Miami
Estados Unidos
Año X

 Nº 59/60

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

 Dra. Aida M. Beaupied

Chestnut Hills College

Pensilvania

 

 Dra. Niza Fabre

Ramapo College

Mahwah, Nueva Jersey

 

 Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dra. Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

 

 

 

ENTREVISTA CON EL ESCRITOR CUBANO

CARLOS ALBERTO MONTANER

   

  por

 

Maricel Mayor Marsán

 

Carlos Alberto Montaner nació en La Habana, Cuba (1943). Reside en Madrid desde 1970. Ha sido profesor universitario en diversas instituciones de América Latina y Estados Unidos. Las universidades Francisco Marroquín (Guatemala), San Francisco (Quito) y Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (Perú) lo han nombrado Profesor Visitante. En Madrid, suele dictar un curso sobre la Historia de la Libertad en la Universidad Francisco de Vitoria.

Es escritor y periodista. Varias decenas de diarios de América Latina, España y Estados Unidos recogen desde hace más de treinta años su columna semanal. La revista Poder lo ha calificado como uno de los columnistas más influyentes en lengua española. Se calcula en seis millones de lectores semanales quienes tienen acceso a sus artículos en español, inglés y portugués. Dirige la agencia de noticias Firmas Press.

Ha publicado una veintena de libros. Varios han sido traducidos al inglés, al portugués, el ruso y el italiano. Entre los mas conocidos y reeditados están Viaje al corazón de Cuba, Cómo y por qué desapareció el comunismo, Libertad: la clave de la prosperidad, y las novelas Perromundo y 1898: La Trama.

En 1978 la Editorial Planeta y la Universidad de Arkansas editaron un libro de crítica sobre su obra (La narrativa de Carlos Alberto Montaner). Dos de sus más polémicos y divulgados ensayos son los “best-sellers” Manual del perfecto idiota latinoamericano y Fabricantes de miseria, ambos escritos con la colaboración de Plinio Apuleyo Mendoza y Álvaro Vargas Llosa.

En 2001 publicó Las raíces torcidas de América Latina. En este libro Montaner aborda desde una perspectiva histórica uno de los asuntos más acuciantes de nuestra cultura: ¿por qué la América surgida de la colonización ibérica es el segmento más pobre e inestable de Occidente? Antes de esta obra, el autor, desde otros ángulos, había reflexionado sobre el tema en dos libros también publicados por Plaza & Janés: La agonía de América y No perdamos también el siglo XXI. En 2002, durante el primer centenario de la república, apareció Cuba: un siglo de doloroso aprendizaje, era el resultado de un ciclo de conferencias dictadas en la Universidad de Miami. En el 2003 publicó Los latinoamericanos y la cultura occidental.

En 1990 creó la Unión Liberal Cubana junto a exiliados y cubanos radicados en Cuba. El propósito era llevar el cambio democrático a la Isla por vías pacíficas. La ULC pronto se afilió a la Internacional Liberal. En 1992 fue elegido vicepresidente de la Internacional Liberal, cargo que ocupa desde entonces.


     

“Carlos Alberto Montaner hace un tiempo presentó un libro que se llama La libertad y sus enemigos, editado por Sudamericana... En este libro desarrolla las claves del pensamiento liberal, describe las causas del subdesarrollo latinoamericano y refuta las creencias de la muy arraigada tendencia populista en nuestra cultura.”

 

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Sección de Arte y Cultura

Entrevista a Carlos Alberto Montaner

por María Ángeles Octavio

Caracas, Venezuela

Jueves, 9 de agosto de 2007

 


Con motivos de la presentación de su más reciente libro en el Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, entrevisté al prolífico escritor Carlos Alberto Montaner, quien siempre levanta pasiones, a favor o en contra, e invariablemente atrae a multitudes.

 

MMM ¿En qué etapa de su vida decidió dedicarse a la literatura y el periodismo? ¿Influyó su familia en el desarrollo de su carrera literaria y periodística?

 

CAM Desde muy joven supe cuál era mi vocación. Sin duda, desde la adolescencia. Probablemente la influencia de mi padre, que era un conocido periodista, fue importante. Del periodismo me interesaba la posibilidad de participar en los grandes debates. En cuanto a la literatura, soñaba con dedicarme a la ficción. Me interesaba más dedicarme a la novela que al periodismo, pero las cosas ocurrieron de otro modo.

 

  

MMM ¿Por qué decide radicarse a vivir en España en 1970, una época en que la mayoría de los cubanos que vivían en ese país y en el viejo continente hacían todo lo posible por venir para los Estados Unidos?

 

CAM Precisamente, porque quería escribir. Entre 1966 y 1970 me fui a enseñar a una universidad a Puerto Rico, pero con el objeto de abrirme paso como escritor en una cultura de lengua hispana. Muy pronto descubrí que las oportunidades eran muy limitadas, así que comencé a planear mi viaje a España. Esta oportunidad surgió en 1970, cuando me concedieron una beca en Madrid para hacer el doctorado en la Complutense.

