Miami
Estados Unidos
Año VII

 Nº 39/40

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Profesora Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad del Turabo

Puerto Rico

 

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

   

 


 

ROSARIO FERRÉ. DE LA SARTÉN AL

FUEGO DE LA LITERATURA

 por

Joaquín Badajoz

DUELO DEL LENGUAJE/LANGUAGE DUEL

 Vintage Books, 2002, 192 Páginas. (Poemas)

Nueva York, EE.UU.

ISBN 0-375-71384-0

 

     Bajo otros supuestos sería una tautología decir que un libro de poesía es un libro sobre el idioma; pero no en el caso de Language Duel/ Duelo del lenguaje, de Rosario Ferré. Es un libro sobre el idioma y sobre las errancias; sobre la condición peregrina y beligerante de la lengua y también sobre su capacidad de coexistencia. Ferré fabula y testimonia con poemas en alto grado anecdóticos las enarraciones de un proceso transculturativo que la han afectado como a pocos por su condición de puertorriqueña y escritora.

 

     Aunque el título suponga una contienda, una vez levantada la tapa, e inmersos en la lectura podemos descubrir que estos textos corresponden a un momento posterior. No están aventurados sobre el fogonazo del polvorín, sino que son la revelación de esa calma fecunda, en la que se comienza un inventario de la devastación y se toma conciencia del valor de esas cosas pequeñas que han logrado salvarse.

 

     Mientras ella se pregunta ¿Por qué será / que en el año 2001/ a los americanos se le hace tan difícil/ aprender a escribir en español? Y jura que mientras discute en español su "derecho a hablar en inglés", escucha "rugir los cañones" y ve "las bombas salir volando sobre (su) cabeza" (Duelo del lenguaje), a lo que convoca en todo caso es a un presente histórico. Las lanzas se cruzaran y sentiremos como en sordina el ruido de las armaduras de los conquistadores que se quiebran ante los tomahawks y los bigwams que caen ante el paso arrollador de la máquina de vapor y los fusiles. Después de esto, ironías de la historia, el español seguirá gozando de una excelente salud y el duelo de los idiomas continuará hasta nuestros días, a veces con su "guerra fría", o su tregua fecunda, y a veces coqueteando como dos aves de corral que ensayasen su danza de apareamiento.

  

     Ella, como muchos poetas antillanos, puede ver con fascinación los más impíos ciclones y asumir las tragedia como una cuestión de identidad. Esto no quiere decir que la suya sea una literatura resignada ante la realidad, sino que puesta en la situación de elegir ha tomado conciencia de que el duelo comienza en un nivel más profundo; podría haber elegido el bando de los artilleros que meten la carga y dan baqueta desde lo alto de la atalaya, pero portadora de una carga más explosiva quiere hacer justicia y luego lograr la reconciliación identataria. Después de todo, ella es también una mujer bilingüe, un anfibio literario que se deja arrastrar hacia los misterios de un abismo que lejos de bifurcarse se fusiona.

 

     Como un ejemplo de estas “fidelidades encontradas”, los textos de Duelo del Lenguaje no son traducciones estrictas, sino que en muchos casos se permite hacer variaciones aprovechando “la doble perspectiva” de poder “correr a toda marcha por los rieles/paralelos de ambos mundos”. Me parece ver que la magia de cada lenguaje la absorbe, cada idioma le exige imágenes y le ofrece posibilidades; cada uno se discute la posesión de una mujer que escribe como si tronara de la tierra hacia arriba. Es la suya una identidad compuesta de la acción contaminante de dos culturas que se manifiestan en la lengua, y aunque el español convoque nostalgias y brote con la fuerza y el derecho de la maternidad, el inglés es también parte de su presente y su futuro. Puede asumir la voz de una latino writer, hablar del español como su lengua: “húmeda y profunda, con tantas curvas y meandros que nos hace sentir astronautas del útero (…) casi tan hondo como el canal por el que llegamos al mundo” (Corriente Alterna). Pero eso no evita que se perciba que el inglés —ese “nuclear reactor” en el que “No excess baggage is allowed” (Language Current)— está en su vida desde el hueso, confundido con la escencia misma de su sensibilidad. Sabe de antemano que “Two male crabs/ can't root in the same lair” (Language Duel), pero ella hará que convivan separados por una fina película, compartiendo la misma agua, como dos peces peleadores que se han colocado en la misma pecera.

