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JAVIER BELLO
Nació en
Concepción, Chile (1972). Poeta y profesor de Literatura.
Actualmente imparte clases en la Universidad de Chile y en la
Universidad Finis Terrae en Santiago de Chile. Ha publicado los
siguientes libros de poemas: La noche venenosa (Concepción,
Letra Nueva, 1987); La huella del olvido (Concepción,
Letra Nueva, 1989); La rosa del mundo (Santiago, Lom,
1996), con el que obtuvo en 1994 el premio Gabriela Mistral de
la Municipalidad de Santiago; Las jaulas (Madrid, Visor,
1998), con el que obtuvo en 1998 un accésit al VIII Premio de
Poesía Jaime Gil de Biedma, Segovia, España;
Jaula sin mí
(Huelva,
Diputación Provincial de Huelva, Hojas de Zenobia 19-20,
1998-99); y El fulgor del vacío (Santiago, Editorial
Cuarto Propio, 2002), edición corregida de La rosa del mundo
y Las jaulas, más el poemario inédito Los
pobladores del entresueño.
QUIÉNES SON
ESTAS PERSONAS,
ALIMENTO DE QUIÉN,
OJOS EN TRANCE,
carne acostumbrada a vestiduras
negras.
Suya es la falsedad, ropajes y
caballos
se desfondan en la encarnación del
jardín,
roen los dedos de la noche y le
hablan, le hablan,
luz donde acuñar monedas.
Poco es lo que hay, apenas un
murmullo
entre los que visitan al Oro en la
casa de los vientos
y rezan con un vaso en la mano,
un vaso con un ojo que se ríe del
fin.
Cae la red sobre el ojo en
tinieblas
y los rostros que resisten la luz,
no la revelan.
Atrapados los que están atrapados
en las ruinas abren la boca para
pedir silencio.
EL POEMA NAVEGABLE SOBRE LA LUZ DEL ORO
lianas de ardiente catedral,
glande que irradia en los mosaicos
juventud que se echa a morir en el
follaje de un naranjo cortado
redes entre las piernas de la
tripulación y algas
entre los dedos de los pies, la
luz cuando pernocta
junto a la comisura no hace
preguntas
a medio quemar la cáscara se
esfuma
temblor en el fruto de lluvia, en
el cuerpo que gruñe
al oído de un fusil enterrado,
orina
ante sí mismo un espejo, mira la
conmoción
un lenguaje de vidrio
semillas resplandecientes
alrededor del cuello, cerrojos que hablan
fuerte antes del amanecer, en voz
alta se trizan
a la hora en que la luz pasea por
la cuerda
con los labios atados
oh gruñe, sol, gorgojo
poema sin luz sobre la luz del oro
SOL DE PALABRAS MENORES Y MAYORES
ruido de fondo ante la mortalidad
de los álamos
la niebla nos devora con su
hospital tardío
con su boca pintada donde perros y
trenes vagan sin sentido
las hogueras no mienten, el
lenguaraz murmullo
del día que se estira para seguir
hablando
la enfermedad pasea con patas
afiladas
saliva por los parques, animal
influyente
con los brazos abiertos, como un
herido a bala
reconoce la espesa cerradura, bajo
la cruz el filo
que mide la altitud del día con su
muerte
el espécimen blanco en la torre de
escombros
ejercicio vacío, roedor del espejo
DEJO LA PIEDRA EN EL CIELO,
TEMPERATURA QUE TUVO FINAL,
un plumaje que ardió de la bodega,
cerca de los descubrimientos.
Lejos se va, tras su mano que se
despide, tras su agujero el día.
Vamos a darle tregua a la noche,
arena descalza, partida en dos.
Seré tu fuego y tu sombra a la
vez, seré tu calavera,
una flor que se pudre en la mano,
la lluvia, el filamento,
mi cuerpo que se dedica al oro, a
la raíz del pájaro.
Sígueme, si quieres. No
encontraremos nada.
