Nació en el Valle del Cauca, Colombia.
Es periodista, poeta, escritora y pintora. Autora de los poemarios
POEMAS EN MI RED (Plaza & Janes, 1992), con prólogo del escritor colombiano Gustavo Álvarez Gardeazábal; BRINDIS POR UN
POEMA (Plaza & Janes, 1995), con prólogo del Dr. Odón
Betanzos Palacios, Director de la Academia Norteamericana de la
Lengua Esspañola ; y BARAJA DE POEMAS, (Betania, 2002), con prólogo del Dr. Luis Ángel Casas, poeta cubano y Académico de la
Lengua Española. Es también autora de varios libros de cuentos, ensayos y novelas; algunos aún inéditos. Sus Poemas, cuentos,
críticas y ensayos le han merecido numerosos premios y
reconocimientos, como los obtenidos por sus cuentos “El dolor del
artista” (Colombia, 1962); “Aquí los dejo entre los muertos”
(Sociedad Cultural Santa Cecilia, Miami 1997); “Papá Santiago” (Club
Cultural de Miami “Atenea”, 2003); y por sus poemas “Poem to
winter” (National Library of Poetry, 1995); “Soneto al amor”(Famous Poets Society, California, 1996); “El desdeñoso” (Academia Poética
de Miami, 1997); ”Inquietud” (Club Cultural de Miami “Atenea”, 1998);
“Ven” (Delegación Cultural del Ayuntamiento de Conil,
Diputación de Cádiz, España, 2001). Es columnista en varios
periódicos y revistas de New York. Reside en Long Island, Nueva
York.
ELEGÍA PARA
ALFONSINA STORNI
¡Oh Alfonsina!
Eres diva que al mar dio sus secretos
el piélago
orgulloso, llevóte cual trofeo
como estatua
viviente en el mástil de un barco.
¡Oh Alfonsina,
Alfonsina!, artista de mil versos:
Levaste un día
tus anclas para jamás volver,
te fuiste con
Neptuno sobre ondulantes olas
a tejer
ilusiones con la espuma del mar
y a recoger
corales, caracoles y perlas:
Querías tejer
collares a las bellas nereidas,
querías cantar
poemas a bravos marineros
que un amor no
reciben al volver a los puertos
henchidos de
esperanza, repletos de pasión.
Ahora eres
viajera liberada entre olas,
el viento te
acaricia y en las tardes doradas
en una barca de
oro, te trae tu capitán
que vuelve
emocionado para escuchar tu voz.
Le cantaste al
varón, a la vida, al amor;
el río rumoroso,
las fuentes y cascadas
tu amada
primavera, las pomas y las rosas
repiten aún tus
versos repletos de emoción.
Una brecha le
abriste a la mujer latina,
nos dejaste tu
gloria engarzada en la estrella,
-la que hechizó
tus ansias cuando rieló en el mar-
dejándonos la
estela de tu brillante pluma.
Un críptico
destino te fuiste a conquistar,
dicen los
pescadores, que te ven en la playa,
que llegas en
un barco rodeada de gaviotas,
que te escolta
un lucero, que traes aire de reina.
Rodeada por las
hadas, con un pesar profundo,
y luciendo las
galas de una princesa triste,
“VOY A DORMIR"
dijiste prediciendo el final,
desdeñaste a
Caronte: te fuiste con el mar.
MIENTRAS DURE
LA VIDA
Mientras dure
la vida te querré con el alma,
mientras dure
la vida navegaré en tus aguas.
Mientras dure
la vida y tu estés en tu orilla,
yo llegaré a
la tuya como cruzando un puente.
Mientras dure
la vida me embriagaré en tus ansias.
Por ti yo
danzaré coronada de pámpanos.
Repicará en mi
boca la risa cual campana,
mientras dure
la vida y beba de tu amor.
Dormirás en mis
cielos con placidez de estrella,
serás cual
mariposa libando entre mis rosas,
y serás la
caricia callada de mis horas;
mientras dure
la vida te amaré con delirio.
¡Oh cielo!, dí:
¿en qué red mis ansias atrapaste
que en noble
desvarío te he amado con locura?
¡Andaré por tu
senda sintiendo la pasión
de mis hondos
anhelos, mientras dure la vida!
LA ESCALERA
DE LOS SUEÑOS
“No hay
ningún viento favorable
para el
que no sabe a qué puerto se dirige.”
Schopenhauer
Visualiza tus
metas y tu estrella
con fe y con
esperanza, y sé paciente:
sin prisas,
pero firme y persistente,
siguiendo de
tus sueños tras la huella.
Ve subiendo uno
a uno los peldaños
y no mires
atrás, mira a la cima
con el dorado
sueño, el que aproxima,
y olvidando
dolor y desengaños.
No te turben
cellisca ni borrasca;
sube y sube ,
deja atrás la hojarasca,
tu coraza
interior será tu escudo.
No cuentes los
peldaños cuando empieces;
sube que el
triunfo alcanzarás con creces
¡y la estrella
tendrás si eres tozudo!