 

 

MMM ¿Qué nos podría comentar acerca de la Editorial Playor, fundada por Ud. en Madrid en la década de los setenta?

 

CAM Cree la Editorial Playor para poder sustentar a mi familia. Fue una empresa dedicada a la edición de libros dedicados a la enseñanza de la lengua y la literatura españolas. A lo largo de los treinta años que existió creo que publicamos unos mil títulos y vendimos varios millones de ejemplares. Como había sido profesor, conocía algunas necesidades y deficiencias del mercado. Lo interesante es que tuvimos cierto éxito, pese a haber comenzado prácticamente sin dinero. Aunque percibía la editorial sólo como una fuente de ingresos para subsidiar mi vida, creo que disfruté la actividad empresarial. Según mi mujer, eso se debe a los genes catalanes de mi familia. Ella, que trabajaba conmigo, procedía de una familia libanesa. Se sentía en su salsa en ese mundo.  

 

  

MMM    En el año 1990 la editorial Plaza & Janés publicó su libro La agonía de América / Indagaciones sobre el fracaso Hispanoamericano y en su prólogo, escrito en el invierno de 1988, Ud. declaraba que se consideraba uno de los últimos utopistas que quedaban en el planeta. ¿Ha cambiado en algo esa definición de sí mismo veinte años después? ¿Es acaso posible la utopía en los tiempos que corren?

 

CAM Hoy soy mucho más pesimista. Me encaja perfectamente la vieja definición del pesimista: un optimista bien informado. Por aquellos años pensaba que América Latina podía llegar a la mayoría de edad y dejar de ser la región más pobre y atrasada de Occidente. Hoy pienso que no es así. Hace 20 años la economía de Brasil y la de China tenían las mismas dimensiones. Hoy la economía china cuadruplica a la brasilera. Pero no sólo es el terreno de la producción. Más grave es el de las invenciones e innovaciones. Un pequeño país como Israel, que cabe en un barrio de Sao Paulo, genera más ciencia y tecnología originales que todo Brasil

 

MMM Con relación a su novela 1898: La Trama, ¿me gustaría saber de qué manera se enteró de los sucesos que conforman esta historia? ¿Fue necesario algún tipo de investigación sobre el tema y sus detalles particulares? ¿Podría elaborar acerca de la misma?

 

CAM Julio Lobo tenía una declaración jurada ante notario de principios del siglo XX, en la que un grupo de anarquistas se responsabilizaba con la voladura del Maine. En 1898: La Trama hay historia y ficción, pero probablemente las cosas sucedieron como yo las novelo. Tras publicar el libro un peruano escribió la historia de cómo un antepasado suyo había hecho llegar la mina que se utilizó para volar el Maine a los insurrectos cubanos.

 

  

MMM Es curioso que un colombiano, un cubano y un peruano escriban un libro titulado El manual del perfecto idiota latinoamericano y que éste se convierta en un best-seller entre los propios latinoamericanos y, de paso, se agote, llevando a los tres autores a retomar el tema en un nuevo libro de debate titulado El regreso del idiota. ¿A qué atribuye Ud. tal acogida de los libros mencionados por parte del público?

  

CAM El éxito de estos libros se debe a que resumen y ordenan las ideas que tienen muchos latinoamericanos sobre las razones que explican nuestro subdesarrollo y sobre los errores y francas estupideces con que la izquierda rabiosa y cierta derecha cerril pretenden solucionarlo. Estos libros de ensayo de corte panfletario triunfan si encuentran al público que se identifica con ellos. Ese era el secreto de Voltaire, padre de este género.

  

 

MMM Algunos de sus libros hablan de la necesidad de una universidad liberal. ¿Cuál es su definición y el por qué de tal propuesta?

 

CAM Me pareció realmente extraordinaria la experiencia de la Universidad Francisco Marroquín en Guatemala. Es una excelente universidad en la que en todas las facultades son obligatorios ciertos cursos de economía política muy bien estructurados y pensados. El hecho de que usted estudie odontología no lo exime de tener que saber cómo se crea o se destruye la riqueza.

 

 

MMM En su libro, La última batalla de la Guerra Fría, Ud. comenta en uno de los capítulos que en la pasada Feria del Libro de Frankfurt el interés por los textos marxistas declinó notablemente y que ya nadie compraba derechos de traducción o ediciones anotadas de Marx o de Engels. Se supone que independientemente de toda valoración personal acerca de las filosofías esbozadas en dichos libros, siempre puede quedar el interés histórico o bibliófilo por parte del público lector y de las instituciones culturales en general. ¿Cuál es su interpretación de tan marcado desinterés?

 

CAM Tras el derribo del Muro de Berlín y la desaparición de la URSS se hizo evidente que el marxismo no era otra cosa que un disparate teórico que siempre conducía al matadero. Reivindicar el marxismo hoy sería como tratar de rescatar la alquimia.

 

   

Continúa...