Dejo la piedra tibia, su peso de
cadáver.
USASTE LA
MÁSCARA SIN OJOS
PARA ASUSTAR AL VIENTO,
la fauce secreta y su espejo al
final de la nube que cierra la puerta.
La máscara de contar y procrear,
te pusiste los dedos
como un reloj que recuerda la
tachadura exacta de tus manos.
Los cepos también se acuerdan de
tus manos, la cruz en las muñecas,
la piedad del caballo que acorta
el camino y se bebe los techos
y devora tus pasos que insisten en
perforar la nieve
encerrada detrás de la lápida como
humo en un cerco.
Si entras al armario nocturno y
abres el portón
y caminas muy lento hasta el
bosque y en un claro te pones a pensar
en tus hijos y en las altas
paredes y entonas una canción misteriosa
el mar no tendrá tiempo para
recordarte.
Podrá decir tu nombre y silbar
todo el invierno como loco
pero no te tentará con la fruta
aguda de los acantilados.
Anda tranquilo, hunde la mano a
través de la ventana:
en la otra orilla hay unos árboles
inmensos.
ante la tumba de Jorge Torres
EL VIENTO MUEVE
LAS HOJAS DE LA MUERTE
y yo escribo, escribo en servicio
siniestro
sobre la pared donde los labios
piden ayuda a quien sea
y quien sea borra la palabra amor
de las cartas
la cama negra y en el dedal del
miedo las almohadas
el duelo entre el viento y el
pliego del alma que se desmorona
mientras tú escribes por mí me
trizo sobre el hielo
y celebro el teatro de las muecas,
el color de las botas
casacas de hombres de cuero
el piso falso donde nunca podré
contravenir las normas del espejo
en mí la celda anda sin miedo
estoy pensando que todos se van a
morir en la costa
con un gatillo de carne entre los
dientes
el viento arrastra una paloma
enferma
y ya no puedo comunicar más que
noche
el tabú de las piedras que sonríen
diezmadas
mientras escribes por mí levanta
mi genital punta de miedo
yo pulsaré una cuerda que me haga
morir
un poema que no debe revelarse
sino al ganglio de fieltro
voy a dejar que el anciano ponga
huevos en el esternón de las moscas
y un río absurdo y rojo empiece a
nacer en los campos
ALFONSO LARRAHONA KÄSTEN
Nació en Valparaíso, Chile (1931).
Poeta, ensayista, dramaturgo, antólogo y profesor emérito de la
Universidad de Chile. Dirige la revista internacional
"Correo de la Poesía",
fundada en Valparaíso en 1982. Ha
publicado cerca de treinta poemarios en Chile, Uruguay y Estados
Unidos, entre los que se destacan: Islas Profundas
(2005), Rostro y Espíritu de Valparaíso (2003),
Historial de mi Sangre (2002), Una ciudad se incendia
(2000), Réquiem por un ángel que perdió las alas (1998),
Mester de Hechicería (1995), Autorretrato Sin Rostro
(1990), Cambio de Casa (1982), País
Ausente (1980), Valparaíso, Ciudad de Balcones (1973)
y Lenguaje del Hombre (1973). Ha
editado, como resultado de sus trabajos de investigación,
veintisiete antologías entre los años 1960 y 2005, tales como:
Cien leyendas de Valparaíso (1986), El Soneto en
Valparaíso (1999), La poesía breve en la
Región de Valparaíso (1999),
Historia de la poesía en Valparaíso, Siglos XIX y XX (1999),
La mujer en la poesía de Valparaíso (2004) y La poesía
religiosa en Valparaíso (2005). Fue designado Director del
Capítulo "Valparaíso"
de la Academia Iberoamericana de Poesía
y Miembro Correspondiente de la Asociación "Prometeo" de Poesía
en Madrid, España, en 1997. Fue designado Miembro de Honor de la
"Casa del Poeta Peruano" en Lima, Perú, en 1996. Recibió
Diploma de Honor por su Obra Poética, otorgado por la "Casa
del Poeta Latinoamericano" en Montevideo, Uruguay, en 1994;
el Premio "José Vasconcelos" en México,
en 1991; el Premio Municipal de Literatura en Valparaíso en 1989;
el Premio "Carlos Sabat Ercasty" en Uruguay en 1986 y el Premio
"Ateneo de Salamanca" en España en 1979, entre otros. Es
Miembro Honorario de la Sociedad de Escritores de Valparaíso, de
la cual en 1954, fue co-fundador y después su Presidente por
varios períodos.