(Poema
acreedor a un accésit en el XIII Concurso Internacional de Poesía
del C.C.P.I. con sede en Santa Mónica, California.)
SU INSTANTE
MENGUADO
Un día él me
dijo mirando en lontananza:
“Si algún día
me dejaras, moriría a la deriva”,
y lágrimas
bañaron sus ojos verde oliva
en donde antes
brillaran la fe y la esperanza.
Era un hombre
de acero, que parecía un roble,
mas trigo
candeal era, y de fibra flexible;
y cuando iba al
mercado del pueblo, muy sensible
al más pobre
compraba y le pagaba doble.
Compartía su
vendimia y sus trojes con otros,
y era honesto,
amoroso, alegre, e indulgente;
y de Gibrán
seguía su gran filosofía.
………………………………………………………
Cabalgaron
pesares cual desbocados potros
en su instante
menguado cuando yo estaba ausente,
¡mas por
telepatía , yo viví su agonía!
ASÍ QUIERO
MI VERSO
“Hay que
apretarse en haces
y hacer
un sólo haz”.
Poema
Quetzalcóatl de Martín Paz.
Quiero el verso
en mi anhelo cincelado,
pulido en el
dolor y acrisolado;
el verso noble
y elocuente y sabio
que restañe
de ofensas el agravio.
El verso
rutilante en la palabra
que despierte
conciencias y que abra,
liños
de amor, lealtad, justicia y paz
y nos lleve en
vendimia a un sólo haz.
Y quiero la
palabra que elocuente
y libérrima
salte de mi fuente,
para que
llegue al corazón y sea
consoladora y
dulce panacea.
Quiero la musa
en mis lucubraciones;
y hasta el orto
escandir inspiraciones;
y que empíreos
destellos de lucero,
profundicen
mi fe de carbonero.
Así persigo el
verso: RESONANTE,
hermanado, y cual puente: ¡unificante!
ESTE ADIÓS
Este adiós que
me deja sin acento
y me priva del
gozo de tu risa,
es cual campana
sacudida aprisa;
corta mi vida
ya sin pensamiento.
Este dolor
tenaz, espina al viento,
dolor de tu
partida sin sonrisa,
es una mariposa
que sin brisa
se mece entre
las flores sin aliento.
Es pesar de mi
vida anonadada
e incapaz de
sentirse ya halagada,
sin aurora que
alumbre en la mañana,
es sonido ,
dolor estremecido
del canto de un
turpial adolorido
¡porque ha
muerto la voz de tu campana!
INSINUACIÓN
Es noche
rumorosa, canta el agua en mi fuente
el aire
nemoroso trae olor a reseda.
Si bebes de mi
fuente de cristalinas aguas
la rica
transparencia mejorará tu arcilla.
Bebe, bebe sin
miedo de la opima fontana
entra, entra en
el bosque de mis áureas caricias,
do las ninfas
te esperan con un regio festín.
No temas, entra
manso, mi corazón te espera.
Sube a tocar la
estrella de mis ansias en ciernes.
No te conturbe
el bravo palpitar de mi aliento,
es que ahora
soy cual loba que en celo al viento aúlla;
ven, vamos de
la mano bajo esta luna llena…
Tornemos
nuestros cuerpos en una sola sombra;
cuando el
delirio arrecie libaremos la copa
del vino
generoso de nuestra propia vida,
¡y dormiremos
hartos, el sueño de Morfeo!
NO HABRÁ
UN ÚLTIMO POEMA
Dedicado
a un dilecto amigo
muy
respetable y apreciado.
… él sabe
quién es.
No habrá un
último verso para un bardo.
Un poeta jamás
debe decir:
“Éste es mi
último verso”, ni al morir
pues tras de
muerto, su palabra es nardo,
y es grito, y
es camino, y es estrella.
Convierte en un
poema lo que a su alma
turba en
placer, dolor, o torna en calma,
dejando voz de
coruscante huella.
Y no podrá
callar pues siempre flota
la palabra
sublime y el mensaje
de amor y paz y
confraternidad,
que a flor de
piel de sus honduras brota.
No podrá el
vate nunca hacer anclaje:
¡Piloteará el
bajel con su verdad!
Nació en
Chalatenango, El Salvador (1957). Desempeña la función de director
de Educación Básica en el Centro Escolar “Presbítero Nicolás
Aguilar”, y se dedica a escribir poesía desde los catorce años. Ha
participado en diferentes certámenes nacionales y eventos
literarios y publicado doce libros, entre los que destacan:
Alegoría de la palabra (1992), Espejo del invierno (1993), Íntimo
fuego, Visión de la muerte (1994), Antigua soledad (1994),
Fugitiva luz de los espejos (1995), Viento (1995), Césped sobre el
fuego (1995), Querencia del follaje (1998) y Rumor de pájaros
(2002). Su poesía ha sido publicada en diferentes antologías y en
los medios de comunicación nacionales de su país. Parte de su
producción poética está siendo traducida al francés. Colabora en
diferentes revistas electrónicas.
