Miami
Estados Unidos
Año III

 Nº 15/16

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesor Técnico

Daniel Berdeguer

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

                        
MÉXICO

 

 

JUAN ANTONIO GONZÁLEZ CANTÚ


Nació en Matamoros, Tamaulipas, México (1950). Poeta, narrador, crítico literario y traductor. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad Texas Arts & Industries  de Kingsville, Texas, donde obtuvo el doctorado en 1974.  Su devenir profesional lo llevó a la docencia, donde funge como Profesor Asociado del Departamento de Letras Hispánicas de la Universidad de Texas en Brownsville. Es Editor en Jefe de la Revista Literaria Novosantanderino. Su obra de creación literaria en las modalidades de poesía y cuento, así como también sus ensayos críticos literarios aparecen en las siguientes publicaciones:  A Quien Corresponda, Baquiano, Borders Review, Caligrafías, Gaceta Literaria, Cien Pies, El Bolígrafo, El Catalejo, Eldígoras, Hybrido, Matamoros Literario 2000, Novosantanderino, Pez Volador, Torre de Papel, Voces  y Zopilote.


 

FIN DE AÑO

 

En víspera de fin de año

se propone ejercicio contable

que irremisible propague la justicia

y con esmero adicione los haberes.

 

Llega la plenitud del ciclo

y ahuyenta los vértigos presentes,

contagiando de bellas armonías

los lustros que culminan diligentes.

 

Se repasa el yacer y el quehacer,

y se endilgan al escaño de asesor

reticentes obras y maniobras

de réditos acreditables por mayor.

 

La hacienda comunica parquitud,

las cuentas robustecen por caudal,

de los haberes adquiridos a plenitud

el sustraendo aprisiona  potestad.

 

 

IDEARIUM POÉTICO

 

Haces explosión en neuronal ambiente

cual atómica idea

que promueve la ocasión.

 

Abocada a la praxis

recorres laberintos cerebrales

y al arribo, generarás generadora.

 

Acuciosa, ante el organismo

acudes con presta urgencia

que al comunicar percibes.

 

Reacciono al raudo clamor

y emprendo búsqueda de herramientas

para labrarte prisión y aprisionarte.

 

Haces con sigilo huir el sueño

y con cansancio y con presteza el trazo

mueve falanges-falanginas en combate.

 

El arcano archivo de uso inmemorial

se sugestiona al vértigo y emprende raudo recorrido;

con osadía insiste en interpretar y exponer su manifiesto.

 

El nuevo día te alcanza en pesadumbre

con íntimos borrones y ríspidos acentos

que dejan entrever tu grávida estadía.

 

Luz hiciste entre las sombras vengadoras

y el albor constata irradiador tu condición

comunicante y tu perenne acento.

 

Has parido engendradora y tu fruto

vivirá al cuidado de fraternal convivio

que el acuciante oficio también provee.

 

Buscarás asilo en círculos concéntricos

y será en elogios donde el declamante acento

irradiará tus dotes de elocuencia.

 

Tu errabundo deambular también ha de postrarte

en recintos donde párvulos atentos

harán brillar tu estela en intelecto vivo.

 

¿Cumplirás tu destino antológico

y compartirás lauros con parientes coetáneos?

¡luengo ha de ser entonces tu jornal!

 

 

LABRIEGO

 

Surco tus valles fértiles

preparando tu tierra húmeda

para la fecundación de la simiente;

doy presteza al arado

que habrá de hendir tus firmes laderas

preparando el terreno para esparcir la semilla.

 

Al sentir el apresto para el inicio de faena

te viertes agradecida ofreciendo tus mejores prendas;

y, yo hundo en tierra agradecida

el  apero de labranza que redimirá vuestra estadía germinante.

 

Se escucha el canto del labriego por el ensueño de la oración.

Se venera el tiempo que perdura la gravidez

y cuando te presentes germinada

serás el milagro más grande de Dios.

