.
En sus nevados cual copos de algodón,
que sobresalen en Cordillera Andina,
se ve el reflejo de la luz de la razón
de un pueblo con alma diamantina.
En los ríos, que van hasta los mares,
llevan el agua dulce de límpidos
cielos
la cual brota en pequeños manantiales
o en hilos después de los deshielos.
En los llanos se ven volar las aves
cual enjambres en múltiples colores
las que invitan a todos los mortales
a conseguir la paz sin más rencores.
En su seno se conserva la esperanza
de libertad y unión de todos los
latinos
para vivir en armonía, lejos de
amenaza,
sin temor al verdugo en los caminos.
¡Unión, unión, unión, hoy es el grito!
en la pampa, en los valles y en la
sierra
el cual se oye en mares con eco
infinito,
para apagar el incendio de la guerra.
MI LENGUA
CASTELLANA
Inmensa cantera de variados materiales
de donde extrae la palabra el
pensamiento
para edificar obras
grandiosas e inmortales
como los obeliscos que van al
firmamento.
Lengua gloriosa, lengua de Cervantes,
aromada con azahares, magnolias y
jazmines;
enriquecida con la exótica flora de
los Andes
para dialogar con los ángeles y
querubines.
Lengua soñadora de una raza humana,
que conserva en el alma nobles
ilusiones,
que al universo brillo y esplendor
derrama
en narrativas, en florilegios y en
canciones.
Lengua de ancestros con sonidos
tropicales,
con música de arpas, de tiples y de
guitarras,
que recorre la tierra como los pavos
reales
alegrando la vida con la lírica de
hadas.
Lengua de mis entrañas, grandiosa y
castellana,
orgullo de mi patria con efluvios de
nardos,
yo quiero que tu seas la orquídea
americana
y fuerza propulsora de escritores y de
bardos.
INVIERNO EN
VIRGINIA
Ya se apagó el fuego en las arenas
que quemaba el dolor o sufrimiento
y las playas están abandonadas
con tristeza y soledad adentro.
Ya se cayeron las hojas de colores
que en las ramas maduró el tiempo
y volaron los alegres ruiseñores
a buscar en otros lares el sustento.
Ya la nieve se ve sobre las cumbres
y los flecos del sol ya no calientan;
ya cambiaron humanos las costumbres
y en los prados ardillas se alimentan.
Ya no murmullan las aguas caudalosas
ni se observa la espuma en sus riberas
quedan tan solo las aves amorosas
que mueren de pasión entre quimeras.
Ya las aguas están petrificadas
y las lanchas varadas bajo el cielo
esperando las mañanas soleadas
que derritan con su calor el hielo.
Ya se marchitaron ilusiones y desvelos
de salir a visitar los monumentos
y tan solo reverdecen los anhelos
de que vuelva a clarear el firmamento.
Mas en hogares ya brota la alegría
y se engalanan con luces y festones
para esperar con placer y fantasía
la llegada del Rey de los amores.
(Washington, D.C., 10 de enero de
2002.)
EL MANCEBO Y LOS
PERROS
Caminando por las calles invernales
bajo el palio gris de pertinaz neblina
un mancebo pasea gordos animales
mientras el hambre a su honor domina.
En la sarta él lleva lustrosos canes
arreglados como reinas de belleza
de millonarios que no tienen afanes
ni sienten el dolor de la pobreza.
En su rostro se desgrana la amargura,
por ser el principal actor de la
comedia,
al tener que convivir con la basura
ocultando el rigor de su tragedia.
En casonas de algunos potentados
él contempla el exceso de alimento
y comparte con perros los sobrados
para llevar a hermanos el sustento.
Quien contempla los canes y el mancebo
sacarán la siguiente conclusión:
que hay hombres que tienen vida de
perro
mientras hay perros que gozan de
atención
UN RÉQUIEM A LA
GUERRA
Despierta pueblo, el mundo nos convida
a ahogar el odio, la ira y la
venganza;
a mitigar dolores, a saturar la herida
y a sembrar semillas en surcos de
esperanza.
Desterremos la muerte con señales de
vida,
el terror y violencia con votos de
confianza,
para que brille como lámpara encendida
la libertad sublime con rayos de
bonanza.
Hagamos que germine la ilusión en la
tierra
para ver que florezcan los sueños en
veredas
acabando la angustia en el llano y en
la sierra.
Hagamos funerales de rencores y de
penas,
cantemos unidos un réquiem a la guerra
y pidámosle a Dios la paz a manos
llenas.
