Miami
Estados Unidos
Año XIII

 Nº 73/74

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

 Dra. Aida M. Beaupied

Chestnut Hill College

Pennsylvania

 

Dr. Miguel Ángel De Feo

Grambling State University

 Grambling - Louisiana

 

  Dra. Niza Fabre

Ramapo College

Mahwah - New Jersey

 

Dra. Martha García

University of Central Florida - Orlando

 

Dra. Yvonne Gavela Ramos

University of Miami

 Miami - Florida

 

 Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College

Kendall Campus - Florida

 

Dr. Humberto López Cruz

University of Central Florida - Orlando

 

Dra. Myra Medina

Miami Dade College

North Campus - Florida

 

Dr. Eduardo Negueruela Azarola

University of Miami

 Miami - Florida

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

City University of New York

Columbia University

New York City

 

Dra. Alicia E. Vadillo

State University of

New York - Oswego

   

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

Asesor de Arte

Carlos Quevedo


 


 

RECURSOS ESTILÍSTICOS Y RITMO POÉTICO

EN SOLITAR, DE ENA COLUMBIÉ

 

por

  

Rafael Zaldívar Palacios

   

Editorial AlphaBeta

Colección Bilingüe

Miami, Florida, EE.UU. (2011)

ISBN: 0-9788539-4-6

80 pp.

 

     Los que tenemos el lujo de conocer y ser amigos de Ena Columbié,  somos conscientes de sus destrezas en el manejo de la lengua; las que se han hecho presentes, una vez más, en su penúltimo libro de poesía, Solitar, presentado al público recientemente en Miami; y que llegó a mis manos, al otro lado del mar, “por obra y gracia” de su autora. Este nuevo, y no último texto, nos muestra sus habilidades en el uso de significativos recursos estilísticos que se hacen recurrentes y la llevan a lograr un ritmo implícito en sus versos libres, dotándolos de cierta musicalidad, cadencia y fluidez, expresadas en las transiciones o conexiones mentales que van más allá de la oración, sintagma o estructura que constituye el verso: encabalgamientos, pausas, longitud de períodos fónicos, enlaces extraoracionales, repeticiones, anáforas, elipsis, etc. ; en fin, recursos que ponen de manifiesto ese don lingüístico intrínseco en la personalidad de Ena, y logrado en su poesía mediante la síntesis significativa.

     Los encabalgamientos −intensificadores sonoros del verso por antonomasia−, Eurínome/separó el mar del firmamento/y danzó sobre sus olas contra el viento norte.” “danzó frotando sus manos y su sexo/con calor y por lujuria.” “Eurínome tomó forma de paloma y/aleteó en el clímax histórico del primer orgasmo.” (Poesía. 10); las pausas, “la penetró serpenteante () lascivo/haciendo estallar los planetas () los pelasgos () las estrellas.” (Poesía. 10); y las repeticiones, “y danzó sobre sus olas contra el viento norte. /Danzó frotando sus manos y su sexo” (Poesía. 10) logran no solo dotar los poemas de ritmo, sino que se prolongan de un verso a otro hasta hacerlos progresar temáticamente. Este último recurso tiene su clímax en el poema “Bailarina”, donde la repetición o iteración de la forma verbal baila, apoyada por la coordinación copulativa a través de la conjunción “y” (“baila y baila”), y el uso de los verbos de movimiento revolotea, estira, gira, juegan, ondea, levantan, caen contribuyen al logro rítmico del verso. También evidente en el poema “Complicidad”, en el que se entrelazan las repeticiones anafóricas con el paralelismo sintáctico que a mitad y al final se cierran en versos-enunciados extraoracionales: “y la paciencia de la espera” (verso 8)/ “y de silencios también… muchos silencios.” (verso18) (Complicidad. 40). La repetición de palabras constituye, por asociación o por contraste, un factor a la vez sintáctico y rítmico.

     Además, es muy común encontrarse el uso de la conjunción “y” con valor de enlace extraoracional, usada al comienzo de un período e interpretada como marca de enlace con lo dicho o pensado anteriormente. Su comienzo absoluto en la poesía de Columbié tiene como objetivo encabezar una réplica o indicar reticencia, ironía o contrariedad; en todos estos casos se atenúa el valor copulativo en dichos contextos, “y yo trato de encontrar/la firma en la pintura.” (Bailarina. 26). Este valor extraoracional, donde la conjunción no es un enlace dentro de un período, sino que expresa transiciones o conexiones mentales que van más allá de la oración-verso, mostrándonos que la poeta sabe extrapolar la sintaxis oracional a la eficacia constructiva del verso no solo sintáctica sino, además, semánticamente, a manera de síntesis irónica de todo lo dicho con antelación; viene a ser un tipo de cierre semántico y sintáctico de todo el poema. Otros ejemplos de este recurso son: “y se volvió cazador.”/ “y su tiempo pasó.” (El Hombre Junco. 28); “y día a día espera la llegada del tren/que se lo lleve.” (Ulises. 32); “y para comunicarnos bastarían/las miradas  los gestos   las sonrisas” (Primitiva. 36); “y un cigarrillo espera impaciente/el ramo de Nomeolvides.” (La Indiana. 56); “y como siempre prodigiosa    me queda la montaña.” (Viaje a Baracoa. 58). En todos los casos, la habilidad en el uso del recurso lingüístico tiene su correlato rítmico por un lado; y por el otro, la síntesis poética; que en conjunto hacen conjugación y capacidad de la poetisa en la conclusión caústica, donde los matices irónicos, apasionados, reticentes, tiernos, desgarradores, y múltiples más, se hacen presentes desde el espíritu de la mujer que desborda sus vivencias, sus amores, sus dolencias, su más íntimo ser.

    Es importante también en el poemario el ritmo fonético a través de los acentos de intensidad; los grupos fónicos separados por pausas están formados por uno o más grupos rítmico-semánticos, cuyas sílabas gravitan sobre una sílaba más fuerte que las demás, la cual es como el núcleo intensivo de su grupo. La estructura rítmica tiende a determinar estructuras sintácticas que no indican normas gramaticales, sino de motivos rítmicos que dejan sentir su influencia. Tanto la intensidad como la cantidad son elementos capitales para el ritmo musical del verso, del poema y del lenguaje poético, y en ello Ena Columbié maneja el verso a sus anchas, pues logra sus mejores intensidades en versos y poemas cortos; baste mencionar Poesía, Dulce, Eurínome Erectus, Tacto, Tempo, Cuento de Cuaresma, Ulises, Primitiva, Entrega, Manos, Dos, La Ostra, La Nota, Los Recuerdos, Guantánamo, La Indiana, Viaje a Baracoa, Isla, Para Anielka y El Regreso.

     Todo lo que es la autora se revierte ineludiblemente en su poesía; los versos destilan su carácter, su pasión, sus requiebros, sus dolores y sus agonías; son el reflejo fiel de lo que ha ido cincelando a golpe de hacer, de replantearse la vida, el mundo, sus alegrías y sinsabores para lograr Solitar, veintiocho poemas en cinco apartados en los que la riqueza de los recursos en el logro del ritmo poético se convierten en sus constantes estilísticas. 

Rafael Zaldívar Palacios nació en Guantánamo, Cuba (1956). Ensayista y crítico literario. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Oriente, Cuba; Diplomado en Pedagogía por la Universidad Particular de Loja, Quito, Ecuador; Maestría en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, España, y la de Cienfuegos, Cuba. Ha sido profesor e investigador del área de Lengua y Literatura, y en la actualidad se desempeña como profesor del Colegio privado Fundación Colegio Americano de Quito, donde está vinculado al Bachillerato Internacional. Tiene múltiples investigaciones y estudios sobre la lengua publicados en revistas cubanas como: El Mar y la Montaña, Boletín informativo de Ciencias Médicas, Revista Científico – Metodológica del Instituto Superior Pedagógico de Guantánamo y la Revista de los Institutos Superiores Pedagógicos. En el exterior, ha publicado en las revistas digitales: La polymita y La Peregrina Magazine.