PÁJARO EN EL
TIEMPO
“Encerradas en un invernadero
bajo el cristal, las flores olvidan
que la luz existe
y cómo temblaban bajo el rocío
¡Como
huelen las alas del tiempo!”
Constantin Cavafis
Acaso
porque soy huésped
De
lacustres imposibles,
De vuelos
insondables,
O de aventuras
ciegas.
Acaso, también,
porque soy testigo,
De fuegos que
juegan con barajas
Para avivar la
semilla de los sueños.
Este reino se
viste de musgo y azogue.
Sus dientes son
más oscuros
Que la ceniza
Y el sino del
hambre,
Más pequeños
que este pequeño
País
Encanecido por
tanta audacia
Y equívocos.
Después de todo,
Tal vez la
memoria, abierta al futuro,
Recuerde las
varietés
Del camello
pasando
Por el ojo de
una aguja,
O el espejo
ciego copiando la noche
Y la
profunda sal
De los dones
del misterio.
¡Huele el
tiempo a sonidos!
Residuos de
esqueletos
Desagües
espumosos como cárceles
Alas que
golpean los poros
Vegetación que
despierta
Con excrementos
Huellas
desafiantes
Mar de hormigas
Absurdas latas
de combustible
Comiéndose el
cuello de los días.
IMÁGENES
URGIDAS
Han pasado los
años
Se siente el
estiaje
De los mares
sobre la espuma
De esas aguas
idas
Sombras en las
páginas de la piel
Imágenes
urgidas
Varadas en el
muelle de los labios
Sin decirse
Sin pronunciarse
Siempre de
regreso
Como pedazos de
papel
En el invierno
De la
medianoche
Pasan también
los días
Abriendo viejas
heridas
Y oyendo caer
El esqueleto de
múltiples relojes
Gritan los
fantasmas
Agarrados del
sombrero
De las estrellas
Orina la luna
de reojo
Las calles
Donde habita lo
póstumo
Y los domingos
muerden el bolsillo
Como los ojos
que cuelgan
Del cielo
Como relámpagos
Pasan las horas
Con su ataúd de
humo
Y jaulas con
las mandíbulas
Tiesas de los cuerpos:
Ácidas pupilas
Mejillas ya sin
gritos
Vértebras
soportando las agujas
De la patria
De la historia
Siglo de noche
con jinetes
Agrietados
Y armaduras que
sangran
En cada galope
Donde el mal
incuba
Y
castra ilusiones
Bailan en la
sangre los espíritus
Ahogan sus
gestos
En los ciervos
Los ríos
chorrean pájaros muertos
Días sin
orgullo
Donde el luto
Siembra cometa
de cauces
Y las sombras
resplandecen
Como un “bosque
azul”
Los minutos
entretanto
Cantan a
capella
El do re mi
Contra un follaje de moscas.
AGENDA DEL
ABISMO
Tiempo de canto
Sin canto
Ni soñado
Con brío de
fuego
Sin
luna
Más que la
marea aturdida
Del crujir de
la tierra
Tan lejos de la
vida
Y tan cerca de
la sal de las heridas
Sin respuestas
Más que los
huesos fríos
En los labios del viento
En el fin de
los tiempos las palabras
Lentamente caen
Ecos de desvelo
La
ola en el mar altisonante
Noche incierta
Sorda
Sombra del azar
Sed de sombras
muertas
Heridas de
ceniza
Sobre el bien
Sobre el mal
Sobre la
indiferencia
Después de todo
Cementerio de las semillas
Cruz llorando
en las pupilas
Delirios de encono
La misma sangre
La mordaza de
la bruma
La tripulación
de los sueños del hombre
La sal perenne
de los eclipses
La sombra de
los dioses
En oscuros espejos
Vacío el vacío
del tiempo
Oscuridad de
principio a fin
Siega nocturna
de pájaros
El brebaje de
la muerte
En el rocío
Eco del cierzo
Medida
solitaria del deseo
Por la memoria
Que rastrea las
cenizas
Y nos concede
las esferas del martirio
Hueco instrumento
Donde empiezan
los errantes agujeros
De los acantilados
Hoguera que nos
deja
Una
tranquilidad vacía
De metal
enmascarado
Hay mármol
perplejo de la luna
Alambique
petrificado
En el sigilo de
rugosas telarañas
Sueño que no ve
—escoria de
mariposas
Por el fermento del terror—
Sino en las
lenguas del cieno
Donde los ojos
sin orbitas
Devoran ansiosos candelabros.
MI LOCURA
Mejor una
jungla en la cabeza
Que
hormigón sin raíces.
Mejor
sentirse perplejo
Ante la
tortuosa calle de las luciérnagas.