MANOS DE SEDA
Manos de terciopelo. Manos de seda,
con los dedos de ardor y de frescura,
que al tocarlas mi existencia queda
atrapada en la malla de la dulzura.
Manos hechas por Dios. Manos de Eva,
con calor de esperanza y de ternura,
que derriten mi cuerpo como cera
en momentos de amor y de locura.
Al pasar por mi talle enardecidas,
con caricias de urdimbre deleitoso,
siento en mi ser sanadas las heridas.
Y al unir los besos, con infinito
gozo,
se funden en crisol nuestras dos
vidas
en un sueño de amor dulce y hermoso.
CUERPO DE MUJER
Cuerpo de Venus. Cuerpo divino
tallado por mi Dios con perfección
para ser la compañera en el camino
dando alegría, esperanza e ilusión.
Arbol de amor. Arbol de
cedro fino
con ramas que ofrecen protección
para hincar a un esplendoroso nido
iluminado con la luz de la razón.
En sus entrañas palpita el corazón
que da aliento al amor de sus amores
hasta morir sin más contemplación.
Y al dejar el mundo de pecadores
en su alma se conserva la pasión
de volver a su jardín lleno de
flores.
TUS BESOS
Tus besos son el agua de la fuente,
bajo sombras del oasis en el camino
donde sacio mi sed cual peregrino
en medio del desierto irreverente.
Tus besos son un mosto ardiente
donde extraigo el reposado vino
que embriaga bajo sabanas de lino
hasta sentir el éxtasis de muerte.
Tus besos son el fuego de mi vida
donde fundo el amor en un crisol
para tener la lumbre siempre viva
Y en el ocaso en tardes de arrebol
esperaré que sanen mis heridas
hasta que deje de alumbrar el sol.
MARCIAL
MENDIETA
Nació en La
Serena, Chile (1965). Poeta, ensayista, crítico literario y
profesor de literatura. Pertenece al Taller de Poesía “Isla
Negra” de la Sociedad de Escritores de Chile, donde comenzó a
proyectar su trabajo literario desde hace varios años. Ha
publicado: Por qué caminan lento las tortugas (1994),
Good bye Gervasio (1998) y Neruda: Arte, mito y filosofía
(2000). Su obra ha sido publicada en importantes revistas
literarias chilenas. Escribe para el diario El Expreso de
Valparaíso. Aparte de su labor como docente, es conductor de
programas radiales de música latinoamericana. Es fundador del
Centro de Estudios Neruda y del Centro Cultural
Puertoazul, ambos de la ciudad de Los Vilos, ciudad donde
reside y trabaja en la actualidad.
CUANDO VUELVA Y
CUANDO CAIGA
desde la ventana azul a la otra
orilla
besaré tu espalda
y tu almohada se hará canción
una tarde de neblina.
Cuando sepas que mi amor te
pertenece
y tus palabras sean archivo
en la memoria de mis días
cuando sientas en tus ojos
una lágrima robada
en las horas solitarias
cuando acudas una noche
a rondar en penumbras
las palabras de mi amor al
descubierto
sobre una cama vacía
cuando busques lejana
espacios para pronunciar mi nombre
y no me encuentres
sólo entonces sabrás
que el amor no fue inventado
que es un secreto
que no sólo a ti te pertenece
y llegaré sin previo aviso
anudando con un beso
dos cuerpos que transitan un
idilio
que crece todos los días.
EL AGUA SE HA
CONGELADO
en torno de un agujero
se caen a goterones
los otoños quejumbrosos
también con su orificio
el volantín de ozono
escapando del verano
y del próximo invierno.
EN LA ACABADA
TARDE
de penumbra serena
existe un río interminable
tras el paisaje de la orilla
que se niega a ser el mar.
Te escondes
azucena filigrana
entre rayos de colores
humectando lejana
otro beso imantado
de sueños de algodón.
en la hora cercana
como a precio de subasta
quedo lejos del boleto
para un recreo juntos
en una casa de remates.
Tal vez no diga
nada
y no quiera rasguñar el vidirio
donde quedó guardado
nuestro último horizonte.
Tal vez no iga nada
y nada espere
a la hora clavada del reloj
que marcará en silencio
otros rumbos para una despedida.
ESTÁS QUEDANDO
PERFUMADA
en el eco taciturno
de otro tiempo
que huele a lejanía
estás andando clandestina
por las calles polvorientas
de otros pueblos
dudando consentida
a la hora del silencio
en algún encuentro
pernoctando en vigilia
la nota mundana
de otras canciones
en que no serás poseída.
