Miami
Estados Unidos
Año XIII

 Nº 73/74

Escríbanos   

 

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

 Dra. Aida M. Beaupied

Chestnut Hill College

Pennsylvania

 

Dr. Miguel Ángel De Feo

Grambling State University

 Grambling - Louisiana

 

  Dra. Niza Fabre

Ramapo College

Mahwah - New Jersey

 

Dra. Martha García

University of Central Florida - Orlando

 

Dra. Yvonne Gavela Ramos

University of Miami

 Miami - Florida

 

 Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College

Kendall Campus - Florida

 

Dr. Humberto López Cruz

University of Central Florida - Orlando

 

Dra. Myra Medina

Miami Dade College

North Campus - Florida

 

Dr. Eduardo Negueruela Azarola

University of Miami

 Miami - Florida

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

City University of New York

Columbia University

New York City

 

Dra. Alicia E. Vadillo

State University of

New York - Oswego

   

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

   Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 


MÉXICO

 

Raquel Huerta Nava


Nació en la Ciudad de México, D.F. (1963). Poeta e historiadora. Graduada en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Ha sido asistente de investigación histórica en importantes instituciones como: Archivo General de la Nación; Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia; Dirección del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México; y El Colegio de Michoacán. Ha publicado en revistas y suplementos culturales de México, Estados Unidos, España, Argentina, Canadá, Cuba, El Salvador, Perú y Ecuador. Su obra ha sido incluida en numerosas antologías nacionales e internacionales. Ha publicado  más de veinte libros de poesía, biografía y difusión histórica entre los que destacan: La plata de la noche; Tramontana; Gonzalo Guerrero; Bernal Díaz del Castillo; Alexander von HumboldtPrimera historia del viento; Mujeres insurgentes; Acatempan; Charlas de café con Emiliano Zapata; Por la manchega llanura. La influencia de el Quijote en León Felipe. Obtuvo las becas editoriales del INBA y en dos ocasiones la beca “Edmundo Valadés” del Fonca para revistas literarias del Distrito Federal por su revista El Cocodrilo Poeta. Premio Nacional “Vidas para Leerlas”, del Conaculta para la creación de biografías por su investigación sobre Vicente Guerrero. También obtuvo la Beca Eulalio Ferrer del Centro de Estudios Cervantinos.


 

 

Señales en el espejo
 

La voz del corazón ya no me sirve
el aire se estremece al contacto de las nubes
como un rumor de viento marino
marejada de las horas lentas
que tocara los márgenes del tiempo
busco el signo revelador de la existencia
en la sutil esencia de la arcilla.
 

 

Código del alba

Al descifrar el laberinto
habrá que reparar el canto de las aves
resguardado en los postigos del umbral
para encender el fuego de la aurora.

 

 

Conjuros para el primer viento

 

Te invoco ahora después de tanto tiempo
de todas las derrotas de la carne
en los grises pasillos de hospital
donde los blancos sueños de la muerte
desfilan como el fuego de san Telmo

                                                  (hospicios de escritura)

Te llamo ahora después de tanto tiempo
gradación de intensidades en octubre
      veladura de fantasmas
      memorias encubiertas
      en antiguos almanaques de familia
      yacen bajo un manto de hojarasca

                                                  (
los llanos del alba:

                                                  caminos alados de la voz
)
 


Febrero en la tormenta

 

a Efraín Huerta

 

Para encontrar un nombre diferente,

es necesario borrarnos la memoria

como olvida el fósforo a la llama que lo incendia

el pájaro se olvida del asombro

cuando el grito de la vida es un silencio

y la mar es un desierto

cenizas de los hombres

en el atardecer de las hogueras.

 

El aire se enrarece, se ilumina

la tempestad rueda por los cielos

estallan en coléricos relámpagos

vientos de febrero enloquecido.

 

Todo es luz, la sombra es luz

como luz

    es tu cuerpo hecho ceniza.

 

  

Recinto de sombras

 

a la ciudad de México

 

Las formas del aire son tus penas

cristales de ciudades enmohecidas

por el peso brutal de tanta historia

el hastío de vivir en un país sin alma.