ISLAS PROFUNDAS
I
Islas profundas
siempre me navegan
donando a mi
interior el archipiélago
donde habitan
sonidos tumultuosos
que visto con
sayales sólo míos.
Circunnavegan ángeles las islas
profundas de mis sueños y mi
sangre,
islas en donde viaja la quimera
de poseer un sol que residir.
II
Ni un catalejo
puede descubrirlas.
Viven entre la
niebla que ellas mismas
emanan y se
tornan invisibles
al ojo
inexistente de la muerte.
Las llevo en mí,
como a la sangre albergo
sus capullos en
múltiple eclosión.
III
Porque era el mar su Dios y
compañero
tuve la valentía de aceptarlas
y darle las palomas que pudieran
intercambiar cual mágicos trofeos
con sus profundas huellas
submarinas.
Hermanos, desde entonces,
conversamos
en idioma de signos presentidos
en la espuma tejida por el mar.
IV
Hubo un país en donde las palabras
emergían del agua como islas
profundas, allegando a nuestras
manos
los ecos transparentes que repito
y han sido en mi existencia el
respirar.
El país se mudó, pero las islas
permanecen en mí siempre a mi
espera.
V
Por la tarde
hasta la luz desaparece
pero luciérnagas celestes
nos hablan
para encendernos adentro.
VI
Por haber revelado mi secreto,
en otra vida Dios me cegará.
YURI PÉREZ
Nació en
San Bernardo, Chile (1966). Poeta
y Director de la Academia de Letras de San Bernardo. Ha
publicado los libros: Cara et Fuego
(1994) Instituto Nacional de la Juventud; Cartas del Interno
(1995) Municipalidad de El Bosque; Gringa; El Canto de los
Llanos de Lepe (1997) Maipo Ediciones; Mala Yerba
(2000) Maipo Ediciones; Antología Registrada (2001) Maipo
Ediciones; y Cumbia (2003) Editorial La
Cáfila. Además ha recibido el Premio Municipal de Literatura
(San Bernardo, 1997), Beca Fundación Pablo Neruda (1994), Beca
Fondart (Ministerio de Educación, 1997), Premio Municipal de
Literatura (San Bernardo, 2001). Sus poemas forman parte de las
antologías: Altiro de
Germán Carrasco y Cristián Gómez (Editorial Vox, Buenos Aires) y
El tren de la Poesía Chilena de Jorge Montealegre. En la
actualidad, realiza talleres de literatura en sectores
poblacionales de San Bernardo, a través del “Proyecto de
Extensión Cultural” de la Municipalidad de esa ciudad. Su más
reciente publicación es el Libro Ceremonia del Cristo Blanco
(Fahrenheit Producciones, 2004) junto
a un Disco Compacto (CD) de música y poesía.
