Miami
Estados Unidos
Año XII

 Nº 69/70

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

 Dra. Aida M. Beaupied

Chestnut Hills College

Pennsylvania

 

Dr. Miguel Ángel De Feo

Grambling State University

 Grambling - Louisiana

 

  Dra. Niza Fabre

Ramapo College

Mahwah - New Jersey

 

Dra. Martha García

University of Central Florida - Orlando

 

Dra. Yvonne Gavela Ramos

University of Miami

 Miami - Florida

 

 Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College

Kendall Campus - Florida

 

Dr. Humberto López Cruz

University of Central Florida - Orlando

 

Dra. Myra Medina

Miami Dade College

North Campus - Florida

 

Dr. Eduardo Negueruela Azarola

University of Miami

 Miami - Florida

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

City University of New York

Columbia University

New York City

 

Dra. Alicia E. Vadillo

State University of

New York - Oswego

   

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

   Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 


México

 

Ana Franco Ortuño


Nació en Ciudad México, D.F. México (1969). Poeta, narradora y editora. Tiene una Licenciatura en Lengua y Literaturas Hispánicas y una Maestría en Literatura Mexicana por la Universidad Nacional Autónoma de México. Obtuvo el primer lugar en el Sexto Certamen de Relatos Cortos para la Igualdad 2002, en Sevilla, España, con el cuento "Casa Vacía". Ha publicado el poemario De la lejanía (México, Tintanueva, 2004) y su poesía forma parte de la colección Sólo 8 poetas (México, Ediciones Arlequín, 2006). Es subdirectora de Ediciones Arlequín, coordina talleres de creación como presidenta del Club Literario de Tlalpan y es la editora en jefe del Periódico de Poesía de la UNAM.


 

 

nostalgia de palabras

 

Nostalgia de palabras

de deseos

como un sabor amargo en la garganta

sueño de lluvia el aire

como olor a naranjas

 

Una escalera de caracol al infinito

un barco encadenado:

estás entre las sábanas y el miedo

 

Un personaje

que gira y jime

(es una geometría)

mira

la casa que se escurre

se deteriora

no como un árbol como

un edificio

árbol falso de piedra

de pisadas que suponen

un camino que se va haciendo angosto

Hay ventanas y puertas

y la niña se asoma

aspira el aire de la ciudad que gruñe

pretende el aire fresco de la lluvia

 

Y tu no sabes cuánto cada verso es una biografía

estoy cansada

y ni la noche se queda para siempre

 

Una tormenta se anuncia en un relámpago

 

Y tú no sabes cuánto

                              cada verso

                                                es una mariposa.

 

 

sueño de mar

 

  Porque revientan las olas del viento en mis oídos

tiemblo

adormecida

al centro del universo

entre el vuelo del ave y de la nube

 

Sueño de mar

en el que se liberan estos ríos

(los ríos que me recorren)

           contengo la eternidad,

la respiración:

                    la cima

 

fuimos viento y llovizna

hubo una noche que desveló los juncos

la inmensidad lo inmenso del recuerdo

en el atardecer

andar el viento

 

y en él el hombre

           sus palabras

           del lado de la magia

 

cuarenta manos que tejen un instante

en medio de lo eterno

 

           tú

principio de delirio y de cascada

montaña y horizonte

 

yo sueño ser la piedra

el patio que rumora:

                  alas de mariposa

                  andar de caracoles

 

 

etla

 

El camino es de tierra y no de mar.

No puedo yo cansarme de andar

este camino que lleva a la ventana:

Ahí está el mundo

y su sonido

en verdes: Ahí la sal del viento y el sol

que hurga mi cabeza.

 

Ahí estoy yo cargada con mi vida

que amablemente nos conduce a veces.

a veces por las piedras                      por el sol.

Conozco este final y no he llegado pero me envuelve

un olor de árboles

y flores rojas

Corre el agua

Corren el viento y un grito de tambores de seda.

Un hechizo convirtió el deseo en millones de hojas

                                              que nos cubren

en millones de insectos que cantan  para ocultar la luz

en su mínimo andar multiplicado

Hay más aves y en su canto se opaca este silencio nube

 

También hay otros personajes:

una lechuza blanca que brilla por la noche

                                                     cuando cruza la plaza.

 

Se ha reclinado el tiempo

ya sólo suena el golpe de mis pasos. No sé si se aproximan

o se alejan

en este vuelo lento.

Viene el otoño (escucho su crujido)

 

 

babel

 

Qué hacer con este sol

cuando ni tú ni yo

ni polvo

 

Y en el discurso se abre la lluvia

y brota

un árbol de manzanas

 

hay pájaros que vuelan esta ausencia

Ni mar tampoco

hacia la tierra

                  en busca

                                de otra nave

 

Dónde quedó Babel

con todos esos muros que gritaron

             la lengua adormecida

dónde el secreto

             rumorando un abismo

                     su ser mañana

                               de tiempo encanecido

 

Trinan

aves mucho más ilusorias

las he visto mirar hacia otras direcciones

                               y convertirse en nube

 

también he visto el río

la sangre que se mece

 

Tú estás de pie

mirándote las manos conducir el recuerdo

y surge

el mito que rompió los sueños

Callas

haces de este silencio

llamas

de flores que se secan

 

Enséñame tu lengua enmudecida

 

Subes las escaleras

conducen

                         al fin de la montaña:

inauguras el grito a espaldas de los siglos

 

Inicia entonces:

miras adentro de tu sombra

(que gime como una rama rota)

 

Siente el principio:

el hágase la luz

y su caída

 

Eres testigo del comienzo del mundo

y has guardado el silencio necesario para volverte piedra

Entonces se confunden los dioses

y te miran

piensan que eres un grillo más

otra paloma

así

nunca dirás el color de la fruta

ni la llave del huerto

que tu sonido es letra entumecida

 

Sueñan

 

(equivocadamente)

 

que guardas el secreto.

