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LA
POESÍA ROMÁNTICA HISPANOAMERICANA
Ediciones Floridanas,
2004, 222 Págs. (Ensayo)
Miami, Florida, EE.UU.

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Autor de obras
críticas de temas variados que tanto se refieren al
género de la narración breve: 20 cuentistas cubanos
(1977), Cuentos del Caribe (1979), como otras que
tratan de la dramaturgia española de la Edad de Oro:
El teatro de Tirso de Molina (1972) así como también
de temática romántica: Gautier y el romanticismo
(1985), el catedrático, crítico y ensayista Leonardo
Fernández-Marcané ha publicado recientemente por
Ediciones Floridanas, el texto: La poesía romántica
hispanoamericana (2004). Dicho libro viene a
constituir un serio y valioso aporte al estudio de la
literatura de "Nuestra América" como designaba el
apóstol José Martí a la América de habla española.
En el Prefacio del libro
nos dice textualmente el autor:
"El presente libro, carente de pretensiones eruditas,
es un
estudio sobre los poetas románticos hispanoamericanos
y la evolución del período romántico en Europa y
América.
Se han escogido no tan sólo bardos sobresalientes,
sino
escritores de bien ganada fama en la América Hispana
y
en
sus respectivos países".1
El Índice General divide la obra en varias secciones.
En primer lugar, Fernández-Marcané comienza con un
copioso recorrido del significado del movimiento
literario romántico propiamente dicho. El autor,
después de presentar los antecedentes, conceptos y
definiciones del romanticismo va desarrollando las
características, no solamente del romanticismo europeo
en general, sino que también incluye explicaciones del
romanticismo español que tanto va a repercutir en los
autores hispanoamericanos.
Cuando empieza a exponer el romanticismo europeo, el
autor selecciona especialmente al inglés William
Wordsworth con sus Baladas Líricas, y el
prerromanticismo inglés con poetas como Edward Young y
Thomas Gray. A su vez menciona también la escuela
literaria escocesa del período romántico
incluyendo a William Blake y a
Robert Burns. De Francia resalta la fuerte
influencia de Juan Jacobo Rousseau y por último dirige
su vista hacia Alemania al destacar a Johann G.
Herder, a Friedrich Schiller y al conocido Johann W.
Goethe.
En cuanto a los autores españoles tratados en el texto
se incluyen a Mariano José de Larra, al Duque de
Rivas, José de Espronceda, José Zorrilla y Gustavo
Adolfo Bécquer. A su vez el autor va también
incluyendo citas referentes al tema romántico de
críticos de la altura de Azorín, Ricardo Navas Ruiz,
Gonzalo Torrente Ballester, Vicente Lloréns y muchos
otros que harían la lista interminable.
Al comenzar el análisis
individual de los poetas románticos hispano-americanos,
que constituye el tema central del texto, analiza un
total de nueve excelentes escritores de
magnífica calidad literaria.
Es interesante notar la aseveración de
Fernández-Marcané cuando se refiere en primer lugar a
José María Heredia (1803-1839), el célebre "Cantor del
Niágara".
El crítico señala:
"Se ha probado en estos últimos años. que Heredia es el
primer
romántico de América, al
haber publicado en Filadelfia, en 1826,
su novela histórica
romántica, Jicotencal, de tema indígena en
tiempos de la Conquista,
convirtiéndose de este modo, en el
primogénito del
romanticismo en Hispanoamérica."(93)
En el texto también se indica que no sólo fue Heredia
escritor romántico propiamente dicho, sino también que
lo fue por su vida inquieta y desdichada llena de
vicisitudes por lo que lo coloca de lleno en este
movimiento así como por los muchos temas que trató
incluyendo la patria, la naturaleza, y sobre todo el
de la libertad.
El argentino Esteban Echeverría (1805-1851) es la
segunda figura poética hispanoamericana que se estudia
en el libro. Con la publicación de "La cautiva"
vemos la influencia
romántica que este autor desarrolla en la América del
Sur. Nos dice Fernández-Marcané: "Podemos decir que
Echeverría importa oficialmente el romanticismo del
extranjero, introduciéndolo en la región meridional de
la América del Sur." (115)
El libro también
presenta a una autora de primera categoría en nuestra
América. En este caso es la poeta cubana Gertrudis
Gómez de Avellaneda, "La Peregrina" (1814-1873) quien
contribuye con sus magníficos poemas a las letras
hispanoamericanas. En el texto se destaca la fuerte
influencia que Francia ejerció sobre su producción
literaria.
