Miami
Estados Unidos
Año V

 Nº 27/28

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Asesores Técnicos

Daniel Berdeguer

Luis H. Beltran

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

 

 

 

ENTREVISTA CON EL PINTOR COLOMBIANO

GIOVANNI CASTRO

(EL PRIMITIVISMO COMO DISCIPLINA ARTÍSTICA)

por

 Patricio E. Palacios

 

Giovanni Castro nació en Colombia (1946). Pintor y antropólogo. Graduado en Antropología de la Universidad de los Andes (1970). Fue profesor por varios años en diferentes universidades, tales como la Universidad Javeriana, la Universidad de los Andes, La Universidad de Santo Tomás y la Universidad del Rosario, entre otras.  Promocionó a nivel internacional su tesis agraria y por medio de ICETEX (Instituto Colombiano de Estudios Técnicos en el Exterior), en la Universidad Iberoamericana de Ciudad México (1974). En 1980 regresa a su país y abandona su actividad de antropólogo, tras ganarse el primer premio en la exposición de pintura primitiva latinoamericana en Pamplona, Colombia, para convertirse en artista plástico. En el año 1982 viajó a París, en donde permanece dos años y estudia en la Escuela de Bellas Artes. En 1984 fue galardonado en el Salón de Otoño del Grand Palais en París. Posteriormente recibió el Gran Premio de Aquitania, en Tonneis, Francia (1988) y fue seleccionado para participar en la XXIII Exposición de Arte Contemporáneo en Montecarlo en 1989. Sus cuadros figuran de manera permanente en los principales museos modernos, siendo el más importante de estos el Museo de Arte de Montecarlo. Sus obras también forman parte de muchas colecciones privadas y de varios centros educacionales, tales como la Biblioteca Otto Richter de la Universidad de Miami. Reside en el sur de la Florida desde el año 1985, lugar donde ha llevado a cabo diferentes exposiciones en el Consulado de Colombia (Miami), en la Galería De Armas (Miami) y en la Galería AMMAN (West Palm Beach), entre muchas otras.

 

Miles son los detalles reunidos en cada una de sus obras, sus colores  frescos y brillantes, contrastan con el cielo un tanto gris del otoño  parisino. Los paisajes  animados por el vuelo de mariposas multicolores, o por la tímida presencia de seres irreales, han hecho que su pintura no pase desapercibida en esta ciudad donde el arte reina bajo todas las formas y en cada momento de cada día. Gracias a su mirada infatigable y curiosa, que desea penetrar todos los misterios o cosas evidentes que a diario nos rodean, Giovanni Castro ha sabido plasmar sus múltiples experiencias con una técnica que solo un trabajo arduo y constante proporciona, permitiéndonos contemplar un universo que sólo existe en la imaginación de

artistas y poetas".

 

Jorge Gómez y Caceres

Musée du Louvre

Paris, 1983

 

 

 "Giovanni Castro tiene también el interés de que su obra sea un exponente de las cosas bellas de su país, y ejemplo de las virtudes que caracterizan al pueblo colombiano,"que se han visto un tanto empañadas por acontecimientos desagradables, que no reflejan nuestra verdadera identidad".

 

Luis Felipe Marsans

Diario Las Américas

Miami, 1987

 

Hay en estos paisajes, en estas fragmentaciones del paisaje, en las naturalezas muertas, sean cuales fueran sus dimensiones, un delicado y minucioso acercamiento al tema. Un propósito de fijación de elementos básicos a la imagen que se conjuga con una voluntad de

proyección ilimitada del espacio representado".

 

Armando Álvarez Bravo

El Nuevo Herald

Miami, 1988

 

 

"El arte de Giovanni Castro tiene armonía, equilibrio, una perfecta composición y un trazo preciso, además de un elevado dominio del color.

Por otro lado, sus lienzos contienen mensajes humanos muy especiales... mensajes de amor, de nostalgia, de alegría. Lo esencial es que Castro

es un artista en constante evolución, que siempre está dispuesto a

aceptar nuevos retos, y esto no le resta a sus cuadros ese encanto que

los ha hecho famosos".

 

Mercedes Scott/Gisell Balido

Revista Marie Claire

Miami, 1991


Tras lograr una merecida fama en su nativa Colombia, Giovanni Castro ha sabido trascender las fronteras. Sus obras van desde el primitivismo al costumbrismo y del costumbrismo al realismo, del pequeño formato al gran formato, gustando a los públicos más variados y a los más exigentes coleccionistas. A manera de conversación, en el estudio que tiene en su casa en el sur de la Florida,  le hice la siguiente entrevista:

 

P.E.P. ¿Cuál es tu formación profesional original?

 

G.C.V. Mi formación profesional original está centrada en la antropología. Me gradué en la Universidad de los Andes ubicada en la capital de Colombia: Santa Fé de Bogotá, en el año 1973. 

