Miami
Estados Unidos
Año V

 Nº 29/30

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesores Técnicos

Daniel Berdeguer

Luis H. Beltran

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

 

 

 

CONVERSANDO CON MARÍA KODAMA

 EN ESPAÑA

(LA PRESENCIA DE BORGES A FLOR DE PIEL)

por

 Maricel Mayor Marsán

 

María Kodama nació en Buenos Aires, Argentina, hija de un arquitecto japonés. Escritora, traductora y profesora de literatura. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, ejerció como profesora durante varios años y publicó en colaboración con Jorge Luis Borges: Breve antología anglosajona (1978), Atlas (1984), testimonio de viajes que ambos realizaron juntos alrededor del mundo, y una traducción del primer libro de la Edda Menor de Snorri Sturlson.  Preside la Fundación Internacional Jorge Luis Borges con sede en Buenos Aires. Pese a que tiene una serie de libros pendientes de publicación, María ha preferido poner en orden todo lo relacionado con la vida y obra del gran escritor antes de dedicarse a su propia obra. Según ha dado a conocer recientemente, tiene planes de comenzar a publicar sus libros el próximo año en orden cronológico, de acuerdo a la fecha en que los fue escribiendo, y es posible que un libro de cuentos sea el primero en ver la luz.

 

La historia de María Kodama está íntimamente ligada a la vida e historia del escritor argentino Jorge Luis Borges. Discípula desde temprana edad del autor, fue también una admiradora de su obra, su compañera de trabajo y de viajes durante más de diez años, su segunda esposa, su viuda y lo más importante de todo: su mejor amiga. Y digo su mejor amiga, porque a pesar de que Borges tuvo muy buenos amigos a lo largo de su vida, ella se entregó en cuerpo y alma a salvaguardar el patrimonio borgiano mucho más allá de su muerte, con la elegancia, discreción y decencia que la caracterizan, tal y como a él le habría gustado.

 

Aparte de colaborar con él en la dirección de su colección Biblioteca Personal  y en otros proyectos importantes, se puede decir que María Kodama fue el gran sostén de la actividad literaria y personal de Borges durante la última década de su vida, quizás una de las más intensas.

 


 

Aunque nos conocimos hace un tiempo atrás y hemos coincidido en varias ocasiones, no había tenido la oportunidad de hablar con ella acerca de ciertos temas hasta hoy día cuando conversamos en los predios de la Fundación Antonio Gala durante un paréntesis de las actividades del festival de poesía Cosmopoética. De modales suaves, voz baja y rostro risueño, la presencia de María Kodama inspira a todos a un momento de reflexión sobre la vida y obra de uno de los creadores más universales de la literatura en español.

 

MMM: ¿Cómo conociste a Borges?

 

MK: Borges llegó a mi vida cuando yo tenía cinco años porque yo tenía una profesora de inglés que tenía que enseñarme el inglés. Yo no sé si me enseñó inglés ya que tenía un sistema muy particular de enseñanza. Ella leía lo que ella estaba leyendo, luego hacía una especie de resumen traducido de acuerdo a mi edad y lo que yo estaba leyendo y seguía la lectura. Entonces, no sé si aprendí el inglés con ella, pero sí aprendí muchas cosas interesantes para mí y como en ese momento esta señora estaba leyendo los dos poemas ingleses que Borges escribió, me explicó lo que eran esos poemas de acuerdo a lo que yo podía entender y ese fue mi primer contacto con Borges. Después, a los doce años, como yo quería estudiar literatura y escribir, un amigo de mi padre que era fanático de Borges pensó que era muy importante que yo alguna vez en la vida escuchara y viera a este hombre que era su ídolo. Me llevó a una conferencia de Borges, por supuesto. ¿Entendí o no entendí? Bueno, esa vez lo vi y luego a los dieciseis años empecé con él a estudiar inglés antiguo, anglosajón, después la vida fue tejiendo toda una historia maravillosa y bueno ...aquí estoy.

 

MMM: ¿Nos podrías contar cómo fue tu vida al lado de un intelectual de la talla de Borges?

 

MK: Mi vida fue muy especial y maravillosa. De todos modos, digamos que desde chica. Mi vida antes de conocerlo estaba dedicada a la literatura y a aprender cosas, con una curiosidad enorme por los libros, por la lectura, por saber, así que mi encuentro con él y mi crecimiento a su lado fue algo realmente único porque justamente de esa manera era una posibilidad maravillosa de un aprendizaje. No sólo de un aprendizaje ritual sino de un aprendizaje de sabiduría de vida extraordinario. Así que fue una experiencia única.

 

MMM: ¿Cómo ha sido tu vida después del fallecimiento de tu esposo?

 

MK: Depende de cómo se le vea. Por una parte, un poco complicada y difícil y por otra parte digamos, rodeada del amor de quienes fueron sus amigos, sus admiradores, y por la gente que se dedicó en serio al estudio de su obra. Entonces, creo que parte de ese legado, digamos, lo que él tuvo en vida como todo ser humano, lo negativo y lo positivo. Entonces uno tiene que aferrarse a lo positivo y sí es maravillosa también. De algún modo siento que él está a mi lado a través justamente de ese milagro secreto que consiguen todos los estudiosos, los amigos de Borges que es de ir armando alrededor del mundo ese milagro secreto de tenerlo siempre vivo a través de su obra y el recuerdo que conservamos todos de él, ¿no?

 

Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras

Universidad de Córdoba

Mesa Redonda "Borges y Córdoba"

Martes 27 de Abril de 2004

 

MMM: Sabemos que eres la heredera universal de su obra y presidenta de la Fundación Jorge Luis Borges en Buenos Aires.  ¿Qué labor específica llevas a cabo en relación a la promoción de la misma?