De Puerto Rico se
analizan las obras poéticas de dos autores: José
Gautier Benítez (1851-1880) y la escritora a su vez
cubana y puertorriqueña: Lola Rodríguez de Tió
(1843-1924). Del primero, se destaca su poema "Puerto
Rico" que constituye un verdadero canto a su tierra
natal. De la segunda, su libro poético "Mis cantares"
fue comentado ampliamente por su compatriota Gautier
pues ambos se profesaban una gran amistad.
Al continuar con el
análisis de los poetas hispanoamericanos
Fernández-Marcané destaca la figura excelsa del
venezolano Juan Antonio Pérez Bonalde.(1846-1892). Nos
dice el autor: "Pérez Bonalde, que pertenece a la
segunda fase del romanticismo hispanoamericano, va a
comenzar muy joven su obra poética, en la que
descuella también haber hecho fieles versiones
interpretativas de Poe y de Heine…" (152)
Al proseguir en su
exposición de notables bardos incluye al mexicano
Manuel Acuña (1849-1873) cuya breve vida (pues murió a
los veinticuatro años), fue marcada por profundos
sentimientos de tristeza y melancolía como bien señala
nuestro autor. Tres de las composiciones poéticas de
Acuña "Ante un cadáver", "Nocturno", dedicado a una
hermosa mujer, y "Hojas secas" denotan su hondo
romanticismo.
Otro autor incluido
en el texto es el del cubano Juan Clemente Zenea
(1832-1871). Entre sus obras se distingue "Cantos
de la tarde" que influye de manera especial en el
romanticismo de su país. Fernández-Marcané opina con
respecto a este poeta:
"En su inspiración
romántica, hizo gala del uso de las
sensaciones (futuras
sinestesias modernistas) y
especialmente del
llamado sinfronismo, es decir,
la asociación del
paisaje, la naturaleza o el medio que
rodea al poeta, con los
sentimientos y estados de ánimo
del mismo."
(184)
Por último, el
libro presenta al colombiano Rafael Pombo (1833-1912).
Este autor se inspira principalmente en el sentimiento
del paisaje y de la mujer al escribir sus obras
poéticas. Es interesante señalar que en el texto se
expone la relación que existió entre el colombiano y
el cubano José María Heredia por el interés de ambos
en mirar hacia la magnitud de las cataratas del
Niágara como una de sus fuentes principales de
inspiración poética.
Es indiscutible que
el libro de Leonardo Fernández-Marcané La poesía
romántica hispanoamericana constituye un gran
acierto para aquellos que quieran conocer del
romanticismo literario en general, de nueve eminentes
autores de la América Hispana y además de reconocer
los influjos que cada uno de estos autores ejercieron
entre sí.
El propio autor señala en el Prefacio las siguientes
palabras aclaratorias que esclarecen su verdadera
intención al escribir este útil y valioso texto que
trata con hondura y originalidad el romanticismo
literario en Hispanoamérica:
"Estos vínculos
amistosos, literarios, o motivados por
la admiración y el
respeto mutuos, son en ocasiones
muy ilustrativos para el
conocimiento y la interpretación
de la época romántica en
Iberoamérica, y constituyen una
información esencial, para tratar de adentrarnos en la
vida
y la obra de
toda esa pléyade de autores románticos
hispanoamericanos."
(5)
1
Leonardo
Fernández-Marcané, La poesía romántica
hispanoamericana, Miami, Ediciones Floridanas,
2004. P. 5. (De ahora en adelante los paréntesis de
las citas serán de este texto, indicando el número de
la página correspondiente.)
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Ellen Lismore Leeder
nació en La Habana,
Cuba (1931). Ensayista, investigadora y profesora. Graduada
con un doctorado en Literatura Española de la Universidad de Miami
en Coral Gables. Ha ejercido como profesora del Departamento de
Español de Barry University por más de treinta años y ha sido, en
varias ocasiones, la directora de dicho departamento. Es
miembro de varias asociaciones profesionales de profesores, como
Hispania, ATSP y MLA. En la actualidad es la Presidenta del Consejo
Director de la NACAE, Asociación Nacional de Educadores
Cubano-Americanos. Ha cultivado mucho el ensayo con artículos
académicos y literarios en numerosas revistas literarias y
profesionales. Forma parte de la dirección de la revista Ambos
Mundos: Cuadernos de Literatura.
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