Derek
Walcott
Entre
el aire que descalza
A los pájaros
La vida y la
muerte
Cosas de fondo
El fondo de
Dios que adivina
El tapiz de los abismos
Sin pensarlo
Hombre a ciegas
Ave migratoria
haciendo toboganes
Hacia abajo
Hacia arriba
Lo mismo que el
horizonte
Sin nadie en
las huellas
De sus manos
Claridad en el
centro de dos ausencias
Espacios
espectrales que no ve el ojo
La vida en su
funda
La noche en su mortaja
Ambas olvidadas
Por la bruma
Todo forma el
íntimo sueño
Amarrado en el
bolsillo
En los hilos
De las cejas
O en el camino
que recorren los recuerdos
Cuando el
asombro
Se arquea
Cansado de vivir
Esta bruma de
jabón en el aire
Que de repente
derrocha
Burbujas en el rostro
Luego cae al
hueco de la noche
Donde sólo hay
mesas sin sillas
Muelles sin barcos
Días inexistentes
A veces uno se
quiere palpar
Saltan los escalofríos
Uno es depósito
ajeno
Reflejo
de algo
De sombras errantes
De islas
De regresos
De cuerpos que
juegan a ser ellos
No sé si de Dios
Uno es el otro
La otra versión del ausente
Tul del agua
que se filtra
Como si
estuviera vivo
Entre las desnudas
Ramas del aire
Alguna vez nos
lanzamos
Al
juego súbito del olvido
Y nos tatuamos
la piel
Con los pinceles del aire
Nos duele el
tiempo
Los espasmos de
elefante de sus pisadas
Las piedras que
nos exceden
El soliloquio
con Dios
Pensamos en caminar
El camino está
siempre
Al borde del vacío
Dibujado por el
pensamiento
El camino es
ese fuego
Calcinado
Que sueña el
olvido.
FORMAS DE LA
DUDA
A veces todo es
noche
Abismo
Oscuros círculos
Relojes
desconcertantes
Noches sin más
límites
Que las ventanas
Calles donde
pasa la brisa
Crujiendo entre los brazos
A veces pasa el
silencio
Con su acústica de vidrio
La oscuridad
estática
Absoluta
Final
El cuerpo
muriendo
Amontonando su cansancio
Abriendo el
cuerpo de los grises
Evaporándose la luz
Disecando el
sudor
En las alforjas de Dios
Para conquistar
mendrugos
De sosiego
O decapitar
recuerdos
Que al fin terminan
Siendo piedras
Cuchillos
Lanzas
O simples
cerrojos
De semanas procreadas
Por el viento
A veces la vida
se hace páramos
Grito descarnado en el azogue
De los astros
Un espacio sin
párpados
Donde se cuela
El infinito
A veces la
memoria calla
Como los mausoleos
Sin itinerario
Vela orugas y
retablos
Abre polvo…
HABERES
“Es como
si estuviera en medio de una niebla espesa”…
José
Saramago: Ensayo sobre la ceguera
Hay historias
para no contarse nunca
Hay encuentros
al final de un túnel
Miedos
Vacíos
Golpes
Papeles
sonrisas obtusas
Hay lenguas
reducidas a astillas
Días encapuchados
Hay días que
pasan como trenes
Dejando sólo una estela
Humo
Amontonado sobre rieles
Hay tiempos en
que el sueño
Sólo
tiene lugar en las postales
En las caravanas
En las ofrendas
patrióticas
En la bandera nacional
Hay asilos para
cementerios
Y fotógrafos
para la última hora
Hay ventanas lentas
Como moscas
sorbiendo
El aire de los sueños
Hay paciencias
con caries en la memoria
Ecos
prehistóricos respirando
Silencios fatuos
Insectos de
papel reptando en el sol
Hay sábanas
como rejas
Vacíos que succionan la sangre
Hay manos en la
plaza
Y
ojos y sueños y esqueletos
Que el viento
dispersa como polvo
Hay puertas sin
destino y no llevan a ninguno
Hay vitrinas y
vidrios y vidas
Sin idioma
Piedras
silenciosas
Hay círculos
donde se aprenden
Las partituras de medianoche
Y aguas
tornando en ceniza los sueños
Hay noches
sucesivas con ventanas ciegas
Flores oscuras
Esperando en el
balcón de la Esperanza
Hay pájaros sin
alas
Y sin embargo
esperan que amanezca
Hay balcones y
olvidos
Llaves enterradas
Cunas
desvencijadas
Hay sombras en
la puerta
Con un
alud de mariposas muertas
Y una espesa
niebla de espadas…
VÉRTIGO
A menudo me
toca jugar
Con la soledad o el olvido
Da igual cerrar
las puertas
Abrir las ventanas
Hacer puentes
donde no hay ríos
Cobrar un
sueldo y pagar los impuestos
Ir a misa
O escuchar un discurso presidencial
Salir a la
calle
O pegarse un tiro en la cama
A menudo uno
se encuentra
Con enjambres
Con ídolos que
subastan sus propias cataratas
Y beben en su
propia taberna
Arco iris de mostaza
Territorios
prometidos sin peones
A menudo
quisiera derrocar el alfabeto
Darle golpe de
estado a las vocales
Botar las
cáscaras de las consonantes