 

Rebozante de contento cuidaré tus brotes despejando la maleza;

el fruto a su tiempo habrá de reiniciarnos al ciclo

y nuevamente volveremos a sembrar

para levantar nuevas cosechas.

Rito y ritual reiterante

…desde el inicio,

hasta el fin de los siglos.

 

 

ATARDECERES

 

Percibo el tumbo de las olas

en dunas nomádicas y peregrinas

que huyen de la furia adamantina

tierra adentro cual audaces caracolas.

 

El indeciso mar huye y se regresa

como olvidando cumplir un compromiso

y de pronto ante la ausencia de la amnesia

permuta ofuscación resolutivo.

 

El horizonte baja a beber como sediento;

será por eso que huye el errabundo,

evitando proveerlo de sustento,

 

pensando que es el cielo un moribundo,

que abocado en el desierto de la vida,

dispone saciar su sed con su salida.

 

 

OTREDAD

 

Un espejo que cargaba una centuria

cruzó en atávico reflejo…

con ganas de pasar apercibido.

La faz cuya angustia reflejaba

medio siglo en pesadumbre…

en economía llevadera,

miraba sin mirar…

horizonte en lontananza.

Insistente el reflejo al reclamar

riadas perturbantes en la frente…

con vertederos que sin querer desaparecen

en la carga heterogénea a  plenitud…

que insiste en revelar lo inenarrable.

El otro apercibió su dimensión extraña…

y caviló tantos órdenes del día

que formaban su otredad desvanecida.

¡Ser y no ser, sino un objeto

en escaparate añoso!

¡Buscar y de pronto no encontrar…

el original, sino la copia!

Se revolvió con ansia interna…

de atrapar el tiempo en urna de cristal.

Descubrió que el vidrio roto,

un irredento viento…

y el sol a perennidad,

desgranaban los ríos de la arena…

y el vacío reclamaba su alquiler.

Al escapar el último metéoro…

urgido por su arriendo,

sonó el estruendo…

y huyó su otredad.

 

 

FRONTERAS

 

Tierra donde se borran los perfiles humanos…

                                                            …y se bordan los políticos

                                   

                                    que inciden en tendencias

que, a veces, dividen…

y separan.

 

 

Río que ataca …            itinerante…

                        quien osa cruzar su vado sin permiso,

            evitando cuotas…

y cuestionamientos…

 

                                    …sin límite…

 

Límite… limítrofe… limitación… ilimitada…

y …limitante

 

                        celoso y ceremonioso.

 

            O eres río tracicionero,

            o eres diminuta brisa ardiente…en mar de perlas solariegas,

y atrapas, y convences, y con crueldad…       

…sacrificas.

 

Enmarcas  las  fronteras de la vida…

                                                                y de la muerte,

                                  las fronteras artificiales de los hombres…

            que siegan sin piedad las ilusiones.

 

¿Cuándo  humanizarás tu semblante,  

                           para que los hombres

                          reubiquemos tu sitial…

                                 desprovistos de temores agobiantes?

 

 

 

 

JUAN ISMAEL RAMÍREZ LABASTIDA


Nació en la Ciudad de México, D.F. (1976). Escritor y editor. Licenciado en psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha participado en numerosas actividades culturales y lecturas de sus poemas patrocinadas por la UNAM, la Sociedad Artística La Sangre de Las Musas, el Instituto de Cultura de la Ciudad de México, el Instituto Mexicano de la Juventud, el Centro Cultural Coyoacanense, el Grupo Cultural “Goliardos”, la Universidad del Claustro de Sor Juana, la Universidad Autónoma Metropolitana/Plantel Xochimilco, el Centro Cultural “José Martí”, el Centro Causa Joven, el Centro Cultural “Ricardo Flores Magón” y la Galería del periódico Síntesis de Puebla, entre otros.  Es editor del Fanzine Los Avengers de la Facultad de Psicología de la UNAM desde Junio del 2000. Ha publicado sus poemas en el Suplemento CARTAPACIOS del periódico Ecos de la Costa, Colima y en las revistas electrónicas: Fuga y Art & Comic.