Estás buscando en el aire
echar raíces para un poco de vida
en un tiempo que no te borra
mariposa multiforme y colorida
que iluminas con tus alas mi cielo
azul
cuando te quiero todavía.
NO ES A ESTA HORA
PRECISAMENTE
cuando los relojes
dan por terminado el día.
No es a esta hora cierta
cuando el canto de las aves
anuncia la amanecida
no es en este breve desconcierto
cuando mis ojos buscan
los caminos transitados a
destiempo
no este instante
de contemplar callado
las voces mudas
que silenció el universo
que tú creaste,
se mueren las estrellas
para acabar con este día.
No es precisamente a esta hora
el reloj humano
fue un objeto inventado
para contar el tiempo
que no medimos los dos.
No es a esta hora
porque pasarán muchas horas
como estas
en la igualdad de los hechos
de veinticuatro horas de rutina
será el andar de nuevo
a la sombra de un recuerdo
lo que hará que las cosas iguales
cuando no estés,
sean distintas
aunque nadie diga
que son diferentes
estas horas precisamente
que no alivianan mis días.
Y VIAJARÉ CANSADO
desde la otra orilla
hacia la puerta extensa
que abrirá el camino
a lo que nunca se olvida
y quitaré de estos versos
la urgente necesidad de amar
entre las aguas quietas
que al anochecer cansado
serán sólo el escenario
de una estación distinta
en una playa vacía.
Arrullaré despacio
entre mis manos
tu rostro alegre de retrato
en una sala de cuna incierta
con tu risa de abril
y viajaré cansado
buscando alejarme de tu historia
para no escribir estas líneas
que buscan borrar de mi memoria
que existes
y luces hermosa todavía.
Viajaré cansado
creyendo superar un beso puro
que nos hizo infinitos
y dormiré cansado
para no gastar mis sueños
con los que busco tu olvido.
ESTOS SERÁN AZULES
en la distancia
sueños que abrirás
al atardecer.
Serán hojas de otoño
en tu ventana caída
buscarán palomas
tomarán hormigas
serás arena en la llovizna.
Gustaré en tu mano bienvenida
charlaré contigo
serás silueta
de una tarde encendida.
Te diré Rocío
para no llamarte
por tu nombre
de habitante de provincia.
Serán azules,
clandestinos,
en tu fragancia mis sueños
de una noche tibia.
Pondré tu acento de apellido
caminando por las calles
santiaguinas
serás de nuevo la silueta
de una tarde encendida
y te diré Rocío
para no llamarte
por tu nombre
de habitante de provincia.
DIEGO
VALVERDE VILLENA
Nació en Lima, Perú (1967).
Poeta,
ensayista y traductor. Licenciado en Filología Hispánica,
Filología Inglesa y Filología Alemana. Ha realizado estudios de
especialización en Lengua y Literatura en las universidades de
Edimburgo, Dublín, Wroclaw y Salamanca, y estudios de Doctorado
en Literatura Medieval en las universidades de Oxford,
Heidelberg, Tubinga, Chicago y Complutense de Madrid. Ha sido
profesor de literatura en la Universidad Mayor de San Andrés y
en varias universidades europeas. Colabora
habitualmente con numerosas revistas literarias españolas e
hispanoamericanas (Letras Libres, Excelsior, La
jornada...) , y también con instituciones como el Instituto
Cervantes, la Casa de América, la Residencia de Estudiantes y la
Agencia Española de Cooperación Internacional. Ha publicado los
poemarios El difícil ejercicio del olvido (1997) y No
olvides mi rostro (Premio de Poesía Villa de
Leganes, 2001) y dos plaquettes de coleccionista,
Chicago, West Barry, 628 e Infierno del enamorado
(2004).
También ha publicado varias monografías sobre arte contemporáneo.
Entre sus traducciones se encuentran obras de Arthur Conan
Doyle, Rudyard Kipling, Nuno Judice y poesía inglesa de los
siglos XII al XVII. En su vertiente de ensayista ha prestado
especial atención a Borges, Álvaro Mutis, la literatura
medieval, la literatura comparada y el arte contemporáneo.
COMO UN LIBRO
Perdido,
abandonado
entre filas extrañas,
rehén de
congéneres fortuitos que entienden otro idioma,
víctima del
azar de un bibliotecario burlón
o una mano
inexperta,
solo y
soslayado,
hasta que
alguien me encuentre.
METRO DE CHICAGO
A lo largo
del viaje
la mujer de
tu vida se te escapa repetidas veces,
siempre en el
lado opuesto de la vía,
en el otro
andén,
en la otra
cola,
saliendo del
museo o del restaurante cuando tú entras:
un segundo de
vacilación es suficiente.