 

 

Ritmo

 

¿En dónde está el lenguaje?

me hiere su sonido:

                                               caigo

en esta rueda

                               crepuscular

                               Vértigo:

                                               caigo

 

está en la llama

(me hiere su sonido)

 

Silencio

Está en los ojos

(¿y la caída?)

es parte de esta muerte

fecunda

muerte

 

           en las lágrimas

y el flujo de la noche

en este ser final

(deja que salga)

             un aliento lo envuelve

en esta danza

del cuerpo

                                y la caída

¿dónde el silencio?

en este andar de pájara sin rumbo

 

en dónde el mar

y la calma de su tenue vaivén:

reloj perdido

árbol de tiempo eterno

brillo

solar que aguarda

 

(callan el viento y sus mandatos de ceniza)

 

 

(besa la sabia)

 

Besa la sabia

besa

memoria de reptiles

bésame ser la luna y la caída:

 

Si de luna no existes

entrégate en la fecha de tu anuncio

y dime tu no ser

ni tu prejuicio

 

Bésame la miseria

de este desierto eterno

(corre un niño)

sigue mi sigla vulva tu delirio

dame tu lengua

como si fuera día

                     la buganvilia

dame

como si fuera día la jacaranda

para que el polvo sea quien me avise tu paso

viento

y sepa la fortuna

de este tu orgasmo tibio entre manzanas

 

Entra

corre un río: recinto de la yegua

dime si no es tu piel el firmamento

(sueño)

dame al amanecer tus cicatrices:

cien batallas de piel agonizante

sombra si de nave se trata

(siglos de sueño)

camino en el augurio y en la llama

 

Marca

 

devela en el ascenso

el dogma de tus astros

y el áulico lenguaje de tu cama.

 

 

(necesitamos más horas de luz)

 

Necesitamos más horas de luz

porque el cansancio

se ha ido haciendo muerte

 

Con ella los recuerdos:

la seda negra de noche cubre al miedo

y nosotros

             sentados sobre el mar

en una sala-jaula de cristales.

 

Y es ese el mar

                       que sale del cuerpo entre sollozos

Y es la tempestad

que se durmió en el viento

 

Hay flores presas

el día llega en penumbra

pero tu mano prende fuego

incendia el alba

                     y permanece en las palabras

nada me asusta

ni siquiera los ojos sellados en el rostro

nada

tampoco la tristeza de un paisaje de noche

ni nuestros cuerpos juntos esperando la muerte

 

Las luces del candil haciendo sombras

La noche del verano convertida en cenizas

 

Los ojos se abren ciegos

                                 cantan

tu espada es un objeto del comienzo del mundo

                                     llena

que se hunde                                         lentamente

                           en el centro del limo

                      y se ha fosilizado en la herida

 

Hay un charco de luz que aparece

y compartimos

                   lo tibio de la piel

                                        la habitación

                                                       y el grito detenido

                              degollado

 

La noche está acabando

por descuido

tiene el rostro desnudo;

la espiral de la idea

el espanto:

─usted está perdido

no es la tierra

 

Las palabras enflacan

el sexo duerme

                                  mudo

 

Ella va hacia el olvido

hacia su propìo ritmo lunar

hacia su sangre

y se tiende en el oro de la luz.

 

"Imagina claramente el olor de la flores encerradas,

el de un calor solar ahora preso en el frío"

 

 

silencio en mariposa

 

¿Qué monstruo te palpita

te adormece

Quién levanta la piel de tus costumbres

y hace la cicatriz el alma de tus días

Qué reloj te grita el duro acento

para dejar la sábana irredenta

de flores

quién

ha dormido en tí

durante siglos

 

Qué mujer lame

tu tibio sedimento

cuando noche quebrantas una vez más la pelvis recorrida

Quién silba el eco que surge en las paredes?

 

Yo

desde mi extranjería

me sueño en el resquicio de tu sueño

tomo mi cuerpo como bagaje cierto

Parto

en esta paridumbre

y sigo mi camino de sedes

de esperanto

(sueño la costa de tu nave)

 

 

¿Quién te ha bebido?

 

Vienes a ser la tierra

en este suave espasmo de cometa

a liar sobre tu cama mi cabello: desatas

desde el dorado ser de tu pupila

el salvaje silencio en mariposa

y galopan mis ansias

de gusano

luna fría    apenas delatada

apenas suspendida

entraña de esta sed resplandeciente

y yo me vuelvo toda de desierto

 

Somos aquí y acaso

la estrella sutilísisma

tiempo

del que nada sabrán los que nos siguen

(sin embargo

la tarde brilla

y me llena de espliegos

la indiferencia de tu carne)

agonía que diluye

este kilometraje de universo

y niega mi deseo

 

Vives

en la materia prima

confusión de recuerdo

en la distancia (vives) entre el fuego y el agua

como una negación

trampa (que me hace otra mujer)

tu canto es el del ave

migratorio

 

(errancia de gitanos que revientan las palmas)

 

y tomas otra forma indescifrable

Eres la narración:

trama en mis intuiciones

(que a veces se equivoca; confunde

este

mi alado vuelo

entre el humo y la rosa).