 

     Nadie escapa de la precariedad de las eventualidades. La tradición y la identidad sobreviven bajo este presagio, ellas estaban ahí desde antes inamovibles e indolentes, pero Rosario Ferré no se resiste a verlas pusilánime. Ella sabe que la literatura, la identidad y la cocina son un misterio de equilibrio y proporciones. Y que no existe un sabor, ni un perfil definitivo.

 

     Duelo del lenguaje, es hijo también de la ambigüedad semántica y del bombardeo semiótico, no hay que olvidar que en español el duelo comienza en el enfrentamiento pero termina disparado por dentro de las ingeniosas cadenas etimológicas hasta denominar a los dolientes (un duelo cuando es de ley se extenderá, al menos para una de las partes, más allá de la performance). Y el duelo del lenguaje de Doña Rosario, la escritora viva más importante de la isla del encanto, es también un recuento de su dolor, de su ausencia, y sobre todo de la memoria. Porque al final tenemos la certeza de que este es el libro que necesitaba para dar fe de vida, al menos poéticamente hablando, y para poner sobre sus propias contradicciones el peso grave de la palabra. Lo que ha vivido es apenas una hilada generosa en la rueca de los siglos. Lo que experimenta tiene un origen remoto que ella descubrió desde sus años universitarios en Estados Unidos, y que confirmó mucho después cuando regresó a sus raíces para encontrar muchos de los temas de su inspiración y también un país volátil y fracturado por el intercambio intercultural con los Estados Unidos pero también que no había sabido utilizar las infinitas posibilidades de esta nueva riqueza. Nosotros los cubanos, por aquella metáfora del pájaro, ahora prisionero dentro de un espejo, la entendemos bien. Un ala imaginaria es la continuidad de la otra viva. Aún con las plumas de un ala quemadas, el destino del ave sigue siendo el mismo.

 

     Es por ello que se permite colocarse a la ofensiva, y superar viejas retóricas con la evidencia de que la tragedia no es unidimensional, sino que se revierte como un bumerang encendido “prendiendo” en algunas de las ciudades más populosas de la Unión. Su mérito, entre muchos otros, es mostrar el derecho y la grandeza de nuestras culturas antillanas, con textos de gran valor ético y literario, y llevar el razonamiento desde la superficie del idioma hasta el hueso de los debates culturales. Aunque no sea la intensión de este libro histografiar con exactitud la llegada del español a las Américas y su periplo por las tierras del norte, puesto que el vehículo se lo impide, si logra que este espíritu recorra toda la primera sección del cuaderno y que quién lo lea (tanto en inglés como en español) entienda, que sin intentar desplazar al idioma oficial, el castellano goza de linaje, derechos ... y ha “retornado” a estas tierras para quedarse para siempre. Habla también de las olas sucesivas, las emigraciones, el newyorican, el dominicanyork, los cubanoamericanos y haitianos al sur de la Florida, las reconquistas de un espacio producto de la trashumancia política y el arribo con estos de una lengua y una cultura “nuevas” que se levantan altivas en creole y español criollo de las islas. Poemas como “Subiendo por el Archipiélago” y “Los esqueletos de los héroes”, son una muestra total y rotunda de la madurez de este cuaderno: “En Miami uno se tropieza a cada paso/ con los esqueletos de los héroes./ Muchas calles ostentan sus nombres:/ Ponce de León, Coronado, Cabeza de Vaca./ Llegaron, vencieron y perecieron/ bajo los cascos de la ambición y de la gloria./ Pero nada desaparece; el ayer sobrevive en lo que vemos,/ en el viento que agita las palmeras/ en el sesgo que inclina a los navíos/ al hundir sus quillas sobre el agua./ Hoy los conquistadores están de vuelta:/ Los cubanos, los haitianos, los puertorriqueños./ El océano está empedrado/ con los huesos de los héroes”. (Los esqueletos de los héroes).