QUÉ SE FIZIERON
El rostro
vislumbrado en el Rynek Ratusz de Wroclaw,
la croata de
Dubrovnik, que se confundió de cuarto,
la
encantadora rumana del curso de extranjeros,
la gallega
del cercanías, que se quedó en Nuevos Ministerios,
la holandesa
pelirroja de Choisy-le Roi,
Nicola Davis,
de Westcastlegate, del coro de mi amigo Bill,
Sandra
Gaudenzi, la de los ojos de Giotto,
por no hablar
de otras, a las que conocí más.
Ahí están, en
mi corazón,
quemándome
desde dentro con un fulgor desconocido
-derritiéndome sin derretirse,
abrasándome
con el hielo
de lo no
sido-
las nieves de
antaño.
AGGIORNAMENTOS
Algunas cosas
no precisan
ser
modernizadas.
Antes, el
dios flechador hería
con un único
dardo. Ese bastaba
para abrirte
el alma en carne viva.
Como la lanza
de Aquiles, sólo
el toque de
la misma arma restañaba la herida
o lo hacía la
consoladora Muerte.
Esa única
herida era suficiente
para
emponzoñar la sangre de un amor sin cura.
No servía
triaca ni bezoar:
había que
desangrarse entero para comenzar de nuevo.
Los tiempos
han cambiado.
Cuando el
Cupido metálico te escoge
cubre el
cielo con sus flechas
como el arco
galés en Agincourt
o los persas
en las Termópilas.
Con mecánica
saña
sigue
disparando, insensible
a mi
enmudecido grito,
a mi cuerpo
alfileteado de venablos,
a que ya ni
puedo moverme, clavado en el suelo.
ATAVISMOS
Sigues
atávicos métodos
tradicionales,
heredados de
madre a hija por siglos,
y desconfías
de modernos
avances.
Nada de
vidrio, hielo,
metales
o envases al
vacío.
Para
conservar
mi corazón,
de amor herido,
tú prefieres
la sal.
CAMBIO DE PIEL
Hacia adentro
el mudar
hacia
adentro.
No como las
otras serpientes
que se
renuevan en el ciclo
e inmolan su
piel como descargo.
Yo no puedo.
Las pieles
antiguas, cuando renazco,
se me hunden
dentro.
No puedo
soltar mis recuerdos como lastre:
hacia dentro
se abren mis carnes
para guardar
los ciclos pasados.
No soy como
las otras serpientes.
No dejo nada.
Todo es sedimento.
Yo me inmolo.
Las añadas se
desgajan rasgando
y me
despellejo.
Las pieles se
sueltan y se van quedando en lo hondo
Adentro
Muy adentro
MAPA
Ese mapa que
me diste
de tu corazón
es como uno
de esos mapas turísticos:
todo lo
hermoso
está cerca
y las calles
son cortas
y las rutas
diáfanas.
Pero luego
las
distancias no corresponden
hay calles
que no están señaladas
y los caminos
son complejos
e
intrincados.
Y ya es muy
tarde, porque me he adentrado
en la ciudad,
y no hay vuelta
atrás.
Tus ojos
miran muy lejos
y ya no me
sirven de referencia.
Me he perdido
irremisiblemente.
NAGLFAR
Esa, que no
se muerde las uñas,
no tiene
miedo a la muerte.
Le importa
más la belleza
que el miedo,
más
Modigliani y el Greco
que la nave
de los muertos.
Tómame de la
mano con tus uñas largas,
modela mi
cara y mi camino con tus dedos largos,
aliméntame
con tus uñas almendradas,
marca mi
noche con tus medias lunas.
Nada me
importa salvo tus blancas manos.
Tu mano vence
a la muerte
Tu mano de
mar borra la arena y los barcos
Tu mano toca
el mundo y lo crea todo
CONQUISTA
Mis ojos y mi
boca recorren tu cuerpo como ejército de insectos.
Pierden pie
en el mercurio de tu piel, se levantan
vadean
hoyuelos persiguen atajos
caen en las
trampas móviles que tiendes
clavan
banderas de amor y de deseo
en las cotas
vencidas
almacenan
pedazos de tu calor para pasar el invierno
anegan cada
rincón con miles de patas diminutas
pueblan todo
con rigor milimétrico
parcelan en
hexágonos tu piel de cera
trazan mapas
detallados, abren caminos
arman
pontones para vencer
el vértigo de
tu hermosura.
Conquistan
para rendirse,
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