 

¿QUÉ MARCA DE CIGARROS FUMAS?

 

Odio el tabaco,

es un olor espantoso,

no soporto ver el humo rondando frente a mi cara.

Pero cuando veo que Aide fuma se me olvida todo eso,

lo hace con una seguridad que ya quisiera tener yo cuando bebo,

no se que marca de cigarros fuma,

pero se que lo hace bien.

Ayer la encontré en el metro fumando,

lo hacía con tranquilidad,

con cierta resignación a la idea del cáncer pulmonar,

me acerqué a ella y no me importó el humo,

ni las cenizas que van cayendo poco a poco sobre el piso,

al lado de Aide se encontraba una señora,

volteaba hacia nosotros y hacía gestos de desaprobación,

muecas y fruncía la boca,

solo le faltó toser haciendo como que le irritaba la garganta;

a Aide no le importó eso,

siguió fumando,

me beso y nos fuimos de ahí,

no se si será bueno que algún día le pregunte

¿qué marca de cigarros fumas?

 

 

SINTIENDO MI RESPIRACIÓN SOBRE TU TORSO DESNUDO

 

Sólo tendríamos esta colchoneta de hule espuma,

un retrete,

a veces agua para bañarnos,

quizás comida mala

y un litro de agua purificada.

Pero al menos tendríamos algo.

Y buscaría un empleo,

de lava platos,

de empleado en una tienda de puros

o de mendigo.

Aún cuando solo quisieras llegar por las noches

y acostarte junto a mí

y sentir mi respiración sobre tu torso desnudo,

aún cuando solo llegaras a eso,

tendríamos algo.

 

 

TODO COMENZÓ CON 10 MINUTOS

 

De repente te vi parada frente a mi,

subimos al auto y lo arranqué,

solo platicaríamos 10 minutos

y acabamos juntos durante 9 horas,

y aquel viernes solo iríamos a ver películas

y acabamos bebiendo cerveza y acostados sobre el pasto;

no supe como pero nos besamos,

y todo comenzó con 10 minutos

y ahora te hablo de mi muerte,

de las personas tan desagradables que caminan

por los pasillos de los centros comerciales,

de los gordos que tiene el cuello tan negro como una cucaracha gigante,

de todo lo que no “amé a Grissel”,

de las veces que tuve que  meterme en hoteles de 50 pesos;

y todo comenzó con 10 minutos

y ahora hasta pienso en que vivas conmigo,

en que estés a mi lado cuando me abran el estómago

y metan el bisturí;

solo serían 10 minutos

y ahora  te pido que me acompañes al gastroenterólogo

y que esperes a que me muera o a que me hagan un transplante de hígado.

 

 

TUS DIENTES ARRANCÁNDOME EL ALMA

 

Aide me dejó fotos suyas

Y también una copa de cristal que tiene que llevarle a no se quien;

---que se rompa la maldita copa----- me dijo Aide anoche,

y sobre las fotos no me dijo nada,

pero también dejó mi cuello marcado con sus manos,

no es visible,

pero yo lo las siento;

y también me doy cuenta de su estómago gruñendo;

y hoy quería que me quedara en casa,

me dolía la cabeza y el vientre;

pero aún cuando después de dejarla en su casa

alguien se acercara con un machete y quisiera quitarme los zapatos,

mi dinero y lo que me queda de cuerpo,

aún cuando sucediera eso,

prefiero ver el afilado machete amenazante

y soportar golpes en el estómago,

a no sentir sus dientes arrancándome el alma.