Darle amnistía
a los adjetivos
Y
beber la clorofila de los verbos
Desnudarlos
Habitarlos de
principio a fin
Diseminarlos en felpas de aserrín
Vomitar el
destino en el mar
Llevar el
silencio a vitrinas póstumas
Deshacer el
nudo de las encíclicas
Remover los
sepelios y las sombras de las miradas
Habitar la memoria
Despedirse
diariamente del mundo
Quemar los anticuarios
Disfrazar el
óxido de la melancolía
Ignorar la
piedra pómez de las ofertas electorales
Excavar en el agua
Hasta sorber en
su totalidad
La ebriedad del planeta…
NOCHE DEL DÍA
“Lo real
siempre nace con la luz imprevista”
Danza tenebrosa
de las sombras
Las hojas dejan
de crujir cuando la realidad
Escribe sobre
las pupilas de su masa negra
Las sombras
cambian los acentos son leves
El hollín de
los tabancos se hace patente
La luna crece
en las ruinas del subconsciente
Anochece en el
día sobre calles intransitables
Aunque los
brazos invoquen pájaros
Y se vuele
sobre ellos devorando ramas
Cuerpos
espiando su propia desnudez maltrecha
Dioses de barro
sin palabras audibles
Entrada la
noche los cuerpos se horadan
Se refugian se
carcomen se arañan
Emergen duelos
de ríos y trementina encendida
Un taller de
sueños abre el fuego:
Para los
amantes la noche es un santuario
Para leer la
yedra líquida del agua
Deshilvanar las
espaldas quitarle el hipo a la lluvia
Y desarticular
con el ápice de la lengua las sienes
Para otros
que no enfrentan el sosiego
La noche es una
constante para beberla en los costados
Extraña botica
de la intemperie
Crema del
terror con cutis de hampa
Asfalto del
terror donde el olvido es recuerdo
Y la dicha un
residuo de la memoria
Para otros
quizá sea místico paraguas
Imagen para
esquivar las taquicardias del poder
Sacar las manos
y hacer gestos felices
Para otros
importa muy poco la noche o el día
Pero entrar a
ella es sentarse en los armarios del tiempo
Trazar
caracolas con tinta china
Abrir las
ventanas que nos sostienen
Rasgar la oruga
de los fantasmas
Ver los efectos
del paisaje a contraluz
Y la geometría
de los sueños sobre el granito
La noche es
pues ver la luz de otra manera
A menudo tan
antigua como la herrumbre
La luz es ver
la noche entre matorrales
Recostada sobre
las crestas de la espuma
Ambas se
resisten al hábito y al instante
Porque encarnan
múltiples destinos y congojas
Porque son
cuando se apagan o encienden
Un extenso
asombro de contrastes
Porque son para
perderse como una braza en el agua
O un pájaro en
la hojarasca…
Nació en
Jarabacoa, República Dominicana (1956). Poeta y escritora de
cuentos para niños. Estudió Sociología en la Universidad Autónoma
de Santo Domingo y Artes Liberales en el Boricua College de Nueva
York. Ha participado en estudios sobre la ciudad de Nueva York y
en investigaciones sociales dominicanas, siendo coautora del libro
Mujer Rural Dominicana (Santo Domingo, 1985). Es, asimismo,
coautora de dos monografías sobre obreras agrícolas. Publicó en
1997 el libro de poesía Vuelta al Silencio Reflexivo.
Artículos y poemas suyos han sido publicados en distintos medios:
Tertuliando, Agenda Para Poder Vivir, revista
Xinesquema y La poesía de mujeres dominicanas a fines del
siglo XX, así como en los periódicos Nuevo Diario (República
Dominicana) y Unidad Hispana (Nueva York). Desde hace unos años
dirige un proyecto de literatura infantil.
DECLIVE
La ciudad se
quiebra
en noche de
pura luna
Huele un
recuerdo a hierba fresca
Camino ligera
por el tiempo
por esa otra
orilla de alargadas raíces
Allí nacieron
mis primeros sueños
La fascinación
por el mar
Las primeras
imágenes
que devolvieron
los espejos…
Por mis cuencas
ondulan
las banderillas
de las salves
Atabales:
Lejanos tambores
Una voz, un
grito
Somos más que
trópico,
música y gracia
Se fundó la
canción primera
en la fuente
del verde
En el cielo de
luminosos astros
En la esencia
del agua y del fuego
En la pre-historia
del sudor y las manos.
FONDO DE
ALMÍBAR
A mi niña
interior
Desde su fondo
de almíbar
mi niña habla
de los espejos del agua
Reconocido
acento.
Mis manos tocan
vírgenes jardines
Rosa de sangre
Amalgama
Finas raíces
Rayo de sol
traspasando
sus diminutas
manos
Entraña
reverdecida
Interno
amanecer
El tiempo corre
solemne
en el tamaño de
la sombra.