 

     A la vuelta de una temporada de escritura que la va confirmando como una de las escritoras hispanas de mayor envergadura, su poesía se permite desenfados e instantes memorables como en los textos bilingües “Juan de Oñate”, “La humildad del pie”, “La marcha de los saguaros”, “Contrapunto” y “Aleluya latino”, por sólo citar algunos. Disfrutará la anécdota del exitoso hombre de negocios que “Suelta un ¡Coño! más grosero/ que una bala de cañón/ y entorna la vista al suelo, avergonzado”. Cuando alguien le pisotea un zapato en un elevador del lujoso Ritz de Miami, y también la complicidad del ascensorista que sonríe “porque quiere dejar claro/ que el español también tiene su gente de calibre/ a pesar del vituperio” (El español del Ritz).

   

     Rosario Ferré ha protagonizado algunas de las polémicas sobre el feminismo y la teoría literaria más interesantes de los últimos años. Ella evita detenerse en feminismos y otros fanatismos genéricos porque sabe que la literatura no tiene sexos y que sólo existe buena o mala. La conquista de la mujer escritora está en desinhibirse de tantas taras y romper los límites del vidrio. “Contrapunto”, uno de los poemas del primer bloque es un ejemplo de la frescura con la que aborda estos temas. Su sutilidad y su gracia lo apartan de cualquier trillado erotismo. “Los pechos/ como panes gemelos/ se yerguen siempre visibles,/ siempre expuestos/ sobre la doble colina que se extiende/ sin dificultad hacia el horizonte./ Tienen un propósito clave:/ dar sustento./ “ ‘Somos lo que somos’,/ proclaman llanamente,/ muy seguros de sí mismos/ dentro de su alcoba privada./ El hombre tiene que luchar/ por guardar su secreto:/ un perro caliente/ dentro del pantalón,/ moviendo la cola y olisqueándolo todo,/ un pensamiento sin articular,/ un impulso juguetón en la pantalla/ que todavía no se ha impreso/ sobre la página./ El pene,/ buzo ciego/ hurgando en la oscuridad primordial”. (Contrapunto).

 

     La casi totalidad de los textos incluidos en este tomo antológico, en el que también aparecen poemas seleccionados de dos de sus libros anteriores Las dos Venecias  y Fábula de la garza desangrada, son un extraordinario divertimento. Textos que ofrecerán un par de gratificantes horas de lectura, incluso para los que no son habituales consumidores de poesía. Como un atractivo extra a su calidad escrituraria está la pasión, la erudición, el detalle historiográfico y como ya he escrito, la voluntad anecdótica que existe en cada uno de ellos. Me reservo recomendar un texto “Agapantos en blanco y negro / Snapshot in Black and White”, que resume sin retóricas la tragedia de esos seres atravesados por dos identidades, hombres del limbo, prisioneros del hypen, que cada día recuperan su libertad a través de la escritura, y lanzan las comidas étnicas al fuego de la literatura.

 

Joaquín Badajoz nació en Pinar del Río, Cuba (1972). Graduado de Ciencias Económicas. Ha sido comisario – curador de una treintena de exposiciones de Artes plásticas en Cuba y Panamá. Textos suyos pueden encontrarse en Encuentro de la Cultura Cubana (España); El Panamá América y La Prensa (Panamá); Arcoiris (Bilingüe, Francia); y en las publicaciones cubanas: Vitral, Deliras, Cause, Arte Cubano y La Gaveta (Cuadernos de Arte y Teoría de la Cultura). Fue miembro hasta 1999 del consejo de redacción de la revista VITRAl y miembro fundador de la Unión Católica de Prensa en Cuba UCLAP-Cuba y de la Unión Católica Internacional de la Prensa; así como miembro- consultante de la revista independiente de literatura Deliras y miembro del Consejo Editorial de Ediciones Loynaz. Es miembro correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y de la Asociación de Licenciados y Doctores Españoles en EE.UU. (ALDEEU).  Reside en la ciudad de Miami (EE.UU.) desde 1999. En la actualidad es editor ejecutivo de la revista Cosmopolitan en español.