ColOQUIO
Hablemos con las
manos,
prediquemos la
tristeza
de estar juntos
sin estrellas
que nos miren,
sin arrebatos
de dolor,
siempre
abrazados.
Hablemos en
silencio,
unánimes al
beso...
No se despierte
el tigre
y nos devore
este deseo.
Vitalidad
Me vinculas a la vida
con la sonrisa de
siempre,
con la luz sincera
de tu cuerpo,
con el aire
acontecido en tu pendiente.
Con mis palabras te
pienso
y descifro en tu
figura
el signo del
temblor y el nombre.
Soy el cronista
que usurpa los aromas
que bajo el desliz
suave se evaporan.
milagro
Este sol no atardece
en mis ojos
ni en la palma de
mis manos.
Este sol
delincuente restituye
el aliento de
otras voces y otros cuerpos.
Este sol de quince
años
resume en la
sonrisa
la irrupción de un
milagro.
Salomé
En el espejo diurno
mira su belleza
duplicada,
sus manos hablan
el idioma de la
hoguera
y el eco de su voz
se disemina
bajo la luz blanca
de la estrella.
Hay magia de
soledad
en sus maneras,
flor que retira
sus aromas
si el sol llega.
san manuel bueno
Su voz inicia
como un avemaría,
su tono aislado
nos somete
y al más leve
temblor
abrimos los nudos
del pecho
y de la mente.
Su voz inicia aquí
junto a las cosas
y todo cuando hay
se reblandece y
flota.
Su voz no es de
palabras
sino de miel y
leche
entre las rocas.
bailarín
El bailarín ondula,
huye de sí con
dirección absurda.
Destruye el gesto
cuando corre
y vuelve a
propagar la estatua fiel
bajo la luna.
el bailarín
su cuerpo
es un recurso
de expresión
mientras actúa.
el sueño de eva
Sumida en mar intenso
se despierta con
el cuerpo
húmedo de miedo.
Es Eva la presunta
esposa,
la que asume para
sí
el compromiso de
toda descendencia.
Sus muslos como
ríos vigentes
se abren bajo el
árbol de la vida
y el hombre que la
sueña
ajeno a su
albedrío
certifica su
pecado a toda hora.
adán
Ronda el paraíso
como un potro
cebado.
Exhibe al sol
beligerante
el brillo de su
piel
y los músculos
tensos por el sueño
de un ángel
flexible a sus deseos
bajo su piel de
andrógino negado
se agita el cuerpo
que habrá de ver la luz
para deleite suyo.