Emergió de un
sueño
con sus propias
luces y dudas
Tú estás en lo
alto
pero yo estoy
en la cúspide
Estoy en tú
corazón
para develarte.
Percibo el olor
de hojas trituradas
aún siento el
sabor del zumo en tu boca.
Las pausas
alegres
diluyendo tu
nudillo adolorido
De tus ojos
recojo
inesperadas
luces.
Veo crecer tus
pupilas
en los más
variados espejos
Ahora comprendo
la variada soledad
Mi corazón es
tu corazón crecido
Mis manos
recogen las lágrimas
de tu pequeño
rostro
Ahora puedo
acercarme
a las flores
extrañas de tu jardín
Sentirme en el
derecho
de enseñarte
cosas nuevas y bellas
Sujetarte
amablemente de mis manos
Sentir que
también he crecido para cuidarte.
MAR AL SUR DE
ENERO
Cactus
Piedras
Polvo del
camino
Lluvia del
tiempo
Espacio de la
noche
Mar: espejo de
las nubes errantes
Rayos de luces
bailarines de tus aguas
Amigo de la
alegría de las soñadoras
Proporción si
límite
Infinita
belleza sedienta de miradas
Día por día
Noche por noche
descubro tu
profundidad
en los ojos de
las niñas
en los del
negro
En los de ellas
y los de ellos
Búsqueda de pan
Prolongado
viento
de los dioses
de la imaginación
Desde la cima
de esta montaña
cabalgo en tu
horizonte de plata.
DESCOSIENDO
EL ALBA
Va
desapareciendo la orfandad de mi sangre
Sueño
constelado de estrellas marinas
Mapa de corales
pisan mis pies
Delgada
superficie traspasada
rueda por mi
sueño
Amanece
Tiernamente
seguimos
descosiendo el
alba.
NO HAY
DESAMPARO
La benévola luz
irradia
por imprevistas
brechas
ya la alegre
mano en la primera línea
Los más
ingeniosos juegos
o las
interrogaciones más inauditas
Centro del
universo
Centro del ser
Día que vivo y
descubro
el pensamiento
interrogando al corazón
Fuente del
saber moja la boca en su renacimiento
Opaco sabor de
paraíso
Con la escogida
música
no hay
desamparo.
A LA MEMORIA
DE JOSÉ MARÍA HEREDIA
Te imagino
contemplativo, José María Heredia
Resurgir
melancólica, tú isla alargada
Solitario
El Niágara,
torrente incomprensible
removió tus
recuerdos
El
deslumbramiento, convocó la nostalgia
La exaltación,
otro cielo
Han llegado
hasta mí tus versos
Veo el Niágara,
lo siento
oigo despeñarse
el agua
Te veo a ti
sumergido en ti
sumergido tu yo
en el Niágara
Removiéndose el
polvo inconforme
de tus huesos
Traspasando el
tiempo
una inmensidad,
una sola palabra: Niágara
se llena de ti,
José María Heredia.
A RIMBEAUD
Desde su
eternidad palpitante
Rimbeaud se
embriaga de ternura y poesía
Tal vez no
quiso retornar a su casa
con las manos
vacías de esperanza
Ha regresado
solo de su "temporada en el infierno"
Lo terrible y
horroroso desgarra su poema.
FLOR
SEDIENTA
Hoy mi corazón
está abierto
como una flor
sedienta esperando la lluvia.
Día de leer “El
Amanecer” de Tagore
preámbulo de
Paz
recorriendo los
rincones
que el sueño
azuza.
Hoy una flor
sedienta
espera como yo
mojar las
esencias que aquilatan la vida.
Mojar pétalos y
boca
celebrar una
perfecta canción
liberación del
verbo.
Vacío y nada
auguran una
nueva invención del mundo.
“El alma
construye su propia sociedad”
dijo Emily
Dickinson.
Desde ahí, tal
vez tocamos y vivimos
nuestra ración
de paraíso.
Nació en Sao
Paulo, Brasil (1966). Poeta y escritor. Co-fundador del Grupo
Palavreiros (escritores/poetas sediados en Diadema, San Paulo,
Brasil), actual Coordinador de Comunicaciones y Web-Master del
portal de literatura PALAVREIROS. Co-editor de la Revista
Electrónica "Poética Social", correspondiente PALAVRARTE. Recibió
el 2do lugar del Premio Cultural Plinio Marcos, en la modalidad de
literatura en Julio de 2003. Ha participado en las antologías
poéticas: “Alabastros” (Marzo-2002) y “Tiempos Perplejos - Poética
Social” (Depto Cultura de Diadema, Diadema-San Paulo /
Agosto-2002). Ha publicado sus poemas y prosa en diversas
publicaciones de su país y en otros países de América Latina y
Europa. Entre sus proyectos culturales está el portal de
literatura Palavreiros, incluido en el directorio mundial
de poesía de la Unesco.