 

 

UN RADIO DE ONDA CORTA EN LA BAÑERA

 

Hasta ahora no había pensado en que sucederá si Aide me deja,

lo mejor que podría hacer es irme a un departamento solitario,

en un barrio totalmente desconocido,

y cuando no soporte más,

me meteré a la bañera y dejaré caer un radio de onda corta,

y si el departamento no tiene bañera cerraré todas las ventanas

y abriré la llave del gas

y si no hay gas,

venderé todo lo mío y llenaré de alcohol el cuarto,

quizás no muera de eso,

pero sería un buen intento.

A mis 25 años ya tengo un hoyo en el estómago,

una hernia y terribles momentos de tristeza;

es mejor dormir cuando no te queda nada,

y si no puedes dormir aun cuando tomes pastillas y bebas whisky,

lo más honesto es atarte una cuerda en el cuello y

colgarte en un lote baldío.

   

 

 LINA ZERÓN

Nació en México (1959). Poeta y editora de la revista literaria virtual ENTREAMIGOS. Estudió la Licenciatura en Relaciones Internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su poesía ha sido traducida al francés, alemán, inglés, sueco y próximamente portugués. Ha sido invitada en varias ocasiones a leer su obra tanto en países de Europa como América Latina, el Caribe y Estados Unidos. Su poesía aparece en antologías de Estados Unidos, Uruguay, Francia, Suecia y México. Para el año 2002 es la poeta invitada para los talleres de traducción de Bretaña por el Traductor Claude Couffon. Algunos de sus libros son: Luna en Abril, poemas (1996), Luna en Abril, sueños (1997), Luna en Abril, cartas (1998), editados estos tres por CIEN Editores, México; La Espiral de Fuego, edición bilingüe, francés-español, editado por L’Harmattan, París, Francia, 1999; Rosas Negras para un Ataúd sin Cuerpo, editado por Stel Blau, Barcelona, España, 2000; Blau y Mezcla de piel, edición bilingüe, alemán-español, Flor y Piedra Editores, Berlín, Alemania, 2000.


 

AÑADIRTE A MI PIEL

Quiero hervirte
en el centro de mis suspiros,
desgreñar tus ansias en mi ansiosa piel,
y encender piras infinitas
en la avenida de mis piernas
para guiar tu clavel por mi noche.

Desmadejar tus besos con mis besos,
en la flor de mi naranjo adormecer tu sed.
Sentir en mi elástico triángulo
azules bocanadas
y convertirte en amaranto ocaso,
para deleitarme con tu espuma,
para echar anclas,
para perseguir gaviotas,
para morir en ti.


DESCONSUELO

 

Dios ¿dónde estás?

Acaso en la débil ala de una mariposa,

en el monótono zumbido de la abeja

o en la gaviota que roza vagamente la playa.

 

Te busco

en el crepúsculo vacío de invierno,

en la luz sin frontera de mis ojos,

en la melancólica sombra del ciprés.

 

Palpitan en mi pecho reflejos de aurora.

y no estás.

Tampoco en el alud de tatuados dolores,

en el breve escalofrío de mis párpados azules,

en la marimba interna de mi cuerpo.

 

Tal vez mis rezos llegaron tarde a la cita,

tal vez eres pedestal de oro inaccesible,

anzuelo en el fondo sin carnada

y yo hambriento pez en la noche del océano.

 

Tal vez seas omnipotente campo y yo roja hormiga.

 

Tal vez seas flama desprendida del sol

y yo ciego espejo incapaz de reflejarte.

 

 

AHÍ, DONDE


En la blanda cavidad de mi cuerpo
ardes.
En el espacio donde impera la noche
tiemblas.
En las sombras donde los dementes clemencia piden
te arrodillas.
En la profundidad del sueño roto
apareces.
En nombre del Maestro que llegó a salvarnos
imploras.
Ahí, donde el olvido a jirones llega
palpitas.
Ahí, donde tu memoria no tiene sosiego
existo.
Ahí donde el alma absorta se ciñe uno a uno
yacemos juntos.
Ahí donde mi corazón oprimo antes de que el llanto llegue
y me avergüence
te desconozco.

Ahí, donde mi delgado silencio te interroga,

te perdono.