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JOSÉ ACOSTA
Nació en
Santiago de los Caballeros, República Dominicana,
(1964).
Escritor y agrónomo, reportero del rotativo
neoyorquino EL DIARIO/LA PRENSA. Con su primer libro "Territorios
extraños", ganó el Premio Nacional de Poesía de su país en 1993.
Con su poemario "En el secreto
llamado", obtuvo la primera mención de honor del Concurso
Internacional “La Porte des Poétes”, en París, Francia, en 1994.
Ese mismo año le fue otorgado el
Voto de Reconocimiento del Ayuntamiento de Santiago y el Premio
al Comunicador del Año, Renglón Poesía, de la Unión de
Comunicadores Católicos, en la República Dominicana.
En 1998 gana la Mención de Poesía de
la Bienal Latinoamericana de Literatura "José Rafael Pocaterra",
en Valencia, Venezuela.
Con "Destrucciones" obtuvo el Premio
Internacional de Poesía "Odón Betanzos Palacios" de Nueva York,
en 1998. En
el 2000, a su libro de cuentos "El efecto dominó" se le otorgó
el Premio Nacional Universidad Central del Este.
En el 2001 ganó el premio único de
cuentos, en el Concurso Internacional de Cuentos de Pecx, una
organización colombiana de Nueva York.
En el 2003, su libro de poemas "Jardín
Metálico", ganó la Mención de Honor del Premio Internacional de
Poesía Revista Hybrido, de Nueva York.
En el 2004, su poemario "El
evangelio según la Muerte" obtuvo el Premio Internacional de
Poesía "Nicolás Guillén", de México.
Ese mismo año, otro poemario suyo
quedó finalista del Premio Internacional de Poesía "Miguel de
Cervantes", de Armilla, en España.
En el 2005, su libro "Desórdenes", quedó
finalista en el Premio Internacional de Relatos "Los Cachorros",
del Instituto Cultural Iberoamericano "Mario Vargas Llosa".
EL RELÁMPAGO
El relámpago
nace y no tiene tiempo
de recordarse
a sí mismo.
Rasga el
rostro del cielo, y no llega a comprender
que es la
única herida de la nada.
¡Quién
pudiera escalar
su
esquelética forma de raíz
para mirar
por sus rendijas
el escondite
de Dios!
NOMBRAR
Nombrar
es ponerle
tamaño al infinito.
Digo 2 y lo
reduzco a 2
ignorando su
universo.
Disminuyo a
campana la campana
y olvido que
en ella flotan
eternos los
sonidos.
Digo Tierra y
desaparecen los planetas.
Amor,
orquídea, tumba,
y los sepulto
en la osamenta de sus nombres.
He aquí el
arcano, la razón eterna
de que Dios
olvide
la verdadera
dimensión del hombre
y lo reduzca
a hombre.
LO QUE HA ENTRADO A LA NOCHE
La noche
y toco las
paredes húmedas de un grito.
En su
dimensión caben una ciudad desplomándose,
el alado
jardín que es la luciérnaga
y la sangre
que regresa del abrazo.
Lo que
termina en el grito es la piel que recorro
los
habitantes del patio, la desnudez horrenda
de una mosca,
y el pájaro que en este instante
dentro de sí
mismo vuela.
Exploro
campanas, cristales quebrán-
dose, raíces
creciendo. Rescato
pared a pared
la memoria del llanto
el final del
silencio el origen el dolor quizás
de lo que
realmente muere.
Y DE REPENTE
(Aún hay un árbol en mi niñez
que siempre quise trepar)
Y de repente
encontrar en mi memoria
el misterio
de una puerta
que una vez
no quise abrir.
Trasponerla y
descubrir del otro lado
el otro
destino que nunca tomé.
Verme,
entonces, bajo la lluvia
de una ciudad
desconocida
ignorando el
amor de este perro
que
silencioso sigue tras de mí.
Y sentir en
mi inconsciente que esta calle
me conoce, y
que, tras otra puerta que ahora
me detiene
frente a sí, pueden estar
los objetos
amados de otra casa mía
o el espanto
de hallar de nuevo
la realidad
del lugar donde siempre
he
permanecido.
EL AVE EXISTE EN UNA JAULA DE PLUMAS
El ave existe
en una jaula de plumas.
En el fondo
de su muerte, allá abajo
vuela
haciéndose cierta en lo irreal.
También tú si
mueres dejas algo real
en lo irreal.
En algún lugar de tu vacío
donde solo el
pensamiento te creó, existes.
A lo largo de
tu muerte hay ranuras
horribles por
donde la vida pasa
como una luz
presentida.
Si crees en
el ave, tú serás el ave
y al nacer en
otro horizonte del dolor
querrás volar
también
dentro de tu
jaula de plumas.
ESTA FORMA LEJANA DE SER HOMBRE
Que esta gota
de agua sea mamá
eternamente
sola
rodando por
mi cuerpo.
Que sea yo lo
que piensa una ventana
la luz
inmensa de una piedra
o simplemente
el túnel que une a un niño
a mis
palabras.
Quiero por
fin
empezar a
saber lo que es un gato
o un pedazo
de mariposa
traído por el
viento.
MÁS ALLÁ DEL RETORNO
Te veo y no
sé de dónde me nace
este afán de
inexistencia
este retorno
por el pasadizo del tiempo
más allá de
tu vientre
escalar tus
raíces, tu volver
con los pasos
del olvido
por el túnel
de la creación.
Este regresar
al origen del mundo
a tu Eva y
más allá
a las sienes
de Dios a borrar mi nombre
del libro de
la vida.
No sé por qué
te veo mamá
y me dan
ganas de haber nacido
primero que
Dios.
ALLÁ ABAJO
(Hoy es un buen día para morir)
Abrí una
puerta extraña al final
de lo
pensable. Una ranura
en las
paredes que encierran lo vivido.
Y no fue un
sumergirme
en la región
donde el sueño nos anida
porque no
hubo barcas ni mariposas tangibles
y ni siquiera
el carruaje desnudo
de una mujer
amada. Fue un cruzar
las barreras
del recuerdo
hacia el
lugar donde nunca hemos sido.
Fue un llegar
al borde de la vida
a mirar, allá
abajo
el enorme
vacío que algún día
seremos.
SIEMPRE HE TEMIDO
Siempre he
temido que este puente se
desprenda.
Que de repente se precipiten
de mi cuerpo
la sonrisa, la mirada
y el abrazo.
Que vaya todo lo que
me habita a
parar en el vacío.
Que yo sólo
sea algo roto, un escombro
de todo lo
vivido, un artefacto disperso
en la
dimensión de la carne.
Siempre he
temido que estos cimientos
cedan a tanto
polvo acumulado,
que esta
vigas se corroan con
tanto
querernos; que esta calle
que somos,
por donde pasa a veces
desnudo
nuestro amor, de pronto
sucumba y se
desplome junto a todo
lo que
siempre nos olvida
en la memoria.
EN UN DÍA QUE NUNCA VIVIRÉ
Yo soy
inocente de esa música
de ese lirio
roto sobre el aire
de estos ojos
cerrados para siempre.
Yo no soy el
que navega en este espacio
no soy el que
crea en este instante
esta forma
horrenda del silencio.
Ahora abren
otras cosas que a las puertas
olvidan:
Abren manos
en las
huellas del deseo y abren
mi rostro en
un cuerpo diferente.
Yo soy
inocente de este abismo
de este azul
erguido en el misterio
yo no estoy
ahora en esta rosa.
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