AUSTRAL
Nunca me han invitado a nada importante
La poesía no me alentó a seducir la mama del oficialismo
Me consolé con veladas austeras
Bajo la mesa coja, pan y margarina
He visto con infatigable tristeza y furia magistral
Sin esa tolerancia vergonzosa de los que deben gestos
Cómo ciertos camaradas, buenos poetas y decentes aún
Levitan bajo el pétalo parapléjico de la nombradía
Con la piel ruborizada y neuyorquina, de pena rebeldes
Mis colegas, pétalos exhaustos sobre la jauría de Baudelaire
Vienen a mi pequeña casa
A marchitar el tallo del matico con sus textos
Acróbatas de intestino plástico y voluminoso
Chapoteando en los gimnasios gibados de la inmortalidad
Mis adorables mafiosos, mis urticarias globales
Nunca me han invitado a sus fechorías literarias
CUMBIA FINAL
Entro a la farmacia en busca de fluoxetina
Las serpientes abandonan el pellejo extendidas en los pasillos
Querría estar bello y saludable, intacto, como poeta C1
Armar sentado en el living el cuerpo ideal de la dependencia
Pernoctar sobre todo
Una guagua se duplica rosada en el vidrio de la vitrina
Su madre, un magnífico ejemplar de barrio peligroso, le susurra
un
Poema pedagógico, a mí me preocupa llegar a casa, virgen
recompuesto,
Olvidar que un siquiatra es una maldad eventualmente necesaria
escupir
Salgo de la farmacia con el antidepresivo en la mano
Cobijado en las alas de mi dañado cristianismo, mareado
Con ese incontrolable impulso de cambiar este oficio de polillas
Se me viene a la cabeza la primera metáfora de litio.
LA LLAVE
Veo una llave donde el agua sangra
el goteo general sin aviso larga
el chorro, el cascabel de hechicería
sobre la tierra, dentro del mal, la poesía
Es el áspero fluido de la vil sombra
agua que bajo el rocío se desborda
tiene olor a caldo, pan de romería
un ojo medio tuerto, la costilla fría
Y sonríe malicioso el charco rudo
se peina, se repinta, leve coquetea
cerca de la fría cala, detrás del muro
Por él sangra la llave de la cocina
en el momento donde nadie hurguetea
ni por pan, ni por té, ni por cecina
BELLA BELLA BULLA
No dejo de sentir ese cansancio de puta vieja
No dejo de sentir esa risotada de nogal sedoso
No dejo de verte y me hace tanto bien tanto que
me duelo
Es una reliquia de fondo áspero
un espejear de ramales de níspero
una larva blanquecina que olfatea
la esponja, el agua, el mal que pasea
Existen muchas, oh, Jesús, pero ella
me tiene de los dientes, con ellos rema
su negro remar hasta el vértigo mío
donde mueren ranas, donde muere el río
Danza en la tarde sus locos ropajes
negociando sus hambres en alto, barro
sale a destajo desde el carruaje
El mismo que acopla Satán al sismo
que deja entre la callejuela su carro
cuando ella sonríe en la luz de trino
ESTE SONETO
Hecho a medida, en el rato justo
hecho de interés para la boca
hecho a tu rango bajo el sol brusco
hecho con acordes de garganta ronca
Hecho por tu fina llama, tu rosario
hecho a vista de ruin de lector novato
hecho en tu pesaje desde calvarios
hecho con premura, hecho a lo barato
Hecho con limitaciones de tuerca
con andamiaje de torpe medicado
hecho en el sol con la muñeca seca
Hecho en oropel de gloriosa ruda
hecho sin pulso como fatal borracho
hecho por ti, para mí, en la espuma
ADIÓS MY LOVE
El día que me pudra sin haber dicho lo justo
A la luz de velas color mausoleo
Vendrás a tocar mi garganta de peste
Con la tristeza de una vida hermosa
Querrás pulir mi nombre en tu boca
Y descubrir el eterno embrujo de la muerte
En la fosa donde los muertos se excitan
Intentarás adivinar el nuevo espesor de mi sangre
Irás a contemplar las tumbas de tus parientes
A los que nunca importé
Y de los cuales no supe más que eso
Me buscarás entre el zumbido de las moscas
Y te echarás cansada de intentarlo
Bajo el rosal más bello del cementerio
Desde la tierra de gusanos hambrientos
Leeré para ti el mejor poema ruso
Dormiré
Y te alegrarás de haberme perdido
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