RENUEVO
en la barranca
pintura de miedo
perfume de luna
con trenzas de árbol
hilo un columpio
y bailo en las estrellas
el enigma de los sueños
ÁPICE
sexo grita
los dolores del arco
iris
espasmo secular
libertino firmamento
esquina oscura, sagaz
(gotas insanas)
relieve sin tramas
OTRORA
en las lágrimas
la faz mezclada
lava otras faces
flirt
con el gozo del oceano
CÁNTICO
esencia
ser libertino
mézclase con líquido
en mañoso éxtasis
el deleite acompasa el
desatino
tatuo un poema en su
dorso
manifiesto silente de
misterios
la madrugada estimula
tramas
estrellas juguetean en
el espejo del alma
rocío
el paladar del amanecer
son versos
en
papiro inmaculado
AMBROSÍA
con trajes estelares
dragones en la cintura
anhelo el dueto del
rocío
flama
en el peregrino dorso
refugio de las lágrimas
cristales
nutrir
días pasados
fragmentando
las fases de la luna
blanco – amanecer
pájaros
traducen en cánticos
el
supremo éxtasis
BLUES
(NOSTALGIAS)
Rozar el arco iris
con dedos cristalinos
susurrar palabras
extintas
en
el diccionario de la floresta
carnal
puñal aterciopelado
bálsamo en cicatriz azul
ingenuo instante
poema bilingüe
modela nubes de algodón
CARMESÍ
estrella marina
acuario de viento
gota tejedora
suspensa
(ojos-tempestad)
quimera
del seno lunar
contornea
el rocío
piedra de fuego
pulsa
en la
acuarela-vientre
génesis
ENCANTO
en el lecho
silueta
el sol brilla
en los labios místicos
en la puerta
el sonido dudoso
me llama a bailar
en las llamas versos
reina-mujer
cabalga
y alimenta
tatua su mapa
en este peregrino
en la barca-deseo
enigmas
y
el sudor de la noche
sin estrategia
sin miedo-mañana
me entrego
¡ oh , cazadora!
avalon
se diseña
en la savia
navego
PATRICIO ARMANDO SÁNCHEZ
Nació
en Talca, Chile (1959). Es poeta y Profesor de Español. Pasa su
infancia entre Talca y Valdivia. Es hijo adoptivo de dos
importantes científicos chilenos. En 1977 se traslada con su
famila a París, donde reside durante siete años. Realiza luego sus
estudios universitarios de Español en las universidades Paul
Valéry de Montpellier, Francia, y Complutense de Madrid, España,
especializándose en Literatura Hispanoamericana. En 1994-1996
reside en Portland, Estados Unidos. En la actualidad es el
responsable del Taller de Poesía Pablo Neruda de la Diputación
Provincial de Montpellier, es ademàs miembro del Centro Cultural
Los Andes (organización de ayuda y solidaridad con Chile y los
Mapuches), de L’Ours Blanc (Asociación de Escritores Franceses) y
de la Sociedad de Escritores de Chile. Sus poemas aparecen en
diversas publicaciones literarias especializadas y en el Internet.
Ha publicado los siguientes poemarios: 11 sonetos y 3 poemas
libres para ser leídos -con mucha seriedad- al bajar de un autobús,
en las postrimerías del siglo XX (1990),
Sea
la Luz (1990), Poèmes écrits dans un Café (en francés,
1991), Escribidor Anónimo (2000) y Breve Antología
Personal y otros poemas (2000). Forma parte de una antología
de poesía franco-chilena titulada
Petite
anthologie de poésie franco-chilienne, Carnets du Chili,
Castelnau-le-Lez, Francia (2003) y del Índice de los Autores del
Maule en Chile. Fue ganador del Premio Nacional de Prosa y Poesía
Juvencio Valle en Santiago, Chile (1995), del Premio Nacional de
Poesía Ciudad Villa Alemana, Chile (1996) y Finalista en el Premio
Internacional Centro de Estudios Poéticos en Madrid, España
(2000).
NUBE DE TABACO
Nada sabes del sol
cuando los amigos
te abrazan con la
sonrisa en los labios.
En todas las ciudades
habrá un mesón
donde tú apoyarás tus
codos en invierno.
Las calles son como
gacelas
de circo a la hora del
crepúsculo.
Por esto tú debes
perdurar
en una nube de tabaco.
Serás feliz en la
quietud de un instante,
aunque en realidad sólo
halles sombras
en un espejo deformado.
No mereces desvivirte si
la alegría
que te ofrecen tus
amigos es sincera.
Tienes un camino frente
a ti: convencerte
de que la risa es el
preámbulo en la fábula,
después podrás hallar en
otro espacio
otra ciudad en la que el
sol busque tu rostro primigenio,
pero aún no es el
momento, ten paciencia.