 

MK: Nosotros estuvimos haciendo un trabajo por algunos años que es de recopilación de todo lo que es el material inédito, entendiendo por inédito todo el material que no ha sido publicado en forma de libro. Entonces tuvimos que hacer una busca, no diré exhaustiva, pero hasta donde pudimos llegar de todos esos artículos que Borges había ido publicando a lo largo de su rica y extensa vida, en diarios y revistas, partiendo de colaboraciones en los años 1919 en diarios y en publicaciones por ejemplo de Suiza. En fin, hicimos todo ese trabajo rastrero que fue lento, que fue difícil y eso lo hemos ido publicando a través de su editor de Buenos Aires de siempre que es la Editorial Emecé en volúmenes que reúnen ese material disperso que por supuesto no tiene, digamos, y se ha tratado de hacer en esta primera etapa, lo que es simplemente la reunión de ese material y ofrecerlo para que pueda servir a toda esa gente que está haciendo tesis de doctorado e investigación de su obra. Me decían que era difícil de buscar y que no sabían donde encontrarlos. Pienso que de esta forma y como cada uno tiene al pie donde encontrarlo, a partir de ahí ellos puedan tener la aproximación de lo que es eso o si quieren ver el diario original ya saben como encontrar todo eso. Entonces esa tarea está especialmente dedicada a esas personas o a cualquier lector curioso que quiera ver la evolución de una obra. Por supuesto, luego hay un segundo  paso que es el estudio y análisis también de una obra que puede estar al alcance de todos. De ese material que por ahora sólo está reunido y publicado ¿no? y además estamos haciendo la obra completa que es una tarea bastante compleja, con variantes de texto. Esta tarea nos ha llevado bastante tiempo porque los investigadores han tenido que luchar primero donde no hay una tradición en lengua española-castellana de lo que es una edición de variantes de texto, son pocas, excepcionales si las hay. No es como por ejemplo las ediciones alemanas o inglesas, que están habituadas a ese aparato crítico, de modo que prácticamente tuvieron que ir viendo lo que había dentro de lo de español y dentro de lo alemán, lo que había dentro del inglés como estudios de variantes de texto y digamos hacer surgir algo para unificar esa tarea  que abarca la obra de creación de Borges. ¿no?

 

MMM: Muchos coinciden en opinar que a Borges no le otorgaron el Premio Nóbel pese a la universalidad e importancia de su obra literaria porque no era de izquierda. ¿Qué piensas tú de este particular?

 

MK: Yo creo que sí es posible. No sé cuales hayan sido los criterios de los académicos suecos pero pienso que sí, que debe haber influido enormemente eso. Y eso es lo que me parece más fascinante dentro de lo que es la personalidad de Borges, justamente esa libertad y esa fuerza para sostener sus ideas aún en contra de si mismo, ¿no es cierto? Y a veces en contra de la opinión de los demás. Si, creía que lo debía defender. Y entonces yo recuerdo una vez de las tantas que él estuvo nominado, él tenía que ir a Chile porque le iban a dar el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Católica de Chile. Él iba a ir y era justamente cerca del momento en que se estaba dilucidando lo del Premio Nóbel de ese año, entonces recibe una llamada telefónica de un periodista de Suecia. Él me dijo: No, no se haga ninguna ilusión. Entonces vamos hasta el teléfono y yo iba a irme para dejarlo tranquilo y me retuvo, oí lo que le decía  al periodista y desde el comienzo me di cuenta de que lo perdía para siempre. (Se sonríe) Fue muy divertido. Bueno, y lo perdió para siempre. Realmente me parece una actitud, pero bueno, me alegra que lo haya perdido para siempre. (Con sonrisa orgullosa)

 

Diario El Día - Sección de Letras, Artes y Espectáculos

Córdoba, Martes 27 de abril de 2004 (página 57)

 

MMM: ¿Se puede saber lo que le dijo él periodista?

 

MK: Por lo que oía que le contestaba al periodista se puede armar lo que el periodista le decía. Este le dijo que tenía mucha oportunidad en ese momento de conseguirlo, pero si él iba a Chile, porque en Chile en ese momento estaba Pinochet, lógicamente eso trabaría nuevamente y definitivamente su posibilidad de ganarlo. Entonces él le contestó que había dos cosas que un hombre no puede permitir y, dijo, esas dos cosas son: Ni amenazar ni ser amenazado, ni chantajear ni ser chantajeado, entonces por lo tanto él no hubiera pensado en ir a Chile, pero después de lo que el periodista le decía su deber era ir a Chile. De todos modos le agradecía todo aunque no lo obtuvo. A mí me pareció genial. Fue muy gracioso porque yo le dije: Borges ¿por qué no lo piensas?, puedes decir que no te sientes bien, que estás mal. Yo nunca me voy a olvidar porque él me toma por los hombros  y me dijo: ¿Ud. lo haría? Y yo le digo: Ud. sabe que no. Entonces me dijo: ¿Por qué quiere que yo lo haga? Yo le contesto: No, yo no quiero que lo haga, yo se lo sugiero. No - me respondió - no hablemos más del tema ¿seguimos? No sé, no recuerdo bien, creo que estábamos haciendo una traducción, algo grande, no sé qué.  Bueno, seguimos Borges. Y seguimos. Pero bueno, fue fantástico, ¿no?  Porque era así, si él creía en algo aunque eso lo perjudicara era una persona que no medraba, no comerciaba. Porque lógicamente, con una cosa que hubiese dicho lo hubiera obtenido, pero yo hubiera dejado de admirarlo y quererlo como yo lo sigo admirando y queriendo.

  

José María Álvarez

y

María Kodama

(durante la lectura de algunos poemas de Borges en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras)