Nació en el Valle del Cauca, Colombia.
Es periodista, poeta, escritora y pintora. Autora de los poemarios
POEMAS EN MI RED (Plaza & Janes, 1992), con prólogo del escritor colombiano Gustavo Álvarez Gardeazábal; BRINDIS POR UN
POEMA (Plaza & Janes, 1995), con prólogo del Dr. Odón
Betanzos Palacios, Director de la Academia Norteamericana de la
Lengua Esspañola ; y BARAJA DE POEMAS, (Betania, 2002), con prólogo del Dr. Luis Ángel Casas, poeta cubano y Académico de la
Lengua Española. Es también autora de varios libros de cuentos, ensayos y novelas; algunos aún inéditos. Sus Poemas, cuentos,
críticas y ensayos le han merecido numerosos premios y
reconocimientos, como los obtenidos por sus cuentos “El dolor del
artista” (Colombia, 1962); “Aquí los dejo entre los muertos”
(Sociedad Cultural Santa Cecilia, Miami 1997); “Papá Santiago” (Club
Cultural de Miami “Atenea”, 2003); y por sus poemas “Poem to
winter” (National Library of Poetry, 1995); “Soneto al amor”(Famous Poets Society, California, 1996); “El desdeñoso” (Academia Poética
de Miami, 1997); ”Inquietud” (Club Cultural de Miami “Atenea”, 1998);
“Ven” (Delegación Cultural del Ayuntamiento de Conil,
Diputación de Cádiz, España, 2001). Es columnista en varios
periódicos y revistas de New York. Reside en Long Island, Nueva
York.
ELEGÍA PARA
ALFONSINA STORNI
¡Oh Alfonsina!
Eres diva que al mar dio sus secretos
el piélago
orgulloso, llevóte cual trofeo
como estatua
viviente en el mástil de un barco.
¡Oh Alfonsina,
Alfonsina!, artista de mil versos:
Levaste un día
tus anclas para jamás volver,
te fuiste con
Neptuno sobre ondulantes olas
a tejer
ilusiones con la espuma del mar
y a recoger
corales, caracoles y perlas:
Querías tejer
collares a las bellas nereidas,
querías cantar
poemas a bravos marineros
que un amor no
reciben al volver a los puertos
henchidos de
esperanza, repletos de pasión.
Ahora eres
viajera liberada entre olas,
el viento te
acaricia y en las tardes doradas
en una barca de
oro, te trae tu capitán
que vuelve
emocionado para escuchar tu voz.
Le cantaste al
varón, a la vida, al amor;
el río rumoroso,
las fuentes y cascadas
tu amada
primavera, las pomas y las rosas
repiten aún tus
versos repletos de emoción.
Una brecha le
abriste a la mujer latina,
nos dejaste tu
gloria engarzada en la estrella,
-la que hechizó
tus ansias cuando rieló en el mar-
dejándonos la
estela de tu brillante pluma.
Un críptico
destino te fuiste a conquistar,
dicen los
pescadores, que te ven en la playa,
que llegas en
un barco rodeada de gaviotas,
que te escolta
un lucero, que traes aire de reina.
Rodeada por las
hadas, con un pesar profundo,
y luciendo las
galas de una princesa triste,
“VOY A DORMIR"
dijiste prediciendo el final,
desdeñaste a
Caronte: te fuiste con el mar.
MIENTRAS DURE
LA VIDA
Mientras dure
la vida te querré con el alma,
mientras dure
la vida navegaré en tus aguas.
Mientras dure
la vida y tu estés en tu orilla,
yo llegaré a
la tuya como cruzando un puente.
Mientras dure
la vida me embriagaré en tus ansias.
Por ti yo
danzaré coronada de pámpanos.
Repicará en mi
boca la risa cual campana,
mientras dure
la vida y beba de tu amor.
Dormirás en mis
cielos con placidez de estrella,
serás cual
mariposa libando entre mis rosas,
y serás la
caricia callada de mis horas;
mientras dure
la vida te amaré con delirio.
¡Oh cielo!, dí:
¿en qué red mis ansias atrapaste
que en noble
desvarío te he amado con locura?
¡Andaré por tu
senda sintiendo la pasión
de mis hondos
anhelos, mientras dure la vida!
LA ESCALERA
DE LOS SUEÑOS
“No hay
ningún viento favorable
para el
que no sabe a qué puerto se dirige.”
Schopenhauer
Visualiza tus
metas y tu estrella
con fe y con
esperanza, y sé paciente:
sin prisas,
pero firme y persistente,
siguiendo de
tus sueños tras la huella.
Ve subiendo uno
a uno los peldaños
y no mires
atrás, mira a la cima
con el dorado
sueño, el que aproxima,
y olvidando
dolor y desengaños.
No te turben
cellisca ni borrasca;
sube y sube ,
deja atrás la hojarasca,
tu coraza
interior será tu escudo.
No cuentes los
peldaños cuando empieces;
sube que el
triunfo alcanzarás con creces
¡y la estrella
tendrás si eres tozudo!
(Poema
acreedor a un accésit en el XIII Concurso Internacional de Poesía
del C.C.P.I. con sede en Santa Mónica, California.)
SU INSTANTE
MENGUADO
Un día él me
dijo mirando en lontananza:
“Si algún día
me dejaras, moriría a la deriva”,
y lágrimas
bañaron sus ojos verde oliva
en donde antes
brillaran la fe y la esperanza.
Era un hombre
de acero, que parecía un roble,
mas trigo
candeal era, y de fibra flexible;
y cuando iba al
mercado del pueblo, muy sensible
al más pobre
compraba y le pagaba doble.
Compartía su
vendimia y sus trojes con otros,
y era honesto,
amoroso, alegre, e indulgente;
y de Gibrán
seguía su gran filosofía.
………………………………………………………
Cabalgaron
pesares cual desbocados potros
en su instante
menguado cuando yo estaba ausente,
¡mas por
telepatía , yo viví su agonía!
ASÍ QUIERO
MI VERSO
“Hay que
apretarse en haces
y hacer
un sólo haz”.
Poema
Quetzalcóatl de Martín Paz.
Quiero el verso
en mi anhelo cincelado,
pulido en el
dolor y acrisolado;
el verso noble
y elocuente y sabio
que restañe
de ofensas el agravio.
El verso
rutilante en la palabra
que despierte
conciencias y que abra,
liños
de amor, lealtad, justicia y paz
y nos lleve en
vendimia a un sólo haz.
Y quiero la
palabra que elocuente
y libérrima
salte de mi fuente,
para que
llegue al corazón y sea
consoladora y
dulce panacea.
Quiero la musa
en mis lucubraciones;
y hasta el orto
escandir inspiraciones;
y que empíreos
destellos de lucero,
profundicen
mi fe de carbonero.
Así persigo el
verso: RESONANTE,
hermanado, y cual puente: ¡unificante!
ESTE ADIÓS
Este adiós que
me deja sin acento
y me priva del
gozo de tu risa,
es cual campana
sacudida aprisa;
corta mi vida
ya sin pensamiento.
Este dolor
tenaz, espina al viento,
dolor de tu
partida sin sonrisa,
es una mariposa
que sin brisa
se mece entre
las flores sin aliento.
Es pesar de mi
vida anonadada
e incapaz de
sentirse ya halagada,
sin aurora que
alumbre en la mañana,
es sonido ,
dolor estremecido
del canto de un
turpial adolorido
¡porque ha
muerto la voz de tu campana!
INSINUACIÓN
Es noche
rumorosa, canta el agua en mi fuente
el aire
nemoroso trae olor a reseda.
Si bebes de mi
fuente de cristalinas aguas
la rica
transparencia mejorará tu arcilla.
Bebe, bebe sin
miedo de la opima fontana
entra, entra en
el bosque de mis áureas caricias,
do las ninfas
te esperan con un regio festín.
No temas, entra
manso, mi corazón te espera.
Sube a tocar la
estrella de mis ansias en ciernes.
No te conturbe
el bravo palpitar de mi aliento,
es que ahora
soy cual loba que en celo al viento aúlla;
ven, vamos de
la mano bajo esta luna llena…
Tornemos
nuestros cuerpos en una sola sombra;
cuando el
delirio arrecie libaremos la copa
del vino
generoso de nuestra propia vida,
¡y dormiremos
hartos, el sueño de Morfeo!
NO HABRÁ
UN ÚLTIMO POEMA
Dedicado
a un dilecto amigo
muy
respetable y apreciado.
… él sabe
quién es.
No habrá un
último verso para un bardo.
Un poeta jamás
debe decir:
“Éste es mi
último verso”, ni al morir
pues tras de
muerto, su palabra es nardo,
y es grito, y
es camino, y es estrella.
Convierte en un
poema lo que a su alma
turba en
placer, dolor, o torna en calma,
dejando voz de
coruscante huella.
Y no podrá
callar pues siempre flota
la palabra
sublime y el mensaje
de amor y paz y
confraternidad,
que a flor de
piel de sus honduras brota.
No podrá el
vate nunca hacer anclaje:
¡Piloteará el
bajel con su verdad!
Nació en
Chalatenango, El Salvador (1957). Desempeña la función de director
de Educación Básica en el Centro Escolar “Presbítero Nicolás
Aguilar”, y se dedica a escribir poesía desde los catorce años. Ha
participado en diferentes certámenes nacionales y eventos
literarios y publicado doce libros, entre los que destacan:
Alegoría de la palabra (1992), Espejo del invierno (1993), Íntimo
fuego, Visión de la muerte (1994), Antigua soledad (1994),
Fugitiva luz de los espejos (1995), Viento (1995), Césped sobre el
fuego (1995), Querencia del follaje (1998) y Rumor de pájaros
(2002). Su poesía ha sido publicada en diferentes antologías y en
los medios de comunicación nacionales de su país. Parte de su
producción poética está siendo traducida al francés. Colabora en
diferentes revistas electrónicas.
PÁJARO EN EL
TIEMPO
“Encerradas en un invernadero
bajo el cristal, las flores olvidan
que la luz existe
y cómo temblaban bajo el rocío
¡Como
huelen las alas del tiempo!”
Constantin Cavafis
Acaso
porque soy huésped
De
lacustres imposibles,
De vuelos
insondables,
O de aventuras
ciegas.
Acaso, también,
porque soy testigo,
De fuegos que
juegan con barajas
Para avivar la
semilla de los sueños.
Este reino se
viste de musgo y azogue.
Sus dientes son
más oscuros
Que la ceniza
Y el sino del
hambre,
Más pequeños
que este pequeño
País
Encanecido por
tanta audacia
Y equívocos.
Después de todo,
Tal vez la
memoria, abierta al futuro,
Recuerde las
varietés
Del camello
pasando
Por el ojo de
una aguja,
O el espejo
ciego copiando la noche
Y la
profunda sal
De los dones
del misterio.
¡Huele el
tiempo a sonidos!
Residuos de
esqueletos
Desagües
espumosos como cárceles
Alas que
golpean los poros
Vegetación que
despierta
Con excrementos
Huellas
desafiantes
Mar de hormigas
Absurdas latas
de combustible
Comiéndose el
cuello de los días.
IMÁGENES
URGIDAS
Han pasado los
años
Se siente el
estiaje
De los mares
sobre la espuma
De esas aguas
idas
Sombras en las
páginas de la piel
Imágenes
urgidas
Varadas en el
muelle de los labios
Sin decirse
Sin pronunciarse
Siempre de
regreso
Como pedazos de
papel
En el invierno
De la
medianoche
Pasan también
los días
Abriendo viejas
heridas
Y oyendo caer
El esqueleto de
múltiples relojes
Gritan los
fantasmas
Agarrados del
sombrero
De las estrellas
Orina la luna
de reojo
Las calles
Donde habita lo
póstumo
Y los domingos
muerden el bolsillo
Como los ojos
que cuelgan
Del cielo
Como relámpagos
Pasan las horas
Con su ataúd de
humo
Y jaulas con
las mandíbulas
Tiesas de los cuerpos:
Ácidas pupilas
Mejillas ya sin
gritos
Vértebras
soportando las agujas
De la patria
De la historia
Siglo de noche
con jinetes
Agrietados
Y armaduras que
sangran
En cada galope
Donde el mal
incuba
Y
castra ilusiones
Bailan en la
sangre los espíritus
Ahogan sus
gestos
En los ciervos
Los ríos
chorrean pájaros muertos
Días sin
orgullo
Donde el luto
Siembra cometa
de cauces
Y las sombras
resplandecen
Como un “bosque
azul”
Los minutos
entretanto
Cantan a
capella
El do re mi
Contra un follaje de moscas.
AGENDA DEL
ABISMO
Tiempo de canto
Sin canto
Ni soñado
Con brío de
fuego
Sin
luna
Más que la
marea aturdida
Del crujir de
la tierra
Tan lejos de la
vida
Y tan cerca de
la sal de las heridas
Sin respuestas
Más que los
huesos fríos
En los labios del viento
En el fin de
los tiempos las palabras
Lentamente caen
Ecos de desvelo
La
ola en el mar altisonante
Noche incierta
Sorda
Sombra del azar
Sed de sombras
muertas
Heridas de
ceniza
Sobre el bien
Sobre el mal
Sobre la
indiferencia
Después de todo
Cementerio de las semillas
Cruz llorando
en las pupilas
Delirios de encono
La misma sangre
La mordaza de
la bruma
La tripulación
de los sueños del hombre
La sal perenne
de los eclipses
La sombra de
los dioses
En oscuros espejos
Vacío el vacío
del tiempo
Oscuridad de
principio a fin
Siega nocturna
de pájaros
El brebaje de
la muerte
En el rocío
Eco del cierzo
Medida
solitaria del deseo
Por la memoria
Que rastrea las
cenizas
Y nos concede
las esferas del martirio
Hueco instrumento
Donde empiezan
los errantes agujeros
De los acantilados
Hoguera que nos
deja
Una
tranquilidad vacía
De metal
enmascarado
Hay mármol
perplejo de la luna
Alambique
petrificado
En el sigilo de
rugosas telarañas
Sueño que no ve
—escoria de
mariposas
Por el fermento del terror—
Sino en las
lenguas del cieno
Donde los ojos
sin orbitas
Devoran ansiosos candelabros.
MI LOCURA
Mejor una
jungla en la cabeza
Que
hormigón sin raíces.
Mejor
sentirse perplejo
Ante la
tortuosa calle de las luciérnagas.
Derek
Walcott
Entre
el aire que descalza
A los pájaros
La vida y la
muerte
Cosas de fondo
El fondo de
Dios que adivina
El tapiz de los abismos
Sin pensarlo
Hombre a ciegas
Ave migratoria
haciendo toboganes
Hacia abajo
Hacia arriba
Lo mismo que el
horizonte
Sin nadie en
las huellas
De sus manos
Claridad en el
centro de dos ausencias
Espacios
espectrales que no ve el ojo
La vida en su
funda
La noche en su mortaja
Ambas olvidadas
Por la bruma
Todo forma el
íntimo sueño
Amarrado en el
bolsillo
En los hilos
De las cejas
O en el camino
que recorren los recuerdos
Cuando el
asombro
Se arquea
Cansado de vivir
Esta bruma de
jabón en el aire
Que de repente
derrocha
Burbujas en el rostro
Luego cae al
hueco de la noche
Donde sólo hay
mesas sin sillas
Muelles sin barcos
Días inexistentes
A veces uno se
quiere palpar
Saltan los escalofríos