(Lisboa, 1999)
LA CIUDAD
En cada país hay un
lugar llamado Talca
y una iglesia de oro con
ojos de paloma
kioscos soñolientos:
revistas y periódicos
y muchachas sonrientes
con el rostro cansado
Por las calles circulan
vendedores de fruta
y alegres panaderos se
aprontan a dormir
en lechos semejantes a
enormes sepulturas
donde el amor espera
sobre unos senos cálidos
El sacerdote cuenta las
perlas de un rosario
y tañen las campanas
para anunciar el alba
mientras los
comerciantes conversan barren limpian
Automóviles pasan de
prisa echando humo
y en la acera sonríen
alegres secretarias
cuando los lustrabotas
les lanzan un piropo
HAY DíAS
Hay días, y son los más, eternamente
breves.
Días para grabar en un mármol.
Días que parecen días, y no lo son.
Días de dos noches y cuatro
atardeceres.
Hay días, mi Dios, de fuego
consumido.
Días para arrancar del calendario.
Días en que te dicen iBuenas Noches!
Días cual una piedra inmensa en tu
zapato.
Hay días de recuerdos, con sabor a
café.
Días...en tu hastío mental de estar
cansado.
Días sin ton ni son, y nadie al otro
lado del espejo.
Días, ¡caray!, de tanto anonimato.
Días en que pasas agotado de
esperarte en un zaguán.
Días, a medianoche, de alguna tarde
de un jueves.
HOY
Hoy acabo de hablarme en
una oreja.
Hoy acabo de hablarme en
un oído.
Hoy estoy feliz, caramba!,
qué tristeza
Al sentir mi corazón
redondo y amarillo.
Hoy acabo de verme
ciegamente.
Hoy acabo de hablarme en
una esquina.
Hoy me vi cruzando una
calle, una calle cualquiera.
Hoy estoy feliz, caramba,
qué tristeza!
Hoy le ayudé a un cojo a
levantar mis piernas.
Hoy pienso morir,
caramba..., qué tristeza!
Hoy me daré muerte con
los cuatro sentidos que me quedan.
Hoy he de matarme para
seguir viviendo.
Hoy buscaré un útero
sencillo como tierra.
Hoy estoy feliz, caramba,
qué tristeza!
EL PARAGUAS ROJO
arriban a este puerto
cansados trasatlánticos
y hendidos en la proa
desertan ante el vino
y abócanse a los vasos
recios hombres
con barbas pusilánimes
son viejos marineros que
acódanse a la barra
confiados como mástiles
y beben vino a sorbos al
son de una guitarra
sois bravos marineros
murmuran las rameras
buscando ser amadas
oh rojas jarreteras!
y caen rojos guantes ya
ebrios sobre el suelo
y glúteos que se abren
agólpanse en un sexo
las copas en las mesas
conservan sus latidos
de copas postergadas
al son de una guitarra y
en fin los marineros
de un barco de otros
puertos
exploran nuevas aguas al
son de una guitarra
sois bravos marineros
la noche ya se acaba!
(Cabaret de Barcelona, 1987)
MEDITERRÁNEO
Sobre la grava azul de
Canet Plage busco
el sonido del albatros.
No sé si es Ezra Pound
quien en lontananza me
hace señas, hoy vivo por
la estrella de otros
versos; en el botón de mi solapa
han cagado unos pájaros.
La noche ha sido larga,
poco he dormido,
las olas de este mar
Mediterráneo golpéanme
incesantes los pies con
sus martillos, mas, no deseo
esperar a que transidos
pescadores me socorran,
y por lo mismo he de
liberarme de la sal
dormida en mi cuerpo.
Extrañamente no puedo
respirar
como es costumbre en los
poetas, mover estas
arenas sería delatarme.
Cuán frío es el aire
sobre mis párpados secos.
(Mar. Tu imantado
corazón nunca termina de latir.
Un sorbo beberé de tu
ambrosía en un vaso de
cristal guarnecido de
zafiros.)
(Perpignan, 1987)
EXTRANJERO
Tu semblante son los
trenes que se duermen con el alba.
Llevas equipaje
transitorio,
viajas.
Desciendes en un andén,
te preguntan tu nombre,
no respondes.
Sin embargo, debes ser
feliz porque estás vivo.
Vivir es algo sumamente
serio para ti.
Extranjero,
Las aves se beben tus
pestañas.
Recibes una carta.
Alguien te ama.
Una mujer te ama.
Una mujer espera que
vuelvas a sus brazos.
No hay regreso.
Avanzas en un tren mas
retrocedes en espacio.
Tu territorio lo has
perdido.
Tu patria no te
pertenece.
Los años son las moles
de tu casa.
Tu nombre es el exilio.
¿Qué buscas extranjero?
Las horas te amenazan.
(Italia, Florencia,
1980)
GRACIAS
Doy las gracias al búho
del molino
y también a la oveja
trasquilada
cuando el sol en la
hierba me ilumina
con sus claros cabellos
de muchacha
Doy las gracias al sabio
caracol
que detiene su marcha
cuando fulgen
en el cielo febril y lo
coloran
unas alas hermosas de
gorrión
Doy las gracias a los
lobos del bosque
a la hechicera que sueña
con sapos
al sendero de piedra del
camino
Doy las gracias al
viento y a los árboles
a las palomas que
vendrán mañana
a despertarme con sus
alas blancas