Con ella los
recuerdos:
la seda negra de
noche cubre al miedo
y nosotros
sentados sobre el mar
en una sala-jaula
de cristales.
Y es ese el mar
que sale del cuerpo entre sollozos
Y es la tempestad
que se durmió en
el viento
Hay flores presas
el día llega en
penumbra
pero tu mano
prende fuego
incendia el alba
y permanece en las palabras
nada me asusta
ni siquiera los
ojos sellados en el rostro
nada
tampoco la
tristeza de un paisaje de noche
ni nuestros
cuerpos juntos esperando la muerte
Las luces del
candil haciendo sombras
La noche del
verano convertida en cenizas
Los ojos se abren
ciegos
cantan
tu espada es un
objeto del comienzo del mundo
llena
que se hunde
lentamente
en el centro del limo
y se ha fosilizado en la herida
Hay un charco
de luz que aparece
y compartimos
lo tibio de la piel
la habitación
y el grito detenido
degollado
La noche está acabando
por descuido
tiene el rostro
desnudo;
la espiral de la
idea
el espanto:
─usted
está perdido
no es la tierra
Las palabras
enflacan
el sexo duerme
mudo
Ella va hacia el
olvido
hacia su propìo
ritmo lunar
hacia su sangre
y se tiende en el
oro de la luz.
"Imagina
claramente el olor de la flores encerradas,
el de un calor
solar ahora preso en el frío"
silencio en mariposa
¿Qué monstruo te
palpita
te adormece
Quién levanta la
piel de tus costumbres
y hace la cicatriz
el alma de tus días
Qué reloj te grita
el duro acento
para dejar la
sábana irredenta
de flores
quién
ha dormido en tí
durante siglos
Qué mujer lame
tu tibio sedimento
cuando noche
quebrantas una vez más la pelvis recorrida
Quién silba el eco
que surge en las paredes?
Yo
desde mi
extranjería
me sueño en el
resquicio de tu sueño
tomo mi cuerpo
como bagaje cierto
Parto
en esta paridumbre
y sigo mi camino
de sedes
de esperanto
(sueño la costa de
tu nave)
¿Quién te ha bebido?
Vienes a ser la
tierra
en este suave
espasmo de cometa
a liar sobre tu
cama mi cabello: desatas
desde el dorado
ser de tu pupila
el salvaje
silencio en mariposa
y galopan mis
ansias
de gusano
─luna
fría apenas delatada
apenas suspendida
entraña de esta
sed resplandeciente
y yo me vuelvo
toda de desierto
Somos aquí y acaso
la estrella
sutilísisma
tiempo
del que nada
sabrán los que nos siguen
(sin embargo
la tarde brilla
y me llena de
espliegos
la indiferencia de
tu carne)
agonía que diluye
este kilometraje
de universo
y niega mi deseo
Vives
en la materia
prima
confusión de
recuerdo
en la distancia
(vives) entre el fuego y el agua
como una negación
trampa (que me
hace otra mujer)
tu canto es el del
ave
migratorio
(errancia de
gitanos que revientan las palmas)
y tomas otra forma
indescifrable
Eres la narración:
trama en mis
intuiciones
(que a veces se
equivoca; confunde
este
mi alado vuelo
entre el humo y la
rosa).