     Ejercí mi profesión por primera vez en una entidad gubernamental llamada: El Incora (Instituto Colombiano de la Reforma Agraria) por espacio de tres años. Mi actividad de trabajo estaba centrada en la ayuda al campesino en la mayoría de sus necesidades. Estudiaba las más sentidas; una de ellas y la más importante: la tenencia de la tierra.  Se estudiaba el sitio, las oportunidades de trabajo, las posibilidades económicas: tanto para obtenerlo, como para explotarlo en el futuro; en fin se estudiaba el entorno y por medio del Instituto se le ofrecía un programa para adquirir la tierra y solucionar en parte su principal problema. Fue una actividad sin par, allí viví, aprendí a conocer el campesino, parte de su idiosincrasia, sus costumbres y su medio ambiente.  Fue una película que quedó grabada en mi subconsciente. Como dice Freud: “El subconsciente se manifiesta en los sueños”, yo lo representé en mis pinturas. Soñé con el pueblecillo, el puente, el río, la alcaldía, la plaza central, el burro, los pájaros, el comedor de la casa más pobre que consistía en un tablón largo de madera y abajo otro que servía de asiento, la hoja de plátano que muchas veces sirvió de plato para degustar un almuerzo especial con unas yucas de 20 centímetros de largo, un plátano asado, papas y un pedazo de carne asada. 

     Después de tener esta experiencia, mi actividad cambió un poco y de obrero raso pase, a burócrata.  Me dediqué a la docencia. Impartía  cátedra en varias Universidades (Javeriana, Los Andes, Santo Tomás, Rosario, Nacional).  Esta experiencia también imborrable en mi vida; duró tres años. 

  

P.E.P. ¿Cómo tomaste la decisión de dedicarte a la pintura y abandonar tu carrera de antropólogo?

 

G.C.V. Sabemos que ciertas cosas son herencias genéticas. Considero que heredé algo de mi familia y ellos fueron los que empezaron a incentivar ciertas aptitudes que tenia hacia la pintura. Mi tía abuela era una excelente pintora, y un tío por parte de madre lo hace muy bien. Nunca imaginé que mi actividad de Antropólogo cambiaría hacia el arte;  pero una intervención en un premio a nivel latinoamericano en la que logré el primer premio me llevó a abrigar la disciplina de la pintura. El hecho motivó en una forma drástica que cambiara mis sentimientos hacia el arte; esos sentimientos se convirtieron en pasión, leo, observo, ejecuto, vivo; hasta doy conferencias sobre historia del arte, estoy dentro del ambiente del arte. 

   

P.E.P. ¿Existe alguna relación entre la antropología y tu pintura?

 

G.C.V. Es obvio, en mis inicios como artista ingenuo representaba esa serie de elementos que tengo represados en mi memoria sobre el campo. Relacioné directamente todas esas memorias y las representé gráficamente.  El conocimiento que obtuve del campesino como antropólogo, sirvió para penetrar en ese otro mundo de fantasía que rodea las costumbres del pueblo y transportar al espectador a un mundo lleno de casitas, villas, puentes, ríos, montañas; un mundo lleno de orden, de limpieza, de paz y de belleza. 

 

P.E.P. Eres considerado un artista primitivista y en algunos casos tu obra  ha sido denominada como supraprimitivista. ¿Podrías explicar estas distinciones sobre tu disciplina artística?

 

G.C.V. El primitivismo es una disciplina sin academia, libre de ejecución, que no entra en la categoría de los grandes creadores de forma. Es una pintura plana, los elementos aparecen sin ningún orden, el color no tiene balance, son algo estridentes. Un gran amigo me dio la oportunidad de aparecer en la sección que él dirige en el Nuevo Herald, llamada: GALERÍA; su nombre es Armando Álvarez Bravo y su concepto sobre el termino Supraprimitivismo nace en el año 1988, y está basado en el hecho de que en esas obras aparecen: dibujo, composición, perspectiva y balance del color. En otras palabras, estaba dejando el Primitivismo.

  

  "PLAZA Y CALLE" (Óleo sobre lienzo)

 

P.E.P. Tus pinturas muestran un gran énfasis en el entorno y en las dimensiones geográficas y no así en el ser humano, el cual está casi ausente de tus obras. ¿Tienes alguna razón en específico para despoblar tus paisajes urbanos o rurales?

 

G.C.V. Al comienzo mis cuadros poseían el elemento humano, pero llegué a un momento en el que me formulé la pregunta.  ¿Deben estar presentes en mis obras?.

 

Si, pero de una forma diferente, entonces limité la presencia del ser Humano a un primer plano; para que me sirviera como barrera, entre ese mundo casi mágico que existe allá, un mundo lleno de paz y belleza, y el mundo de acá, un mundo diferente lleno de ruido, anarquía, suciedad y violencia. Y al ver que el elemento humano había desaparecido de mis cuadros llegué a la conclusión máxima de mi pintura, y me dije, Porqué no integrar al espectador?. De esa manera aumenté el tamaño de mi obra y el tema del paisaje urbano me pareció ideal para ese propósito. 

     El propósito fue el integrar el espectador a mis pinturas, que se sintiera dentro del cuadro, así el primer plano perteneció a él, y ese espectador puede ser Usted.

 

"CASERÍO" (Óleo sobre lienzo)

 

P.E.P. Tu pintura alcanzó un gran prestigio dentro de Colombia y no es usual ser profeta en su misma tierra.  ¿Cómo llegaste a lograr un lugar prominente en las artes plásticas de tu país?

 

G.C.V. Mi obra fue reconocida por personas que tenían un conocimiento artístico muy formado. Las principales columnas de los diarios, de las revistas y las galerías, la llevaron a un sitio muy distinguido. Se tuvo también la fortuna, de que en ese momento el primitivismo era un movimiento que estaba en todo su apogeo; a eso también atribuyo el éxito.

 

Reportaje en la revista HOMBRE DE MUNDO

(Octubre de 1987)