UNA PERSONA ASÍ…
Una persona así…
levanta el polvo
de las aceras del paraíso
desapolilla el
sexo de los ángeles,
hace gemir los
goznes
de las puertas
prohibidas,
perturba a los
relojes,
insolenta sus
arrugas y sus años.
Una persona así…
bebe atardeceres
marinos para capear su soledad,
se acurruca detrás
de su rodilla
para robarle
palabras a la espera
y ponerlas a jugar
en ordenado desparpajo.
Una persona así…
Te quiere.
ESTACIÓN DE
CENIZAS
A veces,
como ahora
me encuentro en la
estación de las cenizas
ruinas
donde no trinan
pájaros
campos yermos
silencios
catacúmbicos
fantasmas
aullantes
deambulando los
días y las noches.
A veces el miedo
sobresalta mi espíritu
dejando piedras
como rastro
y se que la
valeriana
no ahuyentará mis
demonios insomnes.
TUS OJOS
Tus ojos
aturdimiento de mi
razón
oleaje de
alcatraces
en playas
donde ancla el
deseo
agazapado en roces
de meñiques
y temblor de
vientre.
Tus ojos
claves de amor
en la penumbra de
la madrugada
asidero de
huracanes
golfo de veleros
naufragados.
Tus ojos
centellas de
murano
a veces asombro y
desamparo
me miran
esta tarde
y es la última
vez.
LA MALA EDUCACIÓN
Tu huías,
yo me escudaba
en cicatrices de
olvido,
y una chispa de
pedernal antiguo
y el azar
y la mala
educación de los patriarcas
se unieron y…
Mujer
me has abierto
caudales de ternura
hasta ayer
cubiertos de polvo y abandono
en la penumbra
desataste mis
temores
y fuimos al
encuentro
de humedades
y aullidos
emergiendo
desde el centro
del deseo.
Ahora sonámbula me
pregunto,
¿Dónde estás esta
noche
cuando las
estrellas me saludan
con un guiño?
CUERPO QUE FLORECE
Terquedad
de siglos
negación de sus
antojos
deseo perseguido
condenado al
exilio
ahora contigo
vivo y desbordado.
Cuerpo que florece
en arrebatos de
ternura
miradas que se
cruzan
silencios que
recuerdan otras heridas
pero va y se
abandona
a la epifanía
del encuentro.
ÉXODO
He huido de sus
territorios y
rituales
circunscitorios,
me indigna su
exactitud
al decretar la
muerte,
me rió de sus
cálculos
bancarios,
de sus miedos a
perder
lo siempre mal
habido.
De sus máscaras
de papel carcomido
por la orina.
Si, ustedes,
banqueros,
leguleyos
politiqueros
pastores,
y obispos
condenatorios.
El poder me es
ajeno…
¡Excepto cuando mi
cuerpo estalla en un orgasmo!