Miami
Estados Unidos
Año V

 Nº  29/30

Escríbanos   

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesores Técnicos

Daniel Berdeguer

Luis H. Beltran

Asesor de Arte

Carlos Quevedo


 


 

 

 

 

DILE ADIÓS A LA VIRGEN

 por

Luis de la Paz


    

 

José Abreu Felippe: Dile adiós a la virgen, Ediciones Poliedro, Barcelona, 2003.

ISBN: 84-96071-13-8


     Dile adiós a la Virgen (Poliedro, 2003) del escritor José Abreu Felippe es uno de los libros de temática cubana más desgarradores publicados en los últimos tiempos. El volumen tiene que ver con la supervivencia bajo un régimen tiránico, el envilecimiento de prácticamente todos los valores humanos, la frustración, el exilio y la catástrofe personal de un personaje central, Octavio González Paula -Tavi para los suyos-, y de un pequeño grupo de jóvenes en torno a él, o por qué no, de él en torno a ellos, formando una cofradía de la resistencia física, contra los implacables embates de la realidad circundante. Sin embargo lo antes dicho, a manera de compacto resumen, no es más que la punta del iceberg de toda una novela fundacional, edificada sobre los cimientos de una ciudad devastada por la miseria y el hambre; sumida en el miedo, el sexo, la violencia y el trueque; pero también privada de toda esperanza, donde ante la sombría realidad la única opción es la fuga.

     Dile adiós a la virgen es la última pieza de una pentalogía que hace un trazado desde la infancia hasta la muerte del personaje. En ésta que cierra el círculo, es el fin de Tavi, el muchacho de Sabanalamar, que se lanza a la campaña de alfabetización. El adolescente de Siempre la lluvia, que conoce de cerca el horror y la muerte durante el servicio militar. El joven escritor de El instante, en medio de la patética década de los setenta en Cuba, hasta el éxodo del Mariel. El mismo de Barrio azul, entonces niño, como símbolo real de todo inicio. 

     En particular Dile adiós a la Virgen cubre los meses de agosto a diciembre de 1983 en La Habana, y cierra con Veinte años después, que abarca el exilio del personaje en Madrid y Miami. Son siete capítulos, siete círculos, siete chakras, siete estertores; pero aún más, siete momentos de desesperación y siete desilusiones.

     Escrita con una prosa brutal, con descripciones apenas sin adjetivos, cruda, es un largo camino circular, un descenso –o un ascenso- al origen de una ciudad y una fe religiosa. Una espiral vertiginosa que arrasa y nos deja sin aliento. Un alegato furioso a favor del hombre como ente individual y en contra de su deshumanización en nombre de abstracciones. Y es también un canto a la cotidianidad que se niega a morir, pero que, como todo lo que existe bajo el sol, lleva en sí misma la simiente de su propio acabamiento. Un alarido contra la aridez de la vida. El retrato de un ser humano dando manotazos hasta el fin y después yéndose, “en el humo que asciende y se hace denso”, ese persistente símbolo abreuniano.

     Desde su aparición en noviembre del 2003, la novela ha tenido una acogida significativa. Fue presentada en la Feria del Libro de Miami y ha permanecido en la lista de libros más vendidos de El Nuevo Herald, durante los meses de enero a mayo (fecha del cierre de esta nota), así como de la publicación Triunfo. Además, Dile adiós a la Virgen ha sido seleccionada como “libro asociado al Forum 2004, Diálogo de las Culturas”, importante evento de la Comunidad Europea que se celebra en la capital de Cataluña.  

     En gran medida, esta extraordinaria novela, escrita con la mejor prosa de Abreu Felippe, bien puede ser la tan esperada gran novela cubana


Luis de la Paz nació en La Habana (1956). Narrador, ensayista, editor, crítico literario y periodista. Salió de Cuba durante los dramáticos sucesos de la embajada del Perú y el posterior éxodo del Mariel, en 1980. Desde entonces reside en Miami. Fue miembro del consejo de editores de la revista Mariel (1983-1985), y de Nexos (1998-2001) de difusión electrónica. En la actualidad edita El ateje, una publicación cibernética. Fue ganador del Primer Premio del Museo Cubano en la categoría de ensayo, por Dulce María Loynaz, tránsito de una gran dama cubana (1999). Ha publicado los libros de relatos: Un verano incesante (Ediciones Universal, Miami, 1996)  y El otro lado (Ediciones Universal, Miami, 1999), y la recopilación de textos y documentos Reinaldo Arenas, aunque anochezca (Universal, Miami, 2001). Es crítico literario de La Revista del Diario (Suplemento cultural del Diario Las Américas en Miami).