 

Las formas del aire son tus besos

flameantes como el aire de mayo

como la tarde en la ciudad ardiente

desierto de lágrimas amargas

sembrado con perlas de silencio

de ese inmenso amor en el vacío

la calle sin memoria del absurdo

tus manos tu vehemencia son la nada.

 

El aire gran señor de los espacios

aparente persistencia de la niebla

ausencia del soplo en el espejo

transparencia del mundo

fuga del viento tempestuoso.

 

 

Rosa de los vientos

 

 para Jorge Ruiz Dueñas

 

El navegante escucha la voz

del cielo nocturno.

Con el sólo instrumento de su vista

y un mapa trazado hace siglos

se guía por la Estrella Polar,

el multicolor destello de las Pléyades

de Sirio la luz más blanca,

               la luz más pura.

 

Tras la urdimbre de las nubes

se tejen los destinos del viajero

sonidos de nocturnos caracoles

mecen el trayecto de la nave.

 

Con la piel curtida de estrellas

la mirada que descifra tempestades

en el color del viento

                   nos conduce

hacia el más seguro de los puertos.

 

 

Apuntes de alquimista

 

Todo se vuelve         luna

            amuleto de lágrimas

            aliento del viaje de la vida

 

Todo se rompe         estalla

            rituales de la sangre

            atadura de la voz

            prolongación del grito

            corazón envenenado

 

Todo se vuelve         polvo

            trebolación del alma

            crepitan los trozos de mi cuerpo

            palpita lento el vaho

            destila los jugos esenciales

 

Todo es lento         calmo

            metalurgia de la plástica en el lienzo

            huellas de saliva y llanto

            mi terco corazón enfebrecido

            en este breve lapso en que vivimos.

 

 

Naturaleza muerta vegetal
               

Perfilo aromas de cantárida
          en el código de la extrañeza:
          letras muertas
          al filo de una sábana.

Tu cuerpo calcinado de deseo
          martirio de la carne
                    tatuaje de la restricción

                                                  (pulir la imperfección
                                                  en los instantes)


Florezco en tu cuerpo desnudo
donde el azul furtivo
es el canto de las alas
que hiere la dorada piel de los desiertos.

 

 

Rue de Saint Michel
 

Sombra entrepernada con la carne
tu cuerpo que en el mío se estremece
                                        qué infiernos de la fiebre
                                        qué soledades nos habitan
en la cúspide absoluta de la llama
                                                            atajo de la muerte
retorno de la piel humedecida

                                                  (era preciso hundirse
                                                  para lamer el fondo del pantano)


estallan ardientes los jilgueros
destilan la semilla de la luz:
      un glande cubierto de rocío
            suculento fruto contenido
                  flor de incendios
                        saeta helada
                              bala expansiva del deseo.
 


Evocación de Granada

 

1

Estremece aires en la fronda

fino resplandor de otro plumaje

círculos mudéjares

para tu lento amanecer de primavera

tras los anchos muros y tus calles de cal y canto

eres ciudad dorada  cielo e infierno de mi vida

resguardas el fulgor de un hálito encantado

florecido bajo el tenue manto del laurel

y la suave caricia de la albahaca.

 

2

Tu cuerpo de sólidos encajes

pasión de arquitectura   lujuria de tus muros

sublime textura del amor.

El canto de la fuente al centro de tu origen

está protegido por esos suaves leones de cantera

mudos testigos de tu aliento.

 

Ah, ciudad perfeccionista,

de palabra suave y ademanes refinados

visitarte es cruzar el umbral de todos los misterios

alcanzar la cima del pensamiento humano

que refulge en la sangre de tus hijos.

 

3

A un rincón culpable de luz y melodía

llega el tumulto de los gritos

que ensordecen al mundo desolado

sus andamios colgados de un suspiro

el paso continuo de la gente

colmada de odios / anhelos / esperanzas

cada vez  / otra vez /  siempre

algunas veces ciega / sorda / muda

frente al acto / palabra / pensamiento ajeno

